Evil - 2Min

Summary

Minho ha comenzado a padecer insomnio gracias a "algo" que cada noche lo toca sin permiso, aunque esas noches pronto terminaran, porque esta muy cerca de conocer a ese "algo" que lo atormenta cada noche. Temática homosexual 2min (Minho x Taemin) One-shot Basado en la canción Evil de SHINee

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Complete
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1
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3.0 2 reviews
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18+

Capítulo único


— ¡Minho-hyung! - grito un joven ya exasperado

— ¿Eh? ¿Qué pasa Taetae? - cuestionó soltando un largo bostezo

— Hyung has estado todo el día en las nubes y parece que no dormiste bien la noche anterior ¿te pasa algo? ¿Quieres que le diga a omma Jin que te prepare algo de comer?

— Estoy bien Taetae no te preocupes - sonrió - por otro lado ¿ya te aprendiste el dialogo?

— Ehh mm... ¡Oh! Kyuhyun-hyung me está llamando - sin más se fue

— Este mocoso...


Aunque el castaño mayor estaba mintiendo, no en gran medida, pero si era cierto que desde hacía días no lograba dormir del todo bien. Cuando al fin lograba conciliar el sueño, por las noches, de pronto sentía la presencia de alguien en el mismo cuarto, no podía despertar pero sentía como esa persona lo acariciaba con cuidado como temiendo hacerle daño. Incluso sentía como repartía besos por su cuello y bueno, muchas veces sentía que le hacían cosas raras, era por eso que ahora no lograba dormir bien, por el miedo de que aquel ser le fuera a hacer algo.

Pero no se podía dar el lujo de dormir durante el día, no cuando estaba a punto de graduarse, solo un poco más y ya no tendría que ir a la universidad, aunque eso significara tener que encontrar trabajo. Al menos tenía la certeza de que las fiestas con sus amigos no disminuirían, porque habían jurado no volverse como muchos de los viejos amargados que enseñaban.

Además a Minho lo que más le gustaba era actuar, sí, porque no estaba en ese taller de teatro por mero gusto. Quedaba poco para que comenzaran las presentaciones de esa hermosa obra que todos habían escogido para presentarla a final de año, querían que fuera un regalo, no solo para los espectadores, sino que para los y las mayores que ya se retiraban también.


— ¡A sus lugares! - exclamaba el profesor, aunque a este le gustaba que le trataran como un compañero más



— ¡Choi Minho, presté atención! - regañaba el profesor, siendo interrumpido por el timbre - Quiero para mañana un ensayo de, por lo menos, dos páginas describiendo a los súcubos e íncubos

— Minho ¿otra vez no pudiste dormir? - cuestionó un rubio a su lado, después de qué el profesor saliera

— No, esa cosa rara que enfría mi habitación volvió a aparecer, esta vez fue más intenso - confesó con las mejillas rojas - amanecí con la playera arriba y el pantalón desabrochado

— ¡¿Qué?! - Cuestionó impresionado - ¿te violo? No puedo creerlo

— Pues... no me siento violado, creo que no - comentó confuso, era raro hablar de violaciones y cosas paranormales

— Seguro te gusto, por eso no fue violación - se burló el rubio

— ¡Kibum! - regaño

— Ay ya, que sensible, el no dormir te hace mal

— Ah por cierto, Jonghyun me pidió que te dijera: “Lo siento bebé, princesa, cariño, amor. Estaba en pleno horario de radio, no podía responder a tu llamada, por favor perdóname” - comentó fingiendo una voz algo aguda e infantil, además de hacer un puchero

— ¿Y por qué no me llamo?

