Pesadilla
Jeon Jungkook estaba frente al espejo observando su reflejo, acababa de hacerse un tatuaje en el hombro y también se había perforado el labio, siempre había querido hacerlo, pero temía a los regaños de su madre.
Después de ahorrar y tener el valor, fue al estudio de su Hyung, Min Yoongi, quién empezaba a hacerse fama como uno de los mejores tatuadores del lugar.
Escuchó la puerta abrirse.
Tuvo miedo, sabía que su madre no reaccionaría bien, pues tenía una mente muy conservadora, por eso cuando le confeso que era gay, dejó de hablarle un mes, hasta que enfermó y necesitó de él.
Desde hace cuatro meses que el nuevo novio de su madre vivía con ellos, Jaheyun, haciendo más llevadera la convivencia, pues ella ya no tenía su atención solo en él.
Escuchó pasos y se preparó mentalmente para la golpiza de su vida después de decir el discurso que había preparado como justificación.
-¡Oh! estás aquí.
Jungkook suspiró aliviado.
-Mamá no está, pero volverá pronto- habló para girarse de nuevo hacia el espejo y seguir jugando con el piercing en su labio.
-¿Eso es nuevo?
-¡Ajá!
-Sabes que a tu madre no le va a gustar.
-Bueno, ya me los hice, aunque me haga quitármelo puedo seguir usándolo cuando ella no está, no es problema.
-Si tú lo dices.
Escuchó al novio de su madre alejarse e hizo a un lado el cuello de su hoddie para ver el tatuaje, delineó suavemente con la yema de su dedo sobre la piel aún irritada y de repente se sobresaltó cuando sintió unos brazos rodearle la cintura y aliento caliente sobre su ojera.
-¿Qué haces? ¡Suéltame!
-Tu madre tardará en venir, tenemos bastante tiempo- dijo lamiéndole la oreja.
Se sintió asqueado, empezó a sentirse nervioso, porque el hombre lo sobrepasaba en fuerza, intentó rasguñar y patear, pero fue lanzado hacia la cama.
-Colabora conmigo, a ti te gustan los hombres y yo quiero probar tu culo, ambos ganamos- empezó a bajar sus pantalones.
-¡Imbécil! ¡No te atrevas! - tenia miedo, pero no iba a admitirlo- cuándo mi madre venga le diré que tiene a un cerdo como novio.
El hombre carcajeó y empezó a caminar hacia él con los pantalones abajo.
-¿Por qué crees que ella va a creerte? Te aborrece, le da asco saber que tiene un hijo marica, lo haré con cuidado si colaboras conmigo.
-¡No! ¡Ayuda! ¡Ayud…
El hombre esquivó las patadas de Jungkook, lo tomó de las piernas y se lanzó sobre el.
Lo apresó contra la cama y le tapó la boca con su mano libre.
-¡shhh! Ya, seré rápido, lo prometo.
No, no, no, esto no podía estar pasándole.
Vió toda su vida pasar frente a él.
No iba a rendirse tan fácil, no podía dejar que el miedo se apoderará de él, necesitaba quitarse al imbécil de encima y salir de ahí.
Luchó con todas sus fuerzas y forcejeó, el hombre le propinó un golpe en la cara, esto le enojó más y como pudo lo lanzó fuera de la cama.
Se levantó de golpe de la cama y salió corriendo de la habitación sosteniendo sus pantalones porque Jaehyun había logrado desabrocharlos.
El hombre salió de la habitación para alcanzarlo y cayó sobre él cuando intentó agarrarle el brazo, intentaba bajarle los pantalones cuando la puerta principal del apartamento se abrió.
Su madre abrió los ojos en asombro y él quitó al hombre de encima y corrió hacia ella para abrazarla, pero lo recibió con una cachetada.
El apartamento quedó en silencio y sus respiraciones resonaron en todo el lugar.
-Mamá…
-¡Cállate!
-Mami él quería hacerme daño.
-Somi, Somi no lo escuches, él quería seducirme para separarme de ti- habló el hombre poniéndose de pie mientras abrochaba sus pantalones.
