Bungou Stray Dogs: Shattered Bond

Summary

*Universo Alternativo* En las sombras de Yokohama, la Port Mafia ha sido durante mucho tiempo un símbolo de poder y control. Pero cuando Dazai Osamu asume un rol dominante dentro de la organización, sus métodos se vuelven cada vez más brutales y despiadados. Chuuya Nakahara, uno de los ejecutivos de la mafia, empieza a cuestionar la dirección en la que están yendo las cosas. El conflicto llega a un punto crítico cuando Dazai destituye y humilla a Akutagawa, dejando a Chuuya atónito por la crueldad de su antiguo compañero. Dazai afirma tener el control absoluto, y su amenaza no solo se extiende a sus enemigos, sino también a sus propios aliados. Chuuya se encuentra en una encrucijada: ¿permanecerá leal a la mafia que lo formó, o se rebelará contra el hombre que ahora gobierna con mano de hierro? Mientras la tensión aumenta y las líneas entre la lealtad y la traición se vuelven más difusas, Chuuya debe tomar decisiones que podrían cambiar el destino de la Port Mafia y de todos los que la integran. Con la ciudad al borde del caos y el peligro acechando en cada esquina, "Bungou Stray Dogs: Shattered Bonds" es una historia de poder, traición y redención en un mundo donde la línea entre amigos y enemigos se dibuja con sangre.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

-El Peso del Poder-

Los disparos resonaban por los oscuros pasillos de la Port Mafia. Akutagawa Ryunosuke yacía en el suelo, inconsciente, su cuerpo flácido contra el frío mármol. El castigo había sido duro, pero Dazai Osamu no parecía inmutado. Seguía sosteniendo el arma, la misma que había usado para destituir a Akutagawa de su puesto, rebajándolo a la condición de un simple esclavo.

Chuuya Nakahara a paso rápido, con su gabardina ondeando tras él y el rostro endurecido por la furia, había escuchado rumores de que Dazai estaba perdiendo el control, pero esto era más de lo que esperaba. Al llegar al despacho del problemático, apenas tuvo que empujar la puerta para entrar. Estaba entreabierta, y la luz que se filtraba desde el interior revelaba sombras largas y tenues manchas de sangre en el suelo. “¡¿Qué diablos estás haciendo, Dazai?!” Su voz era un rugido contenido, como el trueno que precede a la tormenta.

Dazai, sentado detrás de su escritorio, levantó la vista con una sonrisa fría. “Chuuya, qué sorpresa verte aquí. Solo estaba dando una pequeña lección a nuestro querido amigo. ¿O acaso crees que no la necesitaba?” Dazai giraba la pistola entre sus dedos, como si fuera un juguete.

Chuuya se acercó , apretando fuertemente los dientes. “¿Una lección? Has llevado esto demasiado lejos. Akutagawa ya estaba en mal estado. ¿De verdad era necesario esto?"

Dazai se levantó de su asiento y piso la sangre aun húmeda sin problemas mientras se acercaba con pistola en mano. “¿Qué quieres que te diga, Chuuya? En esta mafia, el poder no se da por sentado. Hay que mantenerlo, y a veces eso significa tomar medidas drásticas.” Su tono era suave pero con un toque amenazante y su rostro brillaba con un toque sádico.

Chuuya dio un paso hacia Dazai, sus ojos ardiendo de indignación. “Si sigues así, la mafia se derrumbará. No puedes gobernar con miedo y violencia. Mori no te permitirá hacerlo.”

Dazai soltó una risa baja y sardónica. “¿Mori? ¿Realmente crees que Mori tiene algún control sobre mí? Él es solo un fantoche. Aquí el que manda soy yo.” Dazai estaba cada vez más cerca, su expresión se volvió más oscura.

Chuuya no retrocedió. “Estás jugando con fuego, Dazai. Esto te va a costar caro, a ti y a todos nosotros. Si sigues así, todo colapsará.”

Dazai lo acorraló contra la pared, su mano tomó la muñeca de Chuuya con firmeza en caso este quisiera usar su habilidad contra el, mientras que su otra mano levantaba la pistola y la colocaba contra su cervical. “No me hables de colapsar, Chuuya. Tú no entiendes el alcance del poder que tengo ahora. Tú y todos los demás son solo piezas en mi juego. Y si te atreves a cuestionarme, no dudaré en hacer que desaparezcas, incluso si eres un ejecutivo. Mori no es más que otro peón para mí.”

Chuuya sintió la presión del cañón helado contra su piel , pero mantuvo la calma. “Te estás excediendo, Dazai. El poder se te ha subido a la cabeza. Si sigues así, nadie estará a salvo, ni siquiera tú.”

Dazai hizo clic con la pistola, como si estuviera a punto de disparar, pero luego sonrió con frialdad y la soltó. “¿Sabes qué es lo mejor de ser el más fuerte? Que no tienes que dar explicaciones a nadie. Así que te sugiero que recuerdes tu lugar, Chuuya. Tú no tienes derecho a darme indicaciones. Eres solo mi perro, y harás lo que te diga.”

Los ojos de Chuuya en ese momento oscurecieron con desagrado y termino por callar. Dazai prosiguió. “Cuida tus palabras, Chuuya. Yo decido quién vive y quién muere aquí. Y no te atrevas a cuestionarme de nuevo, puedes irte si quieres, también puedes tomar a ese si te interesa, pero te necesito en mi oficina a las once”. Chuuya hizo una reverencia con su sombrero y se acerco a Akutagawa para llevarlo a la enfermería.