Rojo Pasión [ONE-SHOT]

Summary

En un mundo gobernado por imperios corporativos y alianzas estratégicas, los hijos de dos poderosos empresarios son obligados a comprometerse para sellar una unión multimillonaria. Erza Scarlet, hija de la influyente familia Scarlet Steelworks, es una joven fría, disciplinada y de carácter férreo, moldeada por las altas expectativas de su padre y una vida sin libertad personal. Issei Hyoudou, heredero de Hyoudou Industries, es extrovertido, amable y considerado, con una visión humana del mundo empresarial que choca con las frías lógicas corporativas. Ambos se ven forzados a compartir una vida que no eligieron, en medio de cenas elegantes, reuniones ejecutivas y portadas de revistas. Pero a través de los silencios incómodos, los gestos espontáneos y las charlas nocturnas más allá de la fachada del deber, lo que empezó como un trato se convierte en algo que ni los contratos ni las expectativas familiares pudieron prever.

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Dos personas no tan diferentes

La ciudad se alzaba majestuosamente bajo un cielo estrellado, reflejando sus luces en los ventanales del hotel más lujoso del distrito, en el salón principal del Grand Celestial Tower, todo brillaba con un exceso cuidadosamente calculado, columnas de mármol blanco, cortinas de terciopelo burdeos, candelabros de cristal importado y una alfombra de color naranja

Los invitados no eran simples empresarios, eran los tiburones del mundo corporativo, herederos de conglomerados industriales, banqueros y viejos nombres con sangre azul financiera, todos reunidos por un motivo específico

La unión entre las familias Scarlet Steelworks y Hyoudou Industries

Una unión multimillonaria qué prometía revolucionar el sector automotriz y aeroespacial, pero cuyo anuncio más esperado no era técnico ni económico, sino algo más humano

El compromiso de sus herederos

Erza Scarlet, de pie cerca de la mesa central sostenía una copa de vino tinto sin haberla probado, vestía un vestido largo de corte recto en color escarlata oscuro, con la espalda descubierta y una abertura lateral qué dejaba ver parte de su muslo izquierdo al caminar, su porte era impecable, su rostro sereno, sus ojos de acero, nada en su expresión delataba incomodidad, pero por dentro, sentía que le faltaba el aire

- ¿Cómo te sientes? -le susurro su padre, Edgar Scarlet sin apartar la vista de la gente que se acercaba a saludar-

- Como un producto en exhibición -respondió Erza sin mirarlo-

- No digas tonterías. Esta noche define el futuro de ambas compañías. Y tu lugar en ese futuro

Erza apretó la copa con fuerza, conteniendo una respuesta más punzante, al otro lado del salón, las puertas se abrieron con el anuncio de uno de los asistentes

Hyoudou Issei acompañado por el presidente Gorou Hyoudou

El joven heredero entró con paso firme, vistiendo un traje azul marino perfectamente entallado, camisa blanca sin corbata y una ligera sonrisa en los labios, a simple vista, Issei no parecía el típico millonario, tenía un aire desenfadado, con los botones del cuello abiertos y las manos en los bolsillos al caminar, pero cada movimiento suyo estaba medido, al verlo acercarse, Erza respiro hondo

- Ahí viene tu futuro esposo -bromeó Edgar-

- No te confundas -replicó ella- Mi apellido no cambiará

Cuando sus miradas se cruzaron por primera vez, algo se detuvo por un momento, no fue amor a primera vista, fue algo más bien, similar a una evaluación, Erza lo miro como si escaneara un documento confidencial, Issei por su parte, no parecía intimidado, solo sonrió con sinceridad y extendió la mano

- Scarlet

- Hyoudou -respondió ella, aceptando el apretón de forma firme, sin darle muchas vueltas-

- Que noche tan elegante paga que nos subasten -comentó él con una sonrisa ladeada-

- No sabía que los chistes nerviosos venían con el paquete de matrimonio forzado -contesto ella alzando una ceja-

- ¿Y tú siempre fuiste así de encantadora o solo lo reservas para los eventos de gala?

Erza lo miro un segundo, y luego soltó una risa nasal, muy leve y rápida

- Supongo que esperaba algo peor

- Y yo también -admitió él- Me dijeron que eras una dictadora con tacones

- Y a mí me dijeron que eras un niño rico sin ambición

- Vaya, al menos empezamos sin mascaras

La conversación quedo interrumpida por una nueva oleada de invitados que se acercaban a felicitar a ambas familias, fotografías, abrazos, brindis forzados, las cámaras capturaron cada gesto, cada sonrisa, Erza posó con naturalidad, como si fuera algo normal para ella, mientras que Issei, parecía más relajado, pero había una leve sombra tras su simpatía

Durante la cena, Issei aprovechó el cambio de platos para hablar de nuevo

- ¿Sabes cuantas veces han dicho la palabra “futuro” esta noche?

- Cuarenta y seis -respondió ella sin vacilar- Las conté

- ¿Enserio las contaste? -Issei la miro sorprendido- ¿Siempre eres así de meticulosa?

- Siempre

- Debes ser una pesadilla en las juntas directivas

- Y sin embargo, me respetan

- “O te temen” -pensó Issei-

El silencio entre ellos fue interrumpido por un camarero sirviendo vino, Erza lo miró un instante, luego fijo la vista en su copa

- ¿Te molesta esto? -pregunto Issei- Digo... todo esto, el compromiso, esta clase de teatro montado por los demás empresarios

- No me molesta -dijo ella sin mirarlo- Me aburre. Estoy cansada de fingir que me importa lo que quieren los demás. Pero soy una Scarlet, y eso... pesa

- Te entiendo -dijo Issei mientras su sonrisa desaparecía, reemplazada por una expresión de cansancio- Yo también me siento como una extensión de mi apellido. Como si no pudiera tomar decisiones que no estén preaprobadas por una junta llena de ancianos

Erza de giro hacia él, viendo como estaba viendo su copa con cierta melancólica, no parecía un socio o un heredero, sino alguien que quizás, podría entenderla

- Entonces, Hyoudou -dijo apoyando la copa- ¿Te parece si usamos este matrimonio a nuestro favor?

- ¿Que propones? -pregunto Issei girando la cabeza-

- Que podría ser bueno... que no tengamos que fingir entre nosotros, no tenemos que enamorarnos, ni fingir que esto romántico, pero si podemos ser... aliados

- ¿Aliados?

- Aliados qué intentan sobrevivir en este mundo absurdo. En mantener nuestra libertad, aunque sea en secreto. Podemos poner las reglas nosotros, si queremos

Issei lo pensó y por primera vez en mucho tiempo, no sintió que alguien estuviera tratando de manipularlo, solo le ofrecía algo que pocas veces recibió

Honestidad

- De acuerdo, Scarlet -dijo al fin- Pero ten cuidado, cuando hago una alianza y me traicionan... dormir con los peces será un lujo

Erza lo miro de forma serena mientras la comisura de sus labios se levantó un poco, casi de forma indetectable

- Quien diría que pensamos igual

La velada siguió su curso sin muchos problemas, entre discursos y promesas vacías, hasta que llego el momento donde todos se fueron, Issei y Erza intercambiaron teléfonos y se fueron a sus hogares, aunque en ningún momento se mandaron un mensaje en el recorrido, solo lo hicieron cuando llegaron a sus mansiones, siendo Issei el primero en mandar un mensaje diciéndole a Erza si había llegado bien a casa, y esta solo respondió con un “sí” bastante seco, pero no le molesto a Issei

Sin embargo, ambos no esperaban que sus padres quisieran que pasaran más tiempo juntos y lo que hicieron fue programar una cita en un restaurante para que pudiera charlas a solas, cosa que irritó un poco a ambos al ver como lo hacían sin su consentimiento

El lugar era el comedor privado de Imperial Blue, un restaurante de lujo en la cinta del rascacielos más moderno de la ciudad, estaba decorado con una sobriedad elegante, luces suaves qué no molestaban a la vista, paredes de mármol fino y ventanales qué ofrecían una vista perfecta del horizonte urbano iluminado, en el centro de la habitación, una mesa para dos, decorada con velas discretas y una vajilla francesa

En una de las sillas estaba Erza, había llegado de forma puntual, como siempre, vestía una blusa de seda color marfil meticulosamente planchada, pantalones de vestir grises, cabello suelto y ligeramente ondulado, a pesar de lo elegante que era el lugar, su presencia irradiaba estructura y firmeza

Issei llego tres minutos tarde, llevaba un blazer informal sobre una camisa negra sin abotonar del todo, sin corbata, el peinado era desordenado, pero no lo suficiente como para parecer descuidado, al verla, sonrió con un gesto casi nervioso

- Llegas tarde -dijo Erza sin levantarse-

- Tres minutos. Me quede atrapado en un debate filosófico con el tráfico

- La puntualidad no es un concepto filosófico y tampoco una excusa para llegar tarde

- Sí, sí -dijo mientras tomaba asiento- Permíteme compensarlo no hablando de negocios esta noche

- ¿Y de qué se supone que hablaremos entonces? -Erza lo miro con una ceja alzada-

- ¿De nosotros?

Ella no respondió de inmediato, se quedo unos segundos quieta antes de tomar el menú, como sí así postergara la conversación, Issei sonrió levemente e hizo lo mismo, aunque con menos tensión, después de ordenar sus pedidos, vino el silencio inevitable, el camarero luego de dejar las órdenes se retiró

- Entonces -dijo Issei recostándose ligeramente- Aquí estamos. ¿Esto cuenta como una cita?

- No... Sabría decirte -respondió ella- ¿Se puede considerar una cita si hay contratos y alianzas corporativas involucradas?

- Buen punto. -Issei hizo una mueca- Esto es más como una “cena de acercamiento entre futuros socios forzados”

- Es un nombre ridículo

- Pero preciso -sonrió él-

Erza bebió un sorbo de agua, su mirada estaba fija en la ciudad bajo sus pies

- Nunca me gustaron los lugares tan altos -confesó de pronto-

- ¿De verdad? ¿Por que? -pregunto Issei mientras parpadeaba-

- Te hacen sentir pequeña. Insignificante. Como si todo tu poder no valiera nada si no puedes tocar el suelo

Issei se la quedó mirando, esa frase no parecía casual, ¿tal vez era una forma de mostrar su incomodidad por la situación que le tocó vivir? Era difícil saberlo, pero decidió no hablar de momento, y decidió comer un poco, a lo que Erza hizo lo mismo, luego de que Issei terminara la mitad de su plato, miro a Erza

- ¿Te pasa a menudo?

- ¿El qué?

- Sentirte insignificante

Erza lo miro directo a los ojos, no con furia ni sorpresa, sino con franqueza

- Más veces de las que me permito admitir

El silencio volvió, pero esta vez era distinto, no era tan tenso, era pesado, como si las palabras colgaran del aire esperando ser recogidas

- No pareces alguien que lo admitiera fácilmente -dijo Issei con tono suave mientras limpiaba su boca- Te vez como alguien... impecable. Precisa. Casi perfecta

- La perfección no existe, Hyoudou. Solo exigencia constante. Si bajas la guardia una vez o te descuidas un segundo, te devoran

- ¿Quienes?

- Todos. Mi padre. El consejo. El público. Incluso tú

Issei soltó una leve risa ahogada mientras negaba con la cabeza

- No soy de los que devoran a las personas, Erza, diría que más bien. Que soy quien analiza todo el perímetro antes de hacer un movimiento

Ella sostuvo su mirada, la serenidad de su mirada contra la tranquilidad de Issei era casi una batalla qué no parecía tener un final, pero luego Erza apartó la mirada

- ¿Y tú? -pregunto de pronto- Pareces el tipo de hombre que no se toma nada en serio. ¿Siempre juegas a ser simpático?