Jungkook estaba intentando con todo su ser contener las ganas de llorar, estaba intentando ser fuerte para no dejarle ver cuan asustado estaba.
-Mamá, eso no es verdad, mamá yo…
-Sal de mi casa.
Silencio.
Tragó y sintió su cuerpo empezar a temblar.
-Mamá yo…
-¡Que te largues de mi casa! Largo, ya no quiero verte. ¡Qué tal! Ahora traes esa cosa en los labios, por eso nadie te va a tomar en serio, eres un resbaloso.
-Pero…
-Vete, vete, lárgate-hablo tomándolo de ambos brazos- ya bastante tiempo lidie con tu enfermedad -lo empujó para sacarlo del apartamento- me das asco.
Cuando la puerta se cerró, su corazón dolió y no pudo contener más las lágrimas.
Estaba descalzo, no tenía dinero ni teléfono, no tenía a dónde ir y el único lugar que podía llamar su hogar ya no era un lugar seguro y tampoco era bienvenido.
Se abrazó a él y empezó a caminar hacia el elevador.
Salió del edificio y no sabía a dónde ir, empezó a caminar sin rumbo, lloraba sin importarle las miradas de las personas.
Comenzó a llover, estaba empapado, le dolía un pie, porque sin querer piso algo que lo lastimó, titiritaba del frío y al llegar frente a un edificio vio que podía sentarse en una banca que cubría la cornisa.,
Al sentarse subió sus piernas para atraerlas a su pecho, recostó su frente sobre sus rodillas y lloró, lloro para poder desahogarse.
———
Kim TaeHyung conducía de regreso a su hogar, verificando en el retrovisor el asiento trasero a la pequeña niña que veía atenta las gotas de lluvia que caían por la ventana.
-Yumi, cariño ponte bien el abrigo, ya casi llegamos.
-Si papi.
Sonrió.
Llegaron frente al edificio y bajó del auto encendiendo el paraguas, se acercó para abrirle la puerta a la pequeña niña y la tomó de la mano cuando saltó del auto.
Le entregó las llaves del auto al empleado y se encaminaron a la entrada, pero se detuvo cuando la niña apretó su mano y se giró a verla.
-¿Qué ocurre?
La niña señaló al pequeño bulto a un lado de las flores de la entrada.
-Ven, puede ser peligroso, vamos rápido, hay que llamar a seguridad.
-Pero papi, está llorando y está mojado, puede tener frío.
-Ese no es problema nuestro.
Cuando intentó caminar y tirar de la mano de la niña, ella se soltó de su agarre y corrió hacia dónde estaba el chico y le tocó despacito la rodilla con su dedo índice.
-Oye, ¿estás triste?
Jungkook sorbió su nariz y limpió las lágrimas con la manga mojada de su hoddie.
-¿por qué estás llorando?
-Deberías ir a casa, vas a enfermarte si te mojas con la lluvia- dijo intentando sonreírle.
Una figura alta apareció frente a él, vestía un abrigo negro y llevaba un paraguas del mismo color. Lo vio poner su brazo sobre los hombros de la niña y pegarla hacia él.
-Perdona la indiscreción de Yumi, ya nos vamos.
No esperó a que el chico respondiera y se dio la vuelta para llevar a la niña adentro del edificio.
Cuando entraron al apartamento colgó su abrigo y el de la niña en el perchero, la niña se cruzó de brazos y se fue hacia su habitación.
Aflojo su corbata y camino a la cocina por un vaso de agua.
Mientras bebía, el rostro del chico vino a su mente, tenía los labios ligeramente violeta y los ojos hinchados, toda su ropa estaba empapada y pudo notar que no tenía zapatos.
Tragó toda el agua del vaso y se odio, pero la culpa y la curiosidad pudieron con él, dio dos toques en la puerta de la habitación de la niña y entró.
La vio sentada en la alfombra peinando a una de sus muñecas.
-Yumi, tenemos que hablar. No puedes hacer lo que hiciste allá abajo, no es correcto que hables con extraños, prométeme que no lo volverás a hacer.
