Capítulo Único
─ Se-sex-se-sexo a-a- ¡Buah! ─ ¿Cuántas veces había llorado ya?
Izuku estaba frente a su portátil otra vez haciendo sus investigaciones, esta vez sobre el sexo. El sexo gay. El sexo anal.
En sus cinco meses de noviazgo con Kacchan había aprendido tanto sobre cómo tener una relación. Le encantaba y disfrutaba de todas las facetas de su novio: Kacchan cariñoso, dulce, atrevido, - de vez en cuando - grosero y ni hablar de lo celoso que a veces llegaba a ser, lo hacían todavía más hermoso de lo que imaginaba.
Entre esas características hay una que atormenta su mente y corazón, Katsuki era un total pervertido. Y le fascinaba esa mirada carmín llena de lascivia. Esa cabeza suya solo terminó por pensar en ¿Cómo sería tener sexo con Kacchan?
Recuerda ese momento apasionante en la habitación de su novio. Compartía un momento tranquilo con videojuegos y alguna que otra película de héroes, en especial de All Migth. Cuando la película mostraba los créditos finales esperaba encontrar a Kacchan dormido, besarlo y volver a su cama, pero cierto cenizo tenía otros planes en mente. Uno donde ambos terminaban comiéndose la boca por completo.
La unión de sus labios era algo que hasta el momento le parecía exquisito, como la primera vez. Sus lenguas no daban tregua alguna, el contacto que mantenían era inusual y excitante. Está tan acostumbrado a las caricias en esos íntimos momentos, que no sentir las manos recorrer su cuerpo le causa una tremenda soledad.
Aunque esta vez, las manos de Kacchan fueron más lejos, sentir sus dedos deslizar su camisa con cuidado le hizo reaccionar y cualquier tacto placentero se esfumó. Abruptamente sus ojos miraron los contrarios, llevándose una sorpresa comprometedora. Le estaba pidiendo permiso sin palabras, sin ruegos, sin un contacto que lo haga dudar, solo su mirada seria y con todo sentimiento pedía permiso para lo que estaba por ocurrir en esas cuatro paredes.
Hubieran seguido, sino fuera por el molesto ruido del celular de Katsuki fijando en la pantalla una llamada entrante de su madre.
En el presente, después de unos días de aquel suceso, no pudo evitar la idea de buscar en internet algo aún más embarazoso quelos besos. Para ese entonces su mente estaba hecha un desastre, un caos con solo pensar en sexo.
Más que nada la búsqueda empezó con el significado del coito, una breve información que ya conocía hace tiempo. Cuando descubrió que la cigüeña no lo llevó con su madre o que sus padres se abrazaron y salió el. Mala fue su suerte toparse con una página que nunca había visto en su inocente vida, después de entrar a XXX su cabeza explotó de vergüenza, tanta pena al ver que una chica se balanceaba sobre el pene de un hombre.
Benditomute, de lo contrario el fuerte sonido de los gemidos exagerados hubieran despertado a sus vecinos.
Él no era una chica, Kacchan tampoco era una chica. Entonces, su búsqueda sobre sexo estaba algo errada. Buscando, por consiguiente, sobre el sexo gay.
"Gay" Que gay era. Gay por Kacchan.
Con delicadeza presionó en la primera página que el internet le mostraba. Página que curiosamente tenía la autoría delblog sobre los besos, la misma chica que al parecer sabía más del tema que él.
“El sexo entre hombres es algo complicado las primeras veces, no puedo mentir sobre que no será doloroso, incómodo o molesto”
¿Qué si le aterraba? La primera vez, sea para cualquiera, podía doler o no ser la fantasía soñada. Izuku derrama unas cuantas lágrimas y apretado los labios para evitar soltar quejidos de llanto. Temía un poco por lo que pueda pasar, sentía nervios por hacerlo mal; así que se propuso estudiar el sexo para satisfacer a su novio.
“Sin embargo, mientras sea consensuado no podría haber algún problema.
Con tu pareja puedes experimentar muchas cosas placenteras, son capaces de satisfacerse entre los dos de muchas maneras. Primero debes conocer que en una pareja homosexual existe el activo y pasivo (Seme y Uke, Top y Botton; como quieras llamarlo), el primero es quien recibe y el siguiente es quien da, respectivamente.”
