Capitulo único
El ambiente en el hospital era tranquilo, tan tranquilo que incluso el trío de amigos había decidido tomarse un tiempo para prepararse un café. Claro, era lo único que podían hacer si eran las 2 de la madrugada y debían mantenerse despiertos para cualquier eventual desgracia, las cuales de milagro no habían ocurrido esa noche, era un turno perturbadoramente pacífico y los 3 chicos, aunque extrañados, esperaban que continuara siendo así para lograr dar un par de cabeceadas antes de abordar el turno que les quedaba por la mañana. Odiaban sus horarios de trabajo.
Sachi y Penguin descansaban en una silla, cada uno con una nalga afuera pero sin preocuparse por ello pues ninguno quería levantarse para buscar otra silla ni iban a pedirle al "pequeño" Bepo que levantara sus cuadernos de la tercera silla, no eran animales.
-- Que bien que la noche esté tranquila -- Murmuró Bepo mientras se tomaba un tiempo en colorear los dibujos que le había hecho a sus notas luego de observar a Law operar de urgencias a un narcotraficante por la tarde. Sachi y penguin levantaron la mirada con expresión de pánico e insinuando un "Dime que no dijste eso", Pero lamentablemente si lo había dicho, y ahí fue el momento en que todo se fue al carajo -- Lo siento, había olvidado que no debía decir eso.
Solo fue cuestión de unos minutos para que el ruido de una ambulancia acercándose cada vez más los alertara y los tres chicos se levantaran entre quejidos e insultos en voz baja hacia Bepo, para recibir a un Law aún más ojeroso de lo normal soltando gruñidos por lo bajo y viendo la improvisada ficha medica que le habían hecho los paramédicos de la ambulancia. Lamentablemente no podía darse el gusto de rechazar atender a un paciente y mucho menos a uno de urgencias, así que leyó rápidamente la ficha y soltó una risa antes de entregarsela a Bepo para que tomara notas para la evaluación oral que le haría al día siguiente. Bepo era un interno de medicina y Law era el doctor encargado de calificarlo esa semana, lo cual, viéndolo desde fuera, parecía casi nepotismo.
El albino recibió los papeles aún con los ojos ligeramente llorosos por haber atraído la mala suerte esa noche, y no fue hasta un par de palmaditas amigables de parte de Sachi que comenzó a leer la ficha rápidamente para informarle a sus compañeros y amigos la información de la chica a la que los paramédicos y Law llevaban en la camilla a toda velocidad hacia una habitación.
--¿Qué dice, Bepo? ¿Una balacera? ¿Un incendio? ¿Otra persona que se cayó y "accidentalmente" se le atoró un objeto corto-punzante en el recto? -- Bepo negó con la cabeza mientras continuaba leyendo -- joder, ojalá hubiera sido esa, le habría ganado la apuesta a Sachi ¿Entonces?
--Una chica a la que le rompieron la frente con un auto de madera de juguete y perdió la conciencia al instante, tiene riesgo de un hematoma intracraneal así que requiere revisión inmediata... no tiene alergias conocidas y tiene la presión estable de momento -- Bepo también soltó una risita mirando a Penguin y le entregó la ficha -- "Trae una pijama de pingüino", yo creo que Ikkaku anotó eso intencionalmente para tí porque no creo que tenga relevancia para la revisión.
--¡Oh por dios! ¿Será que al fin nuestro amado Penguin conocerá al amor de su vida? -- Bromeó Sachi mientras empujaba a su amigo al box en que tenían a la accidentada -- Animo, fiera. Tu puedes conquistar a la desmayada -- Y tras darle dos palmaditas en el hombro lo dejó caminar solo mientras el se devolvía a disfrutar la silla completa para el solo
--Hay que borrar esto de la ficha oficial si no queremos que nos regañen -- Fue lo ultimo que escuchó Penguin antes de trotar a atender a la pobre muchacha del "pseudo accidente automovilístico" cómo había anotado su amiga de la ambulancia que, al parecer, se había comido un payaso ese día.
°°°°
–Alegría alegría, abrió los ojos. Aún no tenemos que ocupar la morgue –Bromeó Law sin una pizca de gracia mientras alumbraba los ojos de la chica con una linterna– Felicitaciones, quedaste a un minuto de tener amnesia, ¿Recuerdas tu nombre?
La chica miró la habitación un tanto perdida mientras sus ojos se aclaraban e intentaba sentarse, sin embargo Law no se lo permitió así que se tomó unos segundos para pensar en su respuesta. Lo último que recordaba era estar molestando a su hermano pequeño y que este, cansado de sus bromas, le tirara su auto de juguete dándole con una precisión increíble en el medio de la frente.
— Me llamo _____ — Dijo la chica tras pensar un buen rato, rato en el que el pelinegro con tatuajes acercaba a Penguin a la cama para que se encargara de las pruebas del habla y del lenguaje además de las pruebas cognitivas — ¿Estoy en el hospital?
—No, estás en la playa y yo soy el coctelero, ¿Que se te ofrece? – Penguin terminó optando por darle unas palmadas en el hombro a su amigo antes de recomendarle que fuera a tomarse un café con Bepo para que no siguiera molestando a la pobre paciente con sus respuestas sarcásticas –
–Disculpalo, normalmente solo tiene cara de culo cuando atiende a todos, pero ahora llegó al límite del cansancio en que está inusualmente conversador – El muchacho levantó la camilla de la chica lo suficiente para que quedara sentada y le sonrió – ¿Podrías decirme la fecha de hoy, por favor?
— 25 de enero — Respondió la chica segura de sí misma — Ah, no. 26, ya es de noche.
El chico sonrió y continuó haciendole preguntas para asegurarse de que no hubiera algún problema con el funcionamiento del cerebro, la memoria, el razonamiento entre otros. Aunque, siendo sincero, también habían algunas preguntas que no eran necesarias.
— ¿Te gustan los pingüinos? — Había preguntado, cómo quien no quiere la cosa, ilusionado por conocer a alguien que compartiera su pasión y con quién podría quizá compartir todos los datos innecesarios de esos animalitos que el se había dedicado a memorizar desde su juventud — Me gusta tu pijama, por cierto.