Issei solo le dedico una sonrisa, esta vez sin ninguna pizca de irania

- No juego. Simplemente descubrí que si sonríes lo suficiente, la gente baja la guardia. A veces para aprovecharse de ti... a veces para dejarte ver quienes son realmente -estiró un poco la comisura de sus labios- Eso es algo importante en este mundo lleno de lobos con pieles de oveja

- ¿Y tú quieres ver quien soy?

- Me gustaría

- ¿Y si no te gusta?

- Entonces seguiré comiendo y fingiré que la pasta esta demasiado salada

Por primera vez en la noche, Erza se rio, fue breve. Seca, pero real, terminaron de comer y en ese momento ella hablo

- A veces me pregunto qué habría pasado su hubiéramos nacido en familias normales -dijo Erza mientras bebía lo poco que quedaba de su vino blanco- Si hubiéramos sido... libres

- Tú hubieras sido la mejor deportistas del colegio. Yo habría sido el chico que intentaría invitarte a salir todos los viernes

- ¿Y lo habrías conseguido?

- Conociéndote, probablemente me habrías golpeado con un balón

- En eso estamos de acuerdo

Ambos rieron, de nuevo, no era complicidad... aun, pero algo se estaba formando, algo que se alejaba del mundo empresarial, de los acuerdos y de los contratos, una conversación real entre dos personas acostumbradas a fingir, cuando el postre llego, Erza lo rechazo, Issei había perdido dos

- ¿No vas a probar ni un poco del pastel de fresas? -dijo él sorprendido-

- No me gusta lo dulce

- ¿Nada?

- Casi nada

Issei se le quedo viendo fijamente, logrando ver que su boca decía una cosa, pero su mirada otra, por momentos le hacia ojos al pastel, pero ya fuera por guardar su apariencia o por algo más, se negaba a comerlo

- Ya vengo, voy al baño un momento -dijo levantándose-

Cuando salió del campo de visión de Erza, la espió desde un punto ciego, viendo como esta miraba a sus alrededores y le daba una pequeña probada al pastel, haciendo una expresión de satisfacción, pero que luego se le quitaba para volver a ver a sus alrededores, y al ver que nadie la veía, siguió comiendo lentamente

- Así que la chica sería y ruda, no le gusta el dulce -Issei sonrió de forma leve mientras meneaba la cabeza- Esto será más interesante de lo que esperaba

Luego de que pasara un mes, fueron invitados al Museo Nacional de Arte Contemporáneo, era esa clase de lugar donde todo brillaba sin parecerlo, donde la belleza estaba cuidadosamente medida, y donde las apariencias importaban más que las intenciones, las columnas de mármol pulido, las esculturas de metal abstracto, y las paredes bañadas de luz cálida eran solo el telón de fondo de lo verdaderamente importante, la audiencia

Políticos, herederos, diseñadores, banqueros. Todos elegantemente disfrazados de altruismo, reunidos en una velada de beneficencia para “promover el arte juvenil en barrios marginales”. Erza ya estaba acostumbrada a este tipo de causas nobles con doble intención, para ella, el arte era menos valiosos que el silencio, y esa noche, el ruido era ensordecedor

Vestía un vestido negro largo, de corte sobrio pero con una abertura lateral qué dejaba al descubierto la pierna derecha al caminar, el escote en forma de V y los hombros al descubierto estaban equilibrados por su postura sería, su expresión serena y su caminar firme, era elegancia sin provocación. Una especie de fortaleza sin necesidad de armas

A su lado, se encontraba Issei, quien llevaba un esmoquin gris oscuro, camisa blanca sin corbata y una pulsera negra de cuero en la muñeca izquierda qué rompía sutilmente el protocolo de vestimenta, caminaba con las manos en los bolsillos, como si estuviera en casa, sonreía a todos, saludaba con inclinaciones mínimas y respondía con diplomacia casual a preguntas que Erza ignoraba por completo

- Estamos rompiendo la noche en menciones sociales -dijo él alzando su teléfono un instante- “La pareja más prometedora del 2030”, según el New Horizon

- ¿Y eso que significa? -pregunto Erza sin girarse-

- Que nos ven bien juntos. Que somos... ¿Cual era la palabra? ¿Fotogénicos? Creo que era esa

- Una buena fusión de activos -murmuró ella-

Issei la miró de reojo, sabía que estaba a la defensiva y era normal teniendo en cuenta todos los personajes que estaban en ese museo

- ¿Sabes? -dijo Issei- Estamos fingiendo bien

- No estoy fingiendo -respondió esta- Solo estoy representando un rol que tú también representas

- En eso me ganas muy bien

En eso una fotógrafa se acerco con una sonrisa muy artificial

- Señor Hyoudou, Señora Scarlet, ¿podrían pasar juntos?

Erza contuvo una mueca, Issei, como si lo supiera, simplemente deslizó su brazo con suavidad sobre la parte baja de su espalda, sin invadir más de lo necesario, ella no se apartó, pero tampoco reaccionó, miraron hacia la cámara

Flash

- Mmm... ¿Podrían dar una sonrisa más natural? -pidió la fotógrafa-

Issei murmuró sin dejar de sonreír

- Si sonríes, prometo que no haré ningún comentario tonto por los próximos diez minutos

Erza no se giro, solo elevó una comisura de los labios, apenas un gesto, pero suficiente

Flash

La fotógrafa se alejo muy satisfecha con el resultado

- No esta mal -dijo Issei soltando a Erza- Estás aprendiendo a manipular los medios

- Yo no manipuló. Solo me adapto

- Eso... suena aún más peligroso

El resto del evento transcurrió entre discursos fingidamente apasionados, donaciones anunciadas en voz alta, y conversaciones sobre arte que ninguno de los dos entendía ni pretendía comprender. La tensión entre Issei y Erza era palpable, pero no hostil, era, una química no dicha

Más tarde, en uno de los balcones exteriores del museo, lejos del bullicio, Erza se apoyo en la baranda de acerco inoxidable, observando la ciudad brillar bajo sus pies

- Es agotador -dijo Erza sin girarse- Esta actuación constante

- Si -respondió Issei colocándose a su lado- Pero al menos contigo es... menos vacía

Ella lo miró, su cabello se movía ligeramente con el viento, sus ojos se veían más suaves y brillantes en la penumbra

- ¿Tú disfrutas esto?

- No. Pero aprendí a encontrar belleza en medio de la hipocresía. Como ahora

- ¿Qué tiene de bello esto?

Issei giro la cabeza para verla a los ojos

- Tú. Aquí sin esas cámaras, ni deberes. Solo tú, por eso valió la pena sonreír allá dentro

Erza se tenso un segundo y luego desvío la mirada

- No digas esas cosas si no las sientes de verdad -murmuró sería-

- ¿Por que te mentiría?

Un silencio denso cayó sobre ellos, no era un silencio incómodo, sino uno que no sabían como explicar o como entenderlo

- Tú...

- No quiero que sientas que estas en un conflicto conmigo. Quiero que sepas que no tienes que pelear todo el tiempo. Al menos no conmigo

Ella no respondió, pero cuando volvieron al interior, camino junto a él más cerca que antes, sin tocarlo, ni palabras, pero lo bastante cerca como para que todos notarán qué algo había cambiado

Y esa noche, cuando las redes explotaron con imágenes de ellos juntos, nadie supo que lo más importante no había sido la sonrisa frente a las cámaras, sino lo que no se dijo en el balcón, bajo el ruido de la ciudad

Si algo podía presumir la familia de Issei, es que su hogar no parecía una casa, más bien era un edificio, una torre de cuatro niveles escondida entre colinas verdes y avenidas privadas, moderno por fuera, cálido por dentro, techos altos, paredes blancas decoradas con arte minimalista, y muebles cómodos, sin excesos, lo justo para no parecer un museo, pero lo bastante elegante como para recordar que allí vivía alguien importante

Erza cruzó la puerta principal guiada por uno de los asistentes de Issei, vestía de forma más casual, pantalones entallados oscuros, botas de tacón bajo y una blusa granate sin adornos, su cabello estaba recogido en una coleta alta, dejando su rostro completamente expuesto, se encontraba en ese lugar debido a que recibió una invitación inesperada es misma mañana por mensaje, de parte de issei

Hoy no tengo cena con ejecutivos o discursos qué dar. ¿Te animas a una noche sin trajes ni mascaras?

Erza dudo, pero vio que tal vez era un buen momento para relajarse también y le respondió “a las ocho”

- Bienvenida a mi pequeño refugio de paz -dijo Issei, recibiéndola en la entrada sin corbata ni blazer, vestía solo una camiseta negra y jeans oscuros- ¿Algo que quieras beber?

- Agua. Con hielo -respondió sin sonreír, pero sin frialdad-

- Dios, eres intensa incluso fuera del horario corporativo

- Y tú hablas demasiado incluso cuando no hay público

Ambos compartieron una media sonrisa, Erza siguió sus pasos a través de la sala, pasando junto a un piano sin polvo, una repisa con libros sobre economía y filosofía, y una televisión enorme qué no parecía muy usada

El. Comedor era mucho más íntimo que los salones a los que estaban acostumbrados, una mesa pequeña, solo para dos, con velas sin encender y platos ya servidos

- ¿Cocinaste tú? -pregunto Erza antes de sentarse-

- Lastimosamente no. Pero sí lo ordene y serví yo mismo. Lo cual en mi caso ya es un acto de valentía -bromeó antes de sentarse-

Ella probó un bocado, había pasta, vino blanco, pan tostado al ajo, simple, pero era todo lo que necesitaba

- No esta mal

- Eso casi suena a cumplido viniendo de ti

Ella lo fulmino con la mirada a lo que Issei levanto las manos en señal de rendición, comieron durante varios minutos sin hablar, y algo bueno era que no había tensión entre ellos, simplemente un respeto silencioso, Erza observaba la decoración, los libros, los pequeños detalles que decían más de Issei qué sus palabras

Fue cuando recogían los platos qué ocurrió algo que no esperaban, Issei se detuvo junto al lavaplatos, girando una copa en sus manos, su espalda estaba encorvada y hablo en voz baja

- ¿Sabes qué es lo peor de este mundo? -pregunto sin girarse-

- ¿Qué cosa?

- Qué incluso en mi propia casa, a veces no siento que pertenezca aquí, que no encajo

Erza alzo lentamente la vista, lo vio de espaldas, más encogido, más vulnerable

- Todo esto -dijo él haciendo un gesto vago al ambiente- La riqueza, los eventos, las sonrisas diplomáticas. A veces me despierto y no sé si lo que hago es por mí o porque ya me programaron para seguir funcionando. Como si cada decisión que tomo estuviera predeterminada, como si vivir fuera... responder a expectativas que ni elegí yo mismo

Erza no dijo nada, se levantó lentamente y se acerco, sin tocarlo y guardando distancias

- Cuando tenía trece -continuó, apoyado la copa en el mármol- Hice un dibujo para un concurso de arquitectura escolar. Una casa pequeña. Ventanas grandes, un árbol junto frente a la casa -sonrió, pero no había alegría- Gane, le enseñe el dibujo a mi padre. Y todo lo que dijo fue “Te prohíbo desperdiciar tu inteligencia en sueños inútiles. Eres un Hyoudou, no un artista”

Erza respiro hondo y de forma cautelosa, colocó una mano en su hombro

- Nunca lo volví a intentar -dijo él en voz baja- Ni siquiera sé si todavía me gusta dibujar

- ¿Pero... aún recuerdas como se veía esa casa? -susurro ella-

Issei se giro para mirarla, sus ojos no estaban tristes, sino apagados, agotados, eran los ojos de alguien que llevaba sonriendo tanto tiempo, que ya no recordaba como se veía sin la marcara

Erza le sostuvo la mirada y acercó su mano al rostro de Issei, dándole una suave caricia, sintiendo como este se ponía tenso y trataba de apartarse, pero Erza no dejo que se apartará y acarició suavemente su mejilla

- Tú... ¿Crees que aun conservas ese dibujo? -Issei la miro fijamente, un tanto nervioso-

- Creo... no lo se

- Si lo conservas, ¿me lo podrías enseñar?

