Capítulo 1
Era una mañana de viernes cualquiera, hacía un tiempo cálido y Jhon ya se encontraba en su oficina, todo aparentemente normal, salvo por un secreto. Jhon era un hombre sano de treinta y siete años que había dedicado su vida al trabajo desde que enviudó, dejándolo sólo con su pequeño hijo de siete años al que cuidaba con devoción, de esto hacía ya más de diez años, lo malo o al menos socialmente incorrecto, es que desde hace algún tiempo estaba empezando a ver a su hijo con otros ojos, algo que intentaba reprimir con todas sus fuerzas ya que tenía un debate mental muy fuerte, en primer lugar, porque era su propio hijo y en segundo porque él, no era gay pero a veces no podía controlar sus deseos y lo llevaba a masturbarse con la ropa interior de su pequeño.
Por otro lado Matt, era un chico de dieciocho años sano, inteligente, deportista y extrovertido, algo que le hacía ser muy popular en su instituto, lo que conllevaba que tuviera muchos amigos de ambos sexos, en el día de San Valentín siempre encontraba su mesa llena de regalos y declaraciones de amor que aceptaba con educación y una sonrisa en sus labios, pero en el fondo de su corazón, sentía tristeza porque el hombre del que estaba totalmente enamorado, nunca le hacía llegar ningún regalo y es que él sabía que desear a su propio padre estaba mal, su padre reaccionó bien el día que le confesó con nervios su orientación sexual, pero tuvo mucho cuidado de no decirle de quién estaba enamorado cuando éste le preguntó si había algún chico en su vida, porque cómo le iba a decir que realmente era a él a quien amaba en secreto? su padre lo miraría mal e incluso con asco y desprecio, eso sería algo que no podría soportar.
Un viernes por la tarde Matt, llegó a casa después de su entrenamiento e inusualmente encontró su casa sola, su padre aún no había llegado, estaba cansado así que se preparó un baño para relajarse, preparó todo lo que necesitaría incluyendo su vibrador, ya que estaba sólo, se relajaría a fondo pensó y se metió en la bañera, empezó a enjabonarse y cuando se sintió limpio, decidió que era el momento de usar su juguete, él nunca había tenido sexo con ningún hombre pero sí sabía lo que le gustaba, tenía ganas de que algún día, encontrase a uno que le hiciese sentirse totalmente dominado y humillado, es verdad que tenía unos gustos un tanto peculiares y por eso nunca se los había contado a nadie porque... qué pensarían de él si supieran que en la intimidad, le gustaría que alguien no le hiciese el amor sino que lo usase y humillase no sólo físicamente sino también verbalmente?? No todos lo entenderían, es más lo considerarían una aberración y lo mandarían directo a un psiquiatra porque seguro que tendría algo mal en la cabeza. Todo esto lo pensaba todos los días lo que hizo que de a poco Matt se fuese encerrando en sí mismo, pero ahora no era el momento de pensar en lo que pensasen los demás, ahora sólo estaba él en su bañera, en su casa con su vibrador, podría dejar salir sus fantasías libremente sin ningún reparo, de modo que empezó a acariciarse y prepararse para darse placer, imaginando al hombre que amaba hacerle todas las cosas que él quería sentir de su parte y que jamás le diría ya que era su propio padre.