─ ¿Quién recibe?¿Dar? ─ no sabía que dar, ni siquiera que recibir.
“Para que lo entiendas mejor, el activo es quien penetra y el pasivo es quien recibe la penetración por el ano.”
─ ¿Eh? ─ sus ojos esmeraldas se nublaron por las lágrimas retenidas, su cabeza hizo corto circuito.
¿Cómo podía meter algo ahí? Es un lugar muy sucio, un órgano excretor y que probablemente le duela un infierno. No entiende, ni es capaz de entender que placer puede sentir ante tal cosa.
“Para eso debes tener conocimiento del Punto P, la próstata. El punto dulce donde muchos de los que han experimentado el suave roce sienten un placer inimaginable. Los hombres - también heterosexuales, busquen en Google - pueden satisfacerse con juguetes sexuales y no te hace menos hombre por ello. Lo que sí, es que es algo que no puedes olvidar y te gustaría repetir.”
─ La próstata... ─ sabe que es eso, pero nunca imaginó que podría hacer algo así.
“Se puede llegar a dicho punto por medio del recto, está a unos 5 cm desde el ano. Como este lugar no tiene un lubricante natural como las mujeres es bueno conseguir uno artificial, vaselina o saliva.
Es un poco exagerado, pero cuida tu higiene. Por lo general, es mejor usar preservativo para evitar enfermedades de transmisión sexual y también para no tener un fuerte dolor de estómago (Lo digo en serio). Claro que, si no usas condón, después debes limpiar y sacar todo el semen de tu cuerpo. (No estamos en un omegaverse... Aunque me gustaría)
Así que recuerda una buena higiene, una buena lubricación y preparación son la clave de esto.
¡Oh! Casi lo olvido, cuando estés listo. Solo déjate llevar.”
Eso último no ayudaba, al menos no mucho. Leyendo lo demás, parecía no ser tan complicado... ¿Verdad?
Su búsqueda exhaustiva concluyó muy tarde, a solo unas horas para alistarse e ir a la academia. Apagó la portátil y su celular quedó en su escritorio, pero no pegó ojo por seguir pensando en el tema y por eso, su mañana fue un tormento.
─ ¡Midoriya, concéntrate! ─ durante la clase de matemáticas Cementos estuvo regañando al pecoso.
─ ¡Midoriya, presta atención! ─ Present Mic fue otro de sus profesores disgustados por la falta de atención a sus importantísimas clases.
─ ¡Cuida tu espalda, Midoriya! ─ Aizawa suspiró solo de ver el pésimo entrenamiento con uno de sus alumnos.
─ Fue un horrible día. ─ quería llorar, otra vez. Sus ojos le arden y no podía sentirse más cansando. Ir con All Migth no era una buena idea, no podía mentirle a su maestro y menos hablar sobre su investigación.
─ Nerd.
─ ¡Wua-cchan! ─ no esperaba el ataque sorpresa de Kacchan.
─ Ven a las 9 ─ y se fue, su mirada gritaba un claro enojo.
Y es que ver como su novio andaba tan perdido ese día, que se haya llevado unos cuantos golpes tontos y reclamos constantes, llegaban a enojarlo y pensar que le ocultaba algo. Izuku solo por las dudas, volvió a revisar las notas que tenía y casi suelta otro grito vergonzoso. Imaginar la recámara de Kacchan y estando ellos dos solos era toda una involuntaria fantasía sexual, una donde terminaba por cogerse a su novio.
─ ¿Y si le digo que me dormí? No, idiota ─ sí, eso era tonto. ─ ¿Sí me hago el enfermo? No, seguro viene acá. ¿Si le sigo que no quiero? No gracias, quiero vivir.
Izuku da vueltas en su dormitorio, está ansioso y siente miedo al no tener una buena excusa de lo que ocurrió ese día. No tiene escapatoria y tampoco puede mentirle a su novio.
─ Maldita sea, solo yo tuve la grandiosa idea de ser novio de Kacchan.
Sin más, él se marchó a lo que considera su tumba.
─ Te tomaste tu maldito tiempo, nerd ─ Kacchan lo hace pasar, esta vez la TV no está encendida y menos están conectados los mandos para los videojuegos.
─ Perdón, estaba haciendo tarea ─ y ve la expresión de su novio... Sabe que no le cree ni mierda.
