Querida Victoria

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Summary

Cuando los dos eran niños, el siempre fue rebelde mientras que ella era una niña de casa. Sus padres no querían que ninguno saliera y aún así el estuvo dispuesto a todo por su hermana. Todo escalo de forma significativamente rápida, y a la larga esa fue la causa de su separación tan prematura. Por un simple juego de escape, el joven habría sido mandado a un reformatorio. Años después, volvió a casa cambiado, su personalidad era otra y sus miedos se habían multiplicado, aún así, ella siempre supo que su hermano mayor la cuidaría aún cuando las cosas fueran difíciles. Aunque a la larga ¿Quien se espera que tu gemelo se enamore de ti?.

Genre
Thriller/Horror
Author
Lulu
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologo

El joven de cabello oscuro tan solo permanecía inerte, observando los cadáveres de sus padres frente a el mientras la pistola encargada de ejecutarlos aún estaba en sus manos.


El sonido de gotas cayendo al piso no se hicieron esperar despues de ello, claramente siendo estas mismas las lágrimas del chico, cuyo cabello cubría sus ojos casi en su totalidad.


—Los... Odie por tanto tiempo, que nisiquiera puedo describir lo mucho que...


Un chasquido de lengua cruzo sus labios segundos después y el mismo elevaría su mirada posteriormente, dejando ver una sonrisa que denotaba una absoluta extasis, al punto de parecer completamente fuera de cualquier cabal existente en el.


—Todo se acabo~.Dos gemelos habían nacido, un niño y una niña, ambos de cabello oscuro y ojos azules. Ella era bella, tratada como una princesa en todo momento, y siempre siendo protegida por sus padres, al punto de que los mismos le prohibieron desarrollarse socialmente.


El en cambio era todo lo contrario, un espíritu libre aguerrido y sin ataduras que lo pudieran detener. Aunque era curioso, aún con personalidades tan distintas, ambos siempre se quisieron.


Claramente siempre estaban el uno con el otro, e incluso en varias ocasiones el llego a ayudarla a escapar. Por desgracia, debido a ello, a sus 15 años se vio sometido a un lío policial debido al "Secuestro" de su hermana.


Sus padres nisiquiera se tomaron el tiempo de analizar lo que estaba pasando, puesto que estaban cansados de su hijo "Mayor" (considerado de esa manera a pesar de que la diferencia de nacimiento había sido sólo de 5 minutos) por lo que tomaron la radical desicion de enviarlo a un reformatorio.


—¡No quiero que te vayas!. –Gritaría la joven, antes de correr hacia su hermano y abrazarlo con fuerza, apoyando su cabeza en el hombro del mismo.—L-lo lamento tanto...


—Victoria... Tranquila, se como son las cosas con estos dos. Solo cuídate, ¿Si? Nada de novios.—Una leve risa se escaparía de los labios del de ojos azules, que posteriormente acariciaria la cabeza de su hermana, la cual era más baja que el por 5 centímetros.-Volveré pronto, lo prometo.


Una promesa vacía que se convertiría en mentira posteriormente, su hermano no volvió rápidamente y ella incluso llegó a terminar la escuela antes de siquiera poder verlo. Sus padres jamás permitieron que le enviara una carta, jamás le permitieron ver fotos de él, no volvió a ver a su hermano.


—Buenos días.—Diría entre bostezos la joven de ojos azules, mientras observaba como sus padres ya estaban levantados y haciendo el desayuno.


—Buenos días Victoria ¿Que tal dormiste?.—Preguntaría su padre Hector, un hombre canoso de 45 años con ojos de color verde.


—Bien... Hacia algo de calor la verdad.


Un leve suspiro se escaparía de la de ojos azules, y la misma acabaría sentandose en el sillón unos segundos después, encendiendo la televisión y mirando las noticias, donde se informaba que una joven de 18 años había desaparecido.


—¿Esa no es la hija de los Williams? La que era amiga de...


—Si, es ella. Lo más probable es que se haya escapado con un novio o algo similar, hay personas que no saben educar a sus hijos. —Interrumpiria Laura, una mujer de 35 años, cabello de color oscuro y ojos azules.—Hazte un favor y come tu desayuno, saldremos dentro de un rato.


Al escuchar esto, la joven simplemente se acercaría hacia la mesa y comenzaría a beber el jugo de naranja que había sobre la misma, para posteriormente comer su desayuno, huevos fritos y tocino.


***


Unos minutos despues ya habría terminado su desayuno y rapidamemte subiría las escaleras para posteriormente correr hacia su habitación. Dejaría la puerta semi abierta y comenzaría a cambiarse, puesto que probablemente debían ir a una misa o algo similar.