Jhon llegó a su casa, estaba cansado por todas las reuniones que tuvo en el día por lo que agradeció que fuera viernes y tener el fin de semana para relajarse en su casa con su pequeño hijo, jugando video juegos o disfrutando de algún paseo o sentados en casa viendo un partido, metió las llaves y al entrar se dirigió a su cuarto para cambiarse y ponerse algo cómodo, pero al pasar por la puerta del cuarto de Matt, escuchó unos ruidos extraños que le hicieron asomarse sin ver a nadie en el cuarto, así que dedujo que estaría en el baño, cuál fue su sorpresa al mirar por la puerta entreabierta y ver a su hijo autocomplaciéndose, dando gemidos de placer, esa imagen hizo a Jhon empezar a sudar con sus ojos bien abiertos, casi babeando sin perder ningún detalle, ninguna de sus fantasías sería jamás tan buena como lo que estaba presenciando en ese momento, su pequeño bebé dándose placer con un vibrador de un tamaño nada despreciable, aunque sabía que no era tan grande como el suyo, al pensar en eso, se dio cuenta que estaba completamente duro y aprovechando que estaba escondido detrás de la puerta, empezó a masturbarse con la vista que tenía de su pequeño en la bañera.
Matt se estaba metiendo y sacando con precisión su juguete haciéndolo gemir de placer hasta que en un momento dado, abrió un poco los ojos y vio por el reflejo que su propio padre estaba detrás de la puerta viéndolo y no sólo eso, sino que se estaba masturbando, eso encendió más a Matt y se aferró al aparato dándose con tanta fuerza que prácticamente se estaba violando a sí mismo, cuando notó su orgasmo acercarse, no pudo evitar dar un gemido gritando SIIII PAPI FOLLAME DURO, DAME TU LECHE!!!!
Cuando Jhon escuchó semejante grito, no pudo más que correrse en una explosión de éxtasis que lo dejó con sus rodillas temblando, costándole recuperarse lo suficiente para salir de allí antes de que su hijo lo viese, al llegar a su habitación intentó recuperar el aliento, aunque le estaba costando un poco, ya que estaba aún en shock por lo que había visto, oído y peor aún, lo que había hecho mientras espiaba a su propio bebé que estaba claro que de bebé, ya no tenía nada.
Al salir Matt de la bañera después de recuperarse de su orgasmo, se puso a pensar en que había visto a su padre masturbándose mientras lo espiaba dándose placer, las manchas de semen en el suelo y en la puerta, eran una prueba bastante evidente de que no fue una mala jugada de su imaginación sino que lo que vio fue real, así que al parecer su padre lo deseaba tanto como él, con ese pensamiento en su mente se puso a planear como haría que su padre cayese en sus manos o más exactamente, entre sus piernas como siempre había soñado.
Jhon se encontraba en la ducha intentando calmarse, no sólo por el día estresante que había tenido sino también por el hecho de haberse masturbado mientras espiaba a su propio hijo, ese pensamiento lo hizo sentirse mal, ya que eso no estaba bien no? un padre no podía tener esos pensamientos, no era normal que quisiera follarse a su hijo y mucho menos de la forma que él quería hacerlo, imaginaba que lo sometía a su voluntad, usándolo de forma salvaje sólo para su propio placer. Saliendo de la ducha pensó que lo mejor era ir a la cocina a prepararse algo de comer e intentar hacer como si lo de antes nunca hubiese pasado, poco podía saber él de las intenciones de su pequeño.
Al llegar a la cocina la imagen que tuvo, no ayudó en nada a aclarar su mente, Matt se encontraba intentando coger algo de una estantería, pero al no llegar, se puso de puntillas haciendo que el short que llevaba, marcase su bien contorneado culo, ese que Jhon estaba deseoso de profanar enterrándose en él con fuerza y sin ninguna delicadeza
Al darse cuenta de que su padre había llegado, se tiró directamente contra él, en un abrazo demasiado íntimo, donde no hubo ni un milímetro de separación entre sus cuerpos, haciendo todo lo posible porque sus pollas se rozasen y con la máxima inocencia que pudo fingir, le dejó un beso demasiado cerca de las comisuras de sus labios para después separarse sólo un poco, preguntándole cómo le había ido el día en el trabajo.
Jhon estaba en shock esa cercanía de sus cuerpos, ese roce por no hablar del beso, lo habían dejado en otro mundo, volviendo a rememorar a su pequeño en la bañera, como pudo y haciendo gala del poco autocontrol que tenía de sí mismo en ese momento, le contestó a su hijo, sin tener muy claro siquiera qué es lo que estaba diciendo.
