Angel caido en Emergencias

Summary

Dramáticos romances entre doctores e internos dentro del nuevo departamento de urgencias en el gran gaffney Chicago medical center o más conocido como Chicago Med. Inauguración, dramas, romances fallidos, corazones rotos y casamenteros guiados por cupido. Acompaña a la Doctora ángeles Holz, protagonista de esta historia desgarradora en su paso por el nuevo departamento de urgencias en el Famoso Chicago Med.

Genre
Other/Drama
Author
Arialuz
Status
Ongoing
Chapters
14
Rating
n/a
Age Rating
18+

El nuevo comienzo...

Nuevo comienzo en chicago {prólogo}




Enero 2023

Aeropuerto de chicago. (Illinois)


Angeles

Me encontraba en la zona de equipaje, esperando por mis maletas, así emprender este nuevo inicio en mi vida. Todos creen que por venir de una familia adinerada tendrías un puesto asegurado en la vida, en lo que sea que quisieras iniciar, pero mi familia no es como las demás para poder llegar a donde cada uno de los integrantes de ella estábamos, tuvimos que trabajar duro.

Padre siempre fue estricto, frío y duro con mis hermanos, aunque al yo ser la única mujer de su descendencia es peor conmigo, la verdad renuncie a ser la hija perfecta, a tener que cumplir todas sus expectativas para que estuviera orgulloso de mí, ya no más, ahora es momento de que cree mi propio camino.

Salí de mis pensamientos al ver mis maletas, las fui sacando rápidamente para dirigirme a buscar un taxi, una mujer taxista bastante amable se ofreció a llevarme, no pude negarme porque llegaría tarde a ver a mi mejor amigo antes de que se fuera al trabajo.

— muchas gracias, me podría dejar en esta dirección, por favor.— le enseñé el papel donde se encuentra anotado, ella lo lee y me sonríe.

— claro cielo, no te preocupes, no tardaremos más de 20 minutos en llegar, qué tal estuvo tu viaje?.

— bueno, gracias y bastante agotador la verdad...— me sinceré, no son pocas horas desde chile a estados unidos.

— veo que no eres de por aquí, tienes un acento un poco extraño, pero muy tierno, no te preocupes amaras Chicago ¿de dónde eres?-me mira por el retrovisor.

— de chile y es mi primera vez fuera de mi país en realidad.— me agradaba la plática con la taxista, se notaba que era realmente sincera ante su amabilidad.

— oh, así que primera vez en Chicago, entonces, bueno, cariño tranquila es normal, estar nerviosa, al principio todo es nuevo y diferente, pero te acostumbrarás, ya verás.- sus palabras de animo, solo lograron poner mi estado de ánimo aún peor de los nervios que cargaba, pero agradecía el gesto.

— gracias.— (eso espero) pensé.

— no es nada, ya casi llegamos...-

— puedo pedirte un favor, te pagaré la carrera completa, no hay problema con el dinero, es que luego debo ir a otro lugar y no conozco aún nada aquí...- la interrumpi, pero ella me entendió perfectamente.

— hey, cielo respira, tranquila, no te preocupes, estoy para servirte, en cuanto te instales y subas tus maletas podemos ir a donde necesitas, no tengo problema, mira, aquí llegamos...- me señaló con un gesto la casa de mi mejor amigo.

Miro a través de la ventana del auto y noté que era cierto con la plática, el camino se pasó muy rápido, espero que aún esté aquí, pero a juzgar por la camioneta estacionada afuera lo está. Me bajé del taxi con mi bolso de mano, la mujer que ahora que lo pienso no sé su nombre también lo hizo para ayudarme a bajar las maletas, una vez lista le extendí el dinero el cual aceptó.

— ten esta es mi tarjeta, para que me llames cuando necesites movilizarte, mi nombre es Karen por cierto cielo, ¿cuál es el tuyo? - Le sonrió al notar que tampoco me había presentado, por lo menos ahora sé su nombre y tengo su número.