Sonrió cuando notó el sonrojo de la chica que recién caía en cuenta del enterizo de pingüino que tenía puesto y que desentonaba completamente con el ambiente de seriedad y urgencias que había en la habitación, la chica no respondió hasta que el sonrojo en sus mejillas había disminuído en su mayoría
— No son mis favoritos, pero al menos los prefiero mil veces antes que los delfines. — Respondió segura, era extraño pero el chico le daba una sensación de seguridad cómo si lo conociera desde antes — Aunque los tiburones son los acuáticos más agradables en mi lista, definitivamente — La chica se había llevado la mano a la barbilla pensando, justo antes de que el ambiente tranquilo desapareciera con la interrupción de Sachi entrando con un carrito.
— Las orcas son un millón de veces superiores, que dices — Entró el chico y le dió dos palmadas en el hombro a su compañero antes de sacar una inyeccion y mirar a la chica de cabello _____ con una pequeña sonrisa.
—Las orcas son manipuladoras — Respondió la chica de inmediato, haciendo que la expresión del chico pelicastaño cambiara completamente, ¿Esa chica osaba insultar a las maravillosas y magníficas orcas?
— Oh... — Sachi hizo una pausa y jugó con la inyección en sus manos antes de reirse en la cara de la muchacha — Ja, te va a doler y mucho.
Mientras el chico disfrutaba de asustar a ____ con la inyección en mano y sonreía cada vez más al notar cómo la chica se tornaba ligeramente pálida por el miedo y sus cejas se elevaban ligeramente, Claro que esa reacción no hizo nada más que despertar su instinto malvado y desear molestarla más, por su parte Penguin se llevó una mano a la frente sorprendido de lo imbécil que podría llegar a ser su mejor amigo y lo fuera de lugar que podía actuar si le daban un poco de confianza.
— Joder, ¿quieres que te denuncien otra vez, Sachi? — preguntó Penguin y le quitó la inyeccion de la mano al chico, sonriendole amablemente a _____ y dandole un coscorrón en la cabeza con la mano libre al pendejo al que muy probablemente le faltaban ya un gran par de neuronas — Tranquila, solo sentirás un pequeño pinchazo y dolerá un ratito. —Trató de tranquilizar a la chica, pero aunque dió lo mejor de sí no logró quitar la expresión de espanto que Sachi había causado— Vamos, realmente no será tan malo... ¿Te haría feliz que lo patee?
Bromeó, pero al recibir el asentimiento de cabeza de _____, quien había asentido con tal fuerza que por primera vez en su estadía ahí había sentido el punzante dolor que sentía debido a los recientes puntos, Penguin por su parte se rió y miró a su amigo, no iba a tener piedad si con eso lograba que la paciente aceptara la inyección sin poner reparos, además debía de admitir que Sachi se merecía por lo menos una docena de esas patadas cómo castigo por torturar psicológicamente a los pacientes que no le seguían el juego, sobre todos los de pediatría. Aún no olvidaba los gritos de terror que soltó el niño quejumbroso que le había escupido a la cara y al que, por la noche, había decidido asustar disfrazado de demonio. Gracias al cielo nadie tenía pruebas de que había sido Sachi.
—Prepará el culo — Le dijo simplemente antes de levantar la pierna, justo cuando Law iba entrando a la habitación y se quedaba de pie en la entrada mirando a la paciente y a los dos chicos que parecían estar jugando en vez de atender a la chica que, además, parecía muy entretenida con la situación, cómo si estuviera viendo el espectáculo de un circo en vez de estar en urgencias.
–Sachi, penguin... – Habló el pelinegro con el peculiar tono que usaba cuando regañaba a los chicos, los cuales no necesitaron ninguna otra palabra para ponerse rectos y agachar la cabeza ante la terrible reprimenda que se les venía encima, incluso ____ sintió un escalofrío recorrerle la espalda e inconscientemente bajó la cabeza, cómo si la fuera a regañar a ella también.
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—Así que novios — La primera en romper el silencio tras el regaño y amenazas del tatuado fué ____, aunque claramente no se atrevió a formular palabra hasta que el hombre no hubiera salido de la habitación, incluso si el regaño no había sido hacia ella se había sentido muy amenazada y regañada, casi cómo cuando su madre la llamaba por su nombre completo, y eso ya era mucho decir.
Aunque había una cosa que ____ debía de admitir, y es que gracias a ese regaño que había presenciado conocía mucho más de ambos chicos y de la relación que tenían entre ellos, de todos modos habría mentido si hubiera dicho que no se había desilusionado al haber oído "Novios" y el nombre de ambos chicos en la misma oración luego de haber sufrido un flechazo casi inmediato por el chico de sombrero de pingüino, pero agitó la cabeza –Acción bastante estúpida por su parte, pues le volvió a doler la herida por segunda vez– y se borró de la mente el millón de fantasías que habían pasado por su cabeza desde el primer momento en que lo había visto, después de todo aunque no tuviera pareja y fuera heterosexual jamás se fijaría en una chica cómo ella ¿no?
—Oh. No, no, no — El primero en negar fué Sachi pues Penguin había quedado en blanco al oír a la chica decir eso— Somos mejores amigos, casi como hermanos, Jamás seríamos novios.
—Si, eso sería incesto — Optó por decir Penguin mientras volvía a prestar atención a _____, ¿Realmente la chica se había creido que eran novios? Dios, con razón las chicas jamás se le acercaban, además de enamorarse de sus amigos pensaban que era Gay.
—Incesto homosexual — Asintió Sachi sin tener idea de lo que pasaba por la mente de su amigo— No, no. Penguin puede ser el más gay, pero incestuoso jamás.
—¿Que? yo no soy gay — Sachi negó con la cabeza dandole un par de palmadas en el hombro al chico, susurrandole que esperaría lo necesario para que estuviera listo para salir del closet. ____ rió nuevamente, esos chicos realmente no parecían ni doctores ni enfermeros, y parecían bastante amigables. La clase de chicos de la que habría deseado ser amiga de haberlos tenido de compañeros en la escuela.
