Único capitulo
_Marcador de puntos_
(Au luzuplay)
Un dulce amor envuelto en las capas de la ternura.
Un caramelo que todos quieren en sus vidas.
Un manjar en la vida de Auron desde que empezó a salir con cierto castaño de ojos castaños y sonrisa de oyuelos en las comisuras de sus labios.
Largas tardes acostados juntos frente a la televisión, abrazados de forma que el calor no escapé mientras se amaban en silencio.
Auron extrañaba esos tiempos antes de la presentación para ser candidato aspirante a alcalde
Sus días al lado de su pareja se habían recortado.
Ya no habían besos dulces envueltos en caramelo.
Ya no tenía a su niño a su lado tanto cómo le gustaría.
Pero la sonrisa ilusionada de su castaño se mantenía.
Leve, pero seguía viva, aunque ya no para él.
Intentó hablar con Luzuriaga sobre ese tema varias veces, pero nunca llegaban a nada por el celular del castaño.
Le había tomado un gran odió a aquel aparato electrónico.
Si tenían un pequeño momento, el celular.
Si estaban en medio de una charla importante, el celular.
Hasta había olvidado la última vez que había dormido junto al castaño, su lado de la cama era frío por las noches desde hace meses.
Dejó de lado esos pensamientos una vez llegó al mercado del pueblo y observo a la lejanía una cabellera pelinaranja familiar.
- ¡ehh! ¡Lolo!
Saludo lo más animado que pudo, cambiando la mala cara.
Su amigo también era parte de aquellos aspirantes a la alcaldía.
El mayor rival de su amado a palabras escuchadas
- ¡Auron! Un gusto verte calvo
Las risas llegaron en su momento de amistad
- ¿y ese milagro? Creí que estarías ocupado con eso de las elecciones y todo
Insinuó suavemente
- ¿que tal el noviazgo con mange?
- ¿mi mange? En casa, ayer fuimos a cenar, yo diría muy bien Auron, a pesar del trabajo intento sacar un momento para mi niña lo ma' que puedo
Una espinita se clavo en su pecho, parece que otros tenían más tiempo para pasar en parejas que él mismo, sintió algo de celos pero no dijo nada.
- me alegro, no dudes en pasarte uno de éstos días a un chequeo psicológico, ya sabes, para mantener el cuidado mental
- claro claro, lo tendré en mente auron, pero Auron debo irme, le dije a mange que iría a recogerlo para ir a almorzar juntos, ¡nos vemos en otra!
Se despidió con su sonrisa un tanto decaída, al verlo alejado bajo la mano triste.
¿Por que luzu era el único que no lo atendía?
¿Cerdus gil también tendría trabajo?
¿Lolito se esta tomando enserio su trabajo de aspirante?
Caminó de regreso a su casa con las pocas bolsas de compras.
Había comprado el suficiente helado para encerrarse en su habitación al menos tres días.
No dejaría que Mónica, su vecina, le arruinara el día ya planeado sin la presencia de su amado castaño.
Un nuevo días, un nuevo día solo.
Se levantó de la cama ignorando la presencia vacía al lado de su cama.
Hoy no se deprimiría, por que ese día Lucharía por la atención del castaño.
Lo tenía todo planeado, tomaría el celular de luzu lo apagaría hasta que al menos terminará la cena en el restaurante que había separado con sus ahorros.
No era pobre pero el pueblo no era barato.
Peino su cabello, se arregló lo mejor que pudo, caminando hasta el ayuntamiento donde sabía que estaría el castaño.
Entró saludando a la recepcionista y pregunto por el paradero de su hombre.
- debería estar en una charla para la conducción de bienes, aunque debería haber terminado hace 5 minutos según el horario señor Auron
Eso le dió esperanzas de poder comer a solas con el castaño, esperó sentado a que el castaño saliera.
No hubo respuestas
Después de tres horas esperando logró divisar a su amado saliendo cansado.
- ¡Luzu!
Lo llamó alegremente
Pero para su desgracia, el castaño tenía el celular en manos.
Como si hubiera un contandor presente se empató un.
Teléfono 1
Auron 0
Se acercó hasta un punto en el que el castaño notara su presencia
- ¿Auron? ¿Que haces aquí?
Le hizo una leve seña de que si podía hablar, al recibir una afirmación suspiró.
- venía a verte, y llevarte a comer, has trabajado duro y quisiera recompensarte...
- es muy dulce de tu parte auroncito... De hecho también estaba por salir a comer, ¿esperaste mucho?
- para nada...
Mintió, no le diría que llevaba rato esperando
- hice una reservación y...
Nuevamente el celular, mordió su labio enojado
- lo siento auron... Pero debo contestar, tal vez sea importante y tengo que estar al pendiente
- pero-
Y nuevamente se había ido.
