10 maneras para soportar a un engreído- PressTen

Summary

Parte II de 10 pasos para recuperar a un imbécil Geten le dio sus flores favoritas a Atsuhiro... Lo malo es que Atsuhiro termino cayéndole mal Geten por esto

Status
Complete
Chapters
11
Rating
n/a
Age Rating
18+

1. No lo dejes ser el centro del universo

Cuando a Atsuhiro le dijeron que irían a la casa de los Todoroki para convivir con las personas de la iglesia, él no quería ir, el hijo mayor de ellos no era de su edad, Touya tan solo tenía 10 años y él 14, claro que no podría llevarse bien con él. Hasta que lo conoció en la camioneta fue que vio que era divertido y un poco maduro para su edad.

–El terreno de mi familia es gigante, se supone que ahí viviremos todos– Comentó el pelirrojo

–Mi familia vive en un vecindario y tengo un vecino demasiado ruidoso que tiene un gato gordo

–Yo tenía un hámster pero lo tuvimos que regalar por que Geten era alérgico, ni vivimos en la misma casa y me molesta su existencia– Dijo el menor mientras fruncía el ceño

–Iremos a comprar fruta para tu tía ¿Quieren bajarse?– Preguntó Rei mientras se estacionaban

–¡Sí! Atsuhiro ven, debemos escoger frituras, en casa casi no tenemos por que la abuela no las permite

El castaño no pudo replicar, ahora se retractaba de lo que había dicho hace algunas horas, Touya era un chiquillo alegre, claro que mimado, lo cuál esperaba de un niño rico, sus hermanos eran un poco más tímidos pero eran igual de tranquilos, ahora veía al pelirrojo cómo un pequeño hermano menor.

Cuándo entró al terreno de los Himura quedó impresionado, eran la palabra de elegancia y personas sofisticadas, amó los jardines llenos de flores, las fuentes que tenían ángeles hasta arriba o los rociadores en el pasto de las mansiones para mantenerlos con vida.

–La casa blanca con esas rosas rojas es mi casa– Comentó Touya mientras bajaban las compras– Mi padre odiaba ver todo tan blanco que decidió traerle vida a este lugar

–Ya veo– Atsuhiro no dejaba de mirar el lugar, era verdad que todo estaba blanco, silencioso, hasta que vio una casa azul claro frente a él

–Te haré un tour por toda mi casa, le pediré permiso a mi padre, espera aquí– Touya dejó al castaño en la entrada– ¡No pedí tu opinión mamá! ¿Sí puedo entonces, padre?

–Está bien Touya– Escuchó a Enji hablar desde el patio trasero

–Ven sígueme, te mostraré todo el lugar ¿Quieres ir al sótano? Es un poco tenebroso

–A dónde tú me guíes está bien– Comentó el castaño un poco divertido

Atsuhiro se dio cuenta de la diferencia de clases sociales, Touya vivía en una hermosa mansión con más de 15 habitaciones y 3 pisos, tenían un gimnasio y cuando miraba hacia la parte trasera de la casa había más terreno dónde se construirían las nuevas casas de la siguiente generación.

Él tan sólo tenía una casa de dos pisos con 3 habitaciones y un mini jardín delantero, sus padres apenas la estaban pagando y el carro que tenían ya no funcionaba bien, se sentía superado por la fortuna de la familia de Touya, le tuvo envidia al menor, tenía su vida arreglada.

–¿Te gusta el bádminton?– Preguntó Touya mientras estaban en la sala de juegos

–Nunca lo he jugado– El pelirrojo sacó dos raquetas y varias pelotas

–Hoy te mostraré, es más divertido de lo que crees– Comentó nuevamente el pelirrojo mientras bajaban las escaleras– ¿Debería invitar a Fuyumi?

–No lo sé ¿Tú quieres?– Preguntó Atsuhiro cómo si le interesara

–Realmente no, está mejor con mi mamá en la cocina– Touya abrió la puerta y salieron al jardín delantero– Te explicaré las reglas son muy sencillas

Touya le dio un pequeño tutorial de como jugar bádminton, para el castaño fue cómo escuchar a un anciano hablar, no podía creer que al pequeño pelirrojo le interesara un juego así de aburrido a esa edad. Comenzaron a jugar hasta que elvolantevoló detrás de él, al girarse lo vio, un pequeño albino mirándolo con seriedad desde el balcón, a los segundos ingresó nuevamente a su casa.

