Capítulo único
Nota de autor: One-shot.
Me inspiré en un par de dibujos de @YarahDraws que conforman un comic, aunque la historia aquí no tiene que ver mucho con el arte, quise escribir algo sobre esto. Así que disfruten.
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- ¡Vete a la mierda!
- ¿Realmente por eso estás molesta? Recuerdo cuando tuve que rehacer un poción cuando la derramaste sin querer.
Estás dos estaban molestando a Amity, no entendía la necesidad de ellas por discutir a su alrededor, no era como si ella estuviera involucrada en sus problemas.
- No es mi culpa que dejes tus cosas en todos lados, ¿Qué hay de tu ropa en mi casa? - Willow de igual forma atacó a la pelirrosa de la misma manera.
- ¿Insinúas que soy desordenada? Porque tú pierdes tus cosas a menudo, además sabes que soy organizada la mayoría del tiempo.- Se defendió Boscha, cruzándose de brazos.
- De acuerdo, eres ordenada, pero una completa idiota que se olvida de todo; mis padres aún lavan su ropa y la mía aparte.
- ¡Te dije que fue un accidente, no sabía que había tirado esa maldita lencería en el lugar donde estaba tu ropa sucia!
El rostro de la de orbes doradas desbordaba clara furia por sus acompañantes en el trayecto a casa, parecía que la situación no podría molestarla más. Pero...
- ¿Quién no podría notarlo?
- ¡La idiota de Noceda! Amity me dijo-
- ¡Ya tuve suficiente de ustedes dos, maldición!
Gritó la bruja para mirarlas a ambas con el rostro totalmente rojo de molestia. Las otras dos se miraron entre sí, sin entender que le ocurría. Es que realmente era difícil saber que le molestaba la mayoría del tiempo, hasta Luz podía reafirmar eso.
Dentro de la mente de la Blight surgía una idea, si tanto se quejaban de la contraria ¿Por qué no probaban ser ella?
- No quiero escuchar su estúpida pelea, ni como involucran a mi novia y a mi. Seré una buena amiga y les ayudaré a resolver está idiotez, ya que no pueden hablar como brujas civilizadas.
Nuevamente la pareja de "amigas" se miraron confundidas, sin entender por completo cual era el plan que Amity tenía en mente. Vieron como ella levantaba su dedo índice de la mano izquierda para hacer un hechizo, luego de eso, todo se puso oscuro y los recuerdos sobre lo siguiente no estaban. Pues ambas chicas se habían desmayado, la que las hechizó suspiró y miró a los talismanes que correteaban alrededor de las dos chicas en el suelo.
- Clover, Maya ¿Qué dicen de darles una lección a estás dos?
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Los ojos de Boscha empezaron a abrirse, se sorprendió un poco cuando su vista estaba nublada, pero reconocía el lugar donde se encontrada, por alguna razón estaba en la habitación de Willow. Trató de mejorar su visión, pero no podía, por lo que frunció el ceño, temiendo que fuera alguna broma, empezó a tocar hacía los costados de la cama, sintiendo algo. Hay estaban los lentes de su amiga, lo pensó por un momento y luego se los puso solo para probar, realmente le hicieron ver mejor.
- Mierda, debería ir al doctor.
Un momento, esa no era su voz. Se miró a su misma, se asustó, ese definitivamente no era su cuerpo. Empezó a tocarse (no de forma sexual) con terror ¿Qué mierda le estaba ocurriendo? Tocó su rostro, nada era suyo ¿A dónde había ido su tercer ojo? Alarmada, se sentó sobre la cama con la respiración agitada. Miró sus manos y escuchó un ruido, como un quejido a sus espaldas. Volteó y se vio sí misma recostada en la cama, eso la asustó tanto que gritó y se levantó de la cama.
Un grito hizo que se despertará de golpe, se sorprendió de que no tenía sus lentes puestos y juraba ver a través de las paredes, hasta que se percató de algo ¿Por qué mierda había un clon suyo mirándola con terror! Se sentó en la cama inmediatamente alarmada
- ¿Que?
