Prólogo
La ciudad se descomponía desde dentro, devorada por un virus desconocido que transformaba a sus habitantes en sombras de sí mismos. Las luces de neón parpadeaban como latidos moribundos, lanzando destellos fugaces en las caras desesperadas de aquellos que aún osaban caminar por sus calles. El hedor a podredumbre, a cuerpos dejados a su suerte, llenaba el aire, haciendo que cada respiración fuera un acto de valentía o estupidez.
Juliette Dexter no era ninguna de las dos. Era madre, guerrera, una sobreviviente en un mundo que se había rendido al caos. Los rumores de una nueva amenaza, una sombra que se movía silenciosamente entre los callejones y reclamaba vidas con una brutalidad inimaginable, habían llegado a sus oídos. No era alguien que dejara pasar esas cosas, no cuando había perdido tanto ya. No cuando aún tenía a Zeus.
Zeus, su hijo de cuatro años, era todo lo que le quedaba. Y ahora, en esta noche interminable, era su razón para enfrentar el horror que acechaba en la oscuridad. La noticia de la desaparición de otro vecino, un hombre conocido por todos como una buena persona, había sido la chispa. Alguien debía enfrentarse a esto. Alguien debía ponerle fin. Y si nadie más estaba dispuesto a hacerlo, entonces ella lo haría.
El virus había desatado una ola de locura y violencia sin precedentes. Transformaba a las personas, despojándolas de su humanidad y dejando a su paso cuerpos destrozados y mentes rotas. La infección se propagaba rápido, y cada día que pasaba, más personas sucumbían a su oscura influencia.
Juliette avanzaba por las calles desiertas, llevando a Zeus pegado a su lado. Sus ojos, endurecidos por la pérdida y el dolor, se clavaron en la negrura del callejón donde se decía que había ocurrido lo peor. La linterna que sostenía con mano firme cortaba la oscuridad con un halo tembloroso, proyectando sombras alargadas y deformes en las paredes de ladrillo cubiertas de grafitis.
Sus pasos eran suaves pero decididos, mientras se adentraban en el callejón. Cada rincón podía ocultar una trampa, cada sombra podía ser un enemigo esperando el momento para atacar. El miedo era palpable, pero Juliette sabía que, para sobrevivir, debía ser más fuerte, más feroz. En este infierno en la tierra, solo los despiadados perduraban.
El virus había cambiado todo. La ciudad, una vez vibrante y llena de vida, se había convertido en un terreno de caza para las criaturas de la noche. Y Juliette estaba dispuesta a hacer todo lo necesario para asegurar la supervivencia de Zeus. Porque en este nuevo mundo, la única ley era la de la supervivencia.
Así, con el corazón en la garganta y la linterna como única guía, madre e hijo caminaron juntos hacia lo desconocido, sin más compañía que su determinación y el silencioso pacto de sobrevivir a cualquier costo.
Fecha estreno 1 de julio
Hora estreno 00: 00 hora española