–¿Quién es él?– Preguntó el castaño impactado

–Es el tonto de Geten– Atsuhiro miró a Touya, escuchaba desagrado en su voz– Es mi primo

–No lo he visto en la iglesia– El pelirrojo miró a la casa, tomó un pedazo de tierra y lo lanzó a una ventana– ¿Por qué hiciste eso?

–Él es el omega perfecto de la familia, lo que mi abuela buscó desde que casó a todos sus hijos– Atsuhiro no podía creer que el pelirrojo le estuviera contando el chisme familiar– Fuyumi es perfecta también pero no le gusta a mi abuela por sus mechones rojos

–¿Qué tienen de malo?– Atsuhiro no dejó de ver la casa del albino, podía ver su pequeña sombra

–Por que los Himura son de cabello blanco y gracias a mi papá arruinamos la estética de la familia, pero ¿Has visto a su padre? Es horrible y tiene el cabello naranja

–Ni siquiera conocía a Geten– Atsuhiro miró a Touya quién parecía enojado

–Es Rikiya Yotsubashi, ahora Rikiya Himura, la abuela es tan obsesiva que hizo que se cambiara su apellido el día que nació Geten, ella dice que es el único con futuro de la familia

–¿Por qué diría eso? ¿No crees que es cruel?– El pelirrojo negó

–Los Himura siempre han tenido omegas, así que cuando nací esperaban que lo fuera, La Abuela al ver mi cabello rojo les dijo a mis padres que lo podían ocultar con una peluca o rapándome hasta que saliera blanco... no funcionó

–Eso suena loco ¿Porque haría eso tu Abuela?– Atsuhiro ahora sí estaba interesado en el chisme

–Por que somos uno de los clanes más importantes, no puede dejar caer el apellido... iba a ser Touya Himura pero no se pudo por que mi mamá rompió el pacto que tenían antes de casarse

–Me imagino que La Abuela no estuvo feliz por eso

–Claro que no, nos quitó el 50% de la herencia, ahora la tiene Geten– Touya lanzó la raqueta hacia el suelo y se cruzó de brazos– Yo odio el bádminton pero a la abuela le gusta y nos hace practicarlo, Geten es el favorito, él que tendrá la mitad de este lugar

–¿Y eso te molesta?– Atsuhiro no podía creer que un niño estuviera interesado en la herencia

–No realmente pero su casa es azul porque Geten pidió eso de cumpleaños, todas las demás son blancas... recuerda que por él me quitaron a mi hámster, de hecho soy el renegado de la familia por no ser un omega y tener el cabello rojo, mi abuela me odia

–Odiar es una palabra fuerte– Touya frunció el ceño y negó– Entonces ¿Nos cae mal Geten por ser el omega de la familia y porque tendrá la mitad de la herencia?

–El 90%, seguro la abuela ya tiene hasta con quién se casará, me imagino que será alguien de la alta sociedad, escuché que me buscará a un omega para intentar arreglar nuestra parte del linaje

–¿Todos tus primos tienen el cabello blanco?– Atsuhiro se sentó en el jardín junto al menor

–Sí... Natsuo pudo salvarse, él tiene el cabello blanco, lo malo es que descubrimos que es un alfa– Touya bufó y miró al castaño

–Sí te sirve de consuelo, las flores de su jardín se ven bien

–Gracias tamb...– El pelirrojo se giró, Geten estaba en la puerta de su casa con una yukata, la madre del menor saludó a Touya y a Atsuhiro

–¿Cómo les fue en la iglesia Touya?– La mujer les dio una tierna sonrisa pero Touya le sacó la lengua

–Hola Geten ¿Cómo estás? ¿Puedes hablar conmigo o no tienes permiso?– El pelirrojo se acercó a la cara del menor, comenzó a reír y sacarle la lengua

