Capítulo 1
Narra Andrea
Estaba entrenando con mi hermana y a decir verdad, ambas hemos mejorado bastante en nuestros campos; de hecho, nos llaman “el dúo imparable”. Ella utiliza una katana y yo, una naginata que se puede desmontar, lo que me permite pelear con dos espadas. Lo mejor de todo es que su filo es de kairouseki, lo que le da una ventaja contra los usuarios de frutas del diablo.
En este mundo hay gente con muchos sueños, pero el mío es peculiar. Poseo la marca de uno de los cuatro emperadores del mar, y soy compañera de su primer comandante. Prefiero no encontrarme con ellos en la vida; ese es mi sueño. Sé que para otros puede parecer una tontería, pero para mí no lo es. Lo bueno es que aún no me han visto la marca, ya que a mi padre se le ocurrió la idea de ocultarla para que no me descubrieran.
Flashback
Estaba comiendo con mis padres y mi hermana cuando, de repente, nuestros brazos y muñecas comenzaron a brillar. A ella le apareció el símbolo de la marina y el del berry con un corazón.
Mi hermana estaba maravillada por su marca pero vi las miradas de mis padres y eran de preocupación.
—Qué me ha salido? —pregunté, confusa.
—Nada bueno, hija —respondió mi padre—. Tienes la marca de uno de los cuatro emperadores del mar.
—Me ha gustado el pájaro rojo —comentó Tashigi, mi hermana.
—¿Pájaro rojo? —repetí, intrigada.
—Es un fénix —dijo mi madre, visiblemente preocupada—. Pero ¿qué hacemos con lo otro?
—Buscaré un brazalete que tenga el mismo color que nuestra hija, o tal vez con que se ponga una manga larga basta para ocultar la marca. Pero ya veremos. En cuanto al fénix, no lo uses si no es necesario, ¿entendido?
—Entendido, papá.
Fin Flashback
Han pasado ya once años y ambas logramos progresar siendo mujeres en un mundo diseñado para hombres. Estaba entrenando cuando uno de los cadetes vino a buscarme, diciendo que Smoker quería vernos a Tashigi y a mí en su despacho. Al llegar, tocamos la puerta y él nos abrió con su habitual expresión de molestia.
—¿Para qué nos necesitaba, capitán? —preguntó Tashigi, con un tono de respeto.
—No habéis sido del todo sinceras, sobre todo tú, Andrea —dijo Smoker, mirándome con intensidad—. Sé que tienes tu marca de hogar y pareja, me gustaría verlas.
—Perdón, capitán, pero no tengo ninguna marca. Yo nací sin ellas, ya que cuando a mi hermana le salieron hace diez años, a mí no —respondí, esperando que se tragara la mentira.
—¿Creéis que soy idiota? Una de vuestras compañeras vio tus marcas, así que muéstramelas.
—Maldita seas, Nina —pensé, frustrada.
—Espere, capitán —interrumpió Tashigi, asustada.
—¿Y bien? Estoy esperando —replicó Smoker, con impaciencia.
Suspiré, sabiendo que no podía escapar. Me quité el brazalete con el símbolo de la marina y aparté la mirada cuando el capitán me agarró del brazo. Odiaba mi marca de hogar.
—Por la cara que tienes, no te gusta tu marca de hogar —dijo Smoker, observando mi expresión.
—No, de hecho, la odio. Si quiere enviarme a Impel Down por esto, lo aceptaré —respondí, con sinceridad.
—No, de hecho, la que te delató la envié a ese lugar como parte de un castigo. No me gusta que gente como ella esté en la marina.
—¿Qué quería conseguir? —preguntó Tashigi, aún incrédula.
—Un ascenso. Les envié un informe del suceso a los superiores, diciendo que la chica había mentido y que necesitaba un escarmiento por eso. Ahora, teniente Tashigi, déjame solo con tu hermana. Aún tengo que hablar con ella sobre algo.
Vi cómo mi hermana se marchaba, dándome una mirada de pena antes de cerrar la puerta. Me quedé sola con el capitán, quien parecía expectante.
—Bien, ahora dime, ¿os pusisteis bajo mis órdenes por alguna razón en especial? —preguntó Smoker.
—Bueno, mi hermana decía que era el mejor superior, así que no me importó seguirla hasta aquí. Además, se sabe que ese viejo pirata no pasa por aquí por considerarse un mar débil —respondí, intentando mantener la confianza.
—Bien, y ahora he visto que tienes un fénix como marca —continuó.
—También puedo convertirme en uno, señor —dije, dejando que el fuego me envolviera y transformándome en un pájaro rojo antes de volver a mi forma humana.
—Curioso. En ese caso, te entrenaré para que aprendas a usar unos cuantos trucos que puedes hacer sin delatar quién es tu compañero de marca.
—¿En serio? ¡Será un honor, capitán! —exclamé, emocionada.
—Aunque será de noche, cuando todos duerman —añadió con una sonrisa.
—Me vale, capitán, quiero ser la mejor con mi naginata doble.
—Ese es el espíritu. Ahora ve a supervisar a esos holgazanes de ahí fuera junto a tu hermana.
Narra Smoker
Me parece que el viejo Barba Blanca y su comandante no saben que tienen a una de los suyos entre nuestras filas. Pero mejor así, se llevarán una sorpresa cuando la vean. Sin embargo, nunca saldrá de esta base. De hecho, es mejor, ya que se la ve con miedo a tener que pelear contra nosotros, incluyendo a su hermana.