- Y si no lo tengo...

- ¿Podrías hacer uno similar?

Ese momento ambos no tenían más mascaras que normalmente usaban cuando estaban con su familia o en público, poco a poco estaban dejándolas para poder entenderse mejor y tal ves de esa forma, ver aquella unión como la oportunidad de conocer a alguien, que podía entender como se sentía el otro.

Esa misma tarde, Issei dijo que iba a ir a un lugar y Erza quiso acompañarlo, aunque Issei dijo que no era necesario ir con él, Erza no le hizo caso y fue con él

El auto negro de vidrios polarizados no parecía pertenecer al vecindario al que acababa de entrar, las casas eran modestas, de un piso y unas pocas de dos, con rejas viejas, jardines improvisados, ropa colgando en balcones y niños corriendo con mochilas escolares a medio cerrar, no era un lugar inseguro, pero si común, demasiado común para Erza

Sentada en el asiento del copiloto, no dijo nada, sus ojos recorría cada detalle del entorno con interés contenido, el auto se detuvo frente a una pequeña cancha de cemento rodeada por una cerca de malla metálica, un par de adolescentes jugaban básquet con una pelota vieja, Issei apago el motor y se quedó un momento en silencio

- ¿Y este lugar es? -pregunto Erza sin burla ni juicio, solo tenía curiosidad-

- Un lugar donde pase mucho tiempo cuando era pequeño, mi madre solía traerme cuando quería alejarme del ruido. Este era su refugio... y el mío

- ¿Tú madres no era como los demás Hyoudou, verdad? -Erza entrecerró los ojos mientras lo veía-

- Ella era lo opuesto -sonrió él sin alegría- Se enamoro de mi padre antes de saber quien era realmente. Cuando él la metió en el negocio, empezó a marchitarse... pero aquí.... era feliz

Erza no respondió, Issei abrió la puerta del auto y ella lo siguió, caminaron, juntos por la vereda hasta una pequeña tienda de abarrotes en la esquina. El letrero estaba gastado, pero limpio, con un cartel que decía “Pan fresco los jueves” en letras rojas, al abrir la puerta, una campanita sonó

- ¡Issei! -grito una voz desde el fondo-

Un chico de su misma edad iba hacia él, con cabello rosa descuidado, una bufanda blanca con líneas negras con patrones de cuadros alrededor de su cuello

- ¡Maldito bastado! ¿Cuanto tiempo tienes desde que no vienes aquí?

Issei rio mientras era agarrado del cuello por aquel joven y lo veía con una sonrisa.

- Hola, Natsu. Ya sabes, herencias, contratos, dramas matrimoniales preprogramados

- Bah, siempre tan teatrero. -Natsu giro la cabeza para ver a Erza- ¿Y quien es la señorita? -dijo soltando a Issei-

- Erza Scarlet -dijo un poco tensa mientras extendió la mano-

Natsu la miró un segundo antes de aceptar el apretón con una amplia sonrisa

- Firme como su nombre. Me agradas chica

- Soy más que una chica -respondió ella con un tono neutro-

Natsu ladeo la cabeza antes de girarla y ver a Issei mientras señalaba a Erza con el pulgar

- Me agrada aun más

Mientras Natsu regresaba al fondo a buscar dos cafés para los invitados, Erza se volvió hacia Issei con una ceja arqueada

- ¿Él te conoce?

- Más que muchos en mi familia. Fue el primer amigo real que hice y fue el primero que me decía que no tenía que convertirme en nadie más que yo

- ¿Y lo escuchaste?

- Por años, si. Luego deje de venir. Me volví... lo que todos esperaban. Pero a veces vuelvo para recordarme que aun soy ese idiota que se sentaba en una caja a leer manga y comer pan recién hecho

Erza asintió mientras se acercaba más a él, luego llego Natsu y les entrego las tazas de café recién hecho y se fueron a sentar en una mesa

- ¿Por que me trajiste aquí? -pregunto ella después de un sobro de café-

- Porque aquí no soy “Hyoudou Issei, el gran y conocido heredero”. No necesito impresionar a nadie. Y pues... sentí que debía mostrártelo

- No suelo compartir espacios donde no tengo control -admitió Erza-

- Y sin embargo estas aquí

Ella lo miró, no con frialdad, con un atisbo de duda y una apertura qué no se permitía mostrar en los salones corporativos

- Tú eres una contradicción constante, Issei -dijo finalmente- Pero por alguna razón... eso me hace escucharte

Él sonrió, no como cuando lo hacía frente a los periodistas, ni como en las venas publicas, esta vez fue leve, más tímida

- Pues... gracias por eso

Y con esas palabras, la conversación quedo suspendida, flotando entre estantes de dulces baratos y la historia silenciosa de un niño que alguna vez quiso ser algo distinto a lo que su apellido dictaba

Esa misma noche era más fría de lo normal, una llovizna suave resbalaba por los ventanales del estudio de Issei, ubicado en el segundo piso de su casa, allí no había decoración empresarial ni símbolos de estatus. Solo estanterías con libros, una lámpara de escritorio encendida, un sofá largo frente a una chimenea apagada, y solo ellos dos

Erza estaba sentada con las piernas cruzadas, leyendo un expediente que había traído por costumbre, no necesitaba revisarlo a detalle, pero se sentía segura con el entre las manos, Issei, en cambio, estaba recostado en el sofá opuesto, sosteniendo una taza de té caliente entre las palmas

Había una calma rara, un silencio que no era incómodo, solo tranquilo, habían pasado horas juntos sin necesidad de llenar los espacios vacíos con palabras innecesarias, y sin embargo, aquella noche, algo rondaba en el aire, algo que se acercaba cada vez más, como una verdad que ya no se podía ignorar y fue Issei quien rompió el silencio

- ¿Alguna vez te has imaginado... como sería, si aceptamos?

- ¿Aceptar qué? -Erza no levanto la vista de los papeles-

- El matrimonio. El acuerdo. Firmarlo. Hacerlo real

Ella tardó unos segundos en responder, no por que quisiera negarlo o estuviera nerviosa, sino que había sido algo muy repentino para ella, por lo que dejo los documentos a un lado y alzo la mirada

- ¿Hablas enserio?

- No estoy diciendo que lo quería -aclaro él- Solo que... a veces me lo pregunto. Sin en lugar de seguir pretendiendo qué estamos jugando un papel, simplemente dijéramos que sí. Sin pactos, sin farsas. Solo hacerlo

Erza se acomodo en el asiento, más erguida

- ¿Y qué ganarías tú con eso?

- Paz -respondió sin dudar- Oh al menos... dejar de sentir que me están empujando hacia un abismo disfrazado de altar. Si ya es inevitable... ¿No sería mejor aceptarlo?

Ella entrecerró los ojos, analizando lo que dijo su prometido y algo más profundo en su mirada apareció

- Eso suena más a rendición qué aceptación

- ¿Y tú? -pregunto Issei- ¿Nunca has pensado en como sería casarte conmigo? No por ordenes de nuestros sino... tú y yo. Ya estamos aquí y no creo que podamos retroceder ahora, ya que, a pesar de todo, aún seguimos buscando formas de entendernos

Erza no respondió de inmediato, su expresión era firme, pero había una sombra de vulnerabilidad en su voz cuando finalmente habló

- Issei... El matrimonio, para mí, no es un destino. Es una jaula. Y no es que tenga miedo de ti. Es que no confío en las promesas que no elegí yo

Issei se levantó y cruzó el estudio con pasos lentos, se sentó junto a ella, no demasiado cerca, pero lo suficiente como para compartir el mismo espacio real

- Si esto es una jaula, los dos estamos atrapados juntos -Erza lo miro e Issei le dirigió la mirada- Y también... podemos encontrar la forma de salir, juntos

Issei coloco su mano en el espacio que lo separaba de Erza y esta la miro unos segundos antes de acercar lentamente su mano y ponerla sobre la de él, se podía ver lo tensa qué estaba, a lo que Issei la acarició levemente con el pulgar, haciendo que la tensión inicial de la Scarlet fuera disminuyendo

- Gracias... -susurro Erza en un tono demasiado bajo-

Un día, los dos fueron llamados por el padre de Erza para que fueran al Gran Salón Scarlet, buscado en el corazón del distrito financiero, estaba decorado como si intentará impresionar incluso a quienes ya lo habían visto todo, columnas forradas en seda blanca, arañas de cristal importadas desde Italia, y música de cuerdas tocada en vivo por una orquestas suspendida en una plataforma elevada. Era una noche de apariencias, de promesas disfrazadas de copas de vino y de alianzas selladas con apretón de manos al milímetro

Erza, como era de esperar, se encontraba hay, vestía un vestido rojo escarlata, largo hasta el suelo, con la espalda descubierta y un corte limpio qué dejaba ver apenas la línea de sus hombros firmes, el rojo no era solo una elección estética, era su firma personal, su advertencia silenciosa de que no estaba ahí para ser ignorada

A su lado, Issei, elegante con un esmoquin negro con detalles grises, sonreía con la calma de quien sabe que todos lo están observando y no le molestaba en lo más mínimo, o al menos, eso parecía, porque debajo de esa sonrisa perfecta, se encontraba un chico que estaba preguntándose del por que habían sido llamados

- ¿Lista para fingir que nos amamos? -murmuró Issei inclinándose levemente hacia ella-

- Siempre lo he estado -respondió Erza, sin mirarlo, mientras saludaba a un grupo de inversores con una inclinación medida-

Pero él algo distinto en su tono, una ligera suavidad qué no estaba allí antes, el padre de Erza, subió al escenario entre aplausos, su voz retumbó por los parlantes con la seguridad de quien ha dirigido por mucho tiempo una empresa multinacional

- Gracias a todos por asistir esta noche. No solo celebramos otro año de expansión... sino también la promesa de unión entre dos de las familias más influyentes de esta generación. Así que, sin más preámbulo... quiero invitar al escenario a mi hija, Erza Scarlet y a Hyoudou Issei, a compartir el primer baile de la velada

Los aplausos estallaron, Issei ofreció su mano y Erza la acepto, caminaron juntos hacia el centro del salón, bajo una luz suave, mientras la orquesta comenzaba a tocar una versión lenta y elegante de un vals clásico

- Recuerda que todos nos están mirando -dijo ella, en voz apenas audible-

- Entonces mejor no pises mis pies -bromeó él, y ella soltó una risa casi inaudible-

Se colocó en posición, una mano en al cintura, una en el hombro, la distancia exacta paga no parecer demasiado cercanos, pero tampoco fríos y comenzaron a bailar

Era fluido, controlado, casi se podría decir que estaba ensayado, pero a medida que avanzaban los pasos, algo empezó a cambiar, la forma en que Issei la miraba, como los dedos de ella se aferraban ligeramente a su hombro, el leve temblor qué él sintió en su espalda al acercarla en el giro

- Estas temblando -susurro él-

- Lo se... no se que me pasa -respondió ella, algo nerviosa-

Cuando la música se detuvo, el aplauso fue atronador, las cámaras capturaron el momento exacto en que Issei la miró con más que cortesía y Erza, no apartó la mirada

Volvieron a sus asientos, saludaron a empresarios, aceptaron elogios y respondieron con naturalidad, pero por dentro sabían que habían cruzado una línea

No hubo besos, no hubo alguna caricia indebida, y sin embargo el peligro estaba servido, ya no sabían hasta que punto lo que fingían estaba dejando de ser fingido

Esa noche, cuando los escoltas los dejaron en sus respectivas residencias, ninguno de los dos dormido bien, no por preocupación, sino por una pregunta que se clavaba en silencio en sus costillas

¿Y si, poco a poco, estamos dejando de fingir?

Al día siguiente, Erza fue personalmente a la residencia Hyoudou, y ahora mismo ambos se encontraban en el despacho, lejos de las miradas expectantes y las cámaras qué ayer habían capturado su baile casi perfecto

Erza estaba sentada en su sillón de cuero negro, los brazos cruzados, mirando por la ventana el paisaje que tenía delante, Issei estaba apoyado en el marco de la puerta, con las manos en los bolsillo, observándola con una mezcla de ternura y tranquilidad

- Anoche -empezó hablar Issei con voz baja- Mientras bailábamos, sentí que ya no era solo una actuación

Erza soltó un suspiro profundo

- Lo sé -respondió frotando su frente- Yo también lo sentí, y eso me asusta más que cualquier gala o conferencia

- ¿Por que? -pregunto él, acercándose y sentándose en el sofá frente a ella-

Ella giro la cabeza para mirarlo

- Porque esto cambia todo... nos obliga a ser más honestos, a bajas la defensas... y yo, no sé si estoy lista para eso

Issei sonrió débilmente

- Yo tampoco, ninguno está seguro, pero creo que lo estamos intentando, y nos está yendo bien

- Es que... siempre pensé que esto era solo un acuerdo. Una alianza sin alma. Sin emociones. Y ahora... siento que hay algo más. Y no se como manejarlo

- Lo sé -Issei se levantó y se sentó a su lado- Me perturba esa incertidumbre, pero si es contigo, creo que puedo estar seguro

Erza bajo la mirada y luego la levanto para encontrarse con la suya

- ¿Y si nos equivocamos? -murmuró- ¿Y si abrirnos el uno al otro nos hace más vulnerables de lo que nos gustaría?

- Entonces aprenderemos juntos y los apoyaremos -dijo Issei con convicción- No tenemos que ser perfectos ni saberlo todo, o tener miedo siempre de dar un paso, solo tenemos que estar dispuestos a avanzar juntos -como su mano-

- Me gusta... cómo suenas cuando dices eso -ella sonrió un poco más-

- Dejemos las inseguridades de lado, al menos mientras estamos los dos solos -propuso él-

Se miraron entre sí unos segundos para después acercarse lentamente al rostro del otro y darse un suave y tierno beso que fue el encargado de hacerles ver que estaban juntos en eso, no estaban luchando cada uno por su lado, sino que estaban unidos y que debían enfrentar los problemas que vendrían juntos, como una pareja

Ese día comenzaron a acercarse poco a poco, cada vez que estaban solos, hablando entre sí de varios temas, ya fueran del trabajo, negocios o gustos personales, aunque claro, seguían guardando cierta distancia, pues desde aquel beso que se dieron, les costó estar enfrente del otro por dos días, incluso sus padres llegaron a creer que se habían peleado y les preguntaron que había pasado, y estos solo dijeron “nada grave... solo es... algo privado entre nosotros”

Sus padres les costó entender la indirecta y asintieron, decidiendo no molestarlos más con eso, pero Issei le pregunto a su padre que cuando sería la boda, a lo que esté le respondió que necesitaba pensarlo aún, no habían encontrado una buena fecha para iniciar los preparativos debido a los múltiples problemas que tenia que resolver

Issei pregunto que clase de problemas había tenido, y su padre respondió algunos cuantos millones habían desaparecido y que tenía sospechas de que alguien había estado falsificando las cuentas para cubrir esos datos, por lo que estaba investigando eso a fondo el mismo, Issei dijo que quería ayudar, pero su padre lo negó, dijo que este problema era suyo, y no quería que tuviera que lidiar con este tipo de cosas ya que podían ser peligrosas y muy estresantes para alguien de su edad

Aunque trato de hablar, su padre terminó la conversación con un rotundo “No” y se fue a la empresa mientras dejaba a Issei solo en la sala, quien solo suspiro, y al no tener nada que hacer, decidió escribirle a Erza, para ver si estaba disponible para hablar un rato, pero no recibió ninguna respuesta, algo que lo dejo confundido, si bien podía creer que estaba ocupada, al menos le habría avisado de ante mano sabiendo como era ella

Y como no tenía mucho que hacer, se fue de la casa y empezó a conducir uno de los autos de su padre para llegar a la residencia Scarlet, quien al llegar, le permitieron entrar al ver que se trataba de él, aunque los guardias le dijeron que Erza estaba sola ahora mismo en casa debido a que estaba algo estresada.

Issei asintió mientras estacionó su vehículo y salió, para entrar en la mansión sin problemas con ayuda de los guardias que estaban hay, el lugar era grande y empezó a caminar hacia por los alrededores, nunca había estado hay y sabía que podía perderse, por lo que decidió buscar un camino que pareciera llevarlo a alguna habitación, no quería gritar el nombre de Erza debido a lo que le dijeron antes

Luego de estar caminando como pollo sin cabeza por un largo rato, empezó a escuchar unos extraños ruidos venir de más adelante, avanzo con cautela mientras los ruidos empezaban hacerse más fuertes, hasta que llego a escuchar mejor, y noto que eran gemidos

Se quedo congelado por un momento y avanzo con el corazón a mil y con las piernas temblorosas, llego a la puerta de donde salían los gemidos y la abrió lentamente y con cuidado de no ser notado, y se asomo un poco, viendo algo que lo dejo congelado mientras sentía como el aire huía de sus pulmones

Estaba viendo como Erza se estaba masturbando

El pecho empezó a sentirlo pesado mientras un calor recorría todo su cuerpo, mismo que se ponía peor al escuchar los gemidos tan sensuales qué salían de la chica

Era difícil imaginarse a una chica como Erza, tan seria, serena, directa y discreta, en una situación como esa, aunque no se podía negar que siendo humana y como todo humano, tenía sus necesidades

La estuvo mirando un buen rato hasta ver como se corría de forma intensa, viendo como sus fluidos salían disparados como si fueran una fuente, algo que palideció más a Issei

- Aahh~ aahh~ -jadeaba Erza con cierto cansancio- Joder~ lo necesitaba~ estos días~ el no poder tocarme me estaba volviendo loca~ -tenía una expresión de placer que haría sonrojar a cualquiera- Aunque quiero más~

Issei trago el nudo que se le formó en la garganta mientras pensaba en que hacer, si irse de hay o seguir viendo, era difícil para el escoger en una situación como esa, vio como Erza empezaba a volver a frotar su clítoris en círculos mientras apretaba uno de sus pechos con fuerza.

- Aahh~ si~ mmm~ qué rico~ adoro cuando estoy sola~ así puedo tocarme sin problemas~ aahhh~ -gemía sin timidez o pena al creer que estaba sola-

Issei cerro la puerta con cautela mientras veía el bulto que se le había formado abajo, decidió que lo mejor era irse de hay y no molestarla, ya podrían hablar otro día y también, necesitaba tiempo para procesar lo que acababa de ver de su prometida, aunque él también se masturbo esa noche para calmarse y tener la mente más despejada

El tiempo siguió pasando sin problemas y los problemas que sufría el padre de Issei ya se estaban resolviendo, solo faltaba encontrar al culpable que había cometido aquel delito, mientras tanto la relación entre Issei y Erza fue mejorando, aunque éste a veces se ponía nervioso al verla a la cara, pues recordaba aquella expresión que vio cuando fue a su mansión, algo que Erza no logró captar

Un día, mientras ellos dos estaban en la mansión de Erza compartiendo una comida entre ellos, esta termino borracha luego de beber unas copas de vino, descubriendo que su límite era solo tres, y que su resistencia al alcohol no era muy buena, la Erza borracha era muy diferente a la Erza normal, la borracha era más risueña, más directa y no hablaba con tanta discreción

Issei no quería que le pasara algo o rompiera algo, por lo que la llevo a su habitación, al entrar fue golpeado por una fragancia vigorizante, ahora que veía mejor, noto que su habitación tenía varios posters y figuras de anime, no esperaba que ella fuera una amante de ese tipo de cosas, realmente no conocía mucho sobre ella aun

Cuando la dejo en la cama, esta lo abrazo por los hombros con fuerza mientras lo acostaba sobre ella, el fuerte olor a vino que venía de ella casi volvía loco a Issei, quien trató de apartarse, pero lo que no esperaba era que Erza lo besara a la fuerza

Trato de alejarse pero no podía, Erza tenía más fuerza de lo que aparentaba y el olor al alcohol quemaba sus rosas nasales, además de que su boca aún tenía cierto sabor a vino, cuando se separaron por falta de aire, Erza acarició su rostro con delicadeza mientras soltaba un leve “hip”

- Eres tan guapo~

Issei trago saliva mientras trataba de alejarse, no quería saber que podría pasar si seguía hay con Erza en ese estado, pero esta lo jalo nuevamente hacia ella, y enterró su rostro en el cuello de Issei, respirando de forma profunda sacándole más de un escalofrío al chico

- Hueles muy bien~ -paso sus manos por la espalda y lo abrazo más fuerte- Eres tan adorable~ y tierno

- Erza... estas borracha, deberías descansar un poco -dijo Issei nervioso y sonrojado al sentir como el cuerpo de Erza se frotaba con el suyo-

Sentir como sus pechos se frotaba con su tórax provocó que el cuerpo de Issei empezará a reaccionar, algo que lo puso más nervioso y alterado, hasta que en ese momento los dos se quedaron quietos al sentir como sus partes íntimas se rozaban, haciendo que Erza soltara una sonrisa seductora

- ¿Estas duro ya?~ ¿Tanto me deseas?~ -pregunto de forma pícara mientras de veía a los ojos con una mirada seductora-

- Eh... Eh... eso es... -Issei no podía hablar bien, estaba nervioso y tan rojo como un tomate-

Erza lo soltó mientras lo acostaba en la cama y en un rápido movimiento le quito los pantalones, dejando expuesta su entrepierna, provocando que Issei casi se desmayara por eso

- Que grande esta~ -dijo Erza admirando lo que tenia enfrente- Y tiene un olor muy fuerte~

- Erza... detente por favor... no hagas algo de lo que... Aahh~ -Issei soltó un jadeo-

La razón de eso fue que Erza había metido la mitad de su pene en la boca, ni siquiera había empezado con lamidas, fue directa al grano, viendo como esta movía la cabeza de atrás hacia adelante mientras bajo una de sus manos y empezó acariciar su vagina por encima de su pantalón para luego meter su mano debajo y empezar a masturbarse mientras seguía dándole una mamada a Issei

Los sonidos que emitía Erza con cada uno de sus movimientos hacían que Issei jadeara más alto y se pusiera más rojo, el corazón lo tenía a mil mientras su pene se ponía más duro dentro de ella

- Esto~ aahh~ esta mal~ -su respiración estaba entrecortada- Mmm~ demonios~

Erza no lo estaba escuchando ya que estaba muy concentrada en el trabajo que estaba haciendo, en eso metido todo el pene de Issei en su boca, sintiendo como la abría todo y soltó leves arcadas por eso, podía sentir como su cuerpo se iba calentando más y su vagina se iba mojando, le estaba gustando eso que estaba haciendo

En eso ella lo saco de su boca mientras se quitaba la camisa y el sostén, revelando sus grandes pechos qué casi le provocan un sangrado nasal a Issei

- He visto esto en varios doujinshis~ espero te guste~

Dicho eso, metió el pene de Issei en medio de sus pechos, comenzando a moverse mientras chupaba la punta con un gran gozo, sintiendo como el calor que emanaba su miembro calentaba todo su pecho y eso la excito aun más, hasta que sintió como este empezaba a hincharse

- Erza~ yo~ mmm~ yo~ aaahh~

Issei no podía hablar bien debido a la estimulación que estaba sufriendo por parte de Erza, hasta que luego de unos cuantos movimientos, se corrió en la boca de Erza, llenándola con su semen

Erza soltó su pene mientras empezaba a saborear el semen qué tenía en su boca, y lo hacía de una forma que la hacia ver muy sexy, al menos para Issei, quien respiraba de forma agitada y se vio como su erección no había bajado

Esto fue notado por cierta pelirroja, quien se quitó la ropa y se acostó en la cama, mirando a Issei mientras abría sus piernas, dejando expuesta su parte íntima, algo que le corto el aire al castaño

- T-Tú...

