Capítulo 1
National City
Tierra Prime
Departamento de Lena Luthor
Kara Pov
Desde los 13 años mi vida ha sido un constante sube y baja de locuras, había tiempos buenos, muy buenos, normales, malos y muy malos, sin embargo, ahora todo parecía un balance entre normal y bueno, había derrotado a Lex y Nixly, había recuperado la “amistad” de Lena, tenía una nueva sobrina que habían adoptado Alex y Sam, era una de las reporteras mejor pagadas de mi ciudad a quien hace un año le habían otorgado el Pulitzer, aun así me sentía incompleta y por supuesto que sabía porque, me siento atraída por mi mejor amiga, atraída es poco estoy completamente enamorada de ella, y como es de esperarse ella no lo sabe. Hace un mes me armé de valor y le platiqué a Alex sobre mis sentimientos por ella, ese viernes en la noche habíamos planeado diferentes maneras de como confesarme con Lena, una carta, un mensaje, una nota de voz o pedirle una cita, cuando tomé el teléfono para hablarle todo se torció, un dolor en el abdomen bajo me imposibilito durante más de 4 días, para cuando volví a la realidad, parte de la Torre estaba patas arriba y Nía se mantenía a un kilómetro de distancia de mí, además de que desperté con mi hermana y John apuntándome con armas y mis muñecas atrapadas bajo unas esposas con Kryptonita. Mi cuerpo había cambiado en cuanto lo sentí de inmediato supe, mi biología Kryptoniana me había vuelto a jugar en contra no sé ni por cuanta vez desde que llegué a este planeta. Tuve que alejarme unos días de todos, poniendo de excusa una emergencia familiar en mi trabajo, mientras que a Lena simplemente la evadí, porque si había alguien a quien ya no podía ocultarle algo era a ella, oh Rao es que solo tiene que mirarme con esos ojos verdes y alzar una ceja y ya me siento muerta en vida, aunque para mi buena suerte no era tan difícil evadirla ya que ella también había estado ocupada todo este tiempo, y eso me lleva aquí con ella en su departamento, buscando la manera de confesar mis sentimientos sin salir huyendo además de la otra sorpresa dramática de mi vida.
Maldita sea, ¿cómo se supone que debería decirle esto a Lena?, le prometí que ya no habría secretos entre nosotras, pero este era muy vergonzoso como para tener que conversarlo justo con ella, siempre me digo a mi misma que Lena es una científica y que ella se irá por esa rama y pedirá detalle a detalle el por qué ese cambio en mi cuerpo, y para mi desgracia al igual que Alex ella querrá saber todo y de seguro hacer pruebas, solo que a diferencia de Alex querrá ir más allá, conozco muy bien a mi “amiga”, ella irá con todo, ya puedo imaginarla en el laboratorio haciendo pruebas solo para asegurarse de que estuviera bien, cosa con la cual por supuesto estaría de acuerdo siempre si no fuera algo tan incómodo ¿cómo puedo decirle que ahora tengo pene?, que ahora puedo oler cuando las mujeres menstrúan y en especial cuando están ovulando y que respondo a eso queriendo, pues procrear. Lo peor de todo es que había planeado confesarle mis sentimientos durante meses, había escrito y ensayado un discurso, maldición Rao ¿¡Por qué me haces esto justo ahora!?
–Kara, ¿estás bien? – Lena me miraba fijamente con curiosidad, mientras destapaba la caja de ensalada, habíamos quedado en cenar juntas en su departamento para ponernos al día sobre lo acontecido en nuestras vidas las últimas semanas, mi se ha vuelto un desastre, otra vez, y para mi mala suerte lamentablemente esta vez tocó comida saludable, asi que no puedo ahogar mis penas en una delicia grasosa.