Después de salir de allí, se fueron al salón para ver alguna película, aunque a decir verdad Jhon no sabía ni lo que estaba viendo, él simplemente estaba dentro de su cabeza, dándole vueltas a su pensamiento. Matt por otro lado, miraba a su padre manteniendo un debate mental consigo mismo, así que decidió actuar y aprovechar ese mismo debate en su beneficio, no dejaría pasar por alto lo que había pasado y tenía todo el fin de semana para conseguirlo, esperaba que saliese bien o tendría un problema serio.
Matt se fue a la cocina y preparó un refrigerio que le serviría de excusa para su propósito, al llegar junto a su padre, tuvo mucho cuidado de agacharse bien al poner las viandas sobre la mesa para que su padre pudiese tener el mejor plano posible de su culo, Jhon teniendo semejante obra de arte delante, volvió de sus pensamientos a la realidad de un golpe, sin saber lo que pasaría a continuación.
Su hijo se sentó en sus piernas con un roce nada sutil en su miembro, lo que le provocó una descarga por todo su cuerpo, intentó moverse, pero el menor se lo impidió afianzándose con sus brazos a su cuello, sin saber cómo Matt se había acercado y estaba empezando a besar y lamer su cuello, él quería separarlo pero estaba peleando consigo mismo, entre hacerlo o seguir en el inmenso placer que estaba sintiendo en ese momento, cuando la voz susurrante de su hijo lo hizo sobresaltar.
- Papi sé que sientes lo mismo que yo, te vi en el baño cuando me masturbaba por favor, quiero sentirte, quiero que me hagas tuyo, no te contengas, úsame de la forma que quieras, úsame para tu placer de las formas más sucias que tengas en mente, azótame, humíllame, hazme sentir que mi vida y mi existencia sólo tenien sentido, si tu me usas para darte placer, por favor trátame como tu puta y castígame por todos estos años que has tenido que contenerte sin tocarme.
Jhon no creía que su hijo le estuviera pidiendo aquello, acaso le había leído el pensamiento? A él nunca le había gustado hacer el amor, su difunta esposa lo sabía, él era dominante, sucio y sádico por eso había sido tan reacio a tener otra relación, siempre se había escudado en que quería proteger a su hijo de pasar por el dolor de perder a otra persona en su vida, pero ahora era su pequeño el que se lo pedía y no sólo eso, sino que le especificaba cómo quería que lo tomase, si bien Matt a los ojos de la gente era su hijo, legalmente era sexualmente responsable, aunque otra cosa era el hecho de con quien quería follar, porque lo que le dejaba claro a Jhon con esa petición, era que no quería hacer el amor, quería ser follado salvajemente y humillado.
- Eso quieres Matt? Preguntó Jhon a su hijo, separándolo un poco para mirarlo a la cara para estar seguro de que sabía lo que estaba pidiendo y a quien.
- Si papi por favor necesito que me folles, necesito tenerte dentro, que me humilles y me trates como a una sucia puta deseosa de tener tu polla y tu leche dentro de mí.
En ese momento Jhon no pudo contenerse más y besó a su hijo de una forma sucia y grotesca haciendo que su polla saltase en el acto rozándose con su hijo sin contemplaciones, el chico quería que lo usase y eso haría, ya trataría después con su conciencia.
Separándose del beso de forma brusca igual que empezó, sujetó a su hijo por el pelo tirándolo al suelo de un golpe.
- Quieres ser mi puta no? Bien pues empieza a chuparme la polla, demuéstrame cuan deseoso estás de tenerla dentro, si lo haces bien te recompensaré follándote, sino te azotaré y te castigaré. Empieza!
