★Capítulo Único★
Jimin se sentía tan jodidamente feliz, jamás en su vida se había sentido tan agradecido. Tenía el trabajo de sus sueños y por mérito propio, no necesito ayuda de su padre para entrar a la agencia de modelaje más famosa de Corea del Sur, sentía que por fin haría lo que tanto amaba. Sería un modelo de una marca muy importante, sabía que tenía un hermoso cuerpo muy bien cuidado, su cintura pequeña que se marcaba tan perfectamente bien con todo lo que se colocaba, unas piernas cortas pero muy bien marcadas y un trasero que muchas mujeres envidiaban, y un rostro tan precioso que hacía dudar hasta el hombre más heterosexual.
Sobre todo, tenía al mejor novio del mundo. Ese chico lo motivó siempre a cumplir sus sueños, todos los días le decía que podía lograrlo y que nunca se rindiera. Gracias a ese chico, que lo convenció para hacer ese casting es que ahora se encuentra tan feliz.
Jungkook era su mayor apoyo, sus padres lo querían y lo apoyaban, pero su novio estaba siempre con él para levantarlo cuando pensaba que no podía más. Era todo para él.
Lo conoció cantando en una plaza junto a sus amigos, tenía una pequeña banda que cantaban en bares y pequeños restaurantes. Era persistente en sus sueños, y su sueño era algún día ser un cantante profesional, pero lograrlo se le hacía cada vez más difícil.
Jimin nunca se había sentido tan amado en toda su vida. Jungkook lo hacía sentir tan especial con cada detalle, cada canción que le componía donde en todas le decía lo mucho que lo amaba. Su padre nunca estuvo de acuerdo con esa relación, siempre le decía que Jungkook no era bueno para él y que no estaban en la misma posición social, ya que Jimin venía de una familia adinerada y Jungkook era un chico huérfano que vivía con su abuela paterna en una pequeña casa en unos de las barrios más pobres de la ciudad.
Estaban a punto de cumplir dos años de relación y aunque siempre tenían discusiones, porque también tenían maneras de pensar muy diferentes, nunca iban a dormir sin un "Te amo". Luchaban contra todo por estar juntos.
Jimin decidió ir a su casa para contarle a sus padres que había conseguido ser el modelo principal de la agencia y que estaba muy feliz. En veinte minutos ya estaba en su casa y fue directo a la oficina de su padre, y como lo pensó, sus padres estaban sentados, tomando un café.
—Lo logré — Soltó feliz.
—¿Lograste entrar? — Preguntó su madre emocionada.
—¡Si, mamá, lo logré! — Chilló Jimin de la emoción y su madre se levantó para abrazarlo.
—Me imagino que ya serás un modelos profesional — Habló su padre de repente.
—Si, papá, me esforzaré muchísimo — Jimin trato de sonreír pero salió más bien una mueca.
—¿Sabes lo que debes hacer verdad?.
—¿De qué hablas? — Preguntó Jimin confundido, no sabía de qué hablaba su padre.
—Do-Yun — Habló su esposa en forma de advertencia.
—Ahora no estás al nivel de ese cantante de plaza — Continuó ignorando a su esposa — Serás un hermoso modelos de una marca muy importante ¿No te da vergüenza que sepan que eres novio de un chico que solo canta en las plazas o en bares?.
A Jimin se le formó un nudo en la garganta y empuñó sus manos, estaba molesto ¿Que su padre nunca se iba a cansar de decirle lo mismo? Los ojos de Jimin se le llenaron de lágrimas y toda su felicidad se convirtió en un sentimiento de decepción hacia su padre.
—Yo jamás me voy a avergonzar de Jungkook, papá — Expuso Jimin, decidido — Él es un excelente cantante y aunque aún no es famoso, es perfecto en todo lo que hace y yo me siento orgulloso de él — Suspiró — Ahora que tengo este trabajo puedo ayudarlo a alcanzar el sueño que tanto quiere, y si tanto te afecta que Jungkook no sea de nuestra misma posición social es tu problema — Jimin limpio sus lágrimas y trato de calmarse — Yo lo amo y él me ama a mi, tendrás que resignarte — Dicho esto salió furioso, tirando la puerta.