-Tú una vez dijiste que si podía ayudar a alguien que lo hiciera, ¿por qué no quisiste que lo ayudáramos a él? Estaba triste- hablo haciendo un leve puchero.
-Cuándo lo dije me refería a alguien de la escuela, cuando veas que un niño no lleva comida entonces puedes compartirle de la tuya, prestarle tus crayones o juguetes, no me refería a ir a hablarle a extraños en la calle, eres una niña. Es por tu bien, no todos son como yo o como Jin hyung, ¿de acuerdo?
La niña dejó la muñeca en el suelo y caminó hacia él para abrazarlo.
-Lo siento, no lo volveré a hacer.
Taehyung se agachó para darle un beso en la frente y le acarició el cabello.
-Okay. Yo, yo voy a bajar un segundo y no quiero que salgas de tu habitación, ¿puedes hacer eso por mi?
La niña asintió y volvió a sentarse en el suelo para seguir jugando con sus muñecas.
Taehyung tomó un abrigo, una toalla, un par de sandalias que encontró y el paraguas para luego salir del apartamento. Al bajar del elevador caminó hacia la entrada del edificio y saludó a Hoseok en la recepción.
Exhaló antes de salir, encendió el paraguas y camino hacia donde estaba el chico.
Carraspeo para intentar llamar su atención, el chico alzó el rostro y vio sus labios temblar. Le extendió la toalla y él parecía no entender.
-Ten, debes tener frío. También noté que no traes zapatos, perdón, no sé si te vayan a quedar.
Jungkook tragó, recibió la toalla y las sandalias. Pensó que el hombre se iría, pero para su sorpresa estaba ahí para cuando terminó de secar su rostro.
-Yo, bueno, si necesitas puedo darte algo de ropa para que puedas cambiarte o si necesitas hacer una llamada- se rasco detrás de la oreja e intento sonreír.
-Gracias.
Taehyung pudo notar que tenía lastimado el pie cuando dio los primeros dos pasos.
-Puedes -carraspeó- si quieres puedes apoyarte en mi hombro, creo que te lastimaste.
Jungkook pasó su brazo por los hombros de TaeHyung para poder caminar y entraron al edificio, el camino hacia su apartamento su silencioso.
Cuando entraron Taehyung volvió a colgar su abrigo y ayudo a Jungkook a caminar hacia la cocina.
-Ahí está el baño, ahora te traigo un cambio de ropa, espero que te queden. Espérame aquí, por favor.
Asintió.
Jungkook se quedó sentado en una silla frente a la isla. Escucho una puerta abrirse y la misma niña de hace un rato apareció frente a él.
-Hola, ¿ya no estás triste?
Jungkook le sonrió.
-Ya no, gracias por preocuparte.
-De acuerdo, Taehyung siempre dice que no le gusta que esté triste porque le duele el corazón, yo no quiero que le duela el corazón a tus papás.
Oh.
Jungkook sintió su corazón doler otra vez, aunque quiso no pudo evitar que las lágrimas volvieran a salir.
Taehyung salió de su habitación y se sobresaltó cuando vio a Yumi frente al hombre.
-Yumi, te pedí que no salieras de tu habitación- le regañó.
La niña cruzó sus manos frente a ella y bajo la cabeza.
-Perdóname, es que tengo hambre.
-Prepararé la cena y te llamaré cuando esté lista, ¿si? Vuelve a tu habitación, por favor.
La niña asintió y dio una rápida mirada a Jungkook antes de irse.
-Ten, aquí está la ropa- dijo acercándose al chico.
-¿Puedo pedirte algo?
Taehyung asintió.
-¿Crees que pueda darme una ducha? Me siento sucio- habló luchando para que no se le quebrara la voz.
-Okay, déjame ir por una toalla.
Cuando regresó, le dio la toalla y lo ayudó a llegar al baño.
Taehyung empezó a buscar en la cocina lo que iba a necesitar para la cena, mientras vigilaba ambas puertas, la del baño y la de Yumi.