Matt al oír esas palabras de su padre dichas con esa voz tan grave, lo hicieron estremecerse de excitación, tanta que su propia polla empezó a gotear, pero sin perder ni un segundo, acató la orden bajando los pantalones junto al boxer para que la enorme erección de su padre quedase libre. Esa vista, no era ni de cerca como se la había imaginado en sus fantasías, ni siquiera se acercaba al tamaño de sus juguetes, estaba en sus pensamientos hasta que sintió como una bofetada lo tiraba al suelo.
- Qué esperas? Empieza a chupar puta.
Matt reaccionó, dando primero lamidas desde la base hasta la punta a la vez que masajeaba los huevos con su mano, la otra la usaba para ayudarse a meter semejante verga en su boca, al principio le costó, pero relajó su garganta y consiguió metérsela toda, escuchando un gemido ronco de parte de su padre.
Este lo miraba con ojos sádicos llenos de lujuria, si había algo que encendía a Jhon, era lo prohibido y definitivamente, usar a su propio hijo de esa forma contaba como prohibido y lo disfrutaría mientras pudiese.
- Estás siendo una buena puta le dijo.
Mientras se agarraba a los cabellos y prácticamente violaba su boca sin delicadeza alguna, viendo como se le saltaban las lágrimas y le faltaba el aire por tener la garganta ocupada con su gran miembro envistiendo con fuerza en ella.
Volvió a darle una bofetada mientras lo separaba de su polla, haciéndolo caer al suelo con su marca en la mejilla por el golpe.
- Si realmente quieres ser mi puta, hazme ver cuánto lo deseas abriendo tu agujero para mí, dijo con voz ronca y autoritaria.
Matt no sabía si estaba excitado por esa voz que le ponía los pelos de punta o por cómo le daba órdenes, pero lo que tenía claro, es que las acataría todas sin rechistar, de modo que se acomodó en el suelo dejándole totalmente vulnerable, expuesto y tremendamente excitado y procedió a acariciarse mientras se metía los dedos para dilatarse dándole el mejor espectáculo que podía a su padre que lo miraba sin perder detalle.
Cuando ya estaba por llegar a su orgasmo por el conjunto de las emociones, por sentirse privado de cualquier tipo de intimidad mientras se masturbaba y sentir esos ojos dilatados llenos de deseos puestos en él. Volvió a recibir una orden.
- Ven aquí! En cuatro, dijo sin la más mínima delicadeza.
Matt acató de inmediato, sintiendo como empezaba a darle azotes en el culo con un cinturón hasta que sintió su culo arder, sin previo aviso estaba siendo penetrado, dándole embestidas fuertes y sin contemplaciones, estaba gimiendo al punto de creer que se quedaría sin voz, le gustaba sentirse así, su padre lo estaba usando para su placer exclusivo tocando y mordiendo por todo su cuerpo, como si quisiera dejarlo marcado para hacerlo de su propiedad, para cualquiera podía ser bizarra la situación que se estaba llevando a cabo en esa casa, pero para él no, era lo que siempre había soñado que lo tomasen de esa manera y es lo que estaba sucediendo, además del añadido de quien lo estaba usando porque sí, era eso exactamente lo que hacía usarlo y que fuese el dueño de sus fantasías lo estaba llevando al límite. Mientras estaba en su mundo preorgásmico, escuchó de nuevo esa voz que le revolucionaba todas sus terminaciones nerviosas por no hablar de su polla.
- Estás siendo una buena puta, quieres que papi te recompense con su leche?
- Sí, papi por favor dame tu leche, quiero tenerla dentro gimió Matt al borde del colapso.
- Muy bien, sólo tendrás que acatar una orden más.
- Lo que quieras papi, pero por favor dame tu leche.
- Que puta tan necesitada, me gusta. Bien la orden es que no puedes correrte.
- Qué! Por favor no papi, déjame correrme lo necesito.
- Cállate puta, dijo dando una fuerte nalgada que casi lo hizo correrse de la punzada que sintió en su polla, haz lo que te digo.
