Denki²
El día amaneció fresco y lleno de energía, Denki y Eijirō tenían planes para salir y divertirse ese fin de semana, querían ir a comer golosinas y después ver la nueva película de Star Wars, habían invitado a sus amigos pero ya todos tenían planes, ellos se lo perdían.
—¡Kaminari!
—¡Kirishima!
Los dos se encontraron en la salida de la academia, gritando y hablando disparates.
—No puedo creer que hagan prácticas tan penosas ¿En serio fingieron haber perdido el libreto para llamar la atención? -preguntó Denki incrédulo después de escuchar un dato curioso sobre la película.
—Sí, te lo juro, eso dijeron en la entrevista. Dicen que gracias a eso el guión se filtró y que la película era malísima, pero creen que es falso. Espero sea así porque si no, ya no les daré mi dinero...
Ciertamente era una decepción, pero aún así irían a ver la película, pues como buenos fans, tenían que consumir para poder quejarse con motivos.
—Nos están dando basura... Yo quiero unas papas fritas -pidió Denki, de una escena a otra ya estaban dentro de un McDonald's.
—La cajita feliz, porfa -Denki miró a Eijirō con una ceja arqueada, Eijirō simplemente se hundió de hombros-. ¿Qué? Quiero la figurita de Kylo Ren.
—Ou, lo siento amigo, ya no hay de Kylo Ren, solo quedan de Finn y Rey -dijo la joven cajera
—¡¿Qué?! ¿Es en serio? ¡Pero si apenas salió la película! Esos personajes no me gustan. Vaya a buscar al almacén, seguro ahí tienen guardados para el día de mañana -Eijirō insistió, lo único bueno de las películas producidas por Disney era Kylo Ren.
—Lo siento, joven, pero no puedo hacer eso.
—¿Está segura? Porque yo creo que sí puede —Intervino Denki, interesado en ayudar a su amigo a conseguir la figurita que quería.
—Sí, no puedo abandonar mi puesto —ella bajó la cabeza avergonzada, no le gustaba insistir en decir que no, esperaba ya pagaran su pedido y se fueran.
—No no, hablo en serio. Mira, si quieres podemos darte algo de propina si nos ayudas.
—Kaminari, déjalo, no importa... —Eijirō notó el mal ánimo de la chica y quería dejarlo pasar, pero Denki era algo necio.
—¿De qué hablas? Tú mismo sugeriste lo de ir al almacen —luego se volvió a dirigir a la cajera—. ¿De verdad que no puedes? Tal vez podrías hablarle a un compañero o a tu gerente, se supone que deben dar un buen servicio al cliente ¿No?
—Amm... —la cajