Angel
Primera parte
Yoongi lo acorraló contra la pared de la iglesia besándolo lentamente. El Padre Jung lo alejó confundido y algo asustado, sus ojos abiertos de par en par y su respiración agitada ¿Cómo aquél adorable niño se atrevía a hacer semejante cosa?
-Lo siento niño, soy un Padre no puedo pecar sucumbiendo a tus deseos- Dijo llevando un mecho de su medianamente largo cabello tas su oreja.
-Debería explicarle el porque de mis acciones en un lugar más privado- Tomó la mano de Padre y Comenzó a caminar por la iglesia como si supiese de memoria el recorrido.
El Padre se sorprendió al ver como llegaban a su habitación y el niño esperaba a que le abra. Algo confuso, sacó el collar con la llave de su cuello y abrió el cuarto. Necesitaba explicaciones.
-Siéntese-Pidió el niño de cabellos blanco señalando su cama.
Jung obedeció confundido y fijó su mirada en el niño de unos aproximadamente quince años que de frente a él, comenzó a desabrocharse la camisa.
-¡¿Qué haces?!- Cuestionó intentando cubrir la imagen.
-Escúcheme Padre Jung- Dijo el niño.- Soy Yoongi, un enviado de Dios- Se volteó dejando caer su blanca camisa y liberando una alas translúcidas.
-¿Y a qué vienes?- Preguntó algo atónito.
-Me han dicho que hay alguien en esta iglesia que tiene pensamientos impuros recurrentes- Susurró arrodillándose entre sus piernas.- Vengo a liberarlo de ellos-
-¿Y cómo lo hará?- Pregunto viendo como le ángel pasaba su mano por el interior de su muslo.
-Un orgasmo-Dijo mirándolo a los ojo.- Un orgasmo de las manos de Dios liberará tu mente-
-¿Tendremos sexo?- Preguntó el Padre confundido.
-Es hacer el amor a los ojos del señor- Se incorporó, poniendo una rodilla entre sus piernas y su mano en su hombro para darse espacio y lograr sentarse en sus piernas.- Es su voluntad-
-¿Por qué?- Pregunto con la respiración ajena sobre sus labios.
-No haz hecho nada malo, eres un buen hombre- Pasó su mano por sus cabellos.- Pero seguir así, esos pensamientos insanos atentan contra ello-
-De acuerdo- Lo tomó por la cintura.- Acepto la liberación-
El ángel unió sus labios en un profundo beso. Jung fue arrojado a la cama mientras sentía su miembro endurecerse por el tacto.
Yoongi movía su cadera generando fricción contra el Padre que jadeo ante aquél tacto. Yoongi pensó que los años de castidad tal vez lo tenían desesperado, puesto que lo tomó y lo empujó contra la cama.
Bajó sus besos por el cuerpo blanquecino del ángel hasta llegar a aquellos pantalones blancos ajustados, los cuales le quitó abruptamente.
-No tengo ni lubricante ni condones- Dijo Jung luchando con los zapatos ajenos.
-Lo suponía, estoy hecho a tu gusto y placer- Dijo bajando la mirada cuando logró quitarle la prenda. -No necesito lubricación, no es un cuerpo completamente humano-
El Padre asintió quitándose la camisa y el azacuello para volver a besarlo. Yoongi estaba sorprendido por el cuerpo que se cargaba el Padre, esperaba encontrarse con un viejo descuidado, pero cuando entró a la iglesia y vio como miraba a un joven buscando los confesionarios, no hizo falta más investigación para saber que él era el alma a la que debía liberar.
Empujó el cuerpo del humano sobre él para ponerse de pie y quitarse los boxers blancos y jalar de los pantalones ajenos, dejándolo a la altura de las rodillas liberando su gran y duro miembro.
Yoongi se repitió en voz baja que era un trabajo, que no estaba allí para disfrutar de aquellos placeres que gozaban los ángeles, pero el trozo de carne palpitante lo llamaba con necesidad.
Se sentó entre las piernas del Padre y llevó su erección a su boca, un gruñido le llamó la atención y luego la mano de Jung en su cabello empujándolo hacia abajo.
Bien, no se esperaba esa reacción.
Por lo que la experiencia le dictaba, a la gente que tenía que liberar le solía costar soltarse y dejarlo hacer su trabajo, pero Jung no solo estaba dispuesto a ello o entregado, parecía realmente disfrutarlo. Yoongi se preguntó si se hubiese negado si un humano se lo ofrecía.
Tal vez se equivocó de sacerdote y este igualmente acabaría en el infierno.
No sabía si fue el pensamiento de que igualmente quería acabar con lo que comenzó, o el Padre comenzando a arremeter contra su garganta, pero su concentración volvió al cuerpo ajeno.
Llevó su mano a la base del miembro, comenzando a masturbarlo mientras chupaba y lamía toda la extensión que entraba bruscamente en su cavidad bucal.
-Señor, sé que no creó la boca para esto, pero lamento decirle que el ser humano le halló un uso impresionante- Pensó alzando la vista notando como el Padre Jung se encontraba perdido en su propio placer. -Tampoco creó el ano para fines reproductivos pero aquí estoy, en el cuerpo de un hombre- Pensó al sentir un tirón en su miembro.
Yoongi notó los espasmos en el cuerpo ajeno, tal vez ya estaba resistiendo demasiado teniendo en cuenta que deduce que lleva casto al menos diez años, si no es que más.
Quitó con dificultad el miembro ajeno de su boca y se acomodó sobre él ante la mirada de frustración del azabache.
-Estaba por acabar- Dijo serio.
-Debes hacerlo dentro- Explicó.
El ángel tomó el miembro de Jung y lo alineó con su entrada. No iba a dolerle, no iba a lastimarlo, no era su cuerpo, ni era humano, se adaptaría al miembro conforme vaya entrado, pero era demasiado grande y Yoongi dudó que el cuerpo esté hecho con tanta precisión como para tomarlo todo.
-¿Listo?- Le preguntó al padre que solo asintió mirándolo.
El peliblanco comenzó a bajar lentamente, sintió el calor invadirlo a medida que los centímetros entraban en él. Definitivamente el sexo humano era mil veces mejor que el de ángeles.
-Oh Padre- Dijo al llegar a la base, sintiéndose lleno y caliente.
-Hoseok- Susurró tomándolo de la cintura. -Me llamo Hoseok-
-Padre Jung Hoseok- Sonrió bajando la mirada y posando sus manos en el vientre marcado del contrario. -Suena lindo-
Jung sonrió de lado, moviendo lentamente su cintura haciendo que Yoongi comience a dar saltos sobre él. Los gemidos, jadeos y gruñidos no tardaron en hacerse presentes.
El ángel se sentía de maravilla, la electricidad recorría su cuerpo y la adrenalina lo llenaba, se preguntó por que no tenían un cuerpo así de complejo y capaz de sentir tanto como los humanos, se excitó más de pensar lo que se sentiría si aquél cuerpo fuese realmente el de un humano.
Sentiría dolor y definitivamente más placer.
Vio el ceño fruncido de Hoseok y se inclinó para besarlo. Las veces que había hecho esto no se sintieron tan bien, el Padre Jung realmente se le hacía atractivo, realmente le gustaba tocarlo y sentirlo.
Sintió aquellas grandes manos venosas tomar su trasero y como comenzó a mover su cadera contra él.
Algo en Yoongi se contrajo al sentir como golpeaba en cierto punto que nunca había sentido.
-La próstata- Recordó.
Vio como Hoseok rio entre el beso al oírlo gritar, y mordió su labio para meter su lengua en su boca. Gimió ante el contacto húmedo y caliente, algo que Yoongi nunca había experimentado.
Definitivamente se había equivocado de Padre, imposible que alguien que se mueva así merezca el cielo.
Se incorporó para apurar sus movimientos, tendía que averiguar quién era realmente el sacerdote que debía liberar antes del volver al cielo.
-¡Ah si!- Gimió alto sintiendo la mano del Padre en su miembro.
-Dios, que bien te mueves- Gruñó Hoseok apoyándose en un codo para comenzar a masturbarlo y verlo mejor.
-¡No digas... ¡ah!- Se había vuelto un manojo de gritos y gemidos incontrolables. -... el nombre de Dios... ¡Ay! En vano!-
Se dejó caer sobre su pecho, sintiendo escalofríos rodearlo cuando el padre soltó su miembro para alzarlo del cabello.
-Quiero verte, Yoongi- Ordenó.
Algo en el ángel se contrajo, definitivamente ese hombre acabaría en el infierno, pero poco le importaba, se sentía jodidamente bien.
-Lo siento Señor- Se dijo antes de comenzar a saltar rápidamente para sincronizar sus movimientos con los del Padre.
Puso sus manos temblorosas en el pecho ajeno y miró fijamente los ojos del humano mientras que sentía como la mano del otro volvía a su necesitado miembro.
-Falta poco- Gruñó el Padre jugando con su lengua dentro de su cavidad bucal.
Yoongi lamió sus labios al encontrarse deseando besar los ajenos. Años le caerían de castigo por sus pensamientos.
-¡Ah, ah, Hoseok, ah!- Gimió alto viendo las contracciones de placer en el cuerpo ajeno.
El Padre lo empujó hacia abajo, clavando su miembro en lo más hondo del rubio, haciéndolo gritar al sentir el semen desparramándose por su interior, a la vez que él se liberaba sobre el pecho ajeno y sus alas se abrían sintiendo el orgasmo.
Hoseok vio sorprendido aquellas alas reflejar la luz de la ventana y se le hizo la imagen más hermosa que jamás había tenido la oportunidad de contemplar.
El Padre cayó a la cama mientras Yoongi se ponía de pie y comenzaba a vestirse, debía encontrar al sacerdote que realmente iría al cielo antes de que se le acabe el tiempo de visita.
-Hey- Dijo Jung tras él. -No funcionó eso de liberar mis pensamientos-
-Oh si...- Susurró Yoongi apenado. -Puede que me haya equivocado de sacerdote- Sonrió apenado subiéndose los boxers.
-Definitivamente te equivocaste- Le sonrió de lado. -Por eso digo que este sistema es una mierda-
-¿De que hablas?- Yoongi se puso serio al ver la actitud del padre.
-¿Eres idiota, acaso?-
Los ojos de Yoongi se abrieron de par en par cuando Hoseok dejó ver unos cuernos y una cola translúcidos entre su cabello y cayendo por la cama.
-Un demonio...- Susurró.
-Que genio- Se sentó en la cama y apoyó sus codos en sus rodillas. -Me enviaron porque un sacerdote viola niños y tengo que joderle la vida para que cuando muera llevarlo y presentar el caso para que acabe en el infierno de tortura infantil- Dijo simple. -Pero si a ti no te avisaron siquiera que estaba aquí, confirma mi teoría de que el sistema funciona para el culo-
-¡¿Y por que no me lo dijiste?!- Preguntó dejando caer su ropa al suelo. -¡Perdí tiempo contigo!-
-¡Ah, ah, Hoseok, ah!- Gimió imitando al ángel. -Lo disfrutaste más que yo-
-Cierra la boca- Se sonrojó de pensar que ese ser también era inmortal y que podría molestarlo con ello toda la existencia. -Debo ir a buscar al sacerdote-
-Es Kim Taehyung- Dijo evitando que se vista. -Te lo aseguro, no ha hecho nada malo en toda su puta vida-
-No confiaré en lo que dice un demonio- Rodó los ojos.
-Pues el demonio te ha dado más información que tus altos manos- Bufó. -Lo último malo que ha hecho el Padre Kim fue olvidarse de pedir la orden de ostias y fue caminando a buscarlas ese mismo día-
-Vale...- Yoongi hizo un puchero con sus labios molesto. -Te haré caso-
-Hey, espera- Se puso de pie y caminó hasta el ángel. -Realmente tengo que mantener las apariencias y eso, pero soy un jodido demonio, necesito follar-
-Lo acabas de hacer- Lo miró desde abajo con el entrecejo fruncido.
-No así, como me gusta- Se inclinó para sonreírle a la altura de sus labios. -Déjame follarte otra vez-