- Ven~ no me hagas esperar~

- Pero... Erza... -Issei estaba nervioso al ver a su prometida así-

- Vamos~ Cariño~ -le guiño un ojo mientras movía un poco sus piernas, invitándolo a entrar-

Issei sentía qué el corazón se le iba a salir en cualquier momento o que le iba a dar algo, no quería que su primera vez fuera con Erza estando borracha y quien sabe que podría pasar cuando volviera a estar sobria, pero la mirada que le estaba dedicando ahora, hacia que le fuera imposible negarse

Se armo de valor y se quito la ropa que aun tenía puesta y se puso encima de ella para después alinear su pene con su vagina, la miró y esta asintió, para posteriormente ver como Issei metía su pene dentro de Erza sin mucho problema gracias a los fluidos de esta hasta que rompió su himen

Erza soltó un gemido de dolor mientras unas cuantas lágrimas caían de sus ojos, a lo que Issei la beso mientras limpiaba su rostro, beso qué fue correspondido sin mucho problema, luego de un rato, cuando se separaron del beso Erza no dijo nada, solo movió sus caderas, indicando que ya podía moverse

Issei empezó a moverse de forma lenta y suave, dejando que ek dolor fuera reemplazado lentamente por el placer, Erza si bien aún sentía dolor, no era tanto como antes y soltaba suaves gemidos muy tiernos para Issei, quien agarro sus pechos y empezó a jugar con estos mientras seguía moviéndose y Erza sentía como el dolor se iba lentamente

Las embestidas comenzaron a subir de intensidad y los gemidos se Erza también, sintiendo como el pene de Issei llenaba todo su interior sin problemas casi chocando con su útero, haciéndola sentir escalofríos placenteros qué solo hacían que más de sus fluidos salieran, lo que ayudaba qué las embestidas fueran más rápidas y sin mucho problema

Erza se estaba sintiendo demasiado bien, cada vez que su cuerpo chocaba con el de Issei podía sentir como su vagina palpitaba, lo que hizo que sus pezones se pusieran duros y su cuerpo empezará a querer más, por lo que en un rápido movimiento agarro a Issei y lo puso debajo de ella y esta se puso arriba

- Me aburrí de estar abajo~ ahora quiero estar arriba~

- Que atrevida eres~

Erza sonrió al oír ese comentario y empezó a mover sus caderas rápidamente, sintiendo como el gran pene de Issei llenaba su interior y los sonidos que hacían sus cuerpos al chocar estaba excitándola de una forma que nunca antes había sentido, sonriendo de una manera que dejaba cuanto lo estaba disfrutando

- Que delicia~ ¡QUE RICO!~ ¡ES MUCHO MEJOR QUE MASTURBARSE!~ -grito mientras seguía moviendo sus caderas-

Issei respiraba de forma pesada mientras jadeaba y sentía los sentones de Erza, mismos que solo hacían que su pene se pusiera más duro y grande, abriendo las paredes vaginales de la chica, la cual solo gemía y gritaba de placer

En eso Issei agarro las caderas de Erza y empezó a moverse al mismo ritmo que ella, sincronizando sus movimientos a la perfección mientras Issei veía como los grandes pechos qué tenía enfrente seguían rebotando de una forma hipnótica, y Erza tenía una expresión de placer puro, estaba disfrutando de aquel momento

- ¿Te gustan mucho mis tetas?~ no has dejado de verlas~ -dijo Erza con un tono sensual-

- Claro que si~ me están dejando muy hipnotizado~ -respondió Issei mientras manoseaba su trasero-

Erza sonrió con picardía mientras movía más rápido sus caderas, sintiendo como el pene de Issei se hundían dentro suyo y tocaba todo su interior y puntos sensibles, haciéndola sentir demasiado bien al punto que estaba cerca de correrse

Inesperadamente, Issei volvió a acostarla sobre la cama mientras la ponía de lado y empezaba a embestirla con más fuerza, hiendo como sus nalgas se sacudían con cada embestida que daba

- Ahhh~ aahh~ ¡Aahh!~ ¡Eres tan intenso!~ ¡TÚ pene me esta volviendo loca Issei!~ -exclamó Erza mientras sentía las embestidas de su prometido-

- ¡Y tú vagina me esta succionando todo!~ ¡Esta tan caliente y húmeda qué me esta siendo difícil controlarme!~

Las embestidas comenzaron a ser más fuertes y rápidas, haciendo que Erza pusiera los ojos en blanco producto del inmenso placer que estaba sintiendo en esos momentos, sentir como la pelvis de Issei chocaba con sus nalgas la dejaba extasiada, queriendo que fuera más rudo

- ¡Más rápido!~ ¡Mételo más rápido!~ ¡QUIERO sentirlo todo dentro mío!~ -grito Erza en medio del éxtasis-

Issei claramente no iba a negarle eso a su prometida y comenzó a penetrarla con más fuerza, sintiendo como todo su interior se contraía cada vez que entraba y cuando salía se volvía más caliente, empezó a acariciar el trasero de Erza en círculos mientras le daba una fuerte nalgada, misma qué le sacó un leve grito de placer a esta y lo miró de forma lujuriosa

Sabiendo que si seguía viendo esa expresión se volviera loco, Issei puso a Erza en cuatro sobre la cama mientras agarraba sus caderas y seguía embistiéndola, sintiendo como su suave trasero chocaba con su pelvis, lo que hacía que su pene se pusiera más rojo y comenzará a hincharse dentro de ella

- ¡Que rico!~ ¡Se siente genial!~ ¡Sigue metiéndola toda!~ ¡No pares!~ -gimió Erza con una sonrisa boba mientras sentía que estaba cerca-

Erza podía sentir como Issei estaba empezando a penetrarla de forma más intensa y como su pene golpeaba su punto G, haciéndola sentirse más sensible hasta que ella se terminó corriendo primero, sintiendo como sus piernas y vagina temblaban por eso, respiraba de forma agitada hasta qué sintió una fuerte nalgada que la hizo girar la cabeza

Viendo que Issei la veía de forma maliciosa, algo que le hizo sentir un escalofrío de placer y más cuando sentía que su pene empezaba a moverse nuevamente

- Te corriste~ pero yo aun no~

Dijo antes de retomar las embestidas, provocando que todo el cuerpo de Erza temblara debido al placer que estaba sintiendo, además de que Issei estaba siendo más intenso que antes

- ¡AAHH!~ ¡ESPERA!~ OOOHH~ ¡E-ESTOY SENSIBLE ISSEI!~ MMM~ ¡MIERDA SIGUE ASI!~ -grito Erza mientras sentía como su cordura se iba perdiendo por culpa del placer que le generaba Issei-

Issei se inclino hacia adelante y agarro sus pechos con fuerza, moviéndolos en círculos mientras Erza sacaba la lengua, disfrutando del como jugaba con su cuerpo, y del como la hacía sentir en el cielo

Erza sentía como el pene de Issei se estaba haciendo más grande dentro suyo, lo que la hizo intuir qué estaba cerca de venirse, y lejos de ponerse nerviosa, solo siguió gimiendo y deseando que lo hiciera dentro

- Erza~ ¡Estoy cerca de correrme!~

- ¡Lo se!~ ¡Quiero que lo hagas dentro!~

- Pero eso~

- ¡Me da igual!~ -le grito entre gemidos- ¡Quiero todo tu semen en mi vagina!~ ¡De igual forma seré tu esposa!~ ¡Así que reclámame!~

Esas palabras fueron suficiente para que Issei soltara sus pechos y agarrara sus manos para jalarlas hacia atrás y hacer que su pene golpeara su útero con fuerza, provocando que Erza sintiera como sus piernas se debilitaban un poco más y las junto mientras temblaban

Luego de estar siendo embestida por unos minutos Issei por fin se corrió dentro de Erza, quien saco la lengua e hizo una expresión de placer al sentir como su útero era llenado por su semen

Erza cayó a la cama mientras respiraba de forma agitada y temblorosa, mientras que Issei se sentó sobre la cama en el mismo estado que ella, ambos estaban algo agotados hasta que Issei vio como Erza abrió sus nalgas

- Tengo curiosidad~ por haberlo ahí~ -refiriéndose a su otro agujero-

- Erza~ no creo que sea buena idea seguir~

- ¿No quieres?~ -pregunto meneando su trasero-

- Erza~

- Issei~

Ese día su habitación se lleno de puros gemidos y jadeos, además de ruidos de la cama moviéndose y rechinando

A la mañana siguiente, Erza se despertó lentamente, sentía que había dormido demasiado bien, pero cuando trato de levantarse noto que no podía, bajo la mirada viendo que unas manos la tenía sujeta de la cintura, giro la cabeza hacia atrás solo para encontrarse con el rostro durmiente de Issei

Y para hacerlo peor, cuando su vista se aclaro aún más, vio que estaban desnudos en la cama, provocando que su rostro se pusiera más rojo que su cabello, intentó levantarse y en eso sintió algo abajo, como no podía ver bien que era, llevo su mano hacia abajo, tocando algo y descubrió que el pene de Issei estaba dentro de su ano

Esto hizo que casi le diera un ataque al corazón y cuando trato de apartarse, causó que Issei se moviera también, empujando su cintura hacia adelante, y metiéndole más su pene, haciendo que Erza tapara su boca para que no se le escapara un gemido

- Issei~ despierta~ -Erza lo llamo despacio-

- Mmm~ Erza~ -este la abrazo más fuerte, atrayéndola hacia él-

Eso provocó que su pene entrará más en Erza y esta se tuvo que morder el labio inferior para no gemir, pero por alguna razón, se sentía muy bien el ser abrazada por él, pero no podía pensar en eso, debía de salir de hay ahora mismo

- Te amo~ Erza~ -murmuró Issei dormido-

Esta se quedo quieta al escuchar esas palabras, nunca antes las había escuchado, ni siquiera sus padres se las habían dicho, y que de la nada, si prometido se las dijera estando dormido era algo muy raro, pero lindo para ella

Giro la cabeza para verlo y recordó el tiempo que habían estado juntos, fueron días bastante tranquilos, con él no tenía que fingir ser algo que no era, podía ser más abierta, incluso lo llevo a conocer a su amigo, mostrando que Issei no era como otros chicos de empresarios

Era un chico distinto que en el fondo solo quería ser aceptado por ser quienes era, no quería fingir más, y Erza entendía ese sentimiento muy bien, y aunque eran prometidos, tenían buena química, no como lo solían presentar en algunas telenovelas o dramas asiáticos donde los prometidos normalmente no se llevan bien o una de las partes le es infiel a la otra

- Yo... también -murmuró Erza mientras acarició su rostro- Mi prometido

Su toque hizo que Issei empezará a abrir sus ojos y al ver que Erza lo estaba viendo, bajo la mirada viendo la situación en la que se encontraban ambos, por lo que el sueño desapareció de su rostro y se apartó rápidamente, pero cuando salió del ano de Erza, ambos jadearon un poco alto

- Así que~ ¿aprovechándote de mi mientras dormimos eh?~ -dijo Erza con una sonrisa-

Issei trataba de hablar pero las palabras no salían, algo que le causó gracia a Erza, quien se levantó con un poco de dificultad mientras acarició su cuerpo de una forma que solo sonrojo a Issei y lo dejo callado

- Iré a bañarme~ necesito lavar el semen de mi prometido~ -dijo mientras caminaba hacia el baño de la habitación-

Issei estaba sonrojado, tan rojo como un camarón, únicamente se podía escuchar el sonido del agua cayendo y a una Erza qué tarareaba con ¿alegría?