–Iremos a ver a la abuela ¿Quieres venir? Tu amigo puede acompañarte– Touya negó rápidamente

–Todavía no toca mi vista del mes, así que paso... Diviértete con la abuela y su casa llena de silencio– La madre de Geten regresó a la casa dejando al albino junto a su primo

–Hola Touya– El albino le hizo una reverencia pero el pelirrojo lo empujó haciendo que cayera

–Mira, él es mi nuevo amigo Sako Atsuhiro, cómo yo sí puedo salir de la casa te lo presento– Geten se levantó con dificultad, sacudió su yukuta y le hizo una reverencia a Atsuhiro

–Mucho gusto– Geten cerró los ojos y volvió a ponerse derecho lentamente

–¡GETEN!– Touya frunció el ceño, era La Abuela, caminaba con la elegancia de siempre, alzó su bastón y golpeó la espalda del albino– Debes estar derecho y no hables con estos alfas hasta que te lo permitan... Touya borra esa expresión de tu rostro, te harás anciano

–Sí Abuela...– Touya se puso serio y miró a Atsuhiro quien miraba hacia abajo

Antes de que la anciana pudiera decir algo, Rei salió rápidamente de su casa, rescatando a su pequeño hijo y Atsuhiro. El castaño estaba sorprendido, siempre pensó que eran una familia ejemplar pero con todo lo que le dijo Touya podía ver que no.

–¿No crees que tu abuela exagera con tu primo?– Preguntó Atsuhiro mientras comían

–Claro que no, él es un omega... mi abuela solo le enseña cuál es su lugar y cómo tratar a los alfas

–Pero es un poco cruel, a mi también me lo hace pero no tanto cómo a Geten, ya que no soy la omega perfecta– Comentó Fuyumi mientras metía espaguetis a su boca

–Eso les pasa por ser omegas– Touya siguió comiendo normalmente

Cuando Atsuhiro llegó a su casa se quedó pensando en la actitud de Touya, aunque él dijera que su abuela le caía mal, ella se había encargado de hacerlo así; le enseñó que al ser un alfa podía tratar a los omegas cómo quisiera y no le dirían nada.


El castaño y su familia siguió yendo todos los domingos a la casa de los Todoroki por 2 meses enteros, de vez en cuando veía a Geten desde su ventana mirándolos, limpiando la casa, estudiando o con la abuela repasando poesía en su mecedora.

–Hoy vendrá Geten y su familia a comer– Comentó Rei mientras entraba a la casa con un refractario

–¿Por qué? ¿Acaso tiene permiso de la abuela?– Preguntó Touya mientras jugaba con su Xbox

–No está la abuela, así que aprovecharán a venir, hace mucho ya no van a la iglesia por lo mismo– Comentó Rei mientras le entregaba el refractario a la mamá del castaño

–¿Tendremos que guardar las frituras?– Preguntó Fuyumi mientras comía sus bolitas de queso

–Sí, ya saben que Geten no puede comerlas– Los niños soltaron un bufido

–¿Tu sobrino es alérgico a ese tipo de comida?– Preguntó el padre de Atsuhiro

–No, la abuela no lo deja comer eso... dice que lo va a engordar y arruinar su piel– Comentó Fuyumi

–¿Cuántos años tiene Geten?– Preguntó la madre de Atsuhiro sorprendida

–Tiene 8– Susurró Enji

–Tampoco pueden comer estas galletas– Dijo Rei mientras iba a la mesa de la sala y las quitaba para poner otras– Estas están mejor, así Geten comerá

–Pero esto sabe horrible– Comentó Touya lanzado una al suelo– Podemos mandar a Geten a cuidar a Shoto, así no tendremos que pasarla mal

–Deja de estar de grosero con tu primo– Lo regañó Rei mientras recogía la galleta

–Pero sí La Abuela lo manda a cuidarlo, ella dice que es trabajo de Geten cuando sea grande– Exclamó Natsuo con una tierna voz, Rei y Enji quisieron morirse de la vergüenza

Atsuhiro intercambió miradas con sus padres, gracias a unos niños los secretos de la familia de los Himura estaban saliendo a la luz. Cuando Geten y su familia llegó, todos lo saludaron cómo de costumbre pero Atsuhiro no podía dejar de ver al pequeño albino, él cuál se encontraba sentado sobre una pequeña silla en la esquina de la sala observando a sus primos.