Ambas preguntaron al mismo tiempo.
- ¿Quién eres y por qué tienes mi cuerpo! - Preguntó la pelirrosa, queriendo una explicación al respecto.
- ¿Tener tu cuerpo? Tú tienes el mío.
Se miraron con extrañez, y ambas empezaron a analizar sus rasgos corporales.
- ¿Willow?
- ¿Boscha?
- ¿Qué mierda nos paso?
Boscha se acercó al espejo, no podía creerlo, realmente era la chica que le gustaba. Willow fue detrás de ella, también mirándose con sorpresa y confusión.
- ¿Qué carajo hiciste?
- No fui yo, soy demasiado increíble como para querer ser otra bruja.
La pelirrosa puso los ojos en blanco y se cruzó de brazos, viendo como la que tenía su cuerpo se quitaba los lentes un poco.
- Joder, si que estás ciega.
- Cierra la maldita boca.
Boscha se puso nuevamente los lentes y se sentó en la cama, tratando de recordar como habían llegado a esa situación, pero simplemente no llegaban recuerdos sobre eso. Willow solo seguía viéndose al espejo con atención.
- ¿Crees que alguien nos haya hecho esto?
- Si ninguna de nosotras fue, debe ser.
Se quedaron unos segundos en silencio, Willow tenía la mente en tratar de recordar quién les había puesto un hechizo, pero no era claro, simplemente no podía llegar a nada ¿Sería una broma de alguno de sus amigos? ¿Por qué con Boscha? ¿Acaso sabían que... Su pensamientos se desviaron al ver lo que hacía la otra con su cuerpo.
- ¿QUÉ MIERDA ESTÁS HACIENDO?
Boscha se había encargado se quitarse la capucha, bajar su túnica hasta la cintura, poniendo sus dos manos en el cuerpo propio y ajeno al mismo tiempo, mirando directamente lo que hacía. Luego mirando a la otra bruja.
- ¿Qué? Nunca he tenido una talla así de grande.
Willow se sonrojo y bajó ambas orejas frunciendo el ceño, y acercándose a Boscha.
- Ya deja de tocarme, o haré lo mismo contigo. - Amenazó la de ojos grisaseos.
- Sería un milagro, claro, todo lo que puedas tocar es tuyo.
Willow frunció aún más el ceño, pero podía hacerlo, podría tocar a Boscha como quisiera. No, no era tiempo de fantasear con esas cosas.
- ¿Te he mencionado lo sexy que eres?
- Cada día desde nuestro pequeño desliz.
Ambas se miraron, sin evitar reírse. Todo en ese momento era extraño, verse de frente y tener el cuerpo contrario para manejarlo con libertad, simplemente parecía algo sacado de una película o de un libro de ficción, aunque no era así en esa situación, era de lo más extraño, pero no les impidió besarse como las amigas tan cercanas que eran. Debían admitir que era raro besarse a sí misma, ser su propio cuerpo el que tocaban, aun así no llegaba a ser algo incómodo. Sin embargo, terminó por serlo, por la razón menos esperada.
La de tres ojos, abrazó el cuello de la otra con sus brazos, apegándose a ella sintiendo como las traviesas manos de Boscha tomaban "su cintura" mientras ninguna abandonaba los labios de la otra, finalmente sabían como se sentiría besarse a ellas mismas. Poco a poco, tras varios besos y caricias algo graciosas al no encontrarse con lo que esperaban, Willow con el cuerpo de Boscha fue recostándose en la cama, para que la de ojos verdes se pusiera encima siguiendo con la sesión de besos.
No se miraban, eso era para amortiguar la rareza del asunto, porque era algo tan fuera de lo común, pero como las calenturientas que eran, estaban dispuestas a tener sexo en esas condiciones. La chaqueta de Grudgby fue arrojada al suelo, aunque verse desnudas no era prioridad, pues cada una conocía su cuerpo y el contrario a la perfección, pero ¿Sexo con ropa? Eso definitivamente no. Lo mejor de la situación, era conocer muy bien los puntos más erógenos de sus cuerpos, eso si que era emocionante.