Luego de un rato, Erza salió del baño cubriendo su cuerpo con una toalla de baño y miró a Issei, quien seguía en la cama algo aturdido, cosa que le sacó una risa

- ¿Acaso necesitas otra ronda para quitarte ese shock? -pregunto Erza sacándole la lengua de forma juguetona mientras apretaba su toalla-

Issei sintió como su sangre caía de la nariz y se terminó desmayando, sacándole una risa audible a Erza, quien luego de secar su cabello se comenzó a vestir, pero en un momento miro a Issei en la cama y solo pudo pensar en que tal vez, este matrimonio no sería como lo había visto en las series o como el de que sus padres

- El mío... al menos de momento... no se siente pesado

La relación entre Issei y Erza se había vuelvo más profunda luego de eso, seguían pasando tiempo juntos y hablaban entre sí, pero a veces no podían ocultar las ganas que se tenían, Erza mirando la entrepierna de Issei o este mirando sus pechos

Si bien ya lo habían hecho, eso fue gracias a la borrachera de Erza, pues ambos seguían sintiéndose tímidos como para dar ese paso de forma consciente, pero al menos gracias a las charlas Issei descubrió que Erza tenía como gusto oculto el hacer cosplay de ciertos personajes o usar ropas que veía en algunos animes que le gustaba

Además de revelarle de que, también era algo pervertida, pero ocultaba esa faceta suya por temor a como la podrían ver, pero Issei solo suspiro de forma divertida mientras abrazaba a Erza y la colocaba sobre su regazo para decirle que él también era pervertido, pero que al igual que ella, ocultaba eso para no ser mal visto

Se miraron entre sí y soltaron una risita, hasta que Issei recibió una llamada de su padre, y al contestar, Erza vio como la expresión de Issei cambiaba de asombro a de incredulidad, cuando finalizó la llamada, Erza le preguntó que pasaba, a lo que este le respondió que los preparativos de la boda ya estaban en marcha y que ellos debían de ir a probarse los trajes de novios

El procedimiento fue una tortura para ambos, tanto para Erza por su pecho y caderas, como para Issei por que ninguno era de su talla, estuvieron un total de dos semanas preparando los vestidos de novios para la boda y aunque había muchos problemas por las medidas, al fin lograron conseguir los trajes a medida

Y aunque les dijeron que no podían usarlos antes de la boda, Erza e Issei tenían otros planes en mente, y no iban a seguir esas reglas ya que era “su” boda y eran “sus” trajes

En la residencia Scarlet, se escuchaban los guardián yendo de un lugar a otro para preparar todo para la boda, mientras que en la habitación de Erza, se encontraban ella e Issei

- Mmmhp -esta se separó de los labios de Issei con algo de molestia- Hubiera sido que fuéramos a tu residencia, aquí ahí mucho ruido

- Tranquila querida -murmuró Issei tratando de calmarla- Ellos según me dijiste no entrarán aquí a menos que se les ordene, y ahora mismo tienen cosas más importantes que hacer

- Hmmm... esta bien, creeré en ti -dijo antes de volver a besarlo, pero con la mirada en la puerta-

La lengua de Issei rodeaba en círculos la de Erza mientras apretaba su trasero con fuerza, haciéndola gemir por cada apretón que recibía, pero lejos de molestarse, profundizaba más el beso y movía las caderas de un manera sensual, queriendo que siguiera tocándole

Erza termino bajando la parte superior del vestido, dejando sus pechos expuestos y los pego al tórax de Issei mientras enrollada su lengua con la suya, sintiendo como su vagina empezaba a palpitar y a mojarse, hasta que escucharon un fuerte golpe venir de afuera qué los sobre salto, y los separó del beso

- Maldita sea... estos inútiles harán que me de algo

- Ya, ya, cariño no te enojes, mira que pronto será nuestro día -dijo Issei manoseando su trasero y la atrajo hacia él nuevamente para besarla-

- “Tienen suerte de que esta mi futuro esposo aquí para salvarlos” -pensó Erza mientras veía la puerta con cierta molesta, pero abrazo el cuello de Issei-

Pero aunque tuvieran ganas de hacerlo, se aguantaron hasta el final ya que querían hacerlo durante su noche de boda.

Por fin llego el día de la boda donde asistieron grandes empresarios y gente importante de diferentes lugares del mundo, querían presenciar la boda del siglo con sus propios ojos y luego de que ambos aceptarán estar siempre con el otro, se dieron un beso y el lugar explotó en vítores y aplausos muy fuertes

Issei y Erza saludaron a todos mientras se tomaban de la mano y se iban para acompañar a los demás en la fiesta, viendo los regalos que les traían y algunos hasta estaban grabando ese momento tan importante

Luego de la boda, sus padres les comentaron que les habían comprado una casa en el extranjero y les dijeron que fueran allá para disfrutar de su vida como esposos, y que tendrían 1 año sabático (es decir, no tendrían que preocuparse de los negocios, contratos y otras cosas que tenían que ver con el mundo empresarial) algo que los dejó sorprendidos, no esperaban recibir tal cosa de sus padres y menos en un día como este

Sus padres dijeron que necesitaban pasar tiempo juntos y eso no lo lograrían quedándose aquí, por lo que era mejor que tomarán esta oportunidad para poder relajarse y no pensar en nada más que no fuera su futuro, Erza le pregunto su padre si estaba seguro de eso, a lo que este le respondió que era lo mejor y que su madre quería que lo hiciera

La madre de Erza nunca fue muy cariñosa o apegada a su hija, pero siempre que podía apoyarla o ayudarla con algo lo hacía sin dudar, tal vez no fuera la mejor madre, pero tampoco era la peor, se podría decir que era una madre buena, al menos para Erza

Al ver que si o si se irían, solo pudieron abrazar a sus padres y darles las gracias por eso, por lo que empacaron las cosas que iban a necesitar durante su estadía en el extranjero y cuando llegó el día de irse, se despidieron de todos y se fueron rumbo a su nueva vida juntos

Al llegar a la casa en el extranjero vieron que eran una con dos piso y era bastante grande y cerca de la playa, si que sus padres habían pensado en todo para que se relajaran

Entraron en la casa y todo estaba bien ordenado e impecable, se miraron entre sí y sonrieron mientras empezaban a ordenar todo lo que había traído y se preguntaron que podían hacer ahora que estaban hay, pero de inmediato les llego la respuesta, por lo que se fueron a su habitación principal donde se cambiaron de ropa y volvieron a ponerse los trajes de novios, se miraron entre sí unos segundos y se besaron con pasión mientras Issei metía su pene en medio de los muslos sensuales y gruesos de Erza

- Mmm~ quería hacer esto cuando estaba en tu residencia~ -murmuro Issei mientras manoseaba su trasero y movía su cintura de atrás hacia adelante-

- Mmm~ lo sé~ podía ver como me devorabas con la mirada~ y ahora puedes hacerlo~ ¿o seré yo quien te devore a ti?~ -pregunto Erza mientras apretaba el pene de su esposo con más fuerza-

- Eso veremos~

Sus lenguas danzan sin control mientras sus cuerpos se frotaban entre sí, deseando tener más del otro, Erza sentía como sus piernas se calentaban y como su vagina se mojaba con el rose que hacia el pene de Issei hay abajo, algo que le gustaba mucho

Luego de estar besándose un buen rato, Erza empezó a quitarle el traje de novio a Issei, dejándolo totalmente desnudo, pero este cuando trato de quitarle el vestido a Erza, esta se negó, diciendo que quería hacerlo con el puesto, cosa que a Issei no le molesto, más bien le excitó más la idea

- Mmm~ no sabes cuanto te deseo~ -murmuró Issei cerca de sus labios-

- Entonces tómame toda~ durante 1 año~ puedes hacer conmigo lo que querías~

- ¿Y cuando termine este año?~

- Bueno~ -lo beso con pasión, lamiendo su lengua- Tendrás que hacerme tuya el doble~

Luego de estar un rato besándose sus lenguas y bocas estaban algo cansadas por lo que Erza acostó a Issei sobre la cama mientras se ponía encima de él y alineaba su pene con su vagina, para luego dejar que esté se deslizara dentro suyo, haciendo jadear a Issei

- ¿Qué tal?~ ¿Mi vagina se siente bien?~ -pregunto Erza mientras empezaba a moverse-

- Claro que si~ la forma en como me aprieta y se pone más húmeda~ hace que sienta como si mi pene se derritiera~

Erza sonrió en respuesta mientras abrazo a Issei del cuello y empezaba a mover sus caderas rápidamente mientras Issei manoseaba su trasero y lo apretaba con fuerza, sintiendo como sus dedos se hundían en la suave piel de su esposa

El pene de Issei abría todo el interior de Erza sin problemas y golpeaba su punto G, produciéndole aun mas placer y que más de sus fluidos cayera sobre este, lubricándolo aun más para que pudiera seguir entrando sin problemas

Erza saco la lengua y volvió a besar a Issei mientras este correspondió al beso, lamiendo su lengua en círculos y le dio unos fuertes apretones a su trasero, adoraba la suave piel qué tenía ella, era muy adictiva y quería estar tocándola siempre

Erza meneaba las caderas de lado a lado para luego mover a subir y bajar con gran fuerza, llenando la habitación de ruidos de colisión, jadeos y gemidos, en eso Erza sintió como el pene de Issei comenzaba a hincharse, algo que la emocionó aun más por lo que empezó a moverse más rápido, apretándolo con fuerza para estimularlo más de lo que esperaba y así pudiera correrse

Pero fueron sorprendidos por el sonido de un teléfono, provocando que Issei por el susto se corriera de forma intensa dentro de Erza y esta también se corrió al instante por impresión, ella giro la mirada viendo que era su celular qué estaba sobre la mesita de noche sonando y frunció el celo, irritada de que molestaran en un momento tan importante como ese

Erza se separó de Issei y estaba dispuesta a ver quien estaba llamando para decirle unas cuantas cosas, pero fue sorprendida por Issei, quien la puso en cuatro sobre la cama y cuando se giro para verlo, este la beso con amor mientras volvía a meter su pene dentro de ella, haciendo que un poco de su semen saliera de su interior, cuando se separó del beso, Issei le sonrió a Erza

- No les hagas caso~ en este momento nadie más importa~ solo nosotros~

- Pero~ Issei~ -Erza fue callada por otro beso- Hmmphm~

Issei no la dejo hablar y empezó a penetrarla otra vez, logrando así que Erza olvidara el tema del celular y solo se centrara en disfrutar las embestidas de su esposo

Erza se estaba sintiendo demasiado bien en esos momentos, al punto que estaba creyendo que en cualquier momento caería desmayada debido al placer que estaba sintiendo, como Issei golpeaba su punto G sin problema provocando que sus piernas temblaran y que su vagina empezará a apretarlo, solo estimulaba más al castaño

Ese fue el día donde ambos se entregaron por completo al otro, donde Erza fue llenada hasta el punto que creyó que si o si terminaría embarazada e Issei se encargo de dejar muy llena la vagina de su esposa para que recordará de quien era

Luego de terminar se tomaron un pequeño descanso para pode recuperar las energías que habían perdido durante su momento de pasión, luego de tomar un poco de agua y vestirse, se miraron, a lo que Issei se sorprendió que Erza siguiera usando su vestido de novia

- ¿Por que lo sigues usando?

