Inútil humana | Muzan,Douma,Kokushibo y Akaza

Summary

¿Acaso creías que ibas a estar a salvo en tu nueva vida? Pues te equivocabas, ¿aún no lo entiendes? Ellos te encontrarán en todas tus vidas, no hay escapatoria, ya eres de su pertenencia. Prepárate para vivir otra vida de sufrimientos, de nuevo y por siempre ••• •2 TEMPORADA DE INÚTIL HUMANA! •CONTIENE MACHISMO, ABUSO Y VIOLACION SEXUAL, SADOMASOQUISMO, +18, CONSUMO DE DROGAS, DEPRESIÓN, COMPORTACIONES OBSESIVAS Y TÓXICAS, CONTENIDO NO APTO PARA SENSIBLES! •Iniciada: 9 de Abril de 2024 Finalizada:????

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
3.0 1 review
Age Rating
18+

Capituló 1

Hola, mi nombre es Nomi Kitagawa, vivo y nací en Japón, Aver... ¿qué más puedo contar? Mi vida es aburrida, mis padres murieron envenenados por la mafia Kibutsuji cuando tenía 8 años, entonces las Kocho me adoptaron.


Mi vida es muy monótona, me levanto, voy a trabajar con Shinobu todo el día y volvemos a casa en la noche.


Ahora mismo me encuentro corriendo hacia mi trabajo, mierda, estaba llegando tarde, más de lo normal, y solo por llegar a una tienda por mi almuerzo, ¿¡en que momento habían pasado 20 minutos?!


Bueno, después de todo el jefe de mi trabajo no me regaña por llegar tarde, por cierto, mi trabajo consiste en los periódicos, si, algo simple, acomodar y hacer, toda esa mierda.


Al doblar en una esquina, accidentalmente choque con alguien al estar corriendo, carajo, siempre me pasa esto.


¡Lo siento, tendré más cuidado! —sin decirle nada ni volteándolo a ver lo rodee y salí corriendo de ahí, aunque pude escuchar un leve quejido de su parte cuando choqué con su pecho.


Si. También era así de torpe para mi mala suerte, me distraigo muy rápido, supongo que la única ventaja que tengo Esque tengo mucha paciencia y no me enojo tan facil.


Al llegar al trabajo vi a Shinobu esperándome en la entrada, sonreí de manera nerviosa antes de detenerme Justo enfrente de ella.


Ya se lo que vas a decir, y lo siento bastante pero Esque había mucha gente en la tienda. —me excuse respirando de forma agitada pues estaba cansada por correr tanto.


No te preocupes, y ven rápido que Kali tiene algo que contarnos. —después de eso me tomo de la mano y me llevo hacia una esquina donde estaba la nombrada, una de nuestras compañeras. — Ya dinos.


Nuestro jefe desapareció esta mañana. —ante sus palabras yo y Shinobu la miramos sorprendida, a ella y su expresión preocupada.


¿Que? ¿Acabábamos de escuchar bien? ¿Nuestro jefe desapareció? Mierda...juro que sentí una sensación fea en el pecho...


No lo encontraron en su habitación... —informó de nuevo. — Y gracias a su desaparición tendremos un suplente, que supongo que será nuestro nuevo jefe a mientras que lo encuentran....


No supe que decir al respecto, note que Shinobu tapó su boca con su mano, hasta acá sentí su preocupación, la preocupación de ambas, Bueno, ellas lo conocían desde antes que yo, yo solo lo veía como un hombre más, pero eso no implicaba que me preocupaba.


Sin decir nada me di la vuelta y camine hacia mi estante, tenía que dejar mis cosas ahí, al llegar, me quite mi bolso y mi saco, dejándome solo mi camisa blanca, los empecé a acomodar ahí.


¿Nomi? —de repente, sentí que me tocaron el hombro, a lo que voltee detrás mío.


Mis pupilas se encogieron y mis ojos se abrieron con más sorpresa ante aquel escenario, un hombre, con traje formal, pelo negro y ojos rojos, al lado suyo un chico pelirubio y con ojos de arcoíris, al otro lado, otro hombre con pelo también negro y largo, atado en una coleta, tenía gafas de sol, lentes negros, todos me miraban con confusión.


Todo mi cuerpo se congelo y tenso por una razón.


¿Q-Que era lo que me pasaba..? ¿P-Porque me costó respirar de la nada..? ¿Porque no me podía mover...? ¿Porque no podía hablar? ¿Porque temblaba..?


¿Q-Quienes eran ellos y porque con tan solo verlos me hicieron sentir todo esto..?


¿¡Quienes eran ellos y porque sabían mi nombre?!


E-Es extraño....e-es como si mi corazón estuviera desgarrado de dolor...