─ Ya suéltalo, carajo ─ se siente pequeño al ver como Katsuki se aproxima lo tumba en la cama.
─ No sé a qué te refieres ─“Dios, soy yo de nuevo...”piensa el peliverde.
─ Deja de ocultarme las cosas, sé que pasa algo y me molesta como una puta piedra en el zapato. ─ dice. Para este punto, el cuerpo de Kacchan está encima de él. Siente la presión que ejerce para que no intente huir, siente su respiración cerca y eso no hace más que imaginar todo lo que leyó y vio.
─ ¿O-o-ocultando cosas? Cla-claro que no. ─ este ríe de forma ridícula y falsa, su alma se despide de su cuerpo y no puede ganar esa guerra de miradas.
─ Sí, joder que sí. Te lo sacaré a golpes si es necesario, pero recuérdalo Izuku... Lo voy a averiguar ─ la cosa se puso seria, ¡Le dijo por su nombre!
─ ¡Perdón, yo no quería! ¡Bueno sí, pero fue culpa de Kacchan! ─ esto es lo que podría llamarse como “explosión cerebral”.
─ ¿De qué mierda hablas? ─ la mirada amenazante de Katsuki cambia a una confusa.
─ Es que yo quise saber... saber cómo... cómo... Darte como cajón que no ¿cierra?
¿Qué? Katsuki ni siquiera puede ver los ojos de Izuku que evade con vergüenza, está en blanco tratando de buscar respuesta a lo que acaba de escuchar y no halla las palabras para decir las cosas.
─ ¿Estás de broma? Deku, ¡otra vez te metiste a páginas raras! ─ bingo, su novio había estado en las páginas prohibidas de Internet.
─ ¿Yo? ¡No! ¡Tal vez! ¡No sé! ─ tanta es la vergüenza que empieza a llorar.
El cenizo gruñe, lo abraza y lo acomoda entre sus piernas para una mejor posición, Izuku en cambio oculta su cabeza en su pecho, pasa sus manos por la espalda de Kacchan y termina rodeando su cintura con ambas piernas.
─ No llores.
─ ¡Es que es tu culpa!
Chasquea la lengua, en verdad que no sabía que hizo. Tal vez, amenazarlo, pero de ahí nada más.
─ ¿Puedo saber que mierda buscabas? ─ puede escuchar un hipido suave, como le tiembla la voz al decir algo.
─ Sobre... Bueno, ya sabes.
─ No, no sé.
─ Es que, era de... sexo ─ esto último lo dijo entre dientes, no es que Katsuki sea un maldito adivino, pero ya veía venir algo así.
─ No te escuché ─ quería que lo diga fuerte, sin esconderse y tal vez porque le pareció tierno y gracioso.
─ Sobre... Sexo ─ otra vez, la palabra era dicha de una manera inentendible.
─ Deku, habla claro joder ─ Izuku levanta la vista con lágrimas y un sonrojo producto de la pena que siente.
─ Sobre sexo ─ lo dijo bajito, tan bajito que la mosca hacía ruido más fuerte.
─ ¡Así que sobre eso! ¡Del Se ─ Izuku tapa la boca de su pareja para que no lo escuchen.
─ No grites, mierda.
─ ¿De dónde viene ese vocabulario tan vulgar? ─ esa sonrisa que le muestra, toda engreída y hermosa, hace que Izuku odie quererlo.
Obviamente, todo ese drama lo hace para molestarlo, pero si de algo tienen que hablar es precisamente de eso, no por urgencia, más bien, porque era algo normal en las parejas. Katsuki levanta el flequillo de su novio para besarlo en la frente. Es un beso tan lindo, detalles que hacen a Izuku ponerse sonrojado.
─ Todo a su tiempo nerd, no tienes que apurarte. ─ vuelve a abrazarle como al principio ─ Eso sí, al que le van a dar como cajón que no cierra es a otro.
─ ¡Kacchan!
Después de eso, Izuku se queda dormido en su habitación. Mientras este respira absurdamente lindo, Katsuki acariciaba su cabello. A veces, se acercaba a repartir besos en su cara y labios.
Habían llegado a tal punto de la relación, que ambos habían estado divagando en la enorme enciclopedia del mundo, Google. Tal vez, que ambos sepan lo que va a pasar es mucho mejor. Todo lo que temía era que Izuku no estuviera cómodo o se asustara. Besa por última vez sus mejillas pecosas y lo abraza para dormir. Deku, dormido se acurruca en su pecho y sonríe en medio de su sueño.
