Los Hertford
Danett
El jarrón voló como un misil y estalló contra la pared, a un palmo de mi cara. El único pensamiento que tengo en mi cabeza es estoy frente a una loca descontrolada que acabará con nosotros en cualquier momento.
Me metí en esto solo porque me prometieron la mejor follada de la noche. En su lugar, estoy desarrollando mis reflejos en cinco segundos como corredor de la Fórmula 1.
—¿Estás disfrutando esto o vas a correr?—le grité a Aaron, agachandome para esquivar lo que parecía ser un control remoto.
—¡Te dije que valdría la pena!—replicó entre risas, usando un cojín como escudo.
—¡Me dijiste que sería “una noche interesante”!—corrijo con ironía. La diferencia entre interesante y “voy a morir por una loca con tendencias piromaníacas” es bastante amplia.
—¡Me dijiste que era la única para ti!—exclamó Dulcinea, arrojando esta vez un marco de fotografía a Aaron.
Él trataba de cubrirme con su cuerpo mientras yo buscaba la manera más segura de escapar de ese lugar y tener mi trasero completo.
—Del día, supongo—respondí con un toque de ironía.
Aaron intentaba cubrirse la cabeza con los cojines del sofá que teníamos enfrente, lastimosamente había olvidado que, como hombre debía cubrir otras partes más delicadas para él.
—¿No soy lo suficientemente atractiva para que estés conmigo?—estaba ahogándose con su sollozo—¿No soy lo suficientemente buena?
Sus peligrosas manos buscaron el objeto más cercano que tuviera para lanzarlo hacia nosotros. ¿Ella será consciente del penoso escándalo que está haciendo?
Un deje de vergüenza ajena inundó mi mente, preferiría morir que actuar de esta forma tan fuera de clase.
Aaron, a su modo, intentó ser amable. O lo más parecido a eso que puede ser un hombre que piensa con la entrepierna.
—Te dije desde el principio que no era nada serio—dijo, acercándose con cuidado—. No quería lastimarte.
Pareció tranquilizarse por un momento, su mano fue hacia su cabeza para intentar acomodar un poco sus despeinados y alborotados mechones negros. Aaron se acercó a ella para sentarla en el sofá y aproveché para buscar las llaves de mi auto.
—Creí que teníamos algo serio—sus ojos empezaron a tornarse cristalinos y mi lealtad hacia las de mi gremio hizo que me quedara un momento más en la sala para escuchar qué pasaría—. Estabas acercándote a mí, tenías detalles románticos conmigo, pensé que finalmente te habías enamorado de mí.
Vi cómo Aaron intentaba esconder una sonrisa de burla, y por un segundo, un atisbo de lástima se cruzó por mi pecho. No por ella, sino por la neurona que decidió quedarse sola en su cabeza.
—Es algo que tendría con cualquier chica—intentó suavizar—. Tratarte bien no significa que te estaba bajando la luna, solo que no soy un imbécil completo.
El mar de lágrimas que estaba creando Rose exasperaba mi límite de paciencia, aún así opté por pasarle una caja de pañuelos que había visto en la mesa donde estaban mis llaves.
Papá dice que había heredado eso de mamá, hartarme rápidamente de las personas con dramas más grandes que los mismos problemas.
—¿No habría una posibilidad para…?—su voz fue cortada por un pequeño sollozo.
—Lamento que hayas confundido las cosas, si hubieras hablado conmigo no habría pasado algo como esto.
Asentí porque claramente él tenía razón.
—¿Tú qué haces todavía aquí?—respondió ella, dirigiéndose hacia mí con el tono más desdeñoso que haya podido utilizar.
—Esperaba por la noche que me prometió tu Romeo—le dediqué una sonrisa maliciosa—. Si no sabías estar con personas sin desarrollar sentimientos debiste declinar la propuesta en primer lugar—acoté, sentándome en el sillón personal al frente de ellos—. De otro modo, solo te lastimas tú.
Pareció comprender que seguir diciendo comentarios menospreciativos hacia mí era inútil y suspiró con derrota tratando de contener las lágrimas.
—No sé para qué me ilusioné siquiera—murmuró, bajando la vista mientras apretaba los pañuelos con los dedos—. Supongo que fue mi culpa.
—Bueno, me iré para que arreglen su situación. No me extrañen.
Salí de ahí sin mirar atrás. Mi noche aún tenía potencial: si alguno de mis hermanos estaba en casa, todavía tenía tiempo de arruinarle la paz.
Hago todo el ruido posible antes de abrir la puerta principal para evitar encontrarme con mis padres en una situación incómoda.
Después del cumpleaños de mamá —y la accidental sorpresa que incluía a mi padre— aprendimos a anunciar nuestra presencia o morir en terapia.
Danett: Llegué a casa, no hubo acomodada de ideas.
Mandé el mensaje a Valery, mi mejor amiga, antes de entrar al corredor que me dirigiría a la sala de estar.
Mamá llegó hacia mí con una copa de vino en una mano, detrás de ella se encontraban mis hermanos.
Papá no tardó en tomar lugar junto a mamá, siempre me pareció curiosa la forma en que él la miraba—NO, la admiraba—, como si tuviera entre sus manos la joya más preciosa del mundo y no se molestara en ocultar la fascinación que había en su mirada, la fascinación que tenía por ella.
—Los Wilson ofrecerán una cena mañana por la noche para celebrar la finalización del proyecto—dijo papá entrelazando su mano con la de mamá—. Obviamente, como nuestra empresa fue una de las principales accionistas, estamos invitados
Mamá hizo un gesto de desagrado, al igual que Kyron; ninguno de ellos disfrutaba de ese tipo de reuniones. Honestamente, yo tampoco. La única razón por la que no las encontraba completamente tediosas era porque casi siempre sucedía alguna escena que daba de qué hablar durante meses.