–Geten es hora de ir a comer– Comentó Rikiya mientras lo tomaba de la mano para llevarlo a la parte trasera del jardín y sentarlo en una de las sillas

Al final toda la familia de los Himura había ido, tenían que aprovechar que La Abuela no estaba para poder divertirse un poco sin ser juzgados por aquello. La carne asada olía delicioso, el ambiente era sano pero Geten no parecía feliz.

–Te has puesto muy lindo Geten– Comentó una de sus tías

–Serás el mejor omega, tendrás un buen esposo– Comentó otra de ellas mientras le servía más carne

–Él no come tanto, su estómago está acostumbrado a poco– La madre de Geten retiró carne del plato y le puso más verdura– Así está mejor

–Cuándo seas más grande tendrás al alfa que tú quieras– Dijo uno de sus tíos pero Geten no habló

–Mi madre tenía razón cuando dijo que eras la definición de la belleza perfecta de un omega– Comentó otra de sus tías acariciando su cabeza

–Mira cómo lo miman– Le susurró Touya a Atsuhiro– Geten no es la gran cosa

–Es muy lindo, me gusta su cabello largo– Comentó Fuyumi mientras ella tocaba el suyo

–Tú cállate Fuyumi, eres una omega no puedes opinar en esto– Dijo Touya con molestia

–Yo creo otra cosa– Comentó Atsuhiro, entonces tuvo un plan, claro que Geten parecía una estatua, su aura se sentía distinta y no había dicho nada en toda la tarde, se aclaró la garganta, llamando la atención de todos– Geten... yo creo que eres muy feo y enano

Aquellas palabras provocaron un gran alboroto, todos estaban sorprendidos, el primero en reír claro que fue Touya y fue a restregarle eso al pequeño albino, todos miraban mal a Atsuhiro y comenzaron a regañarlo, el castaño sonrió al ver esa expresión en el rostro del pequeño omega, nadie la había visto más que él, Geten tenía el ceño fruncido y temblaba levemente del enojo.

–Una disculpa por lo que dijo Atsuhiro, él no hablaba en serio– Dijo la madre del castaño a los Himura

–Lo sabemos, es tan solo un niño tratando de verse genial– El castaño rodó los ojos y miró a Geten, estaba sentado en un esquina del jardín mirando el cielo

–No fue su intención hacerlos sentirse incómodos– Comentó nuevamente su madre, el castaño se alejó de los adultos y caminó hacia el albino

–¿Geten, cierto?– El mencionado lo volteó a ver, asintió y luego desvió la mirada– Puedes hablar, no te lo he prohibido, tú puedes hablar cuando quieras

–Eres un alfa, no conoces de la etiqueta de los omegas– Susurró el albino con la mirada baja

–Tienes razón, pero lo que sé es que no eres el omega más lindo que he visto, no le creas a las personas que te lo digan, solo lo hacen para hacerte sentir mejor

–Mientes– Geten lo miró de arriba a abajo y nuevamente desvió la mirada con una pequeña sonrisa

–¿Acaso sabes sonreír? Pensé que eras una estatua, fría y sin sentimientos

–Las estatua son preciosas, por eso están en un museo y nadie puede tocarlas

–Maldita sea– Susurró el castaño, un niño le había ganado

–No es bueno que digas ese tipo de palabras, aunque creo que está bien por que eres un alfa y así se expresa Touya– Atsuhiro alzó una ceja confundido

–¿Qué tanta mierda te han enseñado?– Geten volvió a fruncir el ceño y Atsuhiro sonrió, podía ver cómo ese omega tenía emociones reprimidas

–No digas esas palabras, por favor– El albino miró hacia su familia seguían perdidos en su plática

Antes de que Atsuhiro pudiera decir otra cosa, Touya llegó y comenzó a molestar a Geten, claro que el omega no decía nada, solo veía a su primo con sorpresa, Atsuhiro pudo ver la enorme diferencia entre ambos, Touya hacía lo que quería por no servirle a la familia y Geten era reprimido para cumplir los deseos de su Abuela siendo el omega perfecto que todos querían.