─ Iré a visitar a tu tía, está enferma y es tan testaruda para aceptar que deben cuidarla ─ dice Inko, su madre irá el fin de semana con su familiar. Él pensaba precisamente darle la sorpresa de llegar a casa y su madre ya estaba por partir a otro lugar.
─ Está bien, mándale saludos de mi parte y cuídate mucho.
─ Sí, amor. Besos.
La llamada finaliza, el permiso de que iba a visitar su casa ya estaba hecho. La verdad, no quería cancelarlo ya que todos en la residencia se irían con sus familias y no quiere quedarse solo en un lugar tan grande y que se ve tétrico en las noches.
─ Deku.
─ Oh, Kacchan. Hola.
Como era ya costumbre Izuku recibía una caricia en su cara o cabeza, besos y algún abrazo. Era tan consentido por su novio que siempre buscaba que le dé mimos.
─ ¿Ya te vas?
─ Sobre eso, mamá no estará en casa. Cuidara de mi tía el fin de semana. ─ cierra su mochila amarilla, no lleva tantas cosas ya que la mayoría de su ropa está allá.
─ Eso me conviene.
─ ¿Eh?
─ Te voy a visitar. ─ su novio se marcha con una sonrisa.
¿Lo visitara? Su, ya no tan inocente cabeza, se emociona por saber que pasará un tiempo con su novio. ¿Deberían salir a una cita? Oh, una linda cita asolasen su casa. ¿Qué podrían hacer? ¿Ver películas? ¿Una serie? ¿comprar un nuevo videojuego y entrenarlo juntos? ¿Cocinar? ¿Darse besos? ¿Tener se-
Izuku vomita sangre, ya no sabe si eso también lo heredo de All Might con el OFA.
Olvidando eso último, pasaría una linda cita con su novio. Esas de las que están privados a disfrutar porque la preparatoria no los deja salir. Así que el sábado estaría totalmente reservado para pasarla bien, comerían crepas de frutilla y crema, disfrutarán de postres como tartas con duraznos y jugarían algo.
Tic tac
El ruido que hace el reloj lo tiene inquieto, cada tanto mira el reloj solo para darse cuenta de que pasó un minuto. Intentó hacer tiempo limpiando, comprando unos bocadillos y viendo la televisión o el noticiero.
¡Kacchan nunca dijo a qué hora llegaría! Y por alguna razón no quería sonar desesperado al llamarlo o escribirle un mensaje preguntando si vendrá, tampoco recuerda que le haya dicho el día que vendría a su casa. Izuku golpea su cabeza la mesa, está con la mente perdida.
Seis de la tarde, se rinde ante la sospecha de que seguro vendría mañana. Debe comprar la cena o morirá por esperar a su novio y su bendita gana de aparecer. Toma las llaves, dinero, su celular y apaga las luces al salir. Abre la puerta y alguien bloquea su visión.
─ Kacchan ─ se emociona, su corazón brinca por verlo ahí.
Como un cachorro que recibe a su dueño, busca un contacto afectivo que recibe sin problema. Un beso, un abrazo y palmaditas en su cabeza con rizos.
─ ¿A dónde ibas?
─ Ah, voy a comprar la cena.
─ Te acompaño. ─ Mucho más feliz, Izuku asiente, explota en alegría al sentir el fuerte agarre en su mano y caminar a las escaleras.
─ Pensé que ya no llegarías ─ dice, sus esperanzas eran nulas ya a esta hora, pero al final recibió mimos como recompensa de llegar tarde.
─ La vieja estuvo histérica, unos amigos la vinieron a visitar y me tuvo toda la puta tarde escuchando sobre las nuevas modas de no sé qué ─ habla con fastidio, Katsuki se notaba mucho más enfadado ahora, sus cejas no daban señal de relajarse y sus labios se torcieron.
─ Ya veo, en cambio estuve solo.
─ Esperando por mí ─ Katsuki sonríe por descubrir algo obvio.
─ S-Sí
Entran a la tienda que estaba cerca del barrio, recuerda que hace unos meses se encontraron ahí y se lo robó para darle unos cuantos besos antes de separarse. Izuku puede decir que eso fue adrenalina pura, porque algún vecino podía verlos y decirle a su madre lo indecoroso que se había portado.