Como la última vez que un colega de mi padre estaba tan ebrio que llamó a su esposa por el nombre de su amante.
—Por supuesto, lo estaba olvidando—Mamá se separó de papá para buscar su bolso—. Daré una charla en un congreso en la ciudad. Kyron, por favor, organízate para finales de año; me encantaría que todos estuviéramos juntos—nos acercó una carta de invitación al congreso más importante sobre avances tecnológicos de este siglo.
No puedo ocultar el orgullo que siento; ella había trabajado mucho por todo lo que había conseguido junto a papá. Él siempre recalcó que se enamoró de ella a primera vista. Siempre resaltó que ella misma podía ponerse el mundo a sus pies y que fue esa decisión que poseía lo que había enamorado por completo a papá.
—Necesitaré mucho alcohol para soportar esta cena de gente apretada—sollozó Mason fingiendo un desmayo sobre el sofá.
—Lo que tú necesitas es un cierre en la boca para que no digas nada fuera de lugar—sentenció papá mientras le dedicaba una mirada rápida y pétrea.
—Maverick, eres el menos ideal para decir eso—mamá esbozó una sonrisa—. Si estos tres son unos imprudentes—nos señaló uno por uno—. Es por culpa tuya.
Todos empezamos a reírnos mientras Kyron; nuestro hermano mayor, nos pasaba la botella de vino y las copas.
—¿Qué tal tu noche?, ¿divertida?— Mason se dirigió hacia mí, su mirada tomó algo de curiosidad y entendí el otro sentido que había en sus palabras.
—Muy agitada—la sonrisa que compartimos con mi hermano fue suficiente para comprender el doble sentido..
—No es un detalle que me interese saber, así que cambiaremos la charla a otra más interesante—dijo papá sin importarle nuestra diversión—. Kyron, cuéntanos de tu viaje a Bélgica, no pudiste venir a visitarnos antes, hijo—habló mientras mamá se sentaba sobre sus piernas.
—¿Qué lo habrá tenido tan ocupado?—susurró Mason en mi oído y al instante vino a mi la risa al entender a qué se refería.
La sonrisa insana de papá fue callada por un pequeño golpe de mamá y eso ocasionó que nos carcajearamos más fuerte. Interrumpió mi risa el mensaje de una notificación.
Vale: Dios, yo esperaba recibir el chisme de la noche.
Antes de poder teclear algo, ya había mandado su siguiente respuesta.
Vale: Ni modo, tocará soportar tu humor mañanero sin mañanero.
Maldita víbora.
—Por cierto, mañana tardaré un poco en llegar a casa luego de la universidad—me apresuro a mencionar antes que se me olvidara.
—¿Quién te mantendrá ocupada, pequeña ratita?—parloteó Mason luego de tomar un poco de vino, podía sentir la mirada agria que me dedicaba papá.
—Iremos a recoger a Francis, debería llegar en la tarde de su viaje a España—expliqué con total tranquilidad, no podía jugar contra mí—. ¿Puedo ir, verdad, papá?
—Es una excusa para ir a emborracharse antes de la cena—mencionó mi traidor favorito.
¿Qué sería más divertido aventarle? ¿Mi zapato o mi bolso?
—No creo que ella haga lo mismo que tú —Kyron habló—. Danett no se arriesgaría a recibir el sermón del tío Patrick y su castigo de limpiar su camioneta con un cepillo de dientes—terminó su oración y me dedicó una sonrisa de compañerismo.
—No olvidaré ese castigo en mi vida—Mason permaneció en silencio como si viera las imágenes pasar por sus ojos.
—Y la foto que tiene de ti limpiando en su sala tampoco creo que la olvides—mamá sonrió ante su comentario porque fue el evento más gracioso de Mason.
—Lo siento por no venir antes—el exagerado se disculpa por no haber venido hace un día, ¡Solo se fue dos semanas! yo ya estoy extrañando no verlo tan seguido—. Tuvimos que asistir junto a Dhyara a la boda de su hermano.
—Las bodas son tan hermosas, aún no asimilo que la tuya fue hace siete años—mamá tenía melancolía en su voz.
—¿Por su casamiento o porque fue la primera vez que Danett probó alcohol?—Mason contenía la risa que tenía atorada en su garganta.
Porque dejaste a tu hermana de trece años consumir todo tipo de bebidas alcohólicas diciendo que eran gaseosas extranjeras—el tono de seriedad de papá hizo que la risa de Mason se cortara.
Recuerdo que esa madrugada estaba tan asustada porque todo se veía tan borroso que no pude subir las escaleras hacia mi cuarto por lo que me puse a llorar diciendo que estaba en medio de un terremoto. Mamá obligó a un Mason de veinte años a sostenerme el cabello cada que tuviera ganas de vomitar y cuidarme todo el día siguiente de la resaca que tuviera.
El muy maldito sacó una foto mía luego de vomitar donde hacía unos cuernitos con la mano y se la mandó a Kyron, ese otro bastardo no tardó en publicarla en su facebook.
—Iniciaste sus primeros pasos en el alcohol—si por papá se tratara yo jamás saldría de mi casa.
—Tenía que ser un buen hermano mayor.
Todos nos reímos por la gracia de Mason y decidimos irnos a dormir luego de la partida de Kyron hacia su hogar, mañana empezarían otra vez mis clases a primera hora así que debería estar despierta desde temprano.
Holis, este es mi primer libro (de ojalá muchos). Me siento muy feliz de publicarla en paralelo en esta nueva plataforma, les agradezco por la oportunidad que me dan al leerla.
Espero que la historia los vaya atrapando poco a poco :D
Posdata, estaré re-editando los capitulos y publicando nuevos (al fin)








