La Maldición Fantasma

All Rights Reserved ©

Summary

Tras las guerrillas en Zabrelay, Mikhael volvió a su casa en Lunasia con la gran sorpresa de que su hermana había desaparecido. Revisando sus pertenencias descubrió que ella se había sumergido en una importante investigación policial que la llevó hasta la ciudad de Kaenyth, donde se le vio por última vez. Armado con esta información Mikhael emprende su viaje para buscar a su desaparecida hermana Johana. No se imagina los horribles secretos que descubrirá al desvelar cada vez más la investigación de su hermana en Kaenyth, ciudad azotada por una plaga desconocida y horrores trascendentales. Anexo: La historia está sin editar ni revisar, por lo cual no es el trabajo final y tiene todavía mucho que pulir.

Status
Complete
Chapters
11
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

Johana miró las pistas que llevaba juntando en su libreta que permanecía al lado del Cáliz del Monolito Encriptado, aquello que descubrió era tal como hablaban las cartas del investigador.

“Espero que el objeto que te dejé sea la demostración de lo que busco, por lo demás; Las criaturas descienden de un único ser, un error de una investigación macabra y maldita, Bermejón es el nombre código del estudio sobre este lugar, y la gente que se adentró en terreno desconocido quedó maltrecha por la noche y la desesperación. Aun así, esas cosas están acompañadas de un síntoma más fuerte que no proviene de su viruliento ser, lo sé cada vez con más certeza ya que he empezado a escuchar las voces en mi cabeza y he comenzado a tener alucinaciones.”

Recordó, escrito y tachonado con cierto miedo en el papel. Tal vez era su impresión pero, tenía la sensación de que llevaban siguiéndola varios días cuando andaba por la calle, y la espíaban. Tuvo que recurrer a tácticas como usar el callejón para moverse, y las cloacas, pero necesitaba recurrentemente de baños para quitarse el hedor, y su pelo estaba bastante maltratado.

Sabía que los degenerados estaban ocultos a la vista, pero sus pistas eran ineludibles, el rastro de la plaga estaba por cada rincón, eran a quien Johana estaba cazando, pero ¿Podría ser que ellos tampoco fueran conscientes de que la plaga estaba afectándolos?

Ella y el investigador se habían puesto en contacto inicialmente vía internet, pero pronto acordaron sobre lo peligroso y delicado del asunto, lo que los llevó a tener interacciones más personales.

Mirando los datos, viendo las investigaciones lo dedujo, eran casos completamente separados el uno del otro pero estaban indiscutiblemente entrelazados y eso lo volvía ambiguo. Pronto Johana se sentó en la cama, los síntomas llevaban manifestándose varios días aunque de una manera extraña, no padecía todos juntos como se creía en el común, era un buen indicio, aún no sabían su paradero.

Le quedaba poco tiempo, y las pistas que le quedaban guiaban a un extraño líquido turquesa, le dio la impresión que era algún fluido que tuviera que ver con el Zinc.