— ¿De verdad trabajan aquí? — Preguntó finalmente la chica, la verdad es que incluso había olvidado durante un buen rato que se encontraba en urgencias por el intento de asesinato de su hermano pequeño y se sentía en una junta de amigos— Si me cuentan su secreto no le diré a nadie, lo prometo — ____ levantó el meñique y miró a Sachi, sobre todo porque no le daba tanta vergüenza hablarle a el, en cambio con el chico de sombrero de pingüino sentía que si llegaba a dirigirle más de 3 palabras se derretiría ahí mismo y prefería seguir en estado sólido.
— Oh, está bien — Sachi bromeó acercándosele y haciendo una pinky promise — En realidad somos unos hermanos asesinos muy buscados de Estados unidos, comenzamos nuestra vida de maldad desde los 5 años cuando nuestros padres nos abandonaron, luego de un montón de asesinatos éxitosos nos tendieron una emboscada y nos atraparon en la peor prisión del mundo, durante años tejimos nuestra huída y cuando logramos irnos del "alcatraz de las montañas rocosas" comenzamos una nueva vida con nuestros nombres claves, tratando de redimir nuestros crímenes salvando vidas en un hospital para no ir al infierno.
—Lo único que es verdad en esa historia es que los papás lo abandonaron — Dijo Penguin, a lo que Sachi frunció el ceño y dejó de hablar, cruzándose de brazos — Vamos, no te iba a creer de todos modos
—Eso tu no lo sabes — Gruñó Sachi, antes de que ambos volvieran a pelear un chico alvino entró a la habitación y se quedó mirando a ____ y luego a ambos peleadores
— Buenas noches, señorita. El doctor Law me mandó a revisarla y chequear su estado general — Dijo Bepo caminando hacia ___ con una sonrisa amistosa e ignorando la patada que le había dado Sachi en la entrepierna a su mejor amigo — Supongo que ya le dijeron que tenemos que suministrarle una inyección, Podría por favor bajarse los pantalones y... Oh, usted no tiene pantalones — El chico paró su discurso de golpe y estuvo unos segundos reconectando cual Windows, pensando en cómo volver a formular la oración prefabricada que venía practicando todo el pasillo, Law no lo había preparado para el escenario en que el paciente no llevara prendas de dos piezas. ¿Y ahora que hacía? — Lo siento señorita, espereme uno segundo.
Mientras ____ entraba en pánico al notar que no había forma de escapar de la inyección Bepo buscaba ayuda de parte de sus amigos
— Penguin, ¿Que hago? — Entró en pánico y miró a su amigo que ya le había dado el patadón en las bolas a Sachi a esas alturas y se estaba burlando de la pobre criatura que ahora estaba en el suelo sufriendo y retorciendose cual babosa con sal— Tiene un pijama de cuerpo completo, ¿le digo que se lo saque?
—Ay Bepo, tu dejale tú eso a Penguin, el sabe más sobre cómo conseguir que las chicas se desnuden — Bromeó Sachi desde el suelo aún sufriendo por el dolor y se cubrió la cara al ver a penguin volver a acercarse amenazante— Era broma, era broma, joder.
—Más te vale — Suspiró Penguin mirando a ____, que nuevamente estaba sonrojada hasta las orejas y miraba a cualquier sitio donde no cruzara la mirada con nadie — Señorita, vamos a cerrar la cortina, ¿podrías descubrirte una nalga y avisarme cuando estés lista para que el chico peliblanco te ponga la inyección, por favor?
El rostro de ____ era un poema y estaba a punto de sobrepasar el sonrojo humanamente posible, si no era suficiente con la situación a la que había llegado solo por molestar a su hermano menor más de la cuenta ahora tendría que sacarse el pijama que había estrenado recién esa noche para que los chicos más guapos que había visto, y sobre todo el chico más amable y encantador que había conocido en toda su vida, le vieran el trasero para ponerle una inyección. Está bien, era un enfermero y evidentemente no se fijaría en su cuerpo ni en nada indecoroso, mucho menos siendo ella de quien hablaban, pero su mente aún así le decía que no quería que el la viera, no así.
—Sé que es vergonzoso, pero te prometo que este chico es un pan de dios y ni siquiera sentirás el pinchazo — Penguin le sonrió a la chica mientras afirmaba de los hombros a Bepo que estaba susurrando disculpas por haberse trabado y no atinar a que hacer—
— ¿No me puedo negar? No creo que lo necesite — Luego de un buen rato de silencio ____ al fin se había armado del valor suficiente cómo para decir en voz alta lo que quería decir, ¿Era tan necesario ponerle una inyección de quien sabe que cosa? Solo había sido un pequeño accidente y no creía que hiciera mucha diferencia —
—Bueno... Legalmente si te niegas a cualquier tratamiento nosotros no podemos obligarte — Sachi se cruzó de brazos — pero si no te suministramos los analgésicos y los antiinflamatorios pasarás una noche de mierda
—Y su herida puede empeorar y causar más complicaciones, lo que resultaría en más tiempo en urgencias, Lo siento. — Bepo jugaba nervioso con sus manos, ____ se sintió algo culpable por ver al pobre chico que a simple vista era menor que ella y al que le estaba haciendo aún más complicado el trabajo por sus dramas — quizá podría preguntar si podemos suministrarle medicamentos orales, aunque no serían tan funcionales
— ¿Es porque te da vergüenza? ¿O por qué te sientes insegura de que seamos Hombres? Nosotros saldremos de la habitación para tu inyección, no tienes que preocuparte de eso— Habló penguin mirando de reojo a Sachi, pensando en regañarlo por hacer a la chica desconfiar de ellos
— No es por eso, sólo me dan mucho miedo. — ____ Trató de defender a Sachi, aunque sin éxito pues Penguin se molestó aún más con el chico de sombrero de orca por haberla molestado con que le dolería mucho — Está bien, creo que puedo soportar la inyección. — No era cierto, muy probablemente acabaría chillando por el dolor de la inyección y la vergüenza de que le vieran el trasero, pero no quería que esos chicos pelearan en serio por su culpa.
—¡Muchisimas gracias, señorita! — Bepo, que hasta hacía unos segundos estaba al borde de las lágrimas, había levantado la cabeza emocionado agradeciendole de corazón a la chica por evitarle una charla incómoda con Law — Cerraré su cortina y puede avisarme cuando esté lista, ¿Está bien?