Desde ese día su madre comenzó a ir la casa de los Todoroki más seguido para ayudarle a Rei con Shoto, pues Natsuo también ocupaba atención y le era difícil. Durante una semana completa vio a Geten en su casa, pero para el adolescente parecía más una pequeña cárcel, muy pocas veces estaba en el jardín y siempre se la pasaba sentado en una pequeña silla mirando el cielo.

–Por fin te dejas ver, bola de algodón– Comentó Atsuhiro divertido

–Hola– Geten hizo una reverencia y se quedó así varios minutos

–Oye, siéntate normal– Atsuhiro lo hizo levantar su rostro y lo sentó derecho

–No me dijiste si podía levantarme– El albino desvió la mirada y siguió viendo el cielo

–¿No tienes calor estando aquí?– El castaño se sentó en el pasto quedando a su altura

–No, me gusta estar en el jardín ¿Tú tienes calor?

–Solo un poco, dejé mi agua en la casa de Touya– Geten enseguida se levantó de su silla y corrió a su casa, a los minutos volvió con una pequeña charola con una jarra de agua y un vaso

–Déjame servirte– Geten colocó la charola en la silla, se levantó las mangas de su yukata azul claro y le sirvió el vaso al castaño, colocándolo en su rostro

–No era necesario, pero gracias– Atsuhiro tomó el vaso con delicadeza, pudo notar un leve rubor en el albino con una sonrisita– Dijiste que eras una estatua por que cambias de expresión

–No lo hice– Nuevamente volvió a la expresión que siempre tenía– Tú dijiste que era una estatua

–¡GETEN!– El albino enseguida miró hacia atrás, Touya venía corriendo con un rehilete y su uniforme de la escuela– Atsuhiro no hables con él, te pegará los piojos

–De hecho es más probable que tú me los pegues a mí por que vas a la escuela– Dijo el albino

–¿Me estás llamando mugroso?– Preguntó el pelirrojo de mala manera– Le diré a La Abuela que te atreviste a insultarme, veamos sí te gusta

–Pero yo...– Touya negó y se cruzó de brazos

–Te perdono, ahora ten, robé esto de mi escuela para ti, seguro no sabes que es... es un rehilete– Touya se lo entregó y Geten lo miró asombrado

–Gracias Touya, eres el mejor– El albino abrazó a su primo pero no cambió esa cara de seriedad, tomó la charola, fue a su casa y volvió por la silla

–No volverá a salir, vayamos a mi casa– Comentó Touya con una sonrisa dándose la vuelta

–¿Geten no va a la escuela?– Preguntó el castaño, enseguida negó el menor

–Le enseñan todo en casa, además de comportarse cómo omega, creo que nunca irá a ninguna, eso dijo mi abuela, por eso me burlo de que no tiene amigos

Atsuhiro paró un momento y miró hacia la casa del albino, Geten estaba viéndolo desde uno de los balcones, el castaño se despidió con su mano, Geten le dio una reverencia desapareciendo de ahí. Él siempre pensó que el omega volvía antes de la escuela o que era enfermizo y por eso faltaba mucho, pero no esperaba que fuera por su Abuela.


Estar con Touya lo hacía sentirse un niño nuevamente, el pelirrojo era un poco testarudo y juguetón, por eso cuando le gastaba bromas a Geten siempre se reía junto a él. Pero el albino nunca reaccionaba cuando Touya lo empujaba, lo acusaba con La Abuela, le lanzaba lodo o insectos, solo se quitaba todo de su cuerpo y le decía que no hiciera eso; gracias a esto Atsuhiro pensó que era un mini robot.