–N…no, digo si– bien hecho Kara Danvers si no tenías la atención de Lena pues ahora la tienes, y que atención, Lena me estaba mirando fijamente cosa que yo no tenía el valor de hacer, porque me niego a hacer este momento más incómodo, levantando la vista del suelo me fijé en la ropa de la oficina que llevaba todavía, solo se había quitado los zapatos, pero esa falda que abrazaba completamente sus curvas, esa blusa que dejaba un pequeño escote el cual no he podido dejar de apreciar desde que llegué, después mi vista subió por su largo cuello, apreciando su precioso lunar. Ok concéntrate no es momento de pensar en el maravilloso cuerpo de Lena eso solo hará que te excites y que por ende tengas una erección y entonces si tendremos un gran problema – Hay…algo que… debo decirte.
–Claro…puedes contarme cualquier cosa– contestó muy amable enfocando sus ojos en mí, bien Kara esa es la señal, solo arroja una de las dos bombas primero.
–Hace unos días me ocurrió algo extraño– Lena asintió mientras se llevaba una porción de ensalada a la boca, mi mente se quedó en blanco observando esos labios y como los lamia, esos labios tan besables, deben ser tan suaves como se ven, me pregunto cómo será su sabor y como sería tenerlos alrededor de mi p…
–¡Kara! – Lena me seguía viéndome fijamente.
–¿Eh? — pregunté parpadeando varias veces, despierta Kara.
–Te quedaste en silencio de repente, de verdad ¿estás bien? Haz estado algo distante estas semanas ¿ocurre algo? –me miró con preocupación.
–Es que…yo…– Lena apartó el plato de ensalada y se encaminó hacia mi lado, estábamos sentadas en el suelo, encima de una alfombra blanca bastante suave.
–¿Qué sucede Kara? Me estas preocupando – comentó sentada a mi lado, con una expresión de suma preocupación en su rostro, no pude evitar oler su perfume, pero más aún la fragancia debajo de este, su aroma natural y uno mucho más dulce que desprendía su cuerpo, cerré los ojos seducida por el aroma.
–Estas ovulando– susurré hipnotizada, tanto asi que mi voz salió tan gruesa y áspera que el rostro de Lena cambio de la preocupación a la sorpresa para luego tornarse rojo a más no poder.
–Co…como lo… ¿cómo lo sabes? – tartamudeo la pelinegra, Lena tenía los ojos muy abiertos y el sonrojo en sus mejillas al igual que el mío no parecía querer desaparecer.
Bien hecho Kara Danvers que manera de abarcar el tema.
–Yo, bueno, es una de las cosas que quería contarte– Lena prestó atención– en mi planeta existían dos tipos de sexos, el primario y el secundario – inmediatamente dicho esto el rostro de Lena reflejo su curiosidad científica. – el primario es igual que el de los humanos, ya sabes los que desarrollan la características femeninas y masculinas por así decirlo en apariencia, luego está el secundario que hay tres categorías, que son Alfa, Beta y Omega, los alfas y Omegas tienen las características mm…peculiares, pasan por ciclos de rutinas y celos.
–¿Cómo ciertos grupos los animales?
–Si así es.
–Pero ¿qué tiene que ver esto contigo? Digo ya pasaste la pubertad hace tiempo y presentaste dichas características ¿no?
–Bueno…yo, ¡agh! maldición te mostrare el video que hizo Alex del holograma de mi madre explicando todo– dije sacando una memoria USB de mi bolso– ¿Puedo? – dije señalando su televisor.
–Claro.
Puse el video informativo cuando inició noté como Lena pasaba de la confusión, al asombro y luego a la curiosidad, sabía lo que pensaba, de seguro me pedirá que le deje una copia del video para hacer su propia investigación e hipótesis, solo imaginarla en su laboratorio tratando de aprender todo lo que pueda de la naturaleza Kryptoniana me fascinaba.
Cuando el video concluyó Lena me miró asombrada.
–Entonces, ¿has presentado tu segundo sexo?
–Sí, soy… un alfa.
–Ósea que tienes…?
–Si
–Y ¿eres fértil?
–Si…
–Tu primo también es un Alfa?
–No él fue afortunado y es un Beta.
–Pero si no hay más Kryptonianos, aparte de tu primo y tu eso significa que tampoco hay más Omegas, entonces ¿cómo podrás, ya sabes pasar tu rutina?