─ ¿Qué quieres cenar Kacchan? ─ pregunta.
─ ¿Qué pensabas hacer antes de que llegue?
─ No lo sé, iba a pensarlo una vez acá. ¿Quieres curry? ─ Izuku toma su mano con fuerza y sonríe, causando un sonrojo involuntario.
Bakugo Katsuki sonrojado es algo que nunca va a poder superar, es tan tierno y lindo para sus ojos que quiere tómale mil fotos a esas pequeñas oportunidades que lo ha visto de esa manera. Compran lo necesario y se marchan a su hogar, cocinaría para su novio el mejor curry del mundo. Apartando una ración sin mucho picante, porque no soporta ese dolor en su boca.
─ Haz estado con esa cara extraña desde hace rato, Kacchan. ¿Me lo dices o no entras a mi casa? ─ Izuku no abre la puerta, se para frente a ella impidiendo el paso.
─ Que niño más rebelde.
─ Katsuki.
Ambos retiran esa sonrisa tierna de su cara, el cenizo suspira e Izuku mira como en sus ojos se refleja el conflicto por hablar propiamente.
─ Le dije a la vieja que dormiría acá, que ya lo tenía planeado ─ Izuku ahora entiende esa maleta a un costado, no quiso preguntar al no considerarla importante ─ no quiero regresar a verle la cara a la estúpida esa.
─ ¿Esa?
─ Hay una perra loca acosadora en mi casa, Deku.
─ No entiendo.
─ Además de la estúpida conversación que resultó ser una mierda, la hija de esos bastardos era una locura. Su mirada me daba tremendo asco y no dejaba de toquetearme por debajo de la jodida mesa. ─ Katsuki hace una expresión de total asco cuando recuerda los intentos de tocarle la pierna.
─ Eso es acoso, Kacchan.
─ Lo sé, joder. Se metió a mi habitación cuando venía para acá, intento acercarse con intención de besarme, pero se cayó... con intención.
Izuku ahora era quien tenía una mueca mostrando desagrado tanto por la actitud de la desconocida y por el claro acto de que la empujó. Cualquiera que sea esa persona no debe estar bien de la cabeza.
─ ¿No te hizo nada más? ─ Katsuki en cambio se ríe.
─ Disfrute la última cosa que le dije ─ ve como Izuku levanta una ceja ─ “Me gustan los penes y el de mi novio está muy bueno”
Llámenlo sensible, pero eso fue demasiado para su mente que quedó en blanco en unos minutos. Le es arrebatada las llaves que tenían en mano y es llevado adentro en el estado de shock.
─ Kacchan eres terrible. ─ es lo único que suelta después de andar viendo la pared por unos minutos.
─ ¿Ah? Terrible mis pelotas. Trae acá. ─ la despensa que tenía también se la quitan y se dirigen a la cocina.
Entre bromas e insultos a la acosadora por parte de Katsuki la cena la terminan haciendo ambos con una ración diferente para Izuku, quién regaño al contrario por querer pasarse con el nivel de picante y este contratacó con que no sabe cortar las verduras. Durante la comida, ven una película de terror que, aunque no quiera admitir para nada, a Katsuki le asustó alguna que otra parte.
─ Gracias por la comida. ─ Izuku toma los platos de ambos y se dirige a la cocina para dejar todo limpio.
Lo que no estaba en sus planes era una emboscada, Izuku queda atrapado entre el lavavajillas y Kacchan, dándole la espalda al mismo. Quien besa su cuello y le da una lamida rápida en el mismo sitio. El pecoso juega con el mandil de flores de su madre, mientras su pareja aumenta las mordidas, con la otra mano sostiene la mano de su pareja y sonríe al sentir el tímido apretón.
Kacchan hace girar a Izuku sobre sus talones y levanta al chico de pecas apretando ambos glúteos para poder sentarlo en la encimera para así besarlo en una mejor posición. Teniendo una famosa guerra entre sus lenguas y de la cual disfrutaban a tal punto de perderse en el tiempo. Izuku quien pocas veces toma la iniciativa vuelve a besarlo cuando siente que se aleja, pierde la noción de que necesita respirar para seguir con el beso.