Jungkook entró al baño, empezó a quitarse toda la ropa y con dificultad, se metió a la ducha, dejó que el agua lo mojara y se enjabonó una, dos y tres veces, se sentía sucio y sentía el fantasma de las manos de Jaehyun sobre su cuerpo, lloro otra vez.
¿Qué haría? ¿A dónde iría?
No tenía más familia y tampoco tenía amigos, se habían cambiado de ciudad después de que lo expulsaran de su antigua escuela por pelearse con sus compañeros por hacerle comentarios homofóbicos, lo que recordaba feliz, porque él había ganado la pelea.
Terminó de ducharse y se vistió.
Salió del baño y caminó apoyándose de la pared, Taehyung escuchó los pasos y se acercó al pasillo para verlo.
-Déjame ayudarte, ven - dijo pasando el brazo de Jungkook por sus hombros para ayudarlo a caminar- debo revisar cómo está tu pie, si es grave tendrás que ir al hospital. De igual forma debería revisarte uno, no sé por cuanto tiempo estuviste con la ropa mojada.
Jungkook no respondió.
Lo ayudó a sentarse en la silla frente a la isla de la cocina, donde ya tenía el botiquín de primeros auxilios.
-Bien, déjame ver.
Taehyung revisó minuciosamente la herida y parecía no ser tan profunda, tomó algodón y alcohol.
-Esto puede arder, voy a limpiarla.
Jungkook lo miraba sin decir ni una palabra, solo asintiendo o negando cuando Taehyung le hablaba, pronto terminó de limpiar y vendar la herida en el pie de Jungkook.
-Bien, puedes quedarte la ropa, está bien. Ahora, ¿necesitas que te pida un taxi? ¿Llamar a alguien para que venga por ti?
¿A quién podía llamar?
Solo conocía a su Yoongi hyung, quien frecuentaba la cafetería donde solía trabajar, pero no le daría problemas, pues su relación no era tan estrecha como para pedirle quedarse en su casa hasta que resolviera qué hacer con su vida.
-¿conoces algún refugio? No tengo casa y tampoco conozco a nadie a dónde pueda ir- habló con un tono de voz pareciendo casi un susurro- Si puedes ayudarme a que me dejen dormir en la recepción, estaría bien.
-Bueno, no creo que te dejen dormir en la recepción, tampoco conozco refugios, pero puedo investigar. Aunque si me dices qué te pasó, tal vez pueda ayudarte mejor.
-No te conozco.
-Yo tampoco te conozco y te deje entrar a mi casa.
-Tienes una hija, no me harías nada.
Taehyung sonrió.
-Te sorprendería saber que incluso hay personas perversas que atentan en contra de sus hijos.
Jungkook mordió un poco su labio inferior y sintió sus ojos picar un poco.
-Es por eso que no tengo a dónde ir.
Taehyung aunque no quisiera empezaba a suponer qué era lo que le había pasado, pues su ropa no estaba en mal estado, tenía un golpe en la mejilla y los ojos muy hinchados, por lo que supuso había llorado toda la tarde.
-¿Quieres contarme que te pasó?
-No confío en ti.
-claro que confías en mi, si no fuera así no estarías aquí. Además, te dejé entrar a mi casa donde hay una niña pequeña, creo que quien está arriesgando más, soy yo- le dijo viéndolo serio.
El estómago de Jungkook dejó en evidencia que tenía hambre y Taehyung sonrió.
-La cena está lista, vamos a comer y luego cuando Yumi se vaya a la cama, mi Hyung y yo te ayudaremos en lo que necesites. ¿Eso está bien para ti?
Jungkook asintió.
——
Los tres comían en silencio, la niña seguía atenta los movimientos de Jungkook.
-¿Te gusta la comida que hace Tae? Ahora si es rica, cuando vinimos a vivir aquí solo comíamos ramen instantáneo.
-¡Yumi! -regañó sintiendo vergüenza.
Jungkook sonrió.
-Si, está muy rico lo que cocino tu papá.
-Tae no es mi papá, cuando se me olvida le digo papi, pero él se parece mucho a nuestro papá, pero él y mi mamá ya se murieron.