–Puedo estar con humanas claro está, si agoto mis poderes o utilizó luz de sol rojo para reducirlo siempre y cuando no esté en mi rutina, sin embargo, no sería lo mismo, los Omegas producen ciertas feromonas que yo capto y calman los efectos y viceversa, pero llegado el momento si quiero ya sabes tener hijos de la forma tradicional seria con una Omega, además de que los días de mi rutina serán una tortura.
–¿Te importa si me quedó con el video? ya sabes para estudiarlo– preguntó haciéndome ojitos, la carcajada que salió de mi boca, hizo que Lena frunciera el ceño y cruzara los brazos mientras me miraba– ¿Qué es tan gracioso?
–Es qué…sabía que dirías eso– antes de que replicara hablé– sí, si puedes quedarte con el video– abrió la boca para hablar, pero de nuevo le impedí formular una pregunta– y si también puedes consultar el holograma de mi madre para más información.
–Gracias…siento que no puedas disfrutar libremente de tu sexualidad– asentí ante aquello haciendo una pequeña mueca– aunque no has pensado en una solución.
–¿A qué te refieres?
–Si el sexo secundario de los Omegas es algo de la biología Kryptoniana, significa que tu padre o tu madre era uno ¿Sabes que quiere decir eso? – obviamente sabia, pero quería seguir escuchándola hablar– en tu ADN están los genes para reproducir los caracteres sexuales de un Omega, podríamos recrearlo y modificar el ADN de una posible pareja, ya…ya sabes en el futuro…alguien con quien quieras pasar el resto de tu vida– eso ultimo lo dijo en un susurro y con una cara bastante sombría que me hizo alzar las cejas, ¿Por qué lo dices en ese tono?
Algo dentro de mí me dice que mis sentimientos hacia ella serian correspondidos, en verdad correspondidos, supongo que la forma en que me mira, o la manera en que actuó cuando supo que le había mentido, parecía más herida que enojada, como si una pareja de años le hubiera sido infiel y como incluso en medio de nuestras disputas se acercó a mí a consolarme cuando Jeremiah murió, tengo tanto miedo a ser rechazada, tantas noches en el pasado estuve a punto de decirle pero por alguna razón siempre retrocedía, optando por el camino de los cobardes, esta situación me estaba matando, tenerla tan cerca y no poder besarla, el tener que dejarla ir cuando nos abrazamos, tocar la piel de sus dedos, de su cuello y sus mejillas cuando nos saludábamos y no poder avanzar a más, tengo miedo, mucho miedo al rechazo, pero bueno el que no arriesga no gana, RAO dame fuerzas, creo que este es el momento adecuado.
–Si…sobre eso– no sabía cómo empezar mi confesión– ha…hay una chica– Lena detuvo su mano a medio camino del plato de ensalada, y me miró alzando esa ceja tan característica de ella, con toda esta charla nos habíamos olvidado de comer
–¿A sí?
–Ella me gusta mucho.
–¿La conozco? ¿Es amiga nuestra?
–Si la conoces
–Y ¿cómo es ella?
–Es hermosa– comenté sonriendo conectando mi mirada con sus hermosos ojos– tiene los ojos claros y es muy rica – dije jugando para que captara la indirecta.
–Es Andrea
–¿¡Que!? ¡No! ...Andrea es hermosa pero no es mi tipo.
–¿Y cuál es tu tipo? Por eso me has cancelado estas últimas semanas porque te estabas viendo con ella– me acusó, Lena empezaba a enojarse trataba de disimularlo, pero sus latidos la delataban, maldición esto se está trastornando no era así como debía continuar, está celosa, otra habilidad sumada por mi genética Alfa podía oler las emociones, rápido Kara inventa una excusa antes de que le eche Kryptonita al próximo café.
–¡No!, Lena no me he estado viendo con ella estas semanas– respondí muy rápido, pero Lena negaba con la cabeza, obviamente no me creía– ¡hablo en serio! ¡apenas podía estar cerca de una mujer sin querer penetrarla con fuerza en el suelo! – después de decir aquello me arrepentí inmediatamente, llevé mis manos a mi boca tapándola, sintiendo mi cara arder, el rostro de Lena también enrojeció, mientras yo quería decir algo, cualquier cosa para que no se instalara un silencio tenso, pero no me salía el habla.
