PRÓLOGO
No quiero morir, no puedo morir.
Fue el pensamiento que cruzó en su mente mientras sentía cómo el avión se desplomaba, el peso encima de él le quitaba el aire y el dolor en sus piernas era insoportable.
No quiero morir.
pensó nuevamente antes de que el dolor fuera demasiado solo unos pocos segundos y después, una calma inundó su ser y se sintió bien.
No morirás, no ahora.