Siente la necesidad absurda de sentir la lengua de Katsuki, sentirlo cerca y disfrutar de un sabor inexplicable, pero que amaba probar. Algo que sigue sin entender, lo mucho que ama ese contacto tan anhelado.
─ No comas ansias.
─ Más~
Si puede asegurar algo completamente es que a Izuku le empezó a gustar la forma ruda y llena de lascivia de esos besos, le gustaba lo desesperados que pueden volverse por sumergirse en su mundo. Pedía más y más, al punto de que nunca llegaría a cansarse.
Las manos inquietas del cenizo toman el cabello rizado de Izuku y lo hala hacia atrás para poder besar su mentón, posterior, baja una hasta la espalda baja para tenerlo pegado a su intimidad.
─ Kacchan... Házmelo, por favor. ─ con ambas piernas alrededor de su torso y sintiendo el roce de ambas intimidades sobre la ropa.
Katsuki mentiría si dijera que no esperaba la oportunidad e Izuku nunca aceptaría que la idea cruzo su mente al momento de que entraron a su casa. Lo desearon y solos en el lugar, no podían darse el lujo de desaprovechar.
Con cuidado el cenizo se dirige con Izuku en brazos hacia la habitación de este, pero toda la calentura bajó en el instante que quisieron abrir la puerta. Pues, Izuku quería besar el cuello de quien lo cargaba, pero no contaba que eso podía distraer al idiota de novio que tenía. Katsuki golpea sin querer la cabeza del peliverde con la puerta al no poder abrirla rápido y con obvia razón el mismo se quejó.
─ ¡Es tu culpa! ¿Para qué carajos haces eso? Te estoy cargando, pude soltarte ─ con palmaditas en la cabeza de Izuku que lo mira enojado.
─ Ten cuidado, entonces.
Cuando pasan la puerta, Katsuki quiere dejarlo en la cama con delicadeza y sin aplastarlo con su cuerpo, pero, definitivamente, eso no sería fácil. Cuando quiere dejarlo en la cama, él resbala con un calcetín de Deku.
Ambos caen al piso y su novio, pues volvió a pegarse la cabeza.
─ ¡Kacchan eres un idiota!
─ ¡Puta mierda! ¡Me resbalé!
─ ¡Quítate! Yo puedo llegar a la cama solito.
─ ¡Entonces cógete tu solo!
Por accidentes como esos es que todo se fue a la mierda en un momento, estaban peleando y de la nada también ocurren cosas inexplicables. Como que Katsuki lo besara para no escuchar reclamos y el contrario se rindiera fácilmente al encanto de Bakugo Katsuki.
Como aquella vez, la primera clase de besos, en el dormitorio de Bakugo estaban besándose en el piso con las luces apagadas y frotándose entre sí en busca de más placer.
─ Levántate.
Una vez, al fin, en la cama ambos se miran. Pasan la saliva por su garganta y se vuelven tímidos a lo que estaban por hacer, sentados cerca el cenizo toma la mano de su novio.
─ No tienes que sentirte obligado, es tu decisión si quieres seguir o no. Izuku, no quiero que te arrepientas...
─ No lo haré, créeme. Estoy seguro de que quiero continuar. ─ lo dice seguro, sonriente y sonrojado. Se acerca a seguir con su labor de besarlo de nuevo.
Cada beso que sienten en su piel es el símbolo del amor que se tienen, sin apuros y con cariño se dejan llevar por una dulzura que vuelve su primera vez como una jamás soñada. Despacio, disfrutando de cada toque ambos son capaces de sentir las emociones ajenas y recibirlas con el mismo entusiasmo. Toman sus manos y entrelazan sus dedos mientras lo dulce se vuelve peligroso y adictivo.
Así de suaves y lentos toques, pasan a ser desesperados y con necesidad de sentirlo más. Sentir necesidad de tenerlo completamente a su merced y ser lo que muchos llaman “la primera vez” para una persona especial.
El calor corporal es insoportable, tanto que Izuku siente que su playera le estorba y lo hace transpirar. Su cabeza palpita por el placer que está sintiendo y son provocados por las manos descontrolada de Katsuki.
Como inexpertos que son, ambos ni siquiera podían sacar la playera del otro porque no podían ver en la penumbra de la habitación.
─ Yo lo hago.
Y es que daba risa escuchar las maldiciones de Katsuki al no poder quitarle una simple playera, cosa que también aprovechó para quitarse la camisa negra que llevaba.