—¡PARK JIMIN, VUELVE AQUI AHORA MISMO! — Gritó Do-Yun pero fue en vano, ya Jimin se había ido.
—Realmente no se ni con quién me casé — Dijo, la señora Park decepcionada — Prefieres tu maldito estatus social que la felicidad de tu propio hijo. — La mujer soltó un largo suspiro y se dirigió a la puerta pero antes vió al hombre otra vez — Ojalá que recapacites antes que sea demasiado tarde, Do-Yun.
Se quedó completamente solo en aquella oficina pensando en tantas cosas. Últimamente su hijo estaba muy alejado de él, antes eran muy unidos, y ahora todo era diferente, hasta su esposa lo miraba diferente. Tal vez debería aceptar que estaba mal y tratar de recuperar el amor de su hijo nuevamente. Trataría de hacer las cosas bien.
★
Jimin manejaba a toda velocidad sin importarle cuantas multas podría ocasionar. Se sentía decepcionado, sentía que su padre nunca iba a cambiar y siempre sería el mismo. Odiaba haber nacido en una familia adinerada, siempre tenía prohibido tener amigos a no ser que estuvieran una "Posición social" igual a la de él, era una completa mierda.
Llegó a la casa de Jungkook y se bajó rápidamente, tenía llave así que sólo entro y al ver a la abuelita de su novio solo pudo tirarse en sus brazos y continuar llorando.
—Mi corazón, ¿que pasa? — Preguntó la anciana preocupada.
No obtuvo respuesta, Jimin solo lloraba y se aferraba a su vestido que estaba un poco desgastado. Ella lo abrazó más fuerte y acariciaba su cabello, esperaría que Jimin se tranquilizara un poco y luego hablaría con él.
Pasaron unos diez minutos y Jimin pudo calmarse y por fin levantó su rostro, estaba rojo y sus ojitos estaban muy inchados debido al llanto. Una imagen que le rompió el corazón a la señora Shye.
—Lo siento — bajó su rostro mientras limpiaba sus lágrimas.
—Cariño — Ella lo tomó por el mentón y levanto su rostro — ¿Quién te hizo llorar así? ¿Quien pudo ocasionar lágrimas en estos hermosos ojos?
—Conseguí el trabajo del modelo principal en la agencia — dijo bajito.
—Pero eso es para celebrar, Jimin — expresó emocionada — Pero no entiendo porque estás así tan triste.
—Papá comenzó a decirme nuevamente que yo sería famoso y que no debería estar con alguien como Jungkook — Rompió en llanto nuevamente — Que Jungkook era alguien que no estaba a mi nivel, odio ser quien soy — susurró entre sollozos.
—Jimin, mírame — ordenó con voz dulce pero precisa y Jimin la miró — Se que somos pobre y que tal vez apenas tenemos para comer, pero eso no significa que seamos menos que alguien con dinero — Jimin asintió — Jungkook y tú se aman, es lo que realmente importa y si eso le molesta a tu padre puedo darle un boleto para que se vaya directo a la mierda — Jimin soltó una risita entre lágrimas, primera vez que escuchaba a la mujer hablar así — Se que pueden lograr muchas cosas juntos y se que Jungkook lo logrará porque yo confío en él y tu también. Ya no le hagas más caso a los comentarios negativos.
—No se que haría sin usted — la abrazó — Usted y Jungkook son lo mejor que ha llegado a mi vida.
Ella le dió un pequeño beso en la frente y terminó de limpiar sus lágrimas.
—Ahora preparemos un rico pastel de chocolate que se que es tu favorito, Pequeño — Shye se levantó y fue directo a la cocina en busca de los poco ingredientes que tenía, pero eran los suficientes.