Durante su sesión de besos húmedos y caricias apasionadas, ambas se quedaron completamente estupefactas al ver la puerta abrirse y a uno de los padres de Willow, precisamente siendo el que no sentía demasiado agrado por Boscha.
- Florecita, ¿Todo bien? Escuche...
Por supuesto se separaron al instante, pero era difícil disimular que no había ocurrido nada con lo evidente que era la situación, ninguna definitivamente sabía que hacer.
- P... Señor Park, estoy tan avergonzada. Discúlpeme por la "escena" que tuvo que presenciar. - Dijo Willow, pero claro como Boscha. Y se ganó la mirada de la de lentes que acomodaba su uniforme.
- Ustedes... Debo admitir que no me agrada el hecho de que ustedes mantengan relaciones sexuales, pero no son niñas, no puedo exigirles que mantengan la puerta abierta, solo ¿Por qué no la cierran?
- Lo olvidamos, lo lamento. - Respondió ""Boscha"".
- Es que W... Boscha estaba tan...
- W-Willow, no querrás decir eso. - Dijo la pelirrosa claramente molesta.
El padre de Willow las miró por un segundo con seriedad, tomando aire y despejandose un poco al exaltar, probablemente estaba a punto de hacer algo estúpido, pero al menos sería gracioso de ver.
- Quiero hablar con ustedes dos. ¿Por qué no están saliendo? Quiero decir, creo que es muy evidente para todo el mundo que se quieren.
El hombre sonrió con malicia al ver a ambas chicas, aunque esperaba las reacciones algo distintas, más contrarias.
- Si, yo también quiero saber eso. - Preguntó la azabache, clavando la mirada en su amiga, que tenía la cara completamente roja y el ceño fruncido.
- Boscha ¿Realmente tú no has dado el paso?
- No, no es eso. Quiero hacerlo, solo no soy tan buena... Expresando lo que siento.
El brujo se sintió confundido por su respuesta, pues Boscha siempre decía lo que pensaba y era abierta a expresar como se sentía, incluso con ellos, además de que en varias ocasiones ella les dijo que realmente quería salir con su hija.
- Entonces ¿Esperas a qué yo lo haga? Digo puedo hacerlo, pero me rechazas cuando lo hago.
- La vez más reciente en que lo hiciste fue cuando no estaba segura de lo que sentía, por eso lo hice.
- ¿Me aceptarás si lo hago de nuevo?
- Claro, solo no me hagas preguntarlo a mí.
Finalmente el hombre decidió dejarles si espacio para que conversaran, no le agradaba del todo que la ex bully de Hexside se convirtiera en novia de su amada hija, pero sabía en el fondo el sincero cariño que sentían las dos chicas entre sí. Cuando vieron al padre de Willow salir, la que estaba en el cuerpo de Boscha se cubrió la cara con vergüenza, pues estaba demasiado roja.
- Bien... ¿Quieres...
- Dioses, no ahora. Boscha, primero tenemos que arreglar esto. ¿Tienes una idea?
- Pues este tipo de magia es como una maldición y solo puede deshacerse por la persona que la puso... Las pociones de reversión no funcionan en estos casos, así que lo único que nos queda es obligar a la persona que nos hizo esto a que lo revierta.
- Me encanta cuando no hablas como idiota, te vez lista ¿Sabes? Deberías hacerlo más seguido, es una pena que parezcas una imbécil la mayor parte del tiempo.
- Gracias... Hey, espera, eso no fue...
- Ahora, solo debemos descubrir quién lo hizo.
- Fíjate en las miradas, si se ríen a carcajadas sin ninguna razón, Bingo.
- Suena razonable. Entonces ¿Me invitas a quedarme en casa Willow? - Preguntó Willow entrando en papel.
- Por supuesto, no querrás convivir con mis padres. - Dijo Boscha susurrando lo último.
- Genial.