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—Joder, todo sale mal hoy, lo siento — Penguin sostenía la inyección preparado para ponersela a la chica, aunque sin poder evitar mirar las orejas completamente rojas de la chica que estaba con su cara contra la camilla — No deberías cargar tu cabeza así
— Ya — Luego de la salida urgente de Bepo y Sachi de la habitación para ir a atender a otro paciente urgente _____ se había resignado a que el único que le vería el culo sería Penguin, exactamente el único que no quería que la viera en primer lugar
— Lo siento mucho — suspiró Penguin pasando el algodón con alcohol por la nalga de la chica — Si mantienes tenso el cu- El muslo, te dolerá más la inyección — ____ tragó saliva, intentando relajarse pero solo lograba ponerlo más tenso, Penguin esperó pacientemente hasta que la chica se hubiera relajado al menos un poco antes de poner la inyección — Listo, eso es todo, ahora puedes volver a ponerte bien la ropa.
Antes de volver a cerrar la cortina Penguin pudo divisar por unos segundos la cara completamente roja de la chica y las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos.
°°°
—Entonces el es Pingü y ella es Ino — Luego de llorar unos 10 minutos tras la cortina y tardar en arreglarse el pijama por el dolor, ____ al fin se había armado de valor y le había hablado a Penguin para ver si seguía ahí, y cuando vió la cortina correrse se sorprendió al ver al chico volviendo con dos peluches de pingüino tamaño llavero, y aún más al verlo fingir conversaciones entre los dos para, al parecer, alegrarla —
— oh, mi Pingü, ¿Quien es ella? — Habló Penguin fingiendo voz de chica mientras hacía que la pingüino rosa mirara a _____— Ob, ella es la señorita _____, una paciente que nos quiere mucho, mira, ella también parece un pingüino— Respondió ahora con su voz normal pero un poco más aguda, acercando el peluche de pingü al gorro del enterizo de pingüino de la chica
— Hola pequeños — ____ le siguió el juego divertida, a lo que Penguin movió a los dos pingüinos, alejando a Pingü de ella y haciendolo abrazar a su novia, para que miraran a la chica, todo esto junto a un ruidito de sorpresa para darle más realismo— ¿Cómo están?
—Nos oye hablar — Dijo Ino — Esto es sorprendente —Dijo Pingü, para luego ambos mirar a ____ desde cerca— penguin no nos había dicho esto
—Yo tampoco sabía que podía escucharlos — Penguin habló sonriendo y mirando de reojo el rostro de ____, esperando que el espectáculo le divirtiera
— Tenemos mucho sueño — "habló" Ino, Penguin dejó el llavero en las manos de la chica y sonrió — ¿Puedo dormir contigo? Penguin es un estúpido y no duerme en toda la noche
—Oh no, eso es horrible — Sonrió ____ jugando con el peluche en sus manos — El señor Penguin debería domir toda la noche, ¿no?
— De que hablan chicas, Penguin es genial, el trabaja todos los días a toda hora para que nenas cómo ustedes estén en las mejores manos — Penguin, que ahora solo tenía en sus manos a Pingü, se echaba aires a si mismo con una sonrisa juguetona — Después de todo es el enfermero mas guapo del mundo ¿no?
— El más guapo y el más humilde, ¿eh? — ____ Rió por las palabras egocéntricas del chico, ante lo que el contrario respondió riendose de igual forma con un pequeño sonrojo adornandole las mejillas, luego de un pequeño lapso de tiempo donde ambos solo reían y fingían conversaciones con los pingüinos Penguin le desordenó el pelo cuidadosamente a la chica y, entregandole también a Pingü, se levantó de la camilla donde anteriormente se había sentado
— Pingü e Ino no pueden separarse, tienes que mantenerlos juntos porque se aman — Comenzó diciendo — Y tú también ahora debes dormir, ¿Si? Si mañana amaneces igual de bien que hoy entonces te darán el alta de inmediato. Estoy seguro de que debes estar deseando volver a pelear con tu hermano ¿no? — Bromeó mientras caminaba hacia la puerta llevando consigo el carrito de las medicinas — Y si no me obedecer Pingü e Ino me contarán absolutamente todo, así que más te vale portarte bien.
—Malditos traidores — Susurró _____ entrecerrando los ojos y acostando a ambos peluches a su lado antes de despedirse con la mano del pelinegro que se marchaba riendo, sinceramente habría deseado haber continuado hablando con el toda la noche, pero sabía que cómo enfermero no podía darse el lujo de estar ahí más del tiempo requerido.
Soltó una risita viendo a ambos peluches y se encogió en la camilla al sentir el ligero mariposeo que molestaba su estómago, no solía ser una chica que se enamorara rápido, sobre todo por lo mal que eso podía resultar y lo doloroso que era un rechazo, pero ese chico era todo con lo que alguna vez había soñado. Era amable y divertido, comprensivo y delicado, tenía unos rasgos que _____ juraba que podría ver en modelos y no en enfermeros y, sobre todo, no le había comentado absolutamente nada fuera de lugar por su actitud o apariencia, y eso la hacía sentir las mariposas revolotear con más fuerza aunque su cerebro insistiera que no era más que mera cortesía básica con los pacientes.
De todos modos no pudo evitar que su imaginación volara y se imaginó teniendo un futuro junto al chico, imaginarse las citas que tendrían e incluso los gatitos que adoptarían juntos, aunque cada pequeño escenario venía seguido de su mente recordandole que no debía de ilusionarse y que probablemente el solo era así de amable con todos los pacientes.
Finalmente acabó acostumbrandose al perturbador silencio del hospital y cerró los ojos abrazando cómo podía a los pequeños pingüinos, casi con miedo a que si no se aferraba lo suficientemente fuerte alguien se los arrebatara y no volviera a verlos nunca más.
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—Bien, tuviste una buena noche y todos tus números están estables, así que puedes irte — Law había entrado a ver a ____ a primera hora, y al comprobar que todo estuviera bien ya la quería echar — Necesitamos tener libre la camilla por si llega otro paciente así que...