Nuevamente ese contador invisible.
Teléfono 2
Auron 0
Si quería asegurar la presencia de su castaño tenía que actuar rápidamente.
No iba a perder el dinero invertido.
No nuevamente.
Esperó a que el castaño terminara de hablar, lo miró suspirar cansado, se sentó a su lado masajeando sus hombros
- macho... Te estás esforzando mucho... ¿Dormiste bien durante la noche?
- lo normal... Tres o dos horas
Mordió su labio preocupado
- no deberías estarte forzando tanto, vas a enfermar luzu... Anda vamos a comer
- mi auroncito, tengo que trabajar
- pero luzu, solo será una hora... Por favor, ven a comer conmigo...
Lo miró triste, sin que el castaño lo viera tomó el celular y lo apagó
- solo una hora.. después de dejaras trabajar
- lo juró, una hora
Dió una sonrisa animado de poder salir después de meses con su amado.
Pudo sumar uno al marcador.
Teléfono 2
Auron 1
Esperó a que él castaño alistará sus cosas, juntos salieron del lugar que Auron empezaba a odiar por mantener a su amado demasiado tiempo.
Nuevamente la sensación de dulzura envuelta en ternura los invadió, el castaño no había notado su celular apagado, el contador subió nuevamente
Teléfono 2
Auron 2
El empate se llevaba en su mente mientras miraban las cartas del menú en sus manos, pidió algo sencillo, pero el castaño no se decidía
- Luzu, ¿pasa algo, no te gusta?
Lo miró preocupado mientras entregaba la carta al mesero que anotaba su orden
- creí que dijiste que querías venir a comer aquí...
- no, no es eso Auron, es solo que me parece que mi teléfono esta muy callado...
Lo oyó suspirar mientras ordenaba, tragó seco.
No era tan malo, ¿verdad?
- no creó que sea tan malo, mira el lado bueno, tienes un momento libre para comer tranquilo, ¿no?
- si... Pero estaba esperando una llamada importante
Auron trago seco, ¿una llamada importante?
- que... ¿Tipo de llamada?
- una no muy interesante, al parecer para poder tomar la alcaldía tienes que recibir un cierto tipo de aprobación por parte del pueblo, y para eso tengo que tomar una cita con el lider de los campesinos para hacer una reunión para ver si soy apto a sus palabras, lolito también la tendría que recibir... Pero cómo soy el más probable es mucho más importante.
Ay Auron, que había hecho.
El contador le descontó el punto aumentado
Teléfono 3
Auron 1
- que pasa... ¿Si no la contestas?
- podría hacer enojar al campesino, ya sabes cómo son los aldeanos, tercos, algo testarudos, pero ese señor sobre todo.
- luzu, deberías revisar tu celular...
- ¿por que? Esperaré a que suene.
Auron había metido la pata.
De forma muy profunda.
- yo... Tal vez apague tu celular...
Admitió avergonzado rascando su nuca.
No esperó que la reacción del castaño fuera más rápido y ya en segundos tenía el celular encendido
- no... No no no! ¡¿Auron, por que lo hiciste?!
La pantalla del castaño reflejaba ina gran cantidad de llamadas perdidas, lo miró levantarse de su asiento antes de poder siquiera decir algo al respecto.
Sabía que su castaño estaba cabreado, y él tenía la culpa, el contador parecía burlarse de él
Teléfono 5
Auron 0
Había perdido la batalla inconsciente que se había creado entre él y el aparato electrónico, resultando perdedor, los platos fueron servidos, los pidió para llevar pagando la cuenta y marchandose del lugar.
El castaño se había marchado y él tenía el corazón roto por el rechazo a pasar tiempo con él, y por arruinarle el trabajo a su amado.
- jodida alcaldía
Murmuró llegando a su casa búnker, llendo en dirección a su habitación tras darle de comer las semillas a su pollo mascota y dejarlo asegurado a su mascota dragón para nada ilegal.
Y aunque lucho por no hacerlo, lloró comiendo su pote de helado, toda la noche mirando sus novelas románticas, para recordarse lo miserable que ahora era su relación.
En vez de él calor de su pareja, sentía el frío del abandono, se cubrió con las sábanas que guardaban un poco dé aroma de su amado y se coloco su abrigó, intentando sentirlo cerca
Pobre hombre solitario, sufriendo por un amor aparentemente perdido.
El castaño no estaba tan diferente, pero por diferentes razones y magnitudes
Al menos había podido salvar su salida con el jefe de los aldeanos, se frotó el ceño de su frente frustrado.
Todo se le había complicado por el capricho de su pareja.
¿No podía apoyarlo y dejarlo esforzarse?
Dejarlo solo, sólo quería poder trabajar tranquilo, pero parecía que Auron no tenía esas intenciones.