Taehyung casi se ahoga con el arroz.
-Kim Yumi, por favor, come en silencio.
Jungkook vio la reacción de Taehyung después de regañar a la niña y ahora tenía el ceño fruncido.
-Mi papá también murió, él sufrió un ataque al corazón.
-No- dijo la niña llevando sus manos entrelazadas a su pecho- ¿quién te cuida? ¿Estás solito? ¿Tú mamá también se murió?
-¡Kim Yumi!- volvió a regañar Taehyung.
-Está bien- hablo viendo con ojos suaves a Taehyung- mi mamá está viva, pero no me llevo bien con ella y vive muy lejos.
La cena transcurrió con la conversaciones entre Jungkook y la niña, a vista de Taehyung, siendo algo que no podía creer, porque su pequeña hermana no solía iniciar conversaciones tan fácilmente con una persona que no conocía.
——
Taehyung había llamado a Kim Seokjin, quien era su mejor amigo y tenía contactos por toda la ciudad, pero por el mal tiempo que azotaba la ciudad, no había tenido éxito buscando algo para poder ayudar al chico.
Jungkook estaba sentado en el sofá abrazando sus piernas, Taehyung se acercó con dos tazas y le ofreció una.
-Espero que te guste el chocolate caliente, con esta lluvia que no cesa creo que te caerá bien.
-Gracias.
Taehyung iba a tomar asiento en el mismo sofá que Jungkook, pero lo vio encogerse cuando se acercó y optó por sentarse en el otro.
Ambos bebieron de sus tazas en silencio.
-Bien, Jin Hyung estuvo llamando a algunos conocidos y aún no logramos encontrar un lugar donde puedas quedarte. Quiero poder ayudarte, pero necesito que me digas cómo te llamas, cuántos años tienes y qué fue lo que te pasó, de lo contrario lo único que se me ocurre es que la policía te ayude.
-¡no!
Taehyung se asustó y giró a ver la puerta del cuarto de Yumi, pues Jungkook se había exaltado.
-Solo quiero ayudarte, pero no puedo hacerlo si no me dices que te pasó.
Jungkook dio un último trago a su taza y la dejó en la mesa ratona.
Suspiró.
-Mi nombre es Jeon Jungkook, tengo diecinueve años, soy gay y entiendo si quieres que me vaya de tu casa - dijo sintiendo sus ojos empezar aguarse.
-Hey, no, no llores, espera, ahora vuelvo.
Jungkook limpió sus lágrimas con las palmas de sus manos y vio al hombre volver con una manta y caja de pañuelos para luego ofrecérselas.
-Gracias- limpió los restos de lágrimas y sorbió su nariz- yo siempre quise hacerme perforaciones, también quería un tatuaje, pero no tenía el dinero suficiente ni el permiso de mi madre. Mi padre falleció y dejó una deuda que mi madre tuvo que pagar, ella se desquitaba conmigo, muchos dicen que me parezco a él y ella quizás aún lo ve en mi.
Taehyung lo escuchaba atento y asintiendo de vez en cuando para saber que le estaba poniendo atención.
-Hace nueve meses le dije a mi madre que era gay, ella no lo tomo bien y me dejo de hablar un mes, pero luego enfermó y tuve que cuidarla- carraspeó - decidí posponer la universidad para poder ahorrar y poder irme a vivir solo, mamá conoció a Jaehyun en octubre, entonces empezaron a salir y en enero él se mudó a nuestro apartamento. Mamá tuvo la necesidad de contarle que yo era gay, pero él nunca me juzgó o cuestionó, sentía que me entendía, que me apoyaba y…
Jungkook sollozó y Taehyung solo podía verlo con pena, pues lo que asumía no estaba tan lejos de lo que le había pasado.