— Estoy seguro que bloqueaste su número... otra vez - respondió

— Yo no... - al ver sus contactos se dio cuenta - Bien ya, lo perdonó

— La clase comienza ahora, por favor presten atención - pidió un nuevo profesor ingresando


Las clases avanzaron con normalidad, a pesar de su cansancio, el castaño logro esforzarse un poco más para prestar atención. La próxima semana serían sus evaluaciones finales, debía poner más empeño si quería salir con honores. Ese día no tenía taller de teatro, se dedicaría a buscar información de los dichosos súcubos e íncubos, no sería tan difícil si tan solo no se hubiera dormido en plena clase.


— Veamos - comenzó a revisar la estantería llena de libros sobre mitología - Mitología Europea de la Edad Media - cito el nombre del libro


Tomó el dichoso libro entre sus manos y se sentó en una de las mesas que estaban en el lugar. La mitología era un tema sumamente interesante, de hecho le gustaba mucho, pero estaba tan cansado que comenzaba a quedarse dormido. Golpeó sus mejillas para despertarse, al menos levemente y terminar las dos páginas de ensayo que debía escribir.


— Seres sobrenaturales que absorben energía mediante relaciones sexuales - susurro, le parecía interesante lo que ahí contaban - íncubo: Chico con apariencia de veinteañero, ropa oscura, porte sensual y misterioso, además una pulsera de acero que lo ata al mundo terrenal


Era mucha la información que ahí encontró, aunque también era muy poca, todo era demasiado simple. No encontraba nada concreto, todo era un “tal vez” y eso no era bueno para el ensayo, afortunadamente logró terminarlo, pero tenía sus propias dudas y no creía poder responderlas con libros.

Se dirigió a su casa, no sin antes pasar a su restaurante favorito, entró y se sentó en la barra, ese día no iba acompañado por lo que se daría el lujo de observar como preparaban los aperitivos.


— Hola Minho-hyung - saludo un castaño con linda sonrisa y espalda ancha

— Hola Jin, lo mismo de siempre por favor - pidió

— Claro, ya le digo a papá - contestó acercándose a un hombre mayor, luego tomo la cafetera junto a una taza - Aquí está tu café

— Es raro no ver a Namjoon por aquí - comentó con una pequeña pizca de burla

— Ni que viviera aquí para estar todo el tiempo - refunfuño con un pequeño puchero

— No, pero aquí está su adorable hyung trabajando como mesero - contestó bebiendo de su café

— E-eso... a él solo le gusta la comida que papá prepara

— Ajá

— ¡Hyung!

— ¡Jin, orden lista! - exclamo el chef de la cocina


El castaño, aun algo molesto, se acercó tomando la orden y así regresar con el castaño mayor, dejo el plato al frente dándole a entender que podía comenzar a comer. Mientras Minho comía lentamente, sentía como un escalofrío recorrió su espina dorsal, se dio la vuelta en el pequeño banco tratando de descubrir quién lo estaba observando hasta casi perforarlo, pero no había nadie viéndolo, las personas en el local se preocupaban por sus propios asuntos.


— ¡Taemin-hyung! - exclamó un chico con las mejillas rojas, al parecer reclamándole a un chico que venía detrás suyo y unos cuantos más, les seguían

— Calma Chimchim solo fue una broma - aclaró revolviéndole el cabello, haciendo notar su pulsera de lo que parecía ser plata o algún material de esos


Minho quería dejar de ver, sabía que el tema que trataban esos jóvenes no era de su incumbencia, pero ahí estaba siguiendo con la mirada al que tenía una pulsera de plata, le había llamado tanto la atención que no dejaba de verlo. Hubo un momento en que el tal, Taemin y él cruzaron miradas, un nuevo escalofrío recorrió su espina dorsal, pero esta vez vio los profundos ojos del joven, eran increíbles, como si lo transportaran a otro lugar donde solo estaban ellos dos.

Sus vistas se apartaron cuando Jin hizo su aparición para tomar las órdenes del pequeño grupo, con eso, Minho recordó que debía ir a casa a dormir y ya había pasado demasiado tiempo en el pequeño restaurante. Termino de comer más rápido de lo esperado, no entendía porque se sentía nervioso, pero lo estaba por eso simplemente pago y se despidió de Jin.