–Wow…– fue lo único que dijo, Lena mordió su labio inferior, un gesto que en este momento me estaba matando, el silencio incomodo que tanto temía lleno la sala– ¿es por eso que has estado tan distante estos días? Tenías tus sentidos… alterados.
–En parte si… últimamente mi cuerpo reacciona a cualquier estimulo externo ya sea físico o aquellos captados por mi…vista – Lena comprendió inmediatamente a que me refería, trato de ocultar la sonrisa, pero no lo logró.
–Pero ¿por qué te ocultabas de mí? Y antes de que lo niegues, sé que me estabas evitando te conozco muy bien Kara – me acusó con una expresión de enojo, que si no fuera por su tono de preocupación ya habría corrido hacia la puerta, suspiré ruidosamente captando aún más la atención de Lena.
–Estar cerca de ti…hace que no pueda controlar mis…impulsos– Lena frunció el ceño así que volví a hablar aclarando mi garganta– eres la mujer más hermosa que he conocido – El sonrojó intensó volvió a cubrir su rostro.
–Gra…Gracias tú también eres hermosa…pero Kara somos amigas jamás haría algo que te incomodara.
–La cosa es que el solo verte cautiva mis sentidos– dije mirándola fijamente – tu voz cuando me hablas, es como la más relajante de las melodías– Me acerque más a ella en la alfombra– tus ojos brillantes que con una mirada son capaces de poner de rodillas al más poderoso de los dioses– esta vez miré y toque sus labios con mis dedos lentamente – esos labios tan carnosos, que me suplican por un beso– esta vez estaba a centímetros de su rostro – y lo mejor o peor ese olor tuyo que atrae e hipnotiza los sentidos– dije oliendo su cuello depositando un suave beso en este, para luego subir por su mandíbula lentamente.
–Kara– mi nombre salió como un gemido, de anhelo y deseo de más.
–Y la razón por la que me aleje de ti estas semanas, es porque no podía controlarme, apenas puedo evitar ocultar mi excitación, imagina lo que hubiera pasado si estuviera cerca de ti durante mi rutina, sería peligroso– sostuve su rostro con ambas manos– podría haberte lastimado, y eso es algo que jamás me perdonaría, pero ahora que mi mente está más clara– descendí una de mis manos a su cintura y la acerque a mi cuerpo– quiero que sepas Lena Luthor, que me gustas, me gustas tanto como no puedes imaginar y solo Rao sabe cuánto te deseo, así que te daré la oportunidad de rechazarme, si lo haces nuestra amistad continuara como siempre aunque sea difícil para mí, pero si no entonces te voy a besar– la mano que continuaba en su rostro la baje a su cintura para sostenerla mejor– ¿Quieres que te bese Lena?
–Si– respondió como si fuera una súplica, sin esperar más la besé de manera lenta, Lena cerró sus ojos instintivamente acción que también copie disfrutando de la sensación de sus labios en los míos, su suavidad, saboreé cada espacio en su boca, mordiendo su labio inferior arrancándole un gemido, esto es la gloria, pensé intensificando más el beso, abriéndome paso en su boca con mi lengua, desatando una pequeña lucha interna entre ambas, por el control de dicha acción, aun estábamos sentadas en el suelo así que levante a Lena e hice se sentará en mi regazo, Las manos de la pelinegra acariciaron mis hombros y después subieron a mi rostro – no sabes cuánto soñé con este día– dijo cuándo nos separamos del beso– Creí que toda esa tensión entre nosotras era producto de mi imaginación, de mi mente que fantaseaba todo el tiempo contigo.