La timidez vuelve a apoderarse de ambos, que una vez semidesnudos apartan la vista para que no vean su sonrojo. Izuku escucha como suspira el cenizo y suelta un grito al sentir como uno de sus pezones era mordido y otra vez, ambos se detienen porque entraron en pánico. Uno porque pensó que lo lastimó y otro porque literalmente gritó agudamente.
─ ¿Te dolió?
─ N-no, solo me asusté.
Katsuki para lograr calmarlo toma su mentón para poder besarlo, cabe decir que lo besó mal ya que no tenía una visión clara de la cara de Deku y logra hacerle reír.
─ ¿De qué carajos te ríes?
Izuku no responde, solo pasa sus brazos el cuello de quien está encima suyo y profundiza el intento de beso anterior. Llegarían al final con algunos tropiezos, pero sería especial. Se tocan, se graban en la memoria como es sentir la desnudez de su amante en la oscuridad de la noche. Jadean cuando se sienten tan cerca que no temen quemarse en la lujuria que se vuelve cada vez más fuerte con el ardiente toque.
Las manos de Kacchan se desliza por la cintura del pecoso para deshacerse de los molestos shorts negros. Sin dejar el intenso contacto de sus cuerpos, el cenizo deja un camino de besos húmedos hasta su abdomen y desciende para seguir con sus muslos, sacando sonoros jadeos de Izuku.
─ E-espera.
─ ¿Ah? ─ inconscientemente se aleja preocupado de Izuku.
─ Es que... No tenemos un condón. ─ la voz le tiembla al más pequeño, todavía no puede evitar que la información de lo que investigó le llegue de golpe a la cabeza.
“Buena higiene, buena lubricación y preparación”Claro, al menos está lo suficientemente cuerdo para no olvidar esos importantes detalles.
─ Espera aquí. ─ Kacchan se va del dormitorio y el peliverde escucha los pasos de su novio en la sala.
Mientras vuelve, él se levantó a su escritorio, prende la lámpara y revisa uno de sus cajones donde encuentra un botecito de vaselina sin olor, para luego escuchar la puerta de su habitación cerrarse a sus espaldas y sentir los brazos de Katsuki rodearle.
─ Ya los tenemos. ─ frente a los ojos de Izuku cae una tira de cinco preservativos.
─ Kacchan ¿Los tenías listos? ─ Deku levanta la vista hacia el más alto, que sonríe con picardía.
─ Digamos que solo fue casualidad y tú no te hagas el idiota, buscabas esto. ─ dice refiriéndose al bote que yacía en las manos de su pareja.
─ Lo necesitamos ¿no?
Katsuki aspira el olor que desprende el cabello verdoso de su nerd. Lo ama, en verdad, lo ama y tenerlo así, solo para él es lo mejor que puede desear.
─ Sí, ahora ven.
Con cuidado caminan entre la oscuridad con una luz tenue de la lámpara, esta vez procura no caer o hacer caer al pecoso. Si lo hace va a terminar dormido en el sofá. Izuku se recuesta boca abajo y el contrario aprovecha para danzar su lengua por todas las pecas existentes en la tez blanca de su espalda.
Las marcas se vuelven rojizas entre las mordidas y fuertes chupones, introduce dos dedos en la cavidad bucal de Izuku que sin saber que hacer devora las falanges mientras gime, chupa y se atraganta cuando llegan a un límite.
─ Más despacio, nerd.
El resto de la ropa de Deku queda en el suelo, la vergüenza de estar completamente desnudo pasa desapercibida totalmente. Pues le encanta ser devorado sin decoro.
En tal punto otra duda surca en la mente de Katsuki, quien no quiere soltar a su novio calenturiento, pero debe ponerse el preservativo. Con la entrada lo suficientemente mojada por la misma saliva de Izuku, introduce dos dedos con la sustancia pastosa de la vaselina.
Escucha un sonido agudo que es retenido de la boca del peliverde, cosa que le hace gracia y mueve de manera extraña provocando quejidos que Izuku oculta con la almohada. Con fastidio por eso, los movimientos son más bruscos haciendo que sus dedos alcancen a tocar una bolita sensible que hace gritar al pecoso y removerse en su lugar por la corriente placentera.
─ Lo encontré, Izuku. ─ la voz que tiene Kacchan en ese instante es ronca, llena de excitación que le calienta hasta la punta de la oreja.