Ya estando en casa se dio el lujo de respirar con tranquilidad, vivía solo por lo que podía ir directamente a dormir, pero antes era mejor tomar un baño para relajarse. Aun sentía una leve incertidumbre en su ser, sentía que algo o alguien lo observaba, pero estaba solo en su departamento y había cerrado bien, ningún ladrón podría haber entrado.

Se puso su pijama, apago las luces y se acostó. El sueño no tardo demasiado en atraparlo, se dejó llevar, estaba demasiado cansado, solamente quería descansar y esperaba que, esa cosa, que lo “atacaba” cada noche pensará un poco más en él y le diera tiempo para recuperarse, aunque esa idea era demasiado extraña.


— Minho - susurro un peli-negro mostrando sus ojos de un dorado hermoso

— Mng - se removió el castaño algo incomodo

— Solo por hoy, vas a soñar, conmigo - susurro besando su mejilla


Después de eso el pelinegro desapareció como por arte de magia, el castaño a pesar de mostrarse inquieto, termino durmiendo plácidamente, olvidando todo lo demás que existía.


— Hyung - sonreía tiernamente un peli-negro mostrando su pulsera

— Hey vuelve aquí - reía a su vez el castaño, abrazándolo como si se conocieran de toda la vida

— Hyung ¿tú me quieres?

— Eso no debes siquiera dudarlo - sonrió besando su frente

— Yo también te quiero hyung, estaré contigo para siempre - prometió acercándose, hasta besar los labios del más alto

— Taemin... - susurro llevando sus manos a la cadera del menor para apegarlo a sí mismo


El beso continuó, a ambos les encantaba, sus labios se amoldaban perfectamente. Incluso sus movimientos estaban sincronizados, el mayor siendo un poco más atrevido comenzó a acariciar el torso del menor. Las cosas se estaban calentando poco a poco, era tan placentero tenerse cerca que no podían ni querían parar.


De un momento a otro el castaño despertó, desorientado se sentó en la cama, esta vez tenía las sabanas encima tal y como se había acostado la noche anterior. Tampoco tenía residuos de que hubiera pasado otra cosa, era sumamente extraño, aquella “cosa” no había llegado a molestarlo. Debía sentirse aliviado, pero sin poder evitarlo se sintió un poco triste.



— ¿Y esa cara larga? - cuestionó el rubio del día anterior

— Pude dormir bien - contestó algo ido

— ¿Estás triste porque pudiste dormir? - cuestionó esta vez confundido

— Es que esa... cosa no llego, pensé que llegaría

— Tal vez te dejo un día para descansar, qué se yo, deberías estar agradecido - le reprochó

— Tienes razón, debo estar enloqueciendo - comentó algo avergonzado


El día siguió igual, aburrido, el hecho de no haber sentido a ese extraño ser la noche anterior lo hizo sentir extraño. Aunque también estaba curioso por el sueño, había soñado con un tal “Taemin” al cuál no conocía de nada, solo lo había visto en la cafetería, estaba confundido ¿qué rayos significaba eso? Estaba que se arrancaba el cabello, porque de alguna forma extraña, quería repetirlo.

Al irse a dormir no pudo evitar pensar en lo que pasaría esa noche, ¿llegaría el extraño ser o sería solamente un sueño más? Se sentía intrigado y ansioso, pero se tranquilizó, se relajó y comenzó a dormitar. Después de unos minutos sintió como su piel era levemente expuesta, no podía abrir los ojos, sabía que en verdad lo estaban tocando, pero no podía hacer nada y eso le frustraba.