–Cumpliré todas y cada una de tus fantasías– Besé su cuello, aguantándome las ganas de agarrar su piel con mis dientes, tenía unas ganas inmensas de morderlo – no sabes cuánto he pensado en arrancarte la ropa desde que llegué– la miré y subí los pliegues de su falda – no puedo hacerte mía hoy, pero no me iré de aquí sin probarte – susurré levantando a Lena para colocarla en el sofá– ¿Quieres que me detenga? – Ella negó– quiero escucharte decirlo ¿Quieres que me detenga?
–No… no quiero que te detengas– susurró con los ojos encendidos en deseo, mientras yo terminé de subir la falda a su cintura, tomé su ropa interior y la deslicé lentamente hacia abajo, hasta que quedó fuera de sus piernas, la coloque en el bolsillo trasero de mi pantalón. Me acerqué al rostro de Lena y le di otro beso intenso pero corto que el anterior, la miré directamente a los ojos y después descendí, llevando mi boca directo a su centro– ¡Kara! – jadeo con la voz temblorosa, el sabor de sus pliegues era exquisito, dulce a mi paladar, por eso olía tan bien, su cuerpo añora el placer, tal vez sea el tiempo que tenía sin pareja o simplemente se debía a la ovulación, pero ella en verdad pedía a gritos ser tocada, me propuse hacerla disfrutar como nunca, pasee mi lengua por todas sus partes, cuando subí a su clítoris, , lo sostuve durante un breve periodo en mi boca succionando, dicha acción fue tan placentera que un sonoro gemido salió de sus labios, Lena trató de cerrar las piernas pero la detuve abriéndolas aún más, imposibilitándole su cierre, quería tener acceso a toda ella llevó sus manos a mis hombros apretándolos, como si quisiera apartarme– ¡Aagh! – gimió como si de una tortura se tratase, libere la protuberancia de mi boca, dándole un pequeño respiró, que terminó de inmediato cuando mis dedos lo aprisionaron, llevé mi boca a su centro comenzando a estimular sus paredes acariciando la extensión con mi lengua— Kara— volvió a gemir alzando la cadera, su respiración comenzó cortarse y su cuerpo se estaba tensando, por instinto sus piernas intentaron volver a cerrarse, así que las tome y las puse sobre mis hombros impidiendo su cierre y dándome aún más acceso, Lena arqueo la espalda echando la cabeza hacia atrás, sus manos fueron a mi cabeza, sosteniendo mi cabello con fuerza – ¡estoy cerca! – gritó tratando de empujar mi cabeza pero tampoco se lo permití, quería que su orgasmo llegará a mi boca– Kara… por favor… ¡agh!– suplicó intentando que alejara de ella, pero en cambio aferre mis labios mucho más a sus pliegues, aumenté la velocidad en los movimientos de mi lengua, podía sentir sus paredes contrayéndose alrededor de mi lengua, palpitando descontroladamente desencadenando por fin su orgasmo del cual tomé cada gota de sus fluidos, mientras ojiverde apretaba mi cabello con un leve temblor por los espasmos que cubría su cuerpo, aun con sus piernas en mis hombros, separé mi boca de su centro y limpie mi barbilla pasando mis dedos por ella para luego lamer mis dedos mientras miraba a Lena a los ojos.
–Tienes un sabor tan exquisito– murmuré con una sonrisa, la ojiverde no decía ni una palabra, solo me mira respirando de forma entrecortada, quite despacio sus piernas de mis hombros y bajé los pliegues de su falda.
–Kara, mis bragas…– comentó aún con la respiración agitada.
–Me quedaré con ellas mientras tanto – dije sonriendo con malicia notando como las mejillas de Lena se enrojecían levemente – debo irme.
–No, aun faltas tú– dijo incorporándose, tomo mi mano y me obligó a sentarme en el sofá justo donde estaba ella hace unos segundos, antes de que hiciera cualquier movimiento, la hice sentarse junto a mí en el sofá y tome sus manos.
–Lena mi objetivo hoy era confesar mis sentimientos hacia ti y demostrarte que en verdad me interesa ser más que una amiga para ti, lo que acaba de pasar… yo quería darte placer, no te sientas obligada a corresponder, no tiene que pasar todo hoy ¿Comprendes? – Lena me sonrío asintiendo y se acercó a besarme.