─ N-no, no-o.
Con la voz quebrada intenta que las extrañas y placenteras sensaciones paren. Todo lo que siente en demasía lo tiene loco mientras siente que algo está por explotar en su vientre, termina con su exquisita tortura con un orgasmo fuerte que lo deja sin aire y jadeos. Entre tanto, Katsuki no puede sentir más que un dolor palpitante en su erección, porque escuchar el sonoro gemido después de que se corrió lo encendió más. Coloca el condón lo más rápido que puede y parece un estúpido como tiembla al querer ponérselo.
─ Mierda.
─ Kacchan~
Lo estúpido se va y le da la vuelta a su amante que aún se retuerce entre las sábanas blancas con el nombre de All Might.
─ Levanta las caderas, si te duele, solo dilo. ─ dice, besa sus labios y toma sus manos para darle confianza.
Con ternura besa los nudillos Izuku, toma la de la cadera de este y lo sienta sobre su regazo para tener un ángulo inolvidable del pecoso sonrojado y sudado.
─ Podría verte así siempre.
─ Kacchan, me siento extraño. ─ Izuku siente las caricias de los dedos de Kacchan, que luego pasan a perfilar sus labios.
─ ¿Extraño? Dime ¿Qué tanto? ─ el juego seductor que empieza Katsuki deja sin palabras al pecoso, mientras lo besa que ternura la mano izquierda de novio hace un vaivén en su miembro.
─ Dema-sia-siado, necesito más... más y no puedo detenerme. ─ recuperándose del anterior orgasmo, Izuku intenta hablar de la mejor manera posible.
─ Entonces tómalo, Izuku. Toma de mí lo que quieras, solo quédate conmigo ─ el cenizo lo besa callando un gemido.
Lentamente se acerca a la entrada palpitante y lubricada de Izuku, intenta entrar limpiamente, pero falla la primera vez y con su mano dirige el camino que debe seguir su pene. No permite que Deku deje de sentir placer alguno, lo besa mientras calla los quejidos de dolor al sentir la intromisión por el ano. Katsuki, solo con el desliz por las paredes apretadas de su novio, siente que podría correrse en cualquier momento; toman una posición relajada hasta que decidan moverse.
─ ¿Ahora qué? ─ pregunta el peliverde.
─ Se supone que debo moverme.
Con algo de miedo, Katsuki hace una embestida rápida que desespera a Izuku y arruga las sábanas con sus manos. Ambos gimen en la más mínima acción, se olvidan de que alguien pueda escucharlos porque los sonidos ya son incontrolables. El de pecas lo recibe y deja que las piernas reposen en los hombros de Kacchan, gritando por la desesperación de querer más y más en un punto que recuerda comodulce.
Puede que Katsuki tenga más resistencia, pero ahora mismo lo único que pensaba era no correrse todavía. Besa otra vez a su amante, pero estos no duran ni segundos porque los gemidos salen de sus labios sin permiso y las embestidas se vuelven erráticas. Para sostenerse suelta las piernas de Izuku ─ que pasan a rodearle la espalda ─ y se apoya en el colchón para lograr seguir con su trabajo de dar placer.
Izuku tiene la cara empapada de lágrimas y se sujeta del cuello de novio, aruñando la piel con sus uñas al explotar en un nuevo orgasmo que compartió con él.
─ Te amo, Kacchan. ─ las últimas palabras que le da al cenizo lo hacen sonreír.
─ Yo también. Te amo, Deku.
Sería una noche larga, después de todo, aún tenían cuatro paquetes azules sin ocupar. Aprenderían de su relación a medida que crezcan, porque se imaginaban juntos el resto de su vida y no pensaban separase.
Lo que Midoriya Izuku no sabe es que el sexo con Kacchan sería su nueva adicción de ahora en adelante y la distracción perfecta para buscar nuevas cosas en Internet.
Cómo ven, Izuku incluso quiso hacer el papel de activo y es por la experiencia que muchos descubren el mundo del placer sexual con diferentes cosas como ya son fetiches, posiciones, quién le da a quien jqkdjakd o que les gusta o no hagan. ( ̄┰ ̄*)
No lo tomen solo como algo banal, sino más bien que Izuku y Katsuki disfrutan de su sexualidad de a poco como los vírgenes que son.