- que le pasa a Auron
Bufó bajo escuchando a medias las palabras de los aldeanos
Miró su celular, la foto de su pareja junto a él en un acto afectivo resalto en la pantalla, una dulce chica de cabellos dorados se acercó con una bandeja por la comida, a su lado lolito y al otro el cerdo
- gracias
Dijo suavemente desinteresado de la chica
- ¿y esa cara compañero?
- no es nada lolito, solo... Estrés del trabajo
El pelinaranja lo miró sonriente
- ¿tiene que ver con Auron? El otro día me lo topé, se veía decaído y... Triste
Auron, ¿triste? ¿De donde venia eso?
- está algo pesado, ayer perdí la llamada del jefe de los aldeanos por su capricho
- ¿capricho?
- si, me apago el celular para qué no este al tanto de todo lo de la alcaldía, no se el porque de su cambio, pero casi pierdo esta junta
- ¿no será que esta pidiendo tu atención?
- paso mucho tiempo con Auron, que dices
- Luzuriaga, te la vives en el ayuntamiento repartiendo pósters de la presidencia, ateniendo las juntas de enseñanza y pegado al celular, eso no es pasar tiempo con tu pareja
- estoy ocupado, aparte no es...
Los recuerdos con su pareja eran nulos, intentó recordar alguna de sus citas más recientes, solo teniendo en mente la desastrosa cita.
Recapituló el abandono aue le había dado a su castaño de mejor manera.
- tal vez tengas razón... Lolo, ¿cómo le haces para poder mantener todo?
- ¿como todo?
- osea, todo, los trabajos, las propagandas, y sobre todo, darle tiempo a tu pareja...
- talento, supongo.
Lo miró no muy convencido, suspiró derrotado al notar que no obtendría alguna respuesta.
Debía disculparse con Auron, tal vez habia sido muy duró.
Nisiquiera recordaba la última vez que durmió en su cama o con Auron.
- ¡calvo!
Abrió los ojos perezoso, importandole poco su aspecto desaliñado, fue a abrir la puerta de su búnker de mala cara, sus ojos hinchados y su ceño fruncido
- opa, rubius, ¿que tal calvo tóxico?
Intentó ser natural a pesar de su mal humor, la mirada intrigada del pelo blanco se fijo en su persona, se sintió diminuto
- Ostia, es el cuco-
La mala mirada del pelinegro lo hizo sonreír a medias
- iba a invitarte a minar, pero esa invitación ahora es una orden, te ves terrible calvo, si sigues así probablemente si te quedes calvo y va a ser problemático para tu belleza
- ja ja ja, que graciosillo
- ya serio, necesitas salir
El pelinegro lo pensó un poco, nadie iría a verlo después de todo, y no quería seguir revolcándose en su miseria, accedió
- iré a cambiarme y salgo, no valla a robarte nada o te explotó la casa.
- claro, igual tienes todo reforzado que se vuelve imposible robarte
Lo dejo pasar, el caminó a su habitación para bañarse
- si sale Mónica, ignorala, anda en sus días, y ya sabes cómo es esa mujer de testaruda
- claro claro
Tras la afirmación, fue a cambiarse, lavandose la cara para intentar aliviar el ardor de sus párpados
- seguro no se enojo tanto, piensa positivo...
Intentó convencerse a si mismo saliendo ya arreglado de su habitación
- voy por unos picos y nos vamos a minar.
El contador volvió a sonar, pero esta vez nadie lo escucho
Relación 0
Alcaldía 1
Los pasos apurados del castaño llegando al búnker resonaron, los constantes golpeteos alertaron a cierta morena de ojos azules
- no te olvidaste las llaves, eh Auron
Abrió la puerta de escáner, topandose con otra presencia
- ah, eres tú, Auron no esta, salió
- pero- sabes donde fue?
La pelinegro negó
- ni idea, solo se que se fue
- gracias, ¿puedo quedarme a esperarlo?
- ¿tú? Yo ya los daba por separados de tanto que llora Auron, no creó que se moleste
Lo pensó por unos segundos
- creó
Luzu se quedo quieto
Su auroncito, ¿llorando?
Tal vez si había descuidado a su pareja, la sensación de culpabilidad lo invadió
Auron había intentado salvar su relación y él solo lo había cagado.
Aún más de lo que ya lo había hecho.
- rubius! ¡Que he encontrado todo un lote!
La voz animada del pelinegro sonó atra vez de la cueva
- ni en mi cueva subterránea eh encontrado ésto
- ¿a ver?
- no, que te robas rodo el botín
- no es robar, es compartir
- cómo sea, es mío calvo
El sonido de una calavera los alerto
¿En que segundo se había hecho tan de noche?