- Si papi, haré lo que mandes.
Jhon de dos embestidas más se corrió dentro de su hijo, abriéndole bien el culo para ver lo dilatado que había quedado el agujero y cómo de él salía toda su leche, fue una imagen gloriosa para él, mientras su hijo gimoteaba por no haber podido correrse. Cogiéndolo del pelo lo llevó a gatas hasta la ducha haciendo que se metiese dentro.
- Has sido una buena puta de modo que, ahora te marcaré como mi perra y eso querrá decir que ya nadie podrá volver a tocarte, eres mio, sólo para mi uso y disfrute, entendiste?
Matt asintió metiéndose en la ducha sin saber qué quería decir eso de "marcarlo" pero pronto lo averiguaría.
- Abre la boca puta y traga dijo Jhon mientras empezaba a orinar dentro de la boca de su hijo
Matt empezó a sentir ese líquido caliente caer dentro de su boca, llenándole de paso toda la cara y aunque nunca había tenido esa fantasía, si la sentía como parte de ser humillado y usado y no le desagradó del todo es más, empezaba a gustarle.
- Túmbate y abre ese agujero, quiero llenarlo y marcarlo también, ahora es de mi propiedad.
Sin rechistar lo hizo, siendo llenado de orina y humillado de una forma tóxica, pero a la vez placentera, seguía con su polla bien excitada y dolorida por todo lo que estaba pasando, en ninguna de sus fantasías, se hubiese imaginado haciendo todo lo que estaba experimentando, pero no era malo, todo lo contrario esta experiencia lo había llevado más allá que cualquier fantasía, sentir como su propio padre lo follaba violentamente dándole azotes mientras él gemía como una puta desesperada, más la experiencia de la marcación, aún lo tenía sobreexcitado, rezando porque le diesen permiso para poder liberarse.
- Mírate una perra tan puta, tan sucia y de mi propiedad te has portado bien, así que dejaré que te corras.
- Gracias papi.
- No vuelvas a llamarme papi, ya te marqué, ahora eres mío, de mi propiedad, no más importante que una silla o la alfombrilla donde me limpio las suelas ante de entrar en casa, entendiste?! A partir de ahora soy tu Amo y procura no olvidarlo o te castigaré severamente.
- Si Amo.
- Buen chico, ahora quiero que te pongas de rodillas y sujetes con tus manos tus talones y sin tocarte, tendrás que conseguir correrte, sólo recordando cómo te he follado, así que espero que me des un buen espectáculo.
- Pero Amo no puedo correrme sin usar mis ma...
no pudo acabar la frase cuando una mano se estrelló contra su cara
- No me discutas. Hazlo!
Matt se recompuso y cerró sus ojos sintiendo cada toque, cada mordida, cada azote de ese cinturón, la sensación de ser usado y humillado a más no poder, la misma que lo había mantenido excitado todo el tiempo, empezó a rozar su polla contra sus piernas a sentir como cada vez su sangre llenaba de nuevo su miembro gimiendo, mientras Jhon lo observaba apoyado contra el lavabo, desde luego nunca se imaginó en esta situación, pero a partir de ahora no podría vivir sin la sensación de tener a su hijo bajo su dominio, porque realmente había sido la mejor experiencia de su vida, ni siquiera su madre había sido tan sumisa, mientras estaba en sus pensamiento sin perderse ni uno sólo de los movimientos de su hijo, Matt llegó al orgasmo, soltando un gran chorro de esperma quedando apoyado en los azulejos de la ducha en su espalda, estaba en una nube, ni siquiera con sus juguetes había tenido tal liberación.
- Sabía que lo lograrías, pero has dejado todo manchado de tu leche, límpiala con tu lengua y cuando acabes dúchate y baja sin ropa, tenemos que hablar.