Unos 20 minutos después ella ya estaba lista, perfumada y peinada para la ocasión, bajaría las escaleras y se encontraría con sus padres, vestidos exactamente de la misma forma que siempre.


Su padre con una camisa a cuadros de color verde y un pantalón del mismo tipo, en conjunto con unos zapatos marrones desgastados. Su madre con una remera con estampado de gato, un pantalón corto que dejaba a la vista sus piernas y unos simples tacones desgastados.


–¿Por qué te vistes de esa forma? Ve a cambiarte, no vamos a ninguna misa... tsk, ¿Sabes que? Simplemente sube al auto, ya hablaremos de esto cuando volvamos.


Al escuchar esto Victoria tan solo obedeceria en silencio, saliendo de la casa y subiendo al auto en la parte de atrás, acomodándose el cinturón y permaneciendo en silencio. No tenía idea de que se suponía que debía hacer, ni a donde irían. Despues de todo no estaban en fechas de vacaciones, y si no iban a misa ya no podía imaginarse aue harían.


Sus padres subieron al auto unos segundos despues y emprenderán el viaje sin más, colocarían la opera en la radio y todos se mantendrían en silencio.


Cuando tomaron por el camino de la ruta fue cuando ella comprendió la razón de su viaje, aunque una parte de sí misma se negaba a creer que al fin había llegado aquel día. Sin embargo, cuando el auto se detuvo frente a un gran edificio de color blanco, con un cartel que decía "Reformatorio Crystal".


–Victoria, ni se te ocurra bajarte del auto.—Diría su madre, antes de abrir la puerta del mismo y posteriormente bajar.


Su padre le siguió unos segundos después, dejando a la de ojos azules dentro del mismo completamente sola.


Ambos mayores entrarían al edificio casi al mismo tiempo y estarían dentro del mismo alrededor de media hora, donde la de cabello oscuro se entretendrá contando la cantidad de cuadros en el asiento donde su padre se sentaba, y posteriormente multiplicando esa suma 5 veces para descubrir de esa forma la cantidad de cuadros en los 5 asientos del auto.


Finalmente, el sonido de la opera en la radio se habría detenido, y el sonido de una pequeña caja musical comenzaría a sonar segundos después, teniendo una tonada melancólica y al mismo tiempo reconfortante para la joven.


Y al fin el momento llego, noto como sus padres salían del edificio acompañados de un enfermero que parecía estar tomando sus datos. Luego observo a un joven completamente vestido de color blanco, de ojos azules y cabello oscuro, con una mirada profunda y al mismo tiempo sin mostrar ningún tipo de emoción notable.


Casi no logro reconocerlo ¿cuanto había pasado desde la última vez que lo vio? Probablemente unos 4 o 5 años, nunca llevo la cuenta de ello.


Sin embargo eso ya no importaba ahora, despues de todo, al fin todo había terminado. Veía a su hermano "Mayor" después de tanto tiempo, y aún pesaba con la culpa de creer que todo lo que había ocurrido fue por su causa.


—Entonces, ¿ya no precisamos de darle ninguna pastilla?.—Preguntaría el hombre de camisa a cuadros.


—Como ya se lo informe señor, su hijo nunca presentó algún tipo de malformación o algo similar. Su conducta en muchos lugares podría ser considerada normal en los adolescentes, sin embargo debido a la cantidad de veces que ustedes nos dijeron que estábamos cometiendo un error, nos vimos obligados a tomar diferentes medidas para asegurarnos.—Respondería el médico, que segundos después colocaría ambas manos en los hombros del joven y lo observaria.—El es un chico obediente, nunca opuso resistencia demás.


El joven de cabello oscuro permanecería en silencio, y posteriormente tan solo acentiría con la cabeza sin más, haciendo que una pequeña sonrisa se asomara en los labios del médico que posteriormente lo soltaría y dirigiría su mirada hacia sus padres.


—Charles ha sido un completo encanto, y me alegra que al fin se hayan dignado a buscarlo. Déjenme decirles que aún así mantendremos un ojo sobre su familia.


—Si segun ustedes el no tiene nada ¿por que habría de observarnos a nosotros?."Preguntaría la mujer mientras mostraba un gesto de molestia.


—Oh señora, esto sonará poco profesional, pero, a pesar de que su hijo no tenga ninguna condición fuera de lo normal, ustedes por otro lado son una completa basura. Y déjenme decirles que esperare el más mínimo despiste para que acaben en la prisión estatal.