Del otro lado estaba Jungkook echo pedazos al escuchar la conversación de su abuela y Jimin. Le dolía muchísimo que su novio sufriera por su culpa, si él no fuera aparecido en su vida nada de esto estuviera pasando. Jimin estaría bien con su familia y no peleándose por él.
Soltó un largo suspiro antes de entrar a la casa, lo primero que vio fue a Jimin sonriendo mientras preparaban el pastel, su corazón se rompió aún más al ver su rostro. Sus ojos estaban muy rojos e inchados, su rostro también estaba rojo. Jimin no merecía todo esto.
—¡Llegue! — habló tratando de disimular lo mal que se sentía.
Jimin al verlo salió corriendo y lo abrazo escondiendo su rostro en el cuello de Jungkook mientras que el pelinegro lo abrazaba fuerte y le daba pequeños besos en su cabello.
—¿Como estás, amor? — Preguntó Jungkook acariciando la mejilla de Jimin y dejando un beso en sus labios.
—Estoy mucho mejor ahora que estás aquí — Dijo mientras volvía a esconder su rostro en el cuello de Jungkook.
— Jimin, te conozco demasiado bien y se que algo te pasa — Expuso Jungkook algo serio — ¿No te aceptaron en el trabajo¿
—Logré entrar — musitó bajito.
—Pero... — Jungkook sabía muy bien lo que Jimin diría.
—Chicos, pueden ir a hablar mejor en la habitación — Sugirió la abuela de Jungkook — Los llamaré cuando el pastel este listo.
Los chicos asintieron y fueron a la habitación de Jungkook.
Jimin se sentó en el borde la de cama mientras Jungkook guardaba su guitarra, luego se sentó a su lado y lo abrazó nuevamente.
—Mi padre dijo que ahora que tengo un puesto importante en una agencia famosa no debería estar contigo — Comenzó a contarle a Jungkook lo sucedido con su padre — Jungkook, estoy cansado que mi padre esté con lo mismo todo el tiempo yo elegí estar contigo así que...
—Es verdad lo que dice tu padre — Jungkook lo interrumpe y se aleja un poco.
—¿Que dijiste? — Preguntó Jimin sin poder creer lo que dijo.
—Jimin, yo jamás podré darte la vida que mereces, yo sólo soy un chico que pobremente puede hacer para comer cantando en las calles y una que otra vez en bares — Se levantó de la cama y metió sus manos en los bolsillos — Jimin creo que es mejor...
—No lo digas, Jungkook — Lo interrumpió, al darse cuenta de lo que diría.
—Jimin, yo no soy bueno para ti — Hablo Jungkook con voz rota.
—No me importa, yo te amo — Dijo Jimin tomando su rostro y le dio un pequeño beso en los labios que tramitia confianza y seguridad — No importa lo que tengamos que afrontar, lo haremos juntos y es lo que realmente importa. Tu eres alguien maravilloso y eres un cantante talentoso — Le tomó las manos y las entrelazó con las suyas — Jungkookie, hemos pasado por mucho y no podemos rendirnos así como así ¿Entiendes?.
Jungkook asintió con lágrimas en sus ojos.
—Te amo, Jungkook, y eso nadie lo va a cambiar. Desde el primer día que te vi en aquella plaza cantando aquella hermosa canción sabía que iba a enamorarme profundamente de ti, y desde entonces me has echo el hombre más feliz del mundo — sonrió acariciando la mejilla de su novio.
—Tu también me haces muy feliz, Jimin, y me siento muy afortunado en tenerte conmigo — Lo abrazó por la cintura y metió su rostro en el cuello de Jimin — Disculpa por pensar en terminar.
—No te preocupes — Acarició su espalda — Lo importante es que afrontaremos cualquier adversidad juntos.
—Lo haremos, mi amor — afirmó Jungkook.
Se quedaron un rato más acostados en la cama de Jungkook abrazados, robandose besos pero sin subir de nivel, ya que estaban acompañados.