— me llamo ángeles, mucho gusto y gracias por la ayuda...-

— Tienes un hermoso nombre, cariño, antes de que digas algo no te preocupes, me estacionaré enfrente y esperaré a que estés lista, anda, déjame ayudarte con esas maletas para que podamos llevarte a tu próximo destino.-

Le agradecí y me ayudó a llevar las maletas hasta la puerta, me dijo que iría a estacionar el auto en lo que yo me preparo, toque el timbre porque no tenía llaves de la casa aún, rogando que este alguien en casa o mejor dicho a que jay se encuentre en casa y no me haya equivocado de dirección.

La puerta se abrió rápidamente para dejar ver al gran jay halstead.

— Por dios Angie estás aquí, ¿cómo? No te esperaba hasta la próxima semana...— soltó anonadado.

— sorpresa, mi halstead favorito, que esperas para darle un abrazo a tu bella amiga.— estiró los brazos y acto seguido él me envuelve en los suyos en un fuerte abrazo de oso.

— no te imaginas como te extrañe, enana, ven, entra, te ayudaré con tus maletas.-

— gracias, grandulón y por cierto no soy enana, he crecido desde la última vez que nos vimos.— rodé los ojos.

— si claro, sigue engañándote, por cierto que acaso te trajiste tu casa, aquí adentro son tantas maletas y están muy pesadas, acaso tiene ladrillos.-

— hey, no seas malo y para tu información no podía dejar mis libros en chile, acaso estás loco, cómo podría leer a mis bebes.-

Veo como jay simplemente niega con la cabeza mientras sonríe, me acompaña a una habitación y deja las maletas.

— ten enana son las llaves de la casa, ya debo irme a trabajar lamento que no sea la mejor bienvenida, pero ya celebraremos.— dejo un beso en mi frente y salió.

— deséame suerte en la entrevista.— grité.

— no la necesitas, lo harás increíble, pero aún así SUERTE.— lo escuche gritar desde lejos.

Bien, me cambié ropa rápidamente por algo un poco más formal, jeans tiro alto negros, una blusa negra de cuello alto más unos botines negros de terciopelo y un cárdigan blanco junto a un cinturón de grande hebilla.

Tome la carpeta con los documentos, llaves, bolso junto a mi billetera y el dinero. Salí de casa rápidamente dejando la puerta cerrada con llave, mire a mi alrededor buscando a Karen y pude divisarla un poco más adelante en la calle de enfrente haciéndome señas.

Corrí tan rápido como pude mirando a ambos lados de la calle esperando no ver ningún coche hasta que llegue a ella.

— siento demorarme tanto de verdad, me apresure tanto como pude.-

— no te preocupes cielo, venga, vamos para que no llegues tarde a tu destino, siéntate conmigo adelante.- Nos subimos al vehículo y le di el papel con la dirección del hospital donde tendría mi entrevista.

— vas al Chicago med, estás bien cariño? estás enferma?, espera...-

— tranquila Karen no se preocupe, tengo una entrevista.— miro mi reloj.— oh, por dios en media hora y debo llegar puntual.-

— hay cielo, lo siento, me recuerdas a mi hija, bueno, no hay problema, el hospital es uno de los mejores en Chicago, te irá muy bien, yo lo sé y está a solo 15 minutos, así que andando.-



15 minutos después



— ya llegamos cielo, anda mucha suerte y ánimo que lo harás bien, necesitas que te espere?.-

— muchas gracias, y no se preocupe, no quiero molestarla más, además no sé cuanto tiempo me tomara estar dentro, tenga quédese con el cambio.— le entregue el dinero y me despido con la mano.

— ya tienes mi número, cualquier cosa, no dudes en llamarme a la hora que sea, y no te preocupes que no es molestia.-me responde con una sonrisa, tiene un aura muy maternal ahora que lo pienso.

—gracias, Karen, nos vemos.- Veo como me sonríe y se despide con la mano para luego perderse de mi vista en su taxi.

Me dirijo a recepción, aún me quedaban 10 minutos por lo que había llegado a tiempo, Al entrar habló con la secretaria para decirle que tenía una cita con la señora goodwin.

— Ya la viene a recibir señorita holz, por favor tome asiento.— me responde amable.

— gracias.-

Estuve no más de 5 minutos sentada mientras observaba a la gente, muchas personas nerviosas con tics, otros aburridos y muchos preocupados o sin ganas de estar en el lugar. Un señor se sentó enfrente de mí a juzgar por su bata, pude notar que trabajaba en este hospital como doctor, llevaba una tableta, y si mis ojos no me engañan estaba haciendo exactamente lo mismo que yo, analizando a las personas del sitio, pero más en específico a los postulantes.