Esa tarde estuvieron haciendo sus deberes de Hexside y hablando sobre cómo ser frente a las demás personas con sus nuevas apariencias, solo hasta que encontrarán a quién les había hecho eso. Terminaron el día cenando con los padres de Willow, aunque aquello se tornó... Un poco difícil.
- Gilbert me dijo que ustedes están saliendo ahora ¿Es cierto? - Preguntó el padre con lentes, haciendo que las dos jóvenes se miraran entre sí, recordando la conversación que habían tenido antes.
- Oh, si, si estamos saliendo, hasta hoy... - Respondió Willow sonriendo de forma nerviosa.
- Ya era hora, a Willow siempre se le iluminan los ojos cuando hablá de tí.
Willow se sonrojo bastante, quería gritar de vergüenza, pero no podía, estar en el cuerpo de Boscha le proporcionaba cierta ventaja, pero no evitó que sus orejas revolotearan de arriba a abajo. Boscha por el contrario sonrió, aquello le causaba alegría, después de todo si era correspondida, pero claro, Willow no era así.
- Papá, por el Titán, no tienes que decir eso frente a Boscha.
- Calabacita, ahora es tu pareja ¿Qué tiene de malo?
- Creo que Willow prefiere decir esas cosas en privado.
Boscha miró a Willow, básicamente se miró a sí misma y levantó ambas cejas, era probablemente la primera vez que la bruja de plantas se sinceraba así, y aquello le gustaba.
Hablaron sobre temas triviales el resto de la cena, luego ambas se dirigieron a la habitación para cambiarse, ya que no iban a dormir con sus uniformes puestos.
- Está será mi parte favorita del día. - Dijo con Boscha con una sonrisa mientras se miraba en el espejo.
- Eres tan desagradable. - Respondió Willow mirándola a través del reflejo del espejo.
Boscha fue la primera en encontrarse en ropa interior frente al espejo, disfrutando de ver las exquisitas curvas del cuerpo de Willow.
- ¿Dormimos desnudas?
- No. Deja de verme y vístete rápido.
A la azabache no le quedó de otra, pero claro que inspeccionó el cuerpo desnudo de la bruja mientras se vestía. Willow hizo lo mismo, tratando de no distraerse demás con el malditamente tonificado y sexy cuerpo de la de ojos grisaseos. Finalmente luego de lavarse los dientes e ir al baño, se recostaron juntas en la cama de Willow.
- Así que se te iluminan los ojos cuando hablas de mi ¿Eh?
Se burló la de ojos verdes, recibiendo un empujón de la contraria, que se cruzó de brazos, sonrojandose. Por esto, Boscha terminó por atraparla en sus brazos, dejando que ella reposará la cabeza en "su pecho".
- Te detesto.
- Si, si, lo que digas.
Boscha se quitó las gafas de Willow y las dejó sobre la mesita de noche, volviendo a abrazarla.
- Ya entiendo porque te gustan los pechos grandes. - Dijo Willow con la cara enterrada en el pecho contrario.
- Te lo dije.
- Los odiaras luego.
Luego de un rato, ambas se quedaron profundamente dormidas con la oscuridad de la noche.
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Willow y Boscha se dirigían juntas a Hexside, conversando sobre lo que harían al llegar a la escuela y la forma en la que debían actuar frente a los demás, para evitar sospechas sobre su cambió.
- Willow, Boscha ¿Qué hay? - Preguntó Luz que estaba a unos cuantos pasos de ellas.
- Hey, Noceda. - Dijo Boscha tratando de parecer lo más neutral posible.
- Hey tú de nuevo... Tienes una... Oh, mirá es Amity.
En eso llegó la peli-morada, dando un beso en la mejilla a la latina, mirando a sus dos amigas que no se veían tan fuera de lo común, extrañamente.
- Buen día chicas ¿Acaso vienen juntas?
- Pff, para nada, la ví en el camino y no se quiso alejar. - Respondió Boscha, tratando de imitar lo que diría Willow y le salió bien.
- Oh vamos, sabes que te quiero. - Negó con la cabeza. - Que me quieres.
Boscha sonrió levemente y luego le dió un suave golpe a su cuerpo.
- Mejor no hables.