-Ayer hablé con un hyung para hacer la cita para perforarme y hacerme el tatuaje que tengo en el hombro, él me dijo que haría todo lo posible por hacérmelo hoy y así fue, fui muy temprano y regresé a casa antes que mamá volviera del trabajo, quería prepararme porque sabía que íbamos a discutir por eso. Yo estaba en mi habitación y Jaehyun llegó- Jungkook luchaba por evitar que se le quebrara la voz - me preguntó por mamá, luego salió de mi habitación, pero de repente volvió y quiso tocarme y yo me defendí, tenía mucho miedo. Él me golpeó e intentó someterse, pero pude salir de la habitación y cuando estábamos forcejeando en la sala mamá llegó y …
-Tranquilo- dijo dejando su taza en la mesa ratona y caminó hasta estar frente a Jungkook, quien se encogió ante la cercanía.
-Él le dijo a ella que yo lo había seducido, no entiendo por qué todos piensan y asumen que si eres gay, automáticamente quieres cogerte a todos los hombres, no me gustan todos, ellos no lo entienden- lloró- mamá me corrió de su apartamento, dijo que no quería volver a verme y que había lidiado mucho tiempo con mi enfermedad, que le daba asco y…
Taehyung apretó los puños y no sabía si podía abrazarlo, pero ante la reacción del chico a su cercanía optó por agacharse frente a él.
-Hey, mírame, respira. Vamos Jungkook, respira.
Jungkook hipaba e intentaba regular su respiración.
-Esta bien, estás a salvo ahora. Puedes confiar en mi.
-¿No te doy asco por ser gay?
Taehyung sonrió.
-¿Cómo voy a ser homofóbico si mi ex novio era gay?
Jungkook soltó una risa sin ganas.
Taehyung tenía que estar loco por pensar lo que estaba pensando, pero no pudo más que sentir impotencia, enojo y mucha tristeza por la situación de Jungkook.
-Si quieres puedes quedarte en mi habitación.
Jungkook se tensó.
-Yo…
-No, me refiero a que tú duermes en mi habitación y yo duermo con Yumi. No me lo tomes a mal, pero sigues siendo un desconocido y Yumi es mi prioridad.
-No quisiera que duermas intranquilo por tener a un extraño en tu casa.
-Solo hago lo que me gustaría que alguien más hiciera por mi o por Yumi. Ahora respira, te diría que quiero darte un abrazo, pero no quiero incomodarte.
Jungkook pareció pensarlo mientras jugaba con los dedos de sus manos.
-¿Si puedo abrazarte? Lo necesito, por favor - y se soltó a llorar otra vez.
Cuando TaeHyung iba a abrazarlo por la cintura, Jungkook tomó sus muñecas y las pasó por su cuello, siendo él quien abrazaba por la cintura a Taehyung.
Taehyung daba pequeñas palmaditas en la espalda de Jungkook empezando a sentir su camisa humedecerse.
Cuando el chico se calmó, pudo notarlo por el ritmo de su respiración y no quería incomodarlo, pero sus piernas empezaban a doler por la posición en la que estaba.
Cuando intento separarse se dio cuenta que el chico estaba quedándose dormido.
-Hey, Jungkook, debes ir a la habitación.
El chico pareció entrar en razón y se alejó de golpe, Taehyung le tomó la mano y le acarició el dorso.
-¿Más tranquilo? - preguntó sonriéndole.
Jungkook asintió.
-Bien, ahora ven, te enseño mi habitación. Te diría que puedes quedarte en la de mis padres, pero no entramos ahí desde hace mucho, así que debe estar repleta de polvo.
Taehyung tomó sus pertenencias y le explicó a Jungkook como usar el baño de su habitación.
Lo vió sentarse en la cama y se cuestionó por qué de repente estaba siendo tan amable y estaba confiado dejando dormir a un extraño en su casa, pero por muy extraña que fuera la situación, Jungkook no le causaba desconfianza.
-Me voy, que descanses- hablo retrocediendo para cerrar la puerta.
Jungkook espero unos minutos y cuando escuchó una puerta cerrarse, caminó despacio para ponerle seguro.
Se metió en la cama que olía a suavizante de telas y regulo la intensidad de la lámpara en la mesa de noche, estaba cansado, no quería llorar más, solo quería dormir y que al día siguiente ya hubiera despertado de esa pesadilla.