- Digamos... que me hace sentir linda cuando lo llevo puesto

Issei sonrió levemente mientras se acercaba y la abrazaba por la cintura, dándole un leve apretón a su trasero mientras escuchaba como Erza soltaba un suave jadeo

- ¿Acaso sigues con ganas? -pregunto Erza de forma coqueta-

- Tal vez, pero déjame decirte algo -Issei la miro a los ojos- Tú eres siempre has sido hermosa, incluso la primera vez que te vi, pensé “Wow, que chica más hermosa y sexy estoy viendo”

- Ow... tonto -respondió Erza antes de volver a besarlo-

Al día siguiente volvieron hacerlo mientras vestían sus trajes de novio, por lo visto ese era su nuevo fetiche compartido entre ellos, y la verdad es que ambos les encantaba eso, no esperaban que fuera tan excitante

Donde a veces se turnaban para ver quien iría encima esta vez, siendo la mayoría de las veces Erza quien quedaba encima de Issei, y este llego a admitir que le gustaba mucho verla encima de él, así podía admirar más su belleza natural, sonrojado a esta

Pero llegaron a un acuerdo que lo mejor que podían hacer era no dejar que esa adicción les ganara, por lo que decidieron hacerlo una última vez (de momento) con sus trajes de novios, pues aunque estaban sin responsabilidades ahora, no podían estar todo el día en casa cogiendo como conejos

Luego de ese día, las cosas se calmaron entre ellos un poco, pero lo que Issei no esperaba, era que Erza empezará a usar menos ropa en casa

- ¡¿Por que rayos estas vestida así?! -exclamó Issei viendo a Erza en la lavadora-

- ¿Qué? Siempre quise estar así en casa, así me siento cómoda, pero como sabrás, en la residencia Scarlet no podía hacerlo -respondió esta usando solo una camisa blanca y una tanga de color negra-

Descubrir este secreto de Erza fue por un momento impactante para Issei, pero aun así se logró acostumbrar a eso...

A quien quiero engañar con eso, Issei le estaba costando acostumbrarse a ver a Erza así por la casa, aunque vivan juntos y eran marido y mujer, aun así Issei no sentía que era apropiado para una dama como ella ir por hay con esas pintas, aun recordaba cuando entro a la habitación y la encontró sobre la cama viendo cosas en su celular, sin notar que su trasero lo podía ver Issei perfectamente

Incluso recordó la otra vez que estaba limpiando la sala (no querían contratar sirvientes para que no arruinaran su privacidad) y la vio acostada en el sofá

- ¿Qué vamos a comer hoy cariño? -pregunto girando la cabeza para verlo-

- No sabría decirte -respondió mientras seguía barriendo- Tal vez hamburguesa o pizza

- Mmm, ¿y si salimos a buscar algo para comer? No quiero comer siempre lo mismo -dijo Erza mientras se levantaba del sofá-

- No es mala, si quieres ver a cambiarte mientras yo termino -dijo Issei mientras terminaba de limpiar la sala-

- Aun me sigue sorprendiendo qué puedas hacer estas cosas

- ¿Qué puedo decir? Mi madre era muy meticulosa conmigo, me enseñó como hacer las tareas del hogar para que no fuera alguien arrogante y entendiera la labor de los sirvientes

- Tenias una madre muy buena

- Si... lo era mucho -dijo un poco decaído-

Erza se acerco a él y lo abrazo por la espalda mientras besaba su hombro, sintiendo como Issei se ponían tenso, pero poco después se relajaba

- Estaré en la habitación esperándote, no te preocupes -le beso la mejilla mientras acariciaba su cabello-

Dicho eso se dio la vuelta y se fue a la habitación, Issei se sentía un poco mejor al recibir ese beso, el tema con su madre era uno muy delicado que le costaba tocarlo y Erza lo sabía, no queriendo que este le costará de manera forzada o si no quería

Una vez terminó de limpiar los lugares que le faltaban, fue a la habitación para ver si Erza ya se había cambiado de ropa, pero al entrar la vio en la cama acostada abrazando una almohada, quien al verlo solo sonrió y le lanzó un beso

- ¿Ya terminaste guapo? -pregunto Erza sonriendo de forma coqueta-

- ¿A-Aún no te cambias? -pregunto Issei nervioso-

- Claro que no, aún me falta algo por hacer -dijo mientras se levantaba un poco y veía a Issei con una sonrisa- Ven aquí

- Y... ¿Qué sería? -pregunto nervioso mientras veía a su esposa-

- Que vengas

Issei le hizo caso y vio como Erza se sentaba en la cama y lo agarró del brazo y lo jalo hacia ella, abrazándolo con cariño mientras colocaba su cabeza sobre sus pechos, empezando a acariciar su cabello

- ¿E-Erza? -pregunto Issei nervioso-

- Lamento, si toque un tema sensible antes -refiriéndose al tema de su madre-

- Oh... eso... no te preocupes por eso... ya paso... -dijo Issei mientras apretaba la mandíbula y la camisa de Erza-

- ¿Podrías... contarme que paso? Si quieres... claro

- Eres mi esposa... mereces saber que paso con... mi madre

Issei contó que su madre era la única que siempre lo veía como lo que era, una persona humana que podía equivocarse y no una herramienta, su madre siempre lo trataba con cariño y su padre le decía que solo lo estaba consintiendo demasiado

Pero mi madre no pensaba lo mismo, le estaba dando el cariño que se merecía alguien de su edad, cuando cumplió los 8 años, su madre le enseñó las tareas del hogar y cada vez que completaba todo, recibía un abrazo y una caricia en su cabeza, lo que lo hacía sentir bien y que todo había válido la pena

Hasta que llego el día donde recibió una noticia que no esperaba

Su madre tenía cáncer, lo que fue una noticia muy dura para la familia, incluso su padre, que salía ser tan serio, se puso nervioso y recuperó la “humanidad” qué el trabajo le estaba quitando

Financió cualquier tratamiento para salvar a su esposa, queriendo que nada malo le pasara y que pudiera sobrevivir, pero si la muerte decide que ya es momento de partir, no hay nada que se pueda hacer

Su madre murió cuando cumplió los 10 años, y fue el golpe más duro que pudo haber recibido en ese momento, entrando en una profunda depresión que casi acaba con su vida, no quería dormir y se negaba a salir de su habitación

Al final, luego de ayuda profesional y unas cuantas charlas con su padre, lograron superar ese momento tan crudo de su vida, pero fue demasiado difícil para ellos, incluso su padre pensaba en terminar con todo

Erza solo escuchaba en silencio como Issei contaba su historia, por momentos veía como sus ojos se ponían cristalinos y rojos, se ve que era muy apegado a su madre, cuando se ponía nervioso le daba un beso en la frente para calmarlo acompañado de unas suaves caricias en la espalda

Al final no fueron a comer y se quedaron en casa, más que todo por el estado en el que se encontraba Issei, quien fue consolado por Erza para que no se sintiera mal y al final esta se cambió de ropa a una más cómoda

- ¿Por que me miras tanto? -pregunto Erza viendo a Issei-

- No es nada... es solo que, gracias por haberme ayudado hace unos momentos

Erza no le gustaba ver a Issei así de decaído, estaba acostumbrada a verlo siempre riendo y sonriendo sin miedo, que verlo así era tan raro y triste, así que pensó en un forma para animarlo

- Dime cariño, ¿que tal me quedan estas ropas? Creo que muy bien -dijo Erza dándose la vuelta-

Issei miro como el trasero de Erza se veía muy bien con aquel pantalón corto, tanto que se le corto la respiración por un momento

- ¿Y bien? ¿Qué tal? -pregunto mientras agarraba sus nalgas y las hacia rebotar-

- ¡O-Oye! ¡E-Eso lo estas haciendo apropósito! -exclamó Issei señalándola-

- Tal vez -saco la lengua de forma juguetona- ¿Te sientes mejor?

- Mmm... -Issei suspiro mientras esbozo una leve sonrisa- Si, un poco, gracias por eso

- No agradezcas, no me gusta ver a mi esposo así de triste

Luego de eso decidieron pedir algo para comer en línea al ver que no iban a salir, y para que Issei no tuviera que pensar en ese momento triste, Erza lo llevo a la habitación para que vieran algunas mangas en su computador, algunos de aventura, otros de romance y termino poniendo unos doujinshins +18 por error

Quitando la pantalla rápidamente mientras se sonrojaba y le gritaba a Issei qué no viera, sacándole una risa a este, quien cerró los ojos y decía que no veía nada

También Erza le mostró algunos de los cosplay qué había traído, Issei preguntó por que trajo algo como eso, a lo que Erza respondió que quería usarlos para que él los viera, siendo el primero, uno bastante atrevido y Erza lo invito a tratar de adivinar que personaje era, pero Issei jamás pudo encontrar la respuesta

Erza se cambió y mostró otro, si el anterior ya era atrevido, ese casi hace que Issei se desmayara por lo sexy y sensual que se veía su esposa con el

Y al final terminó poniéndose uno muy similar a uno de conejita playboy, mismo que resaltaba las curvas de Erza de una manera muy única

Erza al notar la mirada fija de Issei en sus caderas, sonrió mientras se daba la vuelta y levantaba su trasero para que tuviera mejor vista de este

- ¿Te gusta lo que vez? -pregunto mientras posaba de forma sensual-

- S-Si... ¡Demasiado! Te vez demasiado hermosa y sexy con esas ropas

- ¿Enserio? -pregunto Erza con una sonrisa mientras hacía otra pose-

- ¡Demasiado! -exclamó Issei nervioso y excitado-

Erza al ver el punto que se le había formado a Issei en el pantalón se agachó, bajo el cierre de su pantalón liberando la gran erección qué tenía encondida, haciendo que Issei se pusiera rojo y Erza lo tomó con cuidado mientras le daba un beso a su miembro

Empezó a darle unos cuantos besos antes de empezar a chupar la punta con cuidado para luego empezar a mover la cabeza suavemente, usando su lengua para acariciar los alrededor y luego el centro, escuchando los jadeos de Issei, mismos que solo la excitaban aún más Erza

En eso Issei agarro la cabeza de Erza y la obligó a tragarse todo su pene, mismo acto que tomó por sorpresa a la chica y solo podía sentir como Issei controlaba su cabeza sin problemas, moviéndola a su antojo

Luego de estar moviéndola por un buen rato, Erza pellizco las piernas de Issei para que la soltara, cosa que logro, cuando por fin pudo sacar su pene de la boca respiraba con cierta dificultad mientras Issei se disculpaba por haber sido muy grosero