— Sueña - susurro aquel extraño ser

— Hyung - gimió bajito el peli-negro

— Taemin - gruño, adentró sus manos debajo de la playera del menor, acaricio el abdomen del pelinegro y subió poco a poco

— Más, hyung, quiero más - pidió con voz lasciva


El castaño mayor le saco la playera rápidamente y lo recostó en la cama, ahí comenzó a besar su cuello dejando otra marca. El pelinegro no se quedaba atrás, se sentía bien y lo demostraba enterrando las uñas en los hombros del castaño. Ambos soltaban jadeos, gemidos y gruñidos, parecía que estaban en celo, buscaban ser uno, buscaban darse más placer.

Taemin recostó a Minho en la cama, ya le había sacado la camisa, por lo que simplemente le bajo los pantalones del pijama que tenía, la gran erección del castaño se mostró. El pelinegro lamió sus labios y se acercó, lamió el glande con gula, una que otra gota de pre-semen salía y él con gusto la lamia. Después de un rato metió la erección a su boca, Minho solo podía jadear y tomar los cabellos del pelinegro para marcar el ritmo que más le gustara.

Taemin succionaba, iba con más rapidez, su lengua también jugaba un roll importante y la profundidad con lo que lo hacía era fascinante. De un momento a otro sintió la esencia del mayor llenar su boca, trago todo el semen que el mayor le regalo, sabía delicioso según él, pero era momento de subir de nivel.

Minho sintió como su pene era nuevamente acariciado al punto de tener una nueva erección, sabía cómo funcionaba el sexo gay, lo siguiente era preparar al chico pero, este contra todo pronóstico. Simplemente se quitó el pantalón y se sentó sobre la erección del castaño, penetrándose poco a poco.


— Al fin, hyung - gimió mostrando sus ojos dorados

— E-eres hermoso - gruño moviéndose un poco

— Nngg - gimió comenzando a saltar en la erección


El sube y baja del menor era lento al principio, pronto decidió aumentar la velocidad, Minho sin quedarse atrás también movía sus caderas, provocando que su erección se adentrara más en Taemin. Cuando el pelinegro grito, el castaño supo que había encontrado su punto dulce, era excitante ver como el menor se deshacía en gemidos y gritos de placer, con un rápido movimiento lo dejo contra la cama comenzando a embestirlo con mayor fuerza.


— Min-Minho - gimió alto, sus manos se aferraron a los hombros desnudos del mayor enterrando sus uñas

— Taemin - gruño besando su cuello


La situación era excitante, ambos estaban perdidos en el placer, se hacían marcas, se besaban con deseo, incluso podrían decir que con amor. Para Minho era algo raro, jamás había sido de aquellos que tenía sexo ocasional, porque le gustaba tener parejas, esto era nuevo y quería repetirlo, repetirlo con Taemin.


Ring Ring Ring


— Hola - gruño contestando su celular

— ¿Dónde diablos estás? - cuestionó una voz bastante enfadada al otro lado

— En mi cama durmiendo - contestó desinteresado

— ¿Acaso se te olvido que día es hoy? - cuestionó esta vez más enfadado

— Jonghyun, no sé... espera ¿hoy es 14 de diciembre no? - cuestionó levantándose de pronto

— ¡Sí! ¡Hyung acaba de llegar y preguntó por ti! ¡Más te vale traer un regalo!


El castaño no le importó nada más, se levantó corriendo al baño para darse una ducha rápida, ni siquiera le importo estar completamente desnudo. Sintió un pequeño ardor en su cuello, hombros y parte de su espalda, pero era más importante llegar al cumpleaños de su hyung favorito.

En cuanto termino, salió corriendo, de camino al lugar de la fiesta pasó por una joyería. El regalo ya lo tenía listo de antemano, le hacía falta ir a recogerlo nada más, es por eso que ya con el regalo en mano siguió con su camino. Al llegar pudo ver a muchas personas conocidas, otras no tanto y algunas que ya de plano solo las conocían sus hyungs.