Debe ser un doctor de psiquiatría, mis pensamientos fueron interrumpidos cuando escuche mi nombre, una mujer de no más de cuarenta años se encontraba frente a la puerta que daba al interior del hospital, rápidamente me levanté y me acerque, por el rabillo del ojo vi como el doctor también hacía lo mismo.

— Señorita Holz, es un gusto conocerla, soy Sharon Goodwin, lamento la espera.— estreché su mano.

— mucho gusto señora goodwin, no se preocupe, llegue unos minutos antes.—

— bueno, por favor sígame, él es el doctor Charles, estará con nosotros en la entrevista.—

— mucho gusto doctor.— le di la mano.

—igualmente, señorita.— me sonríe.

Subimos por un ascensor hasta penúltima planta, caminamos por unos pasillos hasta llegar a una puerta con el nombre de la señora goodwin en una gran placa de oro inscrita y entramos.

— por favor pongámonos cómodos.—

Todos tomamos asiento en unos cómodos sofás con una mesita de centro, en la cual se vislumbraban mucho curriculum’s una de las tácticas para intimidar o poner nervioso al candidato por lo que le sonrió al notar que me pilla viendo los documentos.

— bueno, tengo entendido srta holz que usted, ya tiene todos sus papeles en regla para trabajar en nuestro país, pero aún no tiene la nacionalidad.—

— Así es, en realidad, la tramitación para aquello, ya la estoy llevando a cabo dentro de un par de meses, tendré una respuesta.—

— me alegra escuchar eso, pude ver en su perfil que tiene muchos posgrados y magíster para tan corta edad, entre ellos psicología, psiquiatría, medicina de urgencias, cirujana de cardio y neuro, sin olvidar pediatría.—

— sí, así es señora goodwin, estoy lo suficientemente capacitada para el puesto y aunque suene un poco narcisista, soy la mejor calificada para lo que están buscando, puedo trabajar bajo presión y rellenar otras áreas cuando usted lo necesite y lo vea estrictamente necesario.—

— ya que estamos hablando de eso, ¿por qué cree usted srta holz que debería contratarla y no a los demás candidatos anteriores?.-

— señora goodwin, con todo el respeto del mundo se lo digo, puedo ver que usted no confía en mí para el puesto, 1° porque soy muy joven, 2° porque cree que estoy mintiendo en mi perfil no se preocupe pude notarlo en su voz y forma de verme, 3° sé que aún no ha encontrado a nadie para el puesto porque estoy aquí, ya que me dio el beneficio de la duda aceptando verme para esta entrevista y por último sé que el doctor charles jefe de psiquiatría le dirá lo que vio en la sala de espera.— solté todo de la manera más tranquila y relajada lo que dejó enmudecidos a ambos por lo que decido seguir.

— y créame que tanto el doctor charles, como yo hemos visto que ninguno de los próximos postulantes es apto para el cargo. Sé muy bien que él está aquí para analizarme, asegurarse de que no mienta en mi curriculum, lo que no me molesta en absoluto, solo hacen su trabajo lo mejor que pueden para dar lo mejor a este hospital junto a sus pacientes.— término de manera amable.

Ambos se dan una mirada y luego me miran para ser el doctor charles quien habla primero.

— Sharon puedo quedármela, si no la aceptas yo me la quedaré es muy apta para ser mi subordinada.-

Veo como la señora goodwin intenta no reír por el comentario del doctor y decide ignorarlo mientras se dirige a mi.

— lamento que te hayas sentido atacada, no era mi intención hacerte sentir de esa manera. Espero me entiendas que es muy inusual tener a alguien tan joven con todas esas cualidades, de todo corazón me disculpó en serio.— me sonríe y toma mi mano.

— bueno, no soy el doctor Charles, pero la manera en como hablas me atrapó y puedo ver que no es la primera vez que te miran de tal manera juzgando.— termino de decir, con una leve mirada de lastima que logro ocultar a tiempo.

— lamento si sonó un poco más brusco de lo que esperaba, y no se preocupe señora goodwin solo hace su trabajo en cuanto a lo demás, si ya es normal para mi ver esas miradas.—

— Bueno, cuando puedes empezar?— me sonríe y luego mira al doctor divertida.