_____ asintió con la cabeza, entendiendo de inmediato que el hombre la estaba mandando a la mierda discretamente. Suspiró mientras se paraba de la camilla con cuidado y cerraba los ojos ante el mareo que había sentido, dudó entre su mencionarselo al tatuado o no, pero cómo se pasó luego de unos segundos no encontró necesidad de mencionarlo
— Penguin está muy ocupado ahora mismo, pero te encargó que cuidaras muy bien a Pingü e Ino — El pelinegro suspiró mirando a los pingüinos de peluche en la camilla de la chica, le sorprendía que Penguin fuera capaz de regalarselos a alguien luego de jugar con ellos en el hospital todos los días en sus tiempos libres — Si yo fuera tú no me sorprendería si llegara a mi casa mañana y me rogara que se los devolviera.
____ rió antes de ver al tatuado salir, luego de guardar a ambos pingüinos en cada uno de sus bolsillos se quedó pensativa mirando al suelo. No había oído de su familia en todo ese tiempo así que suponía que tendría que irse sola de vuelta a casa, y si bien eso ya habría sido un problema bastante grande a esas alturas, también estaba el hecho de que estaba con un pijama de pingüino y toda la gente se la quedaría mirando cómo si fuera una loca.
— puta madre... — Susurró, comenzando a buscar por el lugar, aunque sin mucha esperanza, aunque fuera una mascarilla para tapar algo su rostro para aplacar la vergüenza que sentiría yendo en transporte público con ese pijama, lamentablemente no encontró nada y se resignó a la peor humillación pública de su vida
— ¡Espera un segundo, aún no te vas!, ¡¿cierto?! — Justo antes de salir de la habitación un penguin acelerado había abierto la puerta y casi había chocado con ella, el chico dejó salir un suspiro de alivio al verla aún ahí — Gracias al cielo sigues aquí, supuse que te daría vergüenza salir a la calle con pijama, así que —Se tomó unos segundos para respirar correctamente— Te compré esto, no sabía que clase de ropa te gustaría así que elegí cosas que yo usaría.
_____ se quedó sin palabras observando al chico, ¿Hasta donde había ido para comprar eso? sabía que lo único que había cerca del hospital eran kioscos o, máximo, una cafetería que estaba a unas cuadras, todo lo demás eran parques y casas, se arriesgaba a decir que la tienda de ropa más cercana estaba a, mínimo, un kilómetro y medio. Recibió tanto el pantalón de buzo negro cómo la camiseta rosa, que tenía la imagen de dos gatitos en una taza, y comprobó que la talla fuera la correcta.
—Oh, le pedí a una chica que se parecía a ti que se la probara así que te quedará bien — Dijo el chico seguro, ya con la respiración normalizada y con un ligero sonrojo en las mejillas que ____ no sabía si era por el agitamiento o por algo más — Oh, por cierto, ¿Tienes para el colectivo?
_____, que aún seguía mirando la ropa sin creerselo, miró a Penguin avergonzada y negó con la cabeza, había olvidado que había llegado a urgencias solo con lo que llevaba puesto y al parecer su madre no consideraba necesario ir a verla al hospital. Cuando penguin comenzó a buscar en su uniforme _____ negó con la cabeza y le sostuvo la mano
—Ya me ha ayudado demasiado, estaré bien, no vivo tan lejos del hospital — La verdad si lo hacía, pero no iba a permitir que además de la ropa que había comprado el chico le pagara el pasaje de su propio bolsillo— Gracias por todo lo que ha hecho por mí —_____ le sonrió al chico sonrojada, nunca nadie había sido tan amable con ella y pensaba que chicos cómo el solo existían en los libros, definitivamente se quedaría enganchada del chico durante años y tendría fantasías con el
—Hmm, tienes razón, he hecho demasiado por tí. —Penguin se puso la mano bajo la barbilla y sorprendió a ____ que no sabía cómo reaccionar, el chico sonrió y miró a la chica— Ya sé, cómo compensación por todo lo que he hecho por tí tendrás que tener una cita conmigo — La sonrisa de oreja a oreja del chico lograba cubrir su sonrojo, aunque se le notaba el nerviosismo en las palmas sudorosas que intentaba secarse disimuladamente en su uniforme, por su parte _____ podría jurar que el accidente le había dejado una lesión cerebral y que ahora estaba alucinando
—¿Una... cita médica? — Tragó saliva fuertemente luego de que el chico, aún más sonrojado, negara con la cabeza y se riera avergonzado mirando al suelo— ¿Una cita cita?
—Una cita cita — Respondió el chico riendo, no porque la reacción de la contraria le hiciera gracia (Aunque si lo hacía) sinó que también para ocultar algo su vergüenza — No es obligatorio, claramente, pero-
—Está bien — _____ se puso un mechón de cabello tras la oreja mientras miraba al piso, no se sentía capaz de mirar al rostro del chico, aunque una parte de ella le decía que a lo mejor se estaba burlando de ella y era una clase de broma en conjunto con su amigo Orca — Me encantaría.
—¡UUUUUUUUUUUUUUUUUUH! — El grito de felicidad desde fuera de la habitación hizo que penguin se sobresaltara y se acercara a abrir del todo la puerta, viendo a sus 3 amigos, dos de los cuales estaban celebrando cómo si su país hubiera ganado la copa del mundial y el tercero que solamente había sido arrastrado ahí para consolarlo en un posible rechazo — VIVAN LOS NOVIOOOS
—Cerrá el orto, hay pacientes críticos cerca — Penguin le dió un golpe en la cabeza a Sachi mientras se mordía un labio por la vergüenza que le daba la situación, por su parte el chico estaba bailando de felicidad sosteniendo a Bepo que también estaba feliz a su modo — Además sólo me aceptó una cita
—La primera cita de nuestro bebé — Sachi fingió secarse una lágrima y se rió aún más cuando Law simplemente le daba unas palmadas en el hombro a Penguin cómo apoyo —Que orgulloso estoy.
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______ Estaba nerviosa. Luego del vergonzoso incidente con Sachi, Penguin le había dicho que se cambiara y mientras lo hacía había escuchado parte de la conversación con los chicos desde fuera y su corazón latía desbocado cada que se imaginaba al chico desde ese momento. Luego de haberse vestido y haber doblado el enterizo para llevarlo en un solo brazo y evidentemente guardar a Pingü e Ino en sus pantalones nuevos ____ había salido de la habitación, encontrando ahora solo a Sachi y a Penguin sentados uno en el suelo y el otro sobre el basurero de metal.