De repente escucharon el teléfono de la casa sonar pero pensaron que no era importante.
—¡¡JUNGKOOK!! — gritó la mujer desde la sala.
Los chicos salieron de la habitación y por el rostro de la abuela de Jungkook, era algo muy bueno.
—¿Qué pasa abuela? — preguntó el pelinegro.
—Cariño, es para ti, dicen que es de una disquera — respondió emocionada.
Jungkook quedó en estado de shock ¿Enserio todo esto era cierto?
—Vamos, Jungkook, contesta rápido — Jimin lo saco de sus pensamientos y rápidamente tomo el teléfono.
—S-si buenas tardes — habló Jungkook nervioso.
—Buenas tardes, lo llamos de Hybe Music para decirle que necesitamos que esté mañana a primera hora en nuestras instalaciones — Habló una mujer — Necesitamos que venga junto con su banda, los escucharemos y luego queremos filmar un contrato — Informo amablemente.
— ¿Cómo? — Jungkook trataba de procesar cada palabra dicha por la mujer — Si claro estaremos allá, muchas gracias.
La llamada se cortó y Jungkook aún seguía sin poder creer lo que había escuchado hace unas segundos.
Su abuela y Jimin lo veían con una mirada curiosa.
—Jungkook, ¿que te dijeron? — Jimin fue el primero en preguntar.
—Cariño, di algo — Insistió Shye.
— Me llamaron de Hybe Music — Logró decir — Me dijeron que querían escuchar a la banda completa y luego firmar un contrato.
Shye y Jimin abrieron los ojos asombrados, era la mejor noticia que habían recibido. Y es que finalmente todo estaba mejorando.
La abuela de Jungkook se acercó a él y éste estaba llorando sin darse cuenta. Lo abrazó fuerte mientras le decía palabras hermosas felicitandolo.
—Sabía que lo lograrás, mi vida, siempre confíe en ti mi pequeño — Lloraba la anciana acariciando su cabello — Tus padres están orgullosos de ti.
Jimin veía la escena con lágrimas en sus ojos, realmente estaba feliz por Jungkook. Él más que nadie sabía lo mucho que su novio se esforzó por cumplir sus sueños y ahora sería parte de una importante disquera que no lo pensó dos veces para ofrecerle un contrato.
Jungkook se separó de su abuela y fue directo a abrazar a Jimin alzandolo en sus brazos mientras daba vueltas con él, Jimin más que nadie merecía estar con él en estos momentos, él lo apoyo en todo momento y nunca lo dejo solo. Su abuela también había estado con él, pero él no le contaba muchas cosas para no preocuparla, pero el rubio sabía cada una de sus preocupaciones, sus inseguridades y miedos, aún así nunca se fue de su lado.
—Estoy muy feliz por ti, amor — Musitó Jimin entre lágrimas.
—Gracias por siempre estar conmigo, mi amor — Jungkook le dio un tierno beso — ¿Me podrás acompañar mañana?.
—Claro que sí, Kookie.
—Te amo, Jimin — lo abrazó nuevamente pero en ese abrazo tomo a su abuela también y se abrazaron los tres — Los amo a los dos más que a nada.
—También te amamos, cariño — dijo la mujer entre lágrimas.
Pasaron el resto de la tarde compartiendo y celebrando. Su abuela les preparo un delicioso pastel de chocolate. Sus amigos de la banda llegaron y estaban más que felices por la noticia.
Y es que como siempre dicen "Luego de la tormenta, viene la calma" Ahora comenzarían una nueva vida, con nuevas oportunidades y muchísima felicidad.
El amor siempre podía con todo, con las adversidades y pruebas, el verdadero amor no se rendia con nada y así era el amor de Jimin y Jungkook, nada ni nadie podría acabarlo.
Porque su amor era el amor más real y puro del planeta.
Holiiiissss, les traigo algo que se me ocurrió de repente.
Espero les guste 💜✨
Si