Respondería sin mas el médico, antes de depositar un pequeño beso en la cabeza del muchacho y caminar nuevamente dentro del gran edificio, dejando completamente atónitos e iracundos a los padres del chico por su respuesta.


—Adiós Lau...


En ese momento, los padres del chico tomarían al mismo uno de cada brazo y lo transportarian hacia el auto sin más. Sin un saludo, sin un gesto de felicidad, nada.


Cuando Charles subió al auto su hermana de igual forma permaneció en silencio, pero cuando su padre al fin encendió el auto, la misma simplemente tomaría de la mano a su hermano mayor, notando al instante lo frío que estaba.


—Charles...


—No hables Victoria. —Diría la madre de la chica, mientras apagaba la radio debido a la finalizaron de la opera que anteriormente se había escuchado. Puesto que el sonido de la caja musical no le había agradado. —Tu hermano no merece que le dirijas la palabra.


Al escuchar esto, Victoria simplemente obedeceria y se mantendría en silencio, pero en ningún momento soltaría la mano de su hermano mayor. Ella lo sabía, sabía muy bien que siempre necesito tenerlo cerca y que muchas de las cosas que ocurrieron en su vida se podrían haber evitado si el tan solo permanecía a su lado y jamás pisaba ese reformatorio.


Odiaba lo que había ocurrido, detestaba el haberse mantenido en silencio cuando ella fue quien le rogó a su hermano que la llevara, y sobre todo, aborrecía al estúpido vecino que le informó a sus padres de su desaparición y causó que llamaran a la policía.


Esperaba recuperar su tiempo perdido con su hermano, deseaba poder estar para el esta vez y anhelaba que el mismo no guardará rencor hacia ella después de lo que había ocurrido.


Pero no tenía idea respecto a los pensamientos de su hermano, no sabía como el actuaría y mucho menos lo obligaría a responder sus dudas respecto a lo ocurrido dentro de ese lugar.


Una vez llegaron a su hogar el primero en bajarse fue el joven de cabello oscuro, seguido de su madre que abriría la puerta, dejando a su padre y a la "Menor" solos en el auto.


—Victoria, por esta noche tu hermano dormira en la misma habitación que tu como cuando eran niños. Mañana veremos donde instalarlo ¿te parece bien?.


—Claro Papá, es mi hermano... Charles probablemente solo quiera dormir, todo se le pasará pronto ¿No?.


Una risa se escaparía de los labios de su progenitor y posteriormente el mismo le haría señas a la de cabello oscuro para que se bajara, a lo cual estaba obedeceria y el mayor llevaría el carro hacia el garaje.


Por su lado la joven entraría a la casa segundos después, subiendo las escaleras y yendo hacia la habitación. Ordenaria un poco la misma levantandl sus peluches y preparando el colchón para invitados, tendiendo la cama y notando cómo segundos después su hermano entró en aquel lugar.


—Hasta que llegas Charles.


Diría esta con una sonrisa juguetona, aunque segundos después sería básicamente tumbada en el piso a una gran velocidad, puesto que el mayor se había lanzado sobre ella sin pensarselo mucho, acabando por abrazarla un poco fuerte. Esto sorprendería en enorme manera a Victoria, puesto que su hermano nunca había mostrado esa clase de signos de afecto desesperado... aunque solo correspondió al abrazo en silencio.


—Te extrañe tanto como no tienes idea Sky.


Al escuchar esto, una leve risa se escaparía de los labios de la joven, puesto que este era el apodo que su hermano siempre acostumbraba a decirle cuando eran niños.


—Y yo a ti Sun.


Las horas habrían pasado sin ningún percance, y rápidamente habrían hablado de todo lo que ocurrió anteriormente en ambas vidas, aunque en todo momento Charles se negó a hablar demasiado de cuales eran las cosas que ocurrieron dentro del reformatorio.


Y cuando menos se lo esperaron, la hora de dormir llegó, apagaron las luces y ambos se acostaron en sus camas, cerraron los ojos y a los minutos ya estaban dormidos... o al menos eso era lo que Victoria creía.


Los sonidos de la ventana abriéndose la despertaron segundos después, y la misma observaria como una figura de color oscuro acababa saliendo por la misma tan solo unos instantes después. Estaba acostumbrada a ello desde antes pero ¿Por que su hermano había decidido salir justo ese día? No lo comprendía pero tampoco Preguntaría.


Quizás de haberlo hecho, o siquiera de haber despertado 3 minutos antes, el desastre que ocurriría después se podría haber evitado.