–Comprendo, pero yo también quiero que tú disfrutes y probarte– susurró levantándose del sofá—déjame complacerte— dijo a medida que se arrodillaba frente a mi, está de más decir que ya tenía una gran erección, iba a desabrochar mi cinturón, pero Lena me detuvo– déjame hacerlo– Con lentitud desabrocho la fina correa de mis pantalones para luego desabotonarlos y abrir el cierre, levanté las caderas para que deslizara mis pantalones hacia abajo ella luego también deslizó mi bóxer, cuando mi pene estuvo completamente liberado Lena lo tomo con ambas manos y me miró con los ojos muy abiertos– ¡Demonios Kara! — gritó aturdida con las pupilas de sus orbes verdes dilatadas— Es muy…grande…y grueso— murmuró fascinada inspeccionándolo de arriba bajo, oh no esta es su momento científico— ¿cuánto te mide? – preguntó de forma tan seria y con un tono curioso que no pude evitar reírme porque sabía que esa pregunta en parte se debía a su curiosidad científica, ya me la imaginaba preguntando si todos los especímenes alfas eran de gran tamaño.
–Te lo diré después–respondí al notar como sus ojos no se apartaban—Lena— la llamé sosteniendo sus mejillas logrando que me mirara, ella parpadeo varias veces antes de recordar lo que estaba haciendo, por lo cual pareció despertar de su ensoñación empezando masajear mi miembro con ambas manos — ¿Qué estás pensando? — pregunté al notar la mirada de asombró en la ojiverde cada que sus manos subían y bajaban.
—Es… es que… no lo sé… se siente tan duro y suave a la vez…— murmuró fascinada.
—¿Lo estás comparando con uno humano verdad? — pregunté en un tono de burla, aunque mi voz salió algo tensa porque ella se sonrojó de inmediato, lo que significa que adiviné— Un día te mostraré cuan diferente es al de los demás que has probado— susurré en un tono grave, a mi alfa no le había gustado para nada que ella estuviera pensando en otras personas.
—N…no… no es lo que crees — respondió de inmediato — de verdad— insistió — solo lo miraba para saber si físicamente era diferente al de un humano, nada más— respondió divertida, aumentando el movimiento de sus muñecas, provocando que entrecerrara mis ojos y que apriete la mandíbula. Lena comenzó a lamer la punta, no pude apartar la vista de sus labios, esos labios, que tanto había deseado, al fin hacían lo que tanto había querido desde hace tiempo, fue hermoso verla absorber la punta de mi longitud, que sus labios lo abrazaran, permitiendo que la humedad y calidez de su boca me cubrieran, si definitivamente si, la quiero como mi Omega, quiero tenerla debajo de mi suplicando que la penetre y darle todo.
—¡Aagh! — mi propio gemido me había sacado de mis pensamientos, cuando se trataba de Lena siempre me alcanzaba mi lado salvaje, la pelinegra había introducido una parte en su boca donde dentro de esta, ella acariciaba mi grosor lentamente con su lengua, un sonido de chapoteo y humedad lleno el ambiente, su saliva que lubricaba aún más mi miembro, se desbordaba por su barbilla, la vista de Lena se había concentrado hacia abajo enfocada en darme placer, oh Rao, pensé para mí misma cuando la pelinegra liberó mi pene por completo para proceder a lamerlo desde la punta hasta la base, para luego ascender en el mismo modo, —¡Ogh! ¡Lena! — jadeé cuando su lengua se posó sobre la punta otra vez y sus labios volvieron a envolverla, mi cabeza comenzaba a dar vuelta, sostuve su cabeza, acariciando sus largos cabellos negros, empuñando unos cuantos mechones detrás de su nuca, llevé mi otra mano a su mandíbula e hice que parará por un momento– Me voy a levantar del sofá— dije con la garganta seca— quiero que me mires a los ojos mientras lo haces, no apartes tu vista ¿bien? — Lena asintió, dejando salir mi miembro de su boca soltando un montón de hilos de saliva