— ¡Hyung! ¡Feliz cumpleaños! - lo felicitó de lo más sonriente

— ¡Minho! Me alegra que te hayas acordado - rió recibiendo el abrazo del menor

— ¿Cómo olvidar el cumpleaños de mi hyung favorito? - rió también alejándose un poco

— ¡Hey! - exclamo Jonghyun llegando de la mano de un sonriente Key

— Tú eres el hyung favorito de Kibum, no te quejes - reprochó el castaño - Este es tu regalo Onew


Le tendió una cajita a lo cual el castaño mayor lo recibió, la abrió mostrando un pequeño dije con forma de pierna de pollo. Rió ante ese hecho, no era secreto que amaba el pollo, tomo el dije y le pidió al menor que se lo colocara en la pulsera que siempre llevaba en la mano izquierda.


— Gracias Minho, no era necesario, pero igual gracias - sonrió bastante feliz - Por cierto les quería presentar a alguien, ¿dónde podrá estar ese mocoso?

— Hyung al fin te encuentro - respiró jadeante un chico menor que Minho

— Oh aquí estás, chicos les quiero presentar a mi hermano menor, su nombre es Taemin Lee, estuvo estudiando en Nueva Zelanda hasta hace poco pero por el trabajo no había tenido tiempo de presentárselos

— Un placer conocerlos - sonrió fijando su vista en Minho y este tampoco podía apartar la mirada del pelinegro

— Hola - saludo apenas el castaño, estaba en shock, el hermano menor de su amigo era el chico con el que había soñado la noche anterior

— ¡No puede ser! ¡¿Minho quién te hizo esa marca?! - cuestionó exaltado el rubio jalando la camisa del castaño más alto, mostrando los arañazos y uno que otro chupón

— E-eh e-esto no... esto no es lo que parece yo... - trato de contestar pero no tenía nada

— Si tenías pareja nos hubieras dicho - comentó Jonghyun - Seguramente por eso te levantaste tarde, una noche ajetreada ¿eh? - se burló

— ¡Taemin! - exclamo Onew un tanto molesto

— ¿Pasa algo? - cuestionó Key

— No, nada - sonrió el pelinegro restándole importancia - Minho-hyung ¿quiere ir por algo de tomar?

— Emm... yo, claro vamos - respondió sin poder negarse ante tan hermosa mirada


Ambos caminaron en silenció, Minho se sentía un poco nervioso ¿cómo podía tener marcas si lo de la noche anterior solo fue un sueño? Además ¿por qué rayos tuvo que soñar con el hermano menor de su amigo? Nada de lo que le estaba ocurriendo tenía lógica, se estaba volviendo loco y aún más con la mirada del pelinegro sobre sí. El hecho de que Taemin no apartara su vista de él, lo ponía sumamente nervioso ¿qué decir? ¿De qué podrían hablar? “Hey anoche soñé que te follaba con gusto” ¡No! Claramente ese no era un tema que pudiera sacar a relucir.


— Me gustas, hyung - confesó el pelinegro con una sonrisa

— Pe-pero nos acabamos de conocer - tartamudeo

— Pero me gustas ¿qué tiene eso de malo? Además, hyung siempre me cuenta mucho de ti, tengo celos ¿sabes?

— ¿Celos?

— Sí, celos de que mi hermano tenga tanto contacto contigo, quiero ser el único para ti - sonrió acercándose poco a poco

— Taemin esto no...

— Hyung, te quiero ¿tú me quieres? - lo abrazo por el cuello viéndolo directamente a los ojos

— Taemin - susurro embobado

— Intentémoslo, hyung - sonrió besándolo castamente


Ya sin fuerzas, ni ganas, Minho respondió al beso. Era el destino o tal vez un macabro plan, no le importaba, ya nada importaba si tenía entre sus brazos a ese hermoso joven, de 22 años tal vez, con ojos enigmáticos y una pulsera de hierro. Un chico bastante misterioso, pero encantador ¿quién podría decirle que no? Sí, ni siquiera Minho se podía resistir.