Amity las miraba aún extrañada ¿Se había equivocado de hechizo? Pero ella no solía cometer errores respecto a eso. Una voz llamó a la pelirosa y le dió un beso en la mejilla, cosa que claramente confundió a Willow.
- Boscha, tenemos una emergencia de tipo D con Amelia.
El rostro de la chica de tres ojos se notaba claramente confundido, sin tener idea de lo que ella hablaba.
- ¿Amelia! ¿Del tipo D? Sabía que Devon era un idiota. Oh Skara, dile que-
Se calló de repente, recordando que ese no era su papel, por lo que retrocedió y murmuró algo inteligible antes de tomar el brazo de Luz e irse de ahí. Amity sonrió, definitivamente no se había equivocado.
- Eh, lo siento, ella leyó algunos mensajes sin querer y tuve que explicarle.
Dijo Willow tratando de disimular la situación, a lo que Skara no pareció darle vueltas al asunto y la arrastró hacía adentro de la escuela. La Blight solo se rió y entró a Hexside con normalidad.
Era la hora de salida, y los 5 salían de Hexside, Willow y Boscha no con las mejores caras
- Ustedes dos están los raras hoy ¿Sucede algo? - Pregunto Luz antes de tomar la mano de su novia.
- Todo en orden ¿Por qué la pregunta?
- No lo sé, Willow te enviaron detención hoy, golpeaste a un chico, una chica casi es devorada por una de tus plantas, pusiste perfume a una flor y por poco estrangulas al maestro con una liana.
- ¿Qué hiciste que? - Preguntó Willow, mirando a Boscha que sonreía nerviosamente.
- Estoy distraída hoy, es todo.
- ¿Y tú Boscha? Parece que tuviste una práctica muy fuerte ¿Qué sucede capitán? - Preguntó Amity como si no supiera absolutamente nada de la situación.
Willow bajó la mirada, pensando en que responder, durante la práctica de Grudgby había sido golpeada varias veces por el balón, probablemente hizo solo una anotación y se tropezó varias veces, ni decir cuántos errores tuvo en la clase de pociones.
- Tuve una noche larga, estoy cansada. Willow ¿Puedo acompañarte a "tu" casa?
- Ehh, si, claro.
Tal parecía que ellas ya habían aprendido la lección, así que decidió que era momento de revertir el hechizo.
- Luz, Gus ¿Pueden adelantarse? Quiero hablar con Willow y Boscha, solo un momento.
Los nombrados asintieron y se despidieron de las otras dos brujas presentes, ellas esperaron a la la Blight hablara.
- ¿Qué tal ha sido estar en el cuerpo de la otra, eh?
Ambas se sorprendieron, sospecharon todo el día de todo el mundo, pero no de Amity Blight, ¿Por qué razón les había hecho eso?
- ¿Fuiste tú? ¿Por qué? - Pregunto Boscha.
- Sus peleas son una completa mierda, más cuando lo hacen a mi alrededor, solo quería que dejarán de quejarse de la otra. Y ya no están peleando, parece que funcionó.
- Espera, eso no es justo, nosotras no hemos hecho lo mismo cuando tú tienes peleas con Luz, no tenías porqué hacerlo. - Respondió Willow, notandose claramente irritada.
Amity puso los ojos en blanco y se encogió de hombros, notandose indiferente.
- Les hice un favor aunque no lo crean.
- No te pedimos que lo hicieras.
- Si, ahora mis padres piensan que somos pareja, tuvimos que mentirles.
- Ahí está, ustedes necesitaban esto, ¿Cuánto tiempo más seguirán fingiendo que no sienten nada por la otra?
Se quedaron en silencio, sabían que era verdad, ambas querían ser pareja, pero simplemente ningúna se animaba a nada.
- Sigue estando mal.
- ¿Saben qué? Les pensaba quitar el hechizo ahora, pero veo que les falta discutir sobre sus sentimientos, cuando lo hagan, vuelvan a mi.
Amity se escapó de la escena con un hechizo de invisibilidad, cortesía de su novia.