- yo creó que ya me voy, vegetta va a matarme por la hora
- el cabezón del triple siete te tiene domado
- calla.
Las risas empezaron, siendo contagiosas entre ellos
- bueno, ahora si me voy, te veo mañana para la repartición de diamantes
- que no te voy a dar nada, supera que perdiste
- eso jamás, ¿una donación a la iglesia del pueblo?
- sigue soñando
- al menos lo intente
Se despidieron, Auron le agradeció por levantarle el ánimo, y después lo vió marcharse, miró su inventario buscando alguna antorcha, el atardecer caía
- mirá nada más
La voz del pelinaranja sonó en su espalda
- ¡lolo! ¿Que tal lolo? ¿Y eso que andas por acá en las minas?
- trabajo comunitario, pero ya me iba, ¿qué tal vas tú? ¿Encontraste algo bueno?
- nada nuevo, solo hierro para las torretas
- estás chetadisimo de torretas, si sigues así tu casa no tendrá forma de acercarse
- claro, por que es inexpugnable
Caminaron de regreso al poblado entre risas
- pues yo encontré oro rosa, y te he hecho esto
Le enseño una argolla
- ¿me estás proponiendo matrimonio? Mirá que yo te vía fiel a mange...
- oh, no, que va, eso es para cellar nuestra amistad, una argolla de promesa
- ¿y éso?
- es para que me confies tu confianza en la alcaldía, como ni psicólogo y planeo mano derecha, me serías de gran ayuda
- no se yo ...
- anda, aceptala
- solo de amistad, ¿cierto?
- amistad y confianza para la alcaldía
- lo que digas...
- por cierto, he oído que tu relación con luzu no es la mejor de todas ...
- ah
Su voz sonó decaída
- a luzu no le viene ser alcalde, es demasiado blando para algo así, lo podrían corromper...
- tu creés....?
Las dudas nacieron de golpe
- digo, siendo tan amable y dulce cómo es, la gente se aprovecharía de su corazón, y no tendría tiempo para los demás, pero sólo es por así decirlo, un consejo
- no creó... Confío en luzu
- pero no en el pueblo, ya sabes, demasiado trabajo...
- gracias por decirme, pero me lo pensaré
- no te fuerzo, pero fue un gusto hablar contigo, mi futura mano derecha...
El pelinegro miró la puerta de su casa, se quedó pasmado, ¿en que momento habían llegado?
Se despidió del pelinaranja con una leve sonrisa, en su mano llevaba la argolla de la amistad mientras seguía pensando en sus palabras
- no se yo... Tal vez tenga-
- ¿razón?
La piel del pelinegro se erizó, volteo a verlo asombrado
- luzu...
Un suspiró escapó de sus labios mirando al castaño
- ¿donde estuviste?
- salí a minar... Con Rubén
- ¿y lolito?
- me lo topé de regreso...
Auron mordió su labio, dudoso de sus palabras
- mi niño, yo perdón por lo-
- perdóname tú a mí...
Los brazos del castaño lo rodearon en un abrazo fuerte, el pelinegro dudó de corresponderlo los primeros segundos, cediendo al instante al reconocer el cálido calor del abrazó
- perdón... Perdóname auroncito, me concentre demasiado y... Me olvidé de lo más importante en mi vida
Las lágrimas resbalaron por sus mejillas, el pelinegro ocultó su rostro en el pecho del castaño permitiéndose llorar
- yo debí de ser menos insistente...
- por qué... ¿Por qué no me lo dijiste?
- lo intenté, pero siempre estabas tan ocupado... Que no quería interrumpir más...
El castaño lo alzó, cargando lo entre sus brazos con delicadeza
- perdón por hacerte sentir así...
Auron negó ocultó en su pecho, olfateando su perfume
- mi habitación es un desastre... No quiero estar ahí...
- una muda de ropa y subimos a mi casa, ¿te parece?
- bueno mi niño...
Nuevamente el celular, Auron odió el sonido de ese aparato, pensó qué hasta ahí duraría su momento, se bajó de los brazos del castaño, caminó hasta su habitación.
Pero una mano en su cintura le impidió aquello.
- donde vas? Te estoy cargando mi amor
- el sonido ya no sonaba, los brazos lo rodearon nuevamente apegandolo, si ya había llorado ahora lo estaba haciendo con mas fuerzas, su castaño lo arrulló calmando sus lagrimas, escribió algo de forma rápida, para después caminar a la habitación y buscar en su armario su abrigo negro y unos pantalones cómodos, igualmente tomo ropa para su auroncito
- ¿Y que te parece todo el día de mañana, tu y yo, abrazados y acurrucados frente a la chimenea?
Auron dió una gran sonrisa asintiendo
- me parece bien, mi niño.
Teléfono 0
Auron