E-Es como.... si mi corazón me estuviera suplicando a gritos que me aleje de ellos...


¿Q-Quienes son ustedes y como saben mi nombre? —pregunte, no pude evitar retroceder con miedo, si, si lo tenía....


El mayor de ellos, que era el que tenía pelo negro y ojos rojos frunció el ceño, pareció sorprenderse cuando escuchó mi voz, quise irme de ahí, realmente quería irme.


Lo vi en el documento de los trabajadores. –este se excusó a sí mismo, pero a mi no me engañaba, solo quería que se alejara de mi. — Me llamo Muzan, y de ahora en adelante seré su nuevo jefe.


Puso sus manos detrás de su espalda, sin decir nada me di la vuelta y salí corriendo de ahí en dirección a Shinobu, quien estaba cerca, mierda, esa sensación...esa sensación horrible aún no abandonaba mi cuerpo, me sentía fatal, mi corazón no dejaba de latir del miedo....


No se que era lo que me pasaba...


Nomi, ¿te encuentras bien? —esta me pregunto, yo negué con la cabeza, antes de mirar de reojo detrás mío.


E-Esos hombres....me causan muy mala pinta, me dan miedo...es imposible describir lo que sentí cuando los vi... —informe, con mi mano en mi pecho, aún tratando de controlarme.


Ellos serán nuestros nuevos jefes... —si...sin duda eso es peor....


No se como podré aguantar ahora convivir con ellos, de tan solo pensar en eso mi piel se ponía de punta, era una sensación realmente horrible e insoportable.


[••••]


A la hora del almuerzo, yo y Shinobu salimos del trabajo y junto con Kali compramos el almuerzo, cuando íbamos de regreso, nos pusimos a platicar, bueno, ellas nada más.


Y Nomi me dijo que el nuevo jefe y sus ayudantes le dan mala espina. —si....Shinobu le estaba contando a Kali lo que sentí, lo que le platiqué, y la verdad no me molestaba.


¿Es cierto Nomi? —preguntó, yo asentí.


— Me contó también que el jefe se parece mucho al sujeto que la atormenta en sus sueños. —la pelinegra con puntas moradas volvió a hablar.


Solo dije que se parecía de los ojos....bueno, más bien de toda la cara... —me encogí de hombros y baje la cabeza con algo de pena, y sin poder quitarme de nuevo esos recuerdos...


Eso si es extraño... —Kali susurro, poniendo uno de sus dedos en su barbilla. — Debe ser una señal o algo así, yo te aconsejo que no te le acerques, la verdad a mi también me da mala pinta...


Asentí, para después darle una mordida a mi almuerzo, me sentía más segura ahora que se la había contado a mis amigas.


Y, por cie- —Kali ni acabó de hablar ya que de repente un silbido la interrumpió.


Todas miramos hacia atrás notando que había dos hombres, quienes nos miraban con morbo y ambos nos silbaban, ante eso me dio bastante coraje y Justo cuando les iba a gritar algo Shinobu le tomo de la mano.


Nomi, ven, no valen la pena esos estupidos... —me susurro jalándome de la mano, pero yo me solté y camine hacia ellos.


¿¡Quienes se creen que son para silbarnos y mirarnos de esa manera?! —me detuve Justo en frente de los dos, quienes seguían mirándome con lujuria, me estaba aguantando las ganas de golpearlos ahí mismo.


Kakakaka~ no te enojes hermosura, además es su culpa por tener un buen cuerpo. —se encogió de hombros y relamió sus labios. — Jamás entendí a las mujeres, si no quieren ser abusadas, no se vistan de manera que muestren su cuerpo y ya, se ahorran-


No termino de hablar ya que yo cerré mi puño y lo golpeé en la mejilla con fuerza, al punto que este escupió sangre y cayó al suelo, cuando iba a golpear al otro, sentí que Shinobu y Kali me tomaron de los brazos evitando que me mueva.


¡Suéltenme que los mato! ¡Suéltenme que los mato! —grite tratando de soltarme de su agarre, pero al ser dos me terminaron llevando lejos de ahí.


Tranquila Nomi! Te pueden meter a la cárcel así que ya vámonos! —me empezaron a jalar de vuelta al trabajo.


¡Para la próxima que te vea acosándome a mi o a una de mis amigas te romperé toda tu horrible cara! —eso fue lo último que le dije antes de que las dos mayores me hicieran entrar al trabajo de nuevo de forma obligatoria.


[NARRA ESCRITORA]


Lo que tú no sabías, Esque Muzan estaba viendo todo desde una ventana sin que te dieras cuenta, este se quedó algo sorprendido al verte, no sabía el porqué, pero te le hacías familiar de alguna manera...algo dentro de él le decía que no te dejara ir por nada del mundo.