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Pasaron pocos días, tal parecía que ambas se negaban a hablar sobre todo en cuanto a su relación complicada, que ellas complicaban aún más. Todo seguía igual, Amity se negaba a remover el hechizo y las cosas solo se complicaban más para las dos brujas. Ese día decidieron que era el momento, así que acordaron salir a solas para ir a un lugar tranquilo dónde pudieran hablar.
Se encontraban sentadas bajó un gran árbol, mirando al horizonte, siendo abrigadas por las flores y arbustos a su alrededor, junto al canto de los grifos y aves que volaban cerca.
- Willow, me gustas. Me gustas mucho.
Dijo Boscha con un tono calmado.
- Lo se. Tú también me gustas.
Silencio. Willow recostó su cabeza sobre el "hombro de Boscha" y está apoyo su cabeza sobre la de ella.
- Lo preguntaré una vez más ¿Qu-
- ¿Quieres ser mi novia? - Interrumpió la de ojo grisaseos, quién se suponía que no lo preguntaría.
- ¿No aceptas un "no" por respuesta, verdad?
- Idiota.
Una vez más unieron sus labios en un profundo beso, se sentía muy bien luego de decir eso y bueno, oficialmente eran una pareja, ya no era una simple fantasía. Luego de que el beso terminó, se tomaron la mano y entrelazaron sus dedos para estar en ese lugar en silencio un rato más.
Estaba oscureciendo y volvieron a casa de los padres de Willow, a veces parecía que Boscha vivía ahí. Después de la cena y de prepararse para dormir, se encontraban ambas en la cama mirando al techo.
- Oye, ya que está es la última noche que estaremos así ¿No te gustaría...
- Sería genial, se muy bien en dónde te va a gustar.
•Está parte es un poco bastante confusa, por si acaso, Boscha es la activa, pero en el cuerpo de Willow•
Volvieron a besarse, el cuerpo de Willow se posicionó sobre el de Boscha, presionandola contra la cama, dejándola sin escapatoria, y ella no quería escapar, solo quería derretirse en los brazos de su amada, aunque fueran los suyos... Los besos de Boscha fueron bajando por el cuello de la contraria, la ventaja de la oscuridad en el momento era buena, mordía y marcaba la piel, mientras que con sus manos iba subiendo la blusa que tenía puesta la pelirosa. No era común sentir un cuerpo diferente del de Willow, pero ella también sentía, así que no había problema.
- Esto te gustará.
La lengua de la azabache pasó por los senos de la chica de tres ojos, Willow gimio muy suavemente, el cuerpo de Boscha en esa zona era mucho más sensible que el de Willow. Sus pezones perforados solo hicieron que la sensibilidad aumentará mucho más, los labios de la de ojos verdes hacían gemir a Willow, eran movimientos delicados, pero si que los sentía y eso le gustó. Boscha lo hizo también que solo bastó con generar placer en esa zona erógena para hacerla tener un orgasmo.
- Carajo, quiero tus tetas.
- Es una lastima, yo también las quiero, no sé cómo soportas el dolor de espalda y senos todo el día.
- A la próxima sabrás porque no quiero que me toques ahí.
- Así es... ¿Me darías sexo oral?
- Bien, pero no quiero hacerlo directamente, ve por un cuadro de látex, ya sabes dónde están.
Boscha se levantó y fue hacía un pequeño estante, buscando detrás de algunos libros en una pequeña caja, ahí estaban. Tomó uno y volvió, recostandose boca arriba en la cama, mientras ahora Willow posicionaba su rostro entre las piernas de su novia, abriendo la bolsa que contenía la protección, poniendo aquella barrera sobre la intimidad contraria para hacerle un cunnilingus.
Al día siguiente, caminaron a Hexside tomadas de las manos como la pareja que eran. Esto no paso por alto para nadie.
- Hasta que al fin lo hicieron ¿No era tan difícil, verdad?
- Anula el hechizo, ahora.
- Tal vez lo haga.
- Amity. - Advirtió Willow.
- Bien, bien, pero admitan que fue divertido.