Si bien habría esperado aunque fueran un par de palabras más de parte del pelinegro lo único que recibió fué un sobre que tenía una nota escrita con una letra bastante desprolija donde le decía que lo de la cita era verdad y su número de telefono, además del dinero para el colectivo. Sachi, que se había quedado viendo la vergonzosa escena hasta que Penguin huyó tras despedirse de _____, le había dicho a la chica que si no le hablaba a su hermanito iba a conseguir su dirección en su ficha médica y la iba a apuñalar con un bisturí.
Probablemente eso fué lo que la hizo armarse de valor para escribirle un corto mensaje de texto al llegar a su casa y dejar a Pingü e Ino correctamente instalados en su cama
"Ya llegaron a casa, dicen que están felices de poder dormir todo lo que quieran" Le había escrito, adjuntandole una foto de los dos pingüinos acostados. Para su sorpresa ese mensaje fué el desencadenante de una cadena de mensajes que no pararía hasta dos semanas después, que fue la fecha que habían acordado para verse.
Luego de una larga charla en que ____ le explicaba al chico que si la iba a buscar a su casa se vería prácticamente secuestrado por su madre, que le invitaría a tomar mate y a comerse unas galletas, y también le haría un millón de preguntas entre las que estaba si planeaba tener algo con ella, Penguin dijo que igualmente iría a buscarla pues quería ser un caballero.
Y ahí estaba, mirándose al espejo luego de pasar por primera vez en su vida el pánico que le había visto tantas veces a sus amigas al ir a una primera cita, por más que buscara no encontraba nada que la hiciera sentirse lo suficientemente bien o siquiera "apta" para salir con un chico cómo Penguin. Sentía que incluso ahí, faltando 15 minutos para la hora que habían acordado, el podría cancelar los planes luego de reconsiderar que ella no era guapa ni lo suficientemente buena y simplemente la podría bloquear de todos lados.
Cuando faltaban solo 5 minutos decidió ponerse la ropa que el chico le había regalado, no sólo porque pensó que era lo único de su ropa que podía gustarle ya que la había elegido el, la principal razón era porque quería llevar a los dos pequeños con ella y eran los únicos pantalones lo suficientemente anchos para llevarlos en sus bolsillos.
—¡_____! ¡¿Hay un chico guapetón preguntando por tí fuera, le digo que se equivocó de ____ y la linda vive a dos cuadras?! — El grito de su madre la hizo salir de su ensimismamiento y salió de su habitación sonrojada, mirando a su madre con el ceño fruncido
—Esta vez si vienen a verme a mí — Tragó saliva, avergonzada por la mirada de su madre
— Dios mío, con razón te bañaste — ____ se rió al ver a su mamá mirar al cielo y negar con la cabeza — Hoy va a llover.
— ¡PIWINO! — _____ buscó con la mirada a su hermano y lo descubrió en el sofá, junto a Penguin, señalando el estampado de su camiseta y intentando tomar su característico gorro, que no abandonaba ni siquiera en sus turnos en el hospital —
— Oh, hola — Pinguin saludó a _____ levantándose y sonriendole, el gesto que podría haber fingido casual se había visto arruinado por el sonrojo que le cubría completamente el rostro y sus orejas que parecían arder — Llegué un poco antes, estaba nervioso.
_____ asintió con la cabeza sin decir una sola palabra y miró a su madre, tragó saliva y luego de un silencio incómodo de un largo tiempo susurró que ya era hora de ir saliendo. La vergüenza en el ambiente era palpable, y por si fuera poco antes de salir de la casa logró divisar cómo Penguin era amenazado con un uslero si no la devolvía a la hora.
A pesar de lo fluidas que eran sus conversaciones por el teléfono era todo lo contrario en público, razón por la que Penguin le recomendó ir a un parque cercano para que las cosas fluyeran mejor. ____ por su parte sentía su estómago revuelto y presentía que cualquier cosa que dijera podría ser usada en su contra, razón por la que mantenía la mirada hacia el suelo todo el tiempo y no se atrevía a mirar a los ojos al chico.
—Eh... El clima está lindo, ¿no? — Penguin miraba unos arbustos a lo lejos mientras tragaba saliva y agarraba su celular para escribir un mensaje rápidamente— Me alegra que no cancelaras de última hora
—Yo tenía miedo de que cancelaras a última hora — _____ entrecerró los ojos y se ajustó los lentes para mirar a lo lejos, pero aún así no pudo divisar lo que había entre los arbustos — Pensé que me dejarías de hablar y bloquearias
—Jamás haría eso — Penguin seguía mirando y tecleando, ____ por su parte había dejado de lado la vergüenza pues la curiosidad era mayor, justo cuando iba a ver el mensaje que el chico había escrito vió cómo apagaba su celular y lo guardaba en el bolsillo — ¿Vayamos a otro sitio?
______ Iba a decir que no, pero al sentir el calor de la mano del chico se quedó callada de golpe y le siguió el paso, y cómo no, un paso de el eran dos suyos y además caminaba rápidamente. No sabía si tenía un rumbo fijo pues cambiaba de dirección repentinamente
— Lo siento, hay ratas siguiendonos — El chico, completamente sonrojado, le había soltado la mano llegando a otro parque y se había secado la palma sudorosa en su camiseta, habían vuelto a sentarse en una banca aunque ahora definitivamente menos avergonzados que antes — ¿Cómo va tu frente? ¿Ha cicatrizado bien?
— Creo que sí, sigue doliendo de vez en cuando pero estoy bien — _____ Ya estaba sudando por el esfuerzo físico y tenía la respiración mucho más agitada que el contrario — Para la otra vamos directamente al gimnasio —Bromeó jugando con sus manos antes de volver a notar el cambio de actitud del chico — Oh no...
Penguin se levantó y le sonrió a modo de disculpa a la chica, volviendo a estirarle la mano para volver a caminar, ____ suspiró resignada y le dió la mano para volver a trotar en búsqueda de un nuevo parque. Así transcurrió la tarde, llegando a un sitio nuevo y volviendo a correr a los minutos, para cuando se había hecho la hora de almuerzo _____ ya estaba completamente agotada, el sudor le había mojado la espalda y sentía su ropa pegajosa
—Lo siento, lo siento — Penguin suspiró por quinta vez mientras le entregaba una botella de agua a la chica y se sentaba a su lado — No era lo que tenía planeado.