La forma en que golpeó a ese señor fue admirable. —este le dijo a su mayor asistente, Michikatsu Tsugikuni, quien estaba al lado, en una de sus manos estaba sosteniendo sus lentes negros bajándolos un poco para verte. — Y por alguna razón me llamo la atención, algo dentro de mi me dice que no la tengo que dejar ir.


Lo comprendo, es una muchacha linda. —este comentó, él y el pelinegro vieron como Shinobu y Kali te jalaban hasta dentro del lugar nuevamente.


Lo que Michikatsu no le diría ni en broma a Muzan, Esque en el momento que te vio por primera vez también te le hiciste familiar, es como si te hubiera conocido antes pero no sabía de donde, era algo extraño de explicar.


Quiero que investigues lo más que puedas acerca de ella. — el ojirojo entrecerró sus ojos y frunció el ceño. — Quiero saber quien es y todo de su vida.


[••••]


Ya faltaban algunos minutos para salir, tú te encontrabas comiendo de nuevo pues ya habían pasado algunas horas para salir y tenías hambre de nuevo, estabas revisando tu celular hasta que de repente sientes que te lo arrebatan, volteaste y te diste cuenta que era el chico pelirubio con ojos arcoíris.


¿M-Me puedes dar mi celular..? —le preguntaste, actuabas así por el hecho de que al verlo sentiste esa sensación de nuevo, de incomodidad y miedo, y eso te hacía actuar así de vulnerable.


Querida, ya hace como 10 años que salió este celular, ¿y lo sigues teniendo? ¿Esque acaso eres pobre? —este te preguntó con burla, tu solo te quedaste callada y bajaste la cabeza avergonzada y rogando que Shinobu viniera. — Me llamo Douma, ¿y tú?


Nomi... —te nombraste a ti misma sin mirarlo, entonces este te tomo de la barbilla y alzó tu cabeza, te observo a detalle, tú cuerpo empezó a temblar con algo de nervios.


Eres bastante linda! —un sonrojo apareció en sus mejillas, se acercó de golpe a tu rostro como si quisiera besarte, afortunadamente retrocediste alcanzando a quitarte. — Se ve que tienes unos labios suaves.


Necesito irme, ¿me da mi teléfono..? —encuestaste, parándote de puntillas para alcanzarlo pero este levantó su mano.


Si lo alcanzas si~ —hablo con un tono juguetón.


Soltaste un suspiro y miraste detrás tuyo, Shinobu había ido por las llaves del auto para salir, se había ido hacia unos minutos y nunca tardaba, no sabías el porqué ahora estaba tardando más de lo normal, Justo cuando la necesitabas.


Frunciste el ceño antes de dar leves saltos tratando de alcanzar tu celular, pero Douma retrocedía evitando que lo pudieras alcanzar, ya te estabas empezando a enojar a pesar de que le tuvieras miedo.


En un momento repentino, cuando diste otro salto y al aterrizar en el suelo el ojiarcoiris te tomo de la cintura y te pego a su cuerpo, cuando trataste de safarte mientras el miedo te gobernaba este pareció acercarse a ti y besarte, hasta que...


Nomi, te estamos esperando aquí afuera y no vienes. —pronto la voz de Shinobu se escuchó. — ¿Estas haciendo algo o-


No acabó de hablar ya que había entrado al lugar, y al ver cómo Douma te tenía tomada de la cintura y pegada a su cuerpo esta puso los ojos en blanco y frunció el ceño confundida.


En un momento repentino para el mayor te soltaste de su agarre y a la vez le arrebataste tu celular, para después correr con Shinobu.


Vamonos. —le dijiste antes de que las dos caminaran fuera de ahí.


Nomi... ¿que era eso? —ella te pregunto.


Te dije que me daban muy mala pinta... —susurraste, antes de poner tu mano en tu rostro. — Se estaba burlando de mi, no me acuerdes de eso...


Pediste.


Shinobu ante tu petición solo se quedó callada, así fue hasta que llegaron al auto de Kali, quien, las llevaba a su casa siempre, ya que ustedes no tenían un transporte donde ir.


Al subirte, pudiste tu rostro apoyado en la ventana, miraste de forma inconsciente la puerta de tu trabajo notando que en este estaba Muzan mirándote, entonces apartaste la mirada al instante.


Cuando desapareciste de tu vista, este frunció el ceño, ahora, sentía un vacío en su pecho cuando te ibas...era algo extraño de describir...


Señor Muzan. —Michikatsu lo llamo, entonces este lo miro. — Aquí tengo todo lo que descubrí de esa muchacha. —seguido acto mostró unos papeles.