Matt al oír la nueva orden se dispuso a realizarla con devoción, en verdad le gustaba esta nueva versión de su padre, sólo esperaba que no tuviese cargo de conciencia a la mañana siguiente y se apartara de él.
Al acabar de ducharse bajó desnudo como se lo había ordenado su Amo, sintiéndose totalmente vulnerable ante él, con la cabeza baja se puso de rodillas, viendo en los ojos de su Amo total orgullo ante aquella acción.
- Ven túmbate boca abajo, tenemos que poner algunas normas para que esta situación no se nos salga de las manos, dijo palmeando sus piernas.
Matt hizo lo que se le pidió sin poner ninguna resistencia.
Al tumbarme sobre sus piernas creí que me daría más azotes, cuál fue mi sorpresa cuando sentí algo frío rozando mi culo, siendo puesto delicadamente con caricias.
- Bien pequeño lo que ha pasado hoy no puede volver a repetirse sin poner algunos límites entiendes?
- Si Amo
- Estupendo, veo que eres un chico listo, en primer lugar, debemos poner una palabra y una señal de seguridad, por muy sádico y dominante que me guste ser contigo, no quiero hacerte daño, así que deberás pensar algo y ya me lo dirás después. En segundo lugar, si quieres que esto continue...
- Si quiero Amo, dijo sin respiración Matt, mirando a los ojos a su padre y que no tuviera dudas de que aceptaría cualquier cosa, con tal de que lo de hoy se volviese a repetir.
Su padre sonrió y siguió poniendole la pomada calmante en las zonas doloridas.
- Bien, como iba diciendo, en segundo lugar, a partir de ahora estarás desnudo en casa, quiero verte en cualquier momento libre de ropa por si se me antoja "usarte", si vengo a casa con alguna visita, te mandaré un mensaje para que te vistas y serás el niño bien portado de siempre. Ser tu Amo implica que te "usaré" cómo, cuándo, dónde y con quién yo quiera.
Matt abrió los ojos sin entender la última parte, a lo que Jhon explicó que de vez en cuando, traería a casa a algún hombre para que se lo follara mientras él miraba, pero que tenía terminantemente prohibido correrse con ninguno de ellos.
Matt aceptó todas y cada una de las reglas y de ese modo empezó una nueva dinámica en sus vidas, eran padre e hijo de puertas afuera, pero al entrar en su hogar cada uno asumía su rol. Jhon "usaba" a Matt varias veces a la semana, pero nunca tan duro, ya que el chico debía seguir asistiendo a clases y tenía que descansar, pero al llegar el fin de semana todo se volvía más salvaje, haciendo que los dos por igual, dieran rienda suelta a sus juego de provocación. Matt por su parte, salía los viernes del instituto corriendo como alma que lleva el diablo para llegar a casa antes que su padre, darse una ducha rápida y mandarle una foto más que subida de tono con alguna frase de la misma índole, como por ejemplo, hoy se había puesto una diadema de orejitas de gatito y un dildo que llevaba una colita con el mensaje que decía: en casa hay una puta necesitada de polla, no tardes. Ni que decir tiene que Jhon corría por llegar a casa, para castigar a esa puta que le hacía tener una tienda de campaña, difícil de ocultar cuando iban a salir de alguna reunión.
Siempre tenían una idea nueva o reciclaban alguna que les hubiese gustado, así como descartaban con las que Matt había usado la palabra de seguridad, eran pocas pero, aún así había alguna, también se hizo habitual que una vez al mes, Jhon llegase a casa con algún hombre para que usase a Matt, él nunca supo de dónde los sacaba ni hablaba con ellos, sólo llegaban lo "usaban" bajo la mirada atenta de su Amo y cuando terminaban de la misma manera que habían llegado se iban.
Su relación fue creciendo en confianza no sólo, como padre e hijo sino como amantes, se complementaban perfectamente y así seguirían porque era la vida que ellos habían elegido, daba igual si el mundo los aceptaba o no, ellos así se amaban.