que los unían, tuve que maldecir en mi mente ante esa escena tan caliente, así que me apuré lo más que pude poniéndome de pie, ella continuo arrodillada solo que más erguida, volvió a introducir mi miembro en su boca y continuo succionando, mientras otro gemido salió de mis labios, colocando suavemente mis manos en su rostro, una de ellas fue a agarrar su cabello otra vez – Mírame Lena– pedí entre gemidos, su vista se centró en mí, era muy erótico verla arrodillada frente a mí, con sus grandes ojos mirándome fijamente mientras su cabeza iba hacia atrás y adelante, mi vientre bajo comenzó a enviar punzadas de placer—¡Lena!— gemí tratando de hablar coherentemente— estoy a punto…cuando…vaya… ¡agh! llegar, tienes que…apartarte– eso hizo que Lena aumentara la velocidad, aunque más de la mitad de mi miembro se quedaba fuera de su boca, lo único en lo que podía concentrarme eran sus labios envolviendo y engullendo todo, cerré mis ojos sucumbiendo al placer, tensando mi cuerpo– ¡Lena! – quise apartarla pero su boca se aferró más, sus manos apretaron mis muslos, evitando que la apartara, mis fluidos salieron disparados dentro de su boca, eran tantos que Lena se apartó bruscamente mientras tosía, con los ojos aguados y parte de mi semilla esparcida por sus labios y mejillas, cundo fui consciente de mí misma, y la nube del reciente clímax se disipó, dejando que la razón regresara a mí, me acerqué a ella que aun tosía– ¿Estas bien? – sostuve su rostro.
–Si… tenía planeado tragarlo todo, pero era mucho– respondió mientras me miraba con una sonrisa apenada, tomé una de las servilletas de la mesa y con cuidado limpié mis fluidos de su cara – quiero ser tuya– susurró con deseo.
–Yo también quiero eso Lena, pero es un paso muy grande…aún no hemos siquiera empezado analizar mi ADN, no quiero que te hagas ilusiones si las cosas fallan, además nunca te pediría que modificaras tu ADN por mí, es un sacrificio muy grande – Me aparte de ella para abrochar mis pantalones.
–Pero quiero hacerlo, Kara hemos sido amigas por más de 5 años, albergando sentimientos la una por la otra, hemos pasado por tanto juntas, sé que es apresurado, pero no imagino mi vida sin ti –Levantándose de suelo, tomo mi rostro entre sus manos– El ADN Kryptoniano y el Humano son similares en muchas cosas, lo mejor sería empezar desde mañana, si no te importa, necesitaría muestra de tus fluidos– levanté una ceja sugestivamente, lo que ocasionó su sonrojo– me refiero a muestras de sangre específicamente, aunque también necesitaría muestras de tu semen, quiero analizarlo en mi laboratorio en L-Corp – iba a replicar– no te preocupes tengo mi propio laboratorio privado, solo yo tengo acceso, puedo darle una tarjeta a Alex por si quiere ayudarme con la investigación.
–Está bien, buscaré el holograma de mi madre y recopilare todo lo que tengas que saber, en Krypton había muchos conocimientos en bioingeniería centrados en la modificación del genoma, te los traeré, en cuanto a las muestras te las entregaré mañana a primera– atraje a Lena para un abrazo.
–Estas más alta–Susurró, ocasionando un suspiro de mis labios.
–Es para protegerte mejor –Bromé como si fuera el lobo hablándole a caperucita – Uno de los cambios ocasionados por mi nueva biología he tenido que donar ropa que ya no me quedan– me despegué un poco para mirarla– ¿Desayunamos juntas mañana?
–No terminamos de cenar– dijo mirando la cena en mesa.
–Ya estoy muy satisfecha– comenté riendo cosa que ella también hizo – es hora de irme – dije bajando mis manos a su cintura– sueña conmigo– la besé lentamente.
–Mmmm…eso será un placer, guardaré las sobras – después de guardar la comida en el refrigerador, nos dirigimos a la puerta– Buenas noches Kara– dijo robándome un beso rápido.
–Buenas noches Lena.