— Lo sé — ____ se rió abriendo la botella de agua y tomando un trago, se sentía sucia y húmeda, razón por la que se había sentado mucho más alejada del chico que la primera vez — Bueno, estamos muy lejos de mi casa
—No caminaremos de vuelta, tranquila — Penguin rió al oir el suspiro de alivio de la chica — Bueno, al menos no podría ser peor, ¿no?
—Este es el momento en que en las películas comienza a llover — A pesar de que _____ lo había dicho cómo broma, las pequeñas gotas que comenzaron a caer hicieron que ambos se miraran y comenzaran a reir — Fué tu culpa
— Claro que no, tu dijiste que comenzaría a llover — recriminó penguin con una sonrisa
— ¡Pero tu dijiste la mítica frase! ¡Fué tu culpa!
—En ese caso es tu culpa, por bañarte hoy. —La sonrisa burlesca del chico hizo que ______ se callara de golpe, ¿Había oído lo que su madre le había dicho? Joder, bajó la cabeza completamente sonrojada y se mordió el labio — Tranquila, Law me dice lo mismo.
—Que mamá más rara tienes — Le sonrió _____ y Penguin rió de vuelta, Justo cuando el chico volvía a mirar a lo lejos y _____ Soltaba un pequeño chillido, cansada ya de huir de quien sabe que cosa
— Ugh, este estúpido otra vez— Fue entonces cuando _____ logró divisar el sombrero de Orca del mejor amigo del chico y todo cobró sentido — Está fotografiandonos, editando las fotos y mandandolas al grupo que tenemos con Law y Bepo.
Suspiró mostrandole su teléfono a la chica, donde se veía una imagen de ellos dos caminando avergonzados por la calle, cada uno mirando a su lado y con el texto "Enemies to lovers" Escrito abajo, _____ rió aunque se sintió avergonzada al en aquella foto, definitivamente desentonaba completamente con el chico
— Bueno, al menos tu sales lindo en todas — rió _____ pasando las imágenes hasta llegar a la última, donde ambos estaban mirando al teléfono juntos y Sachi les había puesto unos sonrojos exagerados, corazones por toda la imagen y había escrito "Viendo porno juntos en la primera cita, simplemente espectacular"
—Que adorable te ves — Susurró Penguin, haciendo que ____ desviara la vista inconscientemente y se alejara un poco de el, no pensaba eso, ella se veía horrible y se sentía extraña al recibir un alago por parte del chico — Mira, elige una foto para que publiquemos etiquetandolo
Fue entonces cuando _____ vió un álbum en la galería del chico que se llamaba "Fotos para amenazar a Sachi" y logró ver todo tipo de imágenes vergonzosas, desde el chico dormido en el inodoro hasta el con sostén con relleno, una peluca rubia y lanzando un beso al espejo, se rió eligiendo esa y miró a Penguin
—Buena elección, ¿Me puede hacer los honores, señorita? — _____ rió mientras abría el Instagram del chico y ponía la foto, etiquetando tanto al chico cómo a todas las chicas que le había indicado Penguin — Oh, y a ella, a ella le está coqueteamos y hablan hasta las tantas de la noche todos los días
—Eres maligno — Rió _____ mientras acababa de etiquetar a todos y se acercaba más a Penguin inconscientemente a medida que la lluvia se hacía más fuerte
—Bueno entonces... ¿Estás lista para correr? — Penguin sonrió a la chica y tras publicar la imagen se levantó y le estiró la mano, sonriendo de oreja a oreja — Te recompensaré bien luego, te lo prometo
_____ no alcanzó ni siquiera a considerar bien la propuesta pues vió al pelicastaño saltar de un arbusto y correr cual toro enfurecido hacia ellos, soltó un chillido de miedo antes de agarrarse al brazo del pelinegro y correr junto a el por sus vidas.
Así pasaron casi una hora, huyendo de un enfurecido Sachi al que cada vez le sonaban más las notificaciones en su celular y recibía llamadas, Tanto ella cómo penguin aprovecharon una de esas llamadas en específico donde Sachi había parado de golpe y se había cubierto de la lluvia para hablar bien con la chica para esconderse en una pequeña y oscura bodega de herramientas.
—Ah, estoy empapadismo — Suspiró Penguin sentandose en una esquina junto a un rastrillo mientras le sonreía a ____— ¿Que quieres almorzar?
—Eh, no traje dinero — _____ suspiró tragando saliva y tomando el poco de agua que le quedaba en la botella que el chico le había comprado — ¿Crees que ya se haya ido?
—Te pregunté que querías comer, no si habías traído dinero — Sonrió penguin levantándose y acercandose a la puerta para mirar por la pequeña rendija que quedaba, claro que su sonrisa se desvaneció al ver el color del sombrero tan reconocido para el tan cerca suyo — Mierda
—Ojo por ojo — fue lo único que ambos chicos escucharon antes de oír cómo se cerraba el candado de la puerta — Soy tan amoroso que los protejo de la lluvia, deberían agradecerme
Rió Sachi mientras se alejaba del lugar, Penguin suspiró y se quedó mirando a _____ que por su parte estaba a punto de hiperventilarse nerviosa por imaginarse ahí encerrada durante días, incluso semanas
—Tranquila, faltan algunas herramientas así que seguramente el señor vuelva pronto a devolverlas — Sonrió tratando de calmar a la chica aunque sin mucho éxito — Le explicaré lo que pasó y no nos dirá nada, ¿está bien?