–Atsuhiro sigue pensando que no eres más que un tonto omega– Le dijo Touya a Geten mientras el chico leía un libro de animales marinos

–Yo pienso que eres lindo Geten– Dijo Fuyumi comiendo una paleta de fresa

–No opines Fuyumi, lo estoy molestando– Siseó Touya con molestia

–Es verdad, no deberías tomarte tan en serio lo que dicen los adultos– Atsuhiro se puso a la altura del albino y le dio una tierna sonrisa– Solo eres un omega normal

–Te lo dije Geten, no eres mucho– Touya le sacó la lengua, cuando Atsuhiro lo miró, Geten tenía el ceño fruncido y veía cómo su rostro se coloreaba de un rojo por la furia– Es un tomate

–El sol me molesta, me tengo que ir– El albino se dio la vuelta pero antes pisó a Atsuhiro, haciendo que el adolescente contuviera un grito de dolor

–Geten a veces me cae mal– Comentó Touya con el ceño fruncido

El castaño pensó que sus palabras le habían quitado a Geten un peso de encima pero eso solo había provocado que Geten se sintiera frustrado, sí Atsuhiro le estaba diciendo eso era porque él cómo alfa no lo veía al nivel de un buen omega, le estaba fallando a su familia.


Los semanas pasaron con Touya y Atsuhiro molestando a Geten; una de esas tardes el castaño estaba solo en el jardín.

–Oiga Joven Sako– Escuchó la voz de Geten a lo lejos, al mirar arriba lo vio en su balcón

–Hola ¿Cómo estás?– Preguntó amablemente, pero el albino estaba molesto

–Bien ¡Vete de mi casa, estás en mi jardín!– Gritó el albino cómo pudo

–¿Por qué lo haría? Te acusaré con tu abuela, tienes un mal comportamiento

–¡Me caes mal!– Atsuhiro se sorprendió ante tal declaración

El castaño comenzó a reír, ahora entendía que Geten no era más que un niño reprimido por los deseos de los adultos, no estaba viviendo su niñez, era un pequeño adulto, alzó la vista para responderle a Geten, pero no esperó lo siguiente... El pequeño omega le había tirado desde el tercer piso una maceta, la cual logró esquivar y solo cayó a su lado.

–Agradece que te estoy dando mis flores favoritas, ignorante

–¿Qué acabas de decir?– El castaño estaba cada vez más sorprendido, al mirar el suelo, solo pudo reírse– ¿Acaso solo conoces el blanco? No me gustan las margaritas

–Te crees mayor que yo por la edad, te falta conocimiento, es obvio que son narcisos blancos

–Es irónico ¿No crees?– Atsuhiro alzó la vista pero el omega ya no estaba, frunció el ceño y se hizo para atrás, Geten estaba recargado en la puerta– Te estoy hablando, respétame

–No lo haré porque tú no lo haces conmigo, no lo mereces– Geten se levantó y se recargó en el balcón, frunció el ceño– Deja de llamarme ordinario por que no lo soy

–Solo eres un omega, no eres el centro del universo, tu familia te ha mentido

–Y tú no eres genial cómo te lo dice Touya o tus padres

Antes de que Atsuhiro pudiera contestar, Geten se metió a su casa y no volvió a salir de ahí. El castaño estaba sorprendido ante la actitud del omega, él no era así ni con Touya que era un total dolor de cabeza, solo lo estaba siendo con él cuando solo trataba de hacerlo sentir mejor. Ese pequeño omega, no era más que un engreído, ahora Atsuhiro entendía la actitud del pelirrojo hacia él, Geten no merecía clemencia, merecía una lección por todos sus males.


DUDA ¿Les gustó la portada? Por que a mi me encantó y me tardé un buen ideando como hacerla

Procederé a poner cuanto tienen aquí y ya de ahí hacen cuentas, pero se menciona en los demás capítulos cuanto tienen

Atsuhiro 14

Dabi – 10

Fuyumi– 9

Geten– 8

Natsuo– 5

Shoto– 3

Espero que les guste esta historia, es la primera que hago que no es del Dabishiga pero ya la estaba creando cuando hice la otra, prometo continuar con el Dabishiga pero no pude resistirme en hacer de esta pareja que solo tiene un fan (y soy yo) Dejen sus comentarios, impresiones de este primer capítulo dudas, teorías y demás.