El gato que cayó del arbol
Aizawa Shouta estaba como en muchos otros días, con sueño y dando clases. Veía un potencial muy alto en su grupo correspondiente, por eso soportaba toda clase de idioteces.
Idioteces que normalmente siempre venían de Kaminari Denki o Sero Hanta. Idioteces como la que soltó el rubio.
-Aizawa-sensei, ¿los gatos pueden caer del cielo?- preguntó el rubio.
-Kamimari, los gatos no llueven del cielo- explicó serio el profesor.
Caminaba por los pasillos. Estaba seguro de que si seguía dando clases en esa escuela iba a volverse loco. No quería saber que era lo que pasaba por la mente de Kaminari todos los días. Seguramente su poder le fundió las neuronas y solo le quedaban dos como mínimo.
Salió al patio un rato para tomar aire. Lamentablemente no había llevado su saco de dormir. Aun así se iba a recostar en un árbol a descansar un rato.
Miró hacia arriba y no supo en que momento pasó, pero ya tenía un gato gris aferrado a su cara.
Trató de sacar al mínimo de su rostro, consiguiendo en el proceso muchos arañazos. Cuando por fin se lo sacó volvió dentro de la escuela.
-Shouta ¿Que te pasó?- preguntó Present Mic con una sonrisa burlona.
-Me cayó un gato de un árbol-
-¿No lo viste arriba del árbol?-
Mic se fue burlándose. ¿Que culpa tenía Aizawa? ¿Cómo iba a saber que el gato se iba a caer del árbol? ¿A caso se confundió con su respuesta a Kaminari y los gatos si llovían del cielo? ¿Cómo es que los gatos siempre caen de los lugares menso esperados? Es y seguirá siendo misterio.