—Va a pensar mal de tí — Dijo ____ sonrojada imaginandose la escena en que el cuidador se burlaba de Penguin pensando que estaban ahí para hacer cosas indecentes y hablando del pésimo gusto del chico — Lo siento mucho
— Pero si yo fuí el que te arrastró aquí — penguin se rió y le dió unas palmadas en la cabeza a ____, sonriendole — Además no debe ser la primera vez que alguien queda encerrado aquí, y al menos a nosotros nos encontrarán con ropa
_____ se rió y terminó sentandose en una esquina junto al chico, hablando en voz baja de cualquier tema que les pasara por la mente mientras oían las gotas de lluvia impactar con el techo de la bodega
—¿Y que opinas? Supongo que ha sido la mejor cita de tu vida — Bromeó Penguin mientras afirmaba su sombrero y jugaba con el pingüino del mismo—
—Pues es la primera, así que por estadística es la mejor — _____ se rió al ver la cara de sorpresa del pelinegro, suponía que era evidente pero quizá el chico no era muy listo — Ignorando la parte de que estoy empapada y he corrido más que en todo el último mes, ha sido genial — Sonrió algo sonrojada mirando al suelo
— Te prometo que la próxima no será así — Sonrió penguin mientras la veía sacar de sus bolsillos a Pingü e Ino también mojados — Oh no, están mojados
—Se quieren abrazar para darse calor — _____ decidió ignorar el hecho de que Penguin quería tener una segunda cita con ella y simplemente jugó con los pingüinos hasta que Penguin levantó a Pingü
—¡Me encanta vivir con _____! — Penguin nuevamente fingió que el peluche hablaba y sonrió hacia _____, que por su parte jugaba con Ino
—Pero vivir con Penguin también es genial, queremos volver con el — Mientras fingía la voz de Ino sonreía mirando de reojo el rostro del chico, tenía unos rasgos muy lindos que le hacían imposible no fijarse en ellos
—¡Yo puedo volver con Penguin y tu te quedas con ____! — Dijo el chico sonriendo
—¡Claro que no! ¡Nosotros tenemos que estar juntos porque nos amamos! — _____ por su parte miró a Penguin frunciendo el ceño, molesto por la idea de alejar a los dos peluchitos, para luego acercar a Ino a Pingü haciendo que chocaran los picos — Así que ambos debemos volver con Penguin
—Si Ino se queda contigo estarías obligada a verme al menos una vez a la semana — Penguin dejó de jugar y le sonrió a la chica—
—No creo que puedan soportar no verse ni besarse durante una semana — ____ seguía atenta a Ino, más que nada por la vergüenza que sentía al tener al chico tan cerca de ella y no quería ser tan irrespetuosa de molestar al chico con su cercanía
—Creo que sé lo que se siente — _____ sintió un escalofrío al oír la voz del chico tan cerca de su oído y sintió nuevamente las mariposas de su estómago revolotear, apretó los labios sonrojada mirando a Ino cómo si fueran a dispararle por alejar la vista de ella y simplemente asintió con la cabeza, definitivamente ella era la que se estaba imaginando cosas ¿no?— Bueno, podríamos arreglarlo en 3 veces a la semana, creo que puedo hacerme el tiempo para eso
—Entonces ahí no sería molesto para ellos, pero para tí si — _____ tragó saliva sonrojada— Verme tantas veces a la semana
—Para nada, yo podría verte todos los días si tu también quisieras — _____ sintió su corazón acelerarse y por fin desvío la mirada de Ino para mirar al chico, su rostro no se veía claramente debido a la oscuridad en la bodega pero aún así era capaz de notar su gran sonrojo, definitivamente no tan grande cómo el de ella, pensó
—Te cansarias de mí — ____ tragó saliva al ver al chico acercandose lentamente a ella, a pesar de que había fantaseado con escenas similares durante esas semanas no podía evitar pensar que todo lo que presenciaba eran jugarretas de su cerebro, misma razón por la que no hacía nada para acercarse ella al chico más no se alejaba.
— Estoy seguro de que eso jamás pasaría —A esas alturas Penguin estaba tan cerca de ella que podía sentir su respiración agitada contra su rostro, ella por su parte estaba aguantando la respiración para que el chico no notara su agitación, claro que no pudo evitar soltar el aire cuando el chico soltó a Pingü y levantó la mano para acariciarle la mejilla — ¿Puedo? — _____ asintió con la cabeza mientras juraba que podría darle un ataque cardiaco antes de que los labios del chico rozaran contra los suyos.
______ Había soñado despierta con esa escena desde la primera vez que había visto al chico, pero aún así esa escena se sentía tan lejana que aunque estuviera ocurriendo su corazón se negaba a aceptar que realmente estaba besandolo, aún así se dejó llevar mientras sentía que el corazón podía salirse por su boca y, al separarse, se quedó mirando al chico aún muy cerca de su cara
—¿Realmente pasó? — Logró susurrar completamente sonrojada, haciendo que el chico soltara una risita y asintiera con la cabeza
—Creo que sí, aunque no estoy seguro, a lo mejor me quedé dormido y sigo soñando — _____ apretó los labios y bajó la mirada aún más sonrojada, si eso era humanamente posible, y rió
— Que pervertido — Bromeó sin ser capaz de mirarle a la cara
— Tienes razón, tengo que dejar de soñar esto, pero es complicado si sigues siendo tan encantadora — _____ sintió cómo se atragantaba con su propia saliva y Penguin tuvo que darle un par de palmadas en la espalda para que pudiera respirar adecuadamente, justo antes de hablar nuevamente fué que un señor bastante mayor abrió la puerta y se los quedó mirando
— Dios mío, primero adolescentes y ahora adultos. ¿No les alcanza para un motel? ¡Shu, shu! — Tanto Penguin cómo _____ se levantaron rápidamente y salieron del lugar, sosteniendo cada uno a uno de los pingüinos de peluche.
Cuando se alejaron los suficiente de la bodega se quedaron mirando y comenzaron a reir sonoramente, cuando las risas acabaron _____ habló
— Creo que quiero comer pasta — Dijo mientras guardaba a Ino en su bolsillo y le sonreía al chico
—Pasta será — Y mientras guardaba a Pingü igualmente con una mano, le ofrecia la otra a la chica con una sonrisa — Espero que no te moleste que me suden un poco, me suele pasar con las chicas que me gustan
— ¿Oh, osea que te gustan otras? — Dijo ____ dandole la mano y riendo ante el nerviosismo del chico que trataba de excusarse— Pingü e Ino se enterarán de esto
—Maldicion, que mal padre soy — Bromeó mientras caminaba con la chica mirando hacia otro lado sonrojado, ____ por su parte hacia lo mismo, pero hacía el lado contrario
Por su parte Sachi a lo lejos les sacaba una última foto y la mandaba al grupo de amigos, con el texto "Creo que a partir de ahora habrá que cocinar para 1 más" y, unos minutos después, Law se salía del grupo después de dejar un simple mensaje de 3 letras. "Ptm".