— cuando usted diga jefa.— provoque que ambos rieran.

— ya que yo no hago falta aquí, bienvenida a bordo señorita o debo decir doctora holz.— me tiende la mano en forma de despedida y luego se gira a la Sra goodwin.— ya verás, Sharon te la robaré de vez en cuando espero no te moleste, en aviso no hay engaño.— sonríe y se va.

— Ya conociste a Daniel Charles, jefe del departamento de psiquiatría, por qué no vemos los detalles del contrato para luego darte un recorrido por el hospital...—

— con gusto señora goodwin.

Estuve unas horas aclarando algunos puntos del contrato con mi ahora jefa y luego me presentó a la jefa de las enfermeras Maggie quien se ofreció en darme un tour por el hospital y el nuevo departamento de urgencias que se inaugura este lunes.

Luego se ofreció a comer conmigo en la cafetería, por lo que estuvimos conociéndonos y notamos que nos llevaríamos muy bien, además de decirme que no me preocupara que este hospital tiene el mejor ambiente laboral, además de que conoce a algunos de mis futuros compañeros y compañeras de trabajo y que ella mencionó se encargará de presentármelos a todos que no me preocupara porque ella siempre me cubrirá la espalda por si llega a haber algún altercado.

Al volver a la oficina de la señora goodwin, se encontraba junto a otra chica que se presentó como Natalie Manning quien sería mi compañera en lo que yo me adapto al nuevo ambiente y trabajo.

— mucho gusto, doctora Manning.-

— igualmente, no te preocupes, puedes decirme natalie y bienvenida a Chicago.-

— y a estados unidos señorita holz.— ríe goodwin, uniéndose a la conversación y haciendo un gesto para que todas nos pongamos cómodas.

— gracias a ambas, son las primeras personas en darme la bienvenida al país y a Chicago.— le sigo el juego a la jefa.

Veo la sorpresa en el rostro de natalie lo que hace que tanto la señora goodwin y yo soltemos a reír a carcajada limpia.

— qué malvadas se ríen a costas mías, pero en serio eres nueva en el país, pero si tu forma de hablar es muy buena podría decirse que hasta tienes un acento británico.— habla sorprendida y divertida.

—Sí podría decirse, estudié en Londres el idioma, pero en realidad soy latina, de chile para ser más específica del fin del mundo como muchos lo llaman.—

— vaya, eso es impresionante, yo apenas me pude mudar de estado, no sabría qué hacer si tuviera a mis padres al otro lado del mundo, eres muy valiente siendo tan joven.-

— si a veces me lo dicen, gracias.- si tan solo supiera, pensé ...

— señoritas, me encanta que se estén llevando bien, natalie por favor cuida de ángeles, ella estará bajo tu cuidado en lo que se adapta al hospital, serán compañeras, por ahora es momento de irnos.-

— sí señora goodwin lo siento, nos emocionamos un poco, bueno encantada de ser compañera y ayudar a ángeles.-

— gracias natalie, bueno aquí me despido de ambas, debo irme ya es tarde y ustedes también.-

— buenas noches, señora goodwin.— respondemos en conjunto.

Salimos del hospital para luego ver a la jefa tomar un camino diferente.

— Hey Ángel, puedo llamarte de esa manera?.-

— si, claro no te preocupes, dime?.-

— ¿quieres que te llevemos?, mi esposo vino por mí, está aquí enfrente.— veo como un hombre se acerca a nosotras.

— oh, no te preocupes nathalie, no quiero molestar, le pediré a mi amigo, venga por mí.-

— hola mucho gusto, soy jeff Manning.— me tiende la mano.

— igualmente, Ángeles holz soy la nueva compañera de Nathalie.-

— cariño te molesta si llevamos a Ángel a casa, no quiero que se quede sola...-

— no te preocupes nat, estaré bien llamaré a mi amigo y vendrán por mí no quiero molestar.-

— bueno, pero entonces esperaremos contigo, Chicago puede ser hermosa aunque peligrosa de noche.-

— concuerdo con mi esposa, ángeles y no te preocupes, no molestas, esperaremos contigo hasta que vengan por ti, por favor nos dejaría más tranquilos.-

— está bien, gracias haré una llamada, ya vuelvo un segundo.-

Me alejo de la pareja mientras busco el número de jay en mi móvil, espero conteste, 1 tono, 2 tonos y al tercero contesta.