Pero Erza bajo la parte superior de su traje dejando expuestos sus grandes pechos y tomo las manos de Issei para ponerlas sobre estos

- ¿Eh?~ -Issei miro la expresión que tenia Erza-

- Aun no terminamos nene~ -dijo Erza sacando la lengua de una forma coqueta-

Dicho eso, ella se volvió agachar y metió el pene de Issei en medio de sus pechos mientras formaba un corazón con sus dedos

Erza sonrió mientras apretaba su pene y empezaba a moverlos de arriba abajo mientras chupaba su punta con deseo, sintiendo como su pene se ponía más duro y calentaba sus pechos, mientras escuchaba los jadeos y gruñidos de Issei, lo que solo quería demostrar que lo estaba disfrutando

- Erza~ tus pechos son demasiado suaves~ y me encanta~ -decía Issei entre jadeos-

- Me alegra oír eso cariño~ sigue disfrutándolos~ -dijo Erza mientras movía más rápido sus pechos-

Podía ver cada vena y todo el grosor de su pene, mientras lo exploraba con su lengua, sacándole escalofríos de placer a Issei, quien solo apretaba los dedos de sus manos y piernas con fuerza por la estimulación que estaba sintiendo ahora mismo

Luego de estar moviendo sus pechos un buen rato Issei se corrió de forma intensa sobre Erza, quien abrió la boca para poder atrapar un poco del semen de Issei

Ambos tenían la respiración agitada, Erza estaba limpiando el semen qué tenía en el cuerpo con sus dedos y luego se los llevo a la boca para probarlos, sin duda no estaban nada mal, Issei vio como se levantó y se dio la vuelta, metiendo su pene en medio de sus nalgas, provocando que este soltara un gemido grave

- Ahora~ aquí viene el platillo principal~ -dijo Erza con una sonrisa coqueta mientras empezaba a moverse rápido-

Issei podía sentir como las nalgas de Erza se frotaban y acariciaban su pene de una forma que lo estaba volviendo loco, agarro el trasero de Erza con fuerza pero esta en vez de detenerse solo aumento la velocidad y le sumo a unas leves sacudidas de cadera qué dejo sorprendido a Issei

- Como~ ¿como sabes tanto?~

- ¿No sabes ya mi secreto?~ He visto muchos doujinshis~ y se que hacer para que te sientas bien~

Comenzó a sacudir sus caderas más rápido mientras apretaba el pene de Issei con sus nalgas, esa estimulación no se parecía en nada a lo que había sentido antes cuando lo hacía con ella y eso terminó haciendo que se corriera, sorprendiendo a Erza

- Vaya~ si qué estas sensible~ creo que me pase un poco~ -bromeo esta mientras se levantaba-

Sin embargo, no contó con que Issei la tomaría de las caderas y la acostaría sobre la cama mientras le abría las piernas y empezaba a embestirla con fuerza

- ¡Ahhh!~ ¡Ah!~ ¿Así que ahora quieres tomar el control?~ -pregunto Erza viéndolo con desafío pero con lujuria oculta-

Issei no le hizo caso y empezó a embestirla con fuerza mientras veía como las tetas de Erza rebotaban violentamente con cada choque de sus cuerpos, además de haber perdido la expresión de hacer unos segundos para ser reemplazada por una expresión de puro placer y estaba agarrando la almohada con fuerza

Erza gemía alto al sentir como el pene de Issei abría toda su vagina de una forma intensa y rápida, pero como ya estaba mojada por lo de hace unos minutos, no tenía qué preocuparse de que le costará entrar, pues podía entrar sin problemas

Pero luego de ser embestida por unas diez veces empezó a sentir como el pene de Issei se hinchaba dentro suyo, pero en esos momentos no podía pensar en nada más que no fuera ser inseminada por su esposo, hasta que finalmente se corrió dentro de ella otra vez

Ambos cayeron en la cama agotados y agitados, solo se podía escuchar la respiración pesada de ambos, pero luego de que Issei logrará recuperarse un poco, vio como las ropas de Erza salían volando al suelo, giro la cabeza solo para encontrarla a ella toda desnuda y con una mirada llena de deseo

- Aun tengo ganas~

Issei suspiro al ver que tendría una noche muy larga y de la cual no podría descansar como le gustaría

Así fue pasando el tiempo donde se llegaron a conocer muy a fondo, aunque Erza evitó tener sexo con Issei por unas semanas ya que lo había dejado muy seco y con dolor de espalda

Luego de medio año, la relación entre ellos dos mejor bastante siendo bastante unidos de muchas formas y que quedaron en cuando estuvieran en público, serían serios, pero en privado y con sus futuros hijos, serían como ellos eran, sin mascaras

Aunque descubrí que Erza era una mujer con un lívido alto fue toda una odisea para Issei, más que todo cuando esta le enseñaba algunos trajes que usaba para provocarlo, como la otra vez que uso una pijama sexy de gatita

Y termino con un resultado demasiado obvio

Aunque eso ayudó a Issei a descubrir que Erza tenía una debilidad por el anal, provocando que cada vez que este se molestaba con ella por algo mínimo, ya fuera por que se había comido algún postre de él o por que lo molestaba con su cuerpo, sabía como responder

- ¡TE DIJE QUE ESTO PASARÍA SI CAMINABAS POR HAY SIN BRAGAS!~ -grito Issei mientras embestía con fuerza el ano de Erza-

- ¡Y ESO ERA LO QUE QUERÍA!~ ¡ADORO COMO TÚ PENE MARTILLA EL INTERIOR DE MI ANO!~ ¡HACES QUE TENGA LA MENTE EN BLANCO!~ -exclamó Erza mientras sentía como su ano palpitaba por el pene de Issei-

- ¡SI TANTO LO QUIERES! ¡AQUÍ LO TIENES!~ -acostó a Erza en la cama mientras se ponía encima de ella y la seguía embistiendo-

- ¡AHÍ SI!~ ¡SE SIENTE TAN SABROSO COMO ENTRA TODO!~ ¡ROMPEME EL CULO!~ ¡LLENALO TODO CON SU ESPESO SEMEN!~

Luego de que su año sabático terminara volviendo a su país y se llevaron la sorpresa de que sus padres habían estado compitiendo con otras empresas rivales para evitar caer, pero que habían logrado sobrevivir y adquirieron más negocios y habían comprado una mansión exclusiva para ellos dos

Fue toda una sorpresa para ellos dos, pero les gustó el detalle y fueron a su nueva mansión, donde ahora vivirán juntos como pareja

Los años fueron pasando y con ello, varias cosas pasaron, Erza había quedado embarazada y esto fue celebrado a lo grande por ambas familias, tanto ella como Issei ahora se harían cargo de los negocios de la familia y sus padres se retirarían al saber que podían dejar la empresa en buenas manos

Ahora vemos a un Issei y Erza más mayores en la sala viendo a sus hijos hablar entre sí, los cuales eran idénticos a ellos dos, prácticamente una copia perfecta de ellos cuando eran pequeños

- A veces me pregunto que habría pasado si no nos hubiéramos conocidos o bueno... si no hubiéramos quedado juntos -dijo Erza apoyada en el pecho de Issei-

- Es una buena pregunta la verdad y es difícil de responder, aunque personalmente no importa mucho -dijo este sonriendo mientras tomaba a su esposa de la cintura- Al final estamos juntos y creo que fue lo mejor para ambos

- Si, tienes razón -beso su mejilla-

La vida de ellos no se puede decir que fuera tranquila, ya que solían tener varios problemas relacionados a negocios o diferencias creativas con sus respectivas juntas o choque de ideas entre ellos, pero nada realmente grave que fuera a afecta o dañar su vida

En la noche, mientras Issei terminaba de darle las buenas noches a sus hijos, regreso a su habitación y al momento de entrar, vio a su esposa con una lencería roja que dejaba ver el voluptuoso cuerpo que tenía, mismo que no había perdido su belleza con los años, más bien gano más

- Hola querido~ -dijo esta en tono coqueto-

- Hola cariño, ¿a que se debe esta agradable sorpresa? -pregunto mientras cerraba la puerta-

- Digamos últimamente he estado sintiendo mucho estrés por el trabajo, más que todo por contratos y negocios que no terminan siendo cerrados o que descubro qué son estafas -dijo Erza mientras se sentaba en una mesita de noche-

- ¿Oh? Que casualidad, yo también he estado sufriendo mucho estrés por eso, sobre todo cuando tengo que lidiar con colaboradores incompetentes

- Entonces -Erza se levantó y cerró las cortinas- ¿Te gustaría que nos ayudemos mutuamente para liberar estrés? -giro la cabeza para verlo-

- No veo por que no -Issei sonrió de forma coqueta- Y menos cuando es con una belleza como tú

- Siempre tan halagador~ eso me gusta~ -dijo Erza bajando la parte superior de su lencería, dejando a la vista sus grandes pechos, y viendo que sus pezones se habían invertido después de dar a luz a sus hijos-

Issei sonrió mientras se quitaba la ropa y esperaba que Erza se acercara a él, se agachó y empezó a chupar su pene de forma lenta mientras Issei acariciaba su cabeza

Erza empezó a moverse más rápido mientras meneaba su trasero, dándose cuenta de que Issei la estaba viendo con mucho deseo, algo que la excitó aun más, empezando a moverse más rápido mientras sentía como el pene de Issei se hacía más grande dentro de su boca

En eso, Erza se alejo de su pene mientras empezaba a quitarse su lencería y se ponía en cuatro contra la pared, empezando a menear sus caderas

- Vamos~ es de mala educación hacer esperar a tu esposa~

- Lo sé~ por eso debo atenderla al instante

Dijo antes de agarrar sus caderas y empezar a penetrarla con fuerza, escuchando los ruidos que hacían sus cuerpos al colisionar, era casi música para los oídos de ambos, Erza podía sentir como sus pechos se balanceaban con cada embestida y sus gemidos llenaban la habitación

Pará evitar que sus hijos escuchar a sus padres dándose “amor” eligieron las habitaciones más lejanas de la suya para dejar a sus hijos en estas y de esa forma, no pudiera escucharlo o al menos no tan fácil

- ¡Aahh!~ ¡Mmm!~ ¡Me encanta como tú pelvis choca con mi culo!~ -grito era mientras sentía como la punta de Issei llegaba a su útero- ¡Es demasiado rico!~

- ¡Tu interior esta demasiado caliente!~ ¡Siento que me voy a derretir!~ -exclamó Issei mientras seguía embistiendo el cuerpo de su esposa-

Erza sentía como su vagina temblaba y su interior apretaba el miembro de Issei, era una sensación que adoraba con todo su ser y quería seguir sintiéndolo hasta que sintió como este empezaba a hincharse

- ¡¿Estas cerca de correrte?!~ ¡HAZLO dentro!~ ¡Quiero tener otro bebé!~

- ¡Si eso quiere mi esposa!~ ¡Entonces lo tiene!~ -grito Issei mientras le metía todo su pene dentro, corriéndose dentro de su útero hasta llenarlo-

Erza soltó un grito mientras caía agotada en la cama, se había corrido también y podía sentir como su vagina temblaba, pero se sentía feliz de ser llenada por el hombre que amaba, pero vio como Issei movió sus piernas de lado y empezó a frotar su pene con su ano, haciéndola gemir y sentir una pequeña descarga de placer

- Aun no hemos terminado~ aun tengo estrés qué soltar~

Dicho eso, le metido su pene en su ano, haciendo que Erza se estremecería y gimiera en voz alta

La noche era joven, y ellos dos sabían que no habían a descansar es noche, al menos no de momento