Llamada entrante

jay: hola enana, que sucede?

Ángeles: ¿terminaste tu jornada?, es que necesito ayuda, ¿podrías venir por mí al Chicago med porfiis?

jay: cualquier cosa por ti nena, no te preocupes, estaré en 5 allá, nos vemos.

Llamada finalizada



Vuelvo con la pareja con una sonrisa, les aviso que llegaran por mí en 5 minutos como máximo, ellos me sonríen, y me hacen plática mientras espero a jay.

— Por cierto, pequeña, ¿quién es tu amigo?, quizás y lo conocemos?— me pregunta jeff.

— bueno, no sé si lo conozcan, pero se llama jay, jay halstead.— Ellos se dieron una mirada significativa antes de natalie hablar.

— conoces al hermano de will?— me mira confundida.

— will?, que will?.— pregunto aún más confundida, no entiendo de qué me habla.

— es cierto, lo siento, no lo conoces, will trabajará con nosotras en urgencias. Ya lo conocerás, parece que conoces al halstead policía...—

— y tú al halstead médico.— término por ella riendo.

— qué pequeño es el mundo, bueno bellas damiselas, el carruaje del pequeño ángel ha llegado.— habla nuevamente jeff.

Miro a mis espaldas y puedo ver a jay bajando de la camioneta junto a otro chico.

— bueno, gracias por acompañarme, y no me digas así jirafa, no es mi culpa que seas un rascacielos.— le saco la lengua.

Les doy un abrazo a ambos y me despido con la mano a lo lejos para luego correr en dirección a jay quien sonríe y extiende los brazos, salto y me atrapa en el aire dándome vueltas.

—Lo conseguí, lo conseguí gruñón, tengo el trabajo, ahora estas en frente de la nueva doctora del departamento de urgencias en el chicago med.—

— Te dije que lo lograrías enana, vez.— me baja y deja un beso en mi frente.

Nos acercamos un hombre algo mayor que jay, pelinegro un poco más alto que yo de estatura y con buena complexión física, al verlo puedo notar que debe ser compañero de trabajo de jay por su arma y placa al costado de su cadera izquierda.

—Mucho gusto compañero de jay que no conozco, soy ángeles.— le extiendo la mano.

— Antonio Dawson, igualmente chica que no conocía que salía con jay.— me sonríe.

Hay no amigo, como se te ocurre, que soy novia de este neandertal.— suelto con horror en español.

Veo cómo se ríe ante lo que dije, espera se ríe de lo que dije, entonces debe hablar español o es latino.

— Con que eres latino, ya me agrada jay.— le doy una sonrisa inocente al verlo con el ceño fruncido.

—Sabes muy bien, que no te entiendo cuando hablas en español, pero obvio te estabas burlando de mí y no Tony, no es mi novia, es mi mejor amiga como una hermana de quien te hablé el otro día.— menciona al final mirando al pelinegro.

— ¿no me habías dicho que llegaba la próxima semana?.— pregunta mientras me mira confundido.

A lo que atino a decir - sorpresa, se adelantó el viaje.—

— ya tienes tu respuesta Tony, venga, vamos enana a casa. Él se quedará con nosotros esta noche, espero no te moleste.—

— para nada no te preocupes, alguien nuevo a conocer, por cierto yo voy de copiloto.— grito lo último y salgo corriendo para llegar primero a la camioneta, escuchó como los dos se ríen de mí.

Así estuvimos yo de copiloto, Tony en los asientos de atrás y jay manejando mientras cantaba junto a Tony mis canciones favoritas, mientras jay nos miraba entre extrañado y divertido al vernos cantar en español, todo el camino a casa.

Al llegar en conjunto nos pusimos a cocinar la cena y pasar un buen rato entre los tres, conociendo un poco más a antonio quien me había ofrecido su ayuda para cuando lo necesitara y jay no estuviera disponible. Después de esa agradable cena, cada uno partió a su habitación ya que al dia siguiente dos de los presentes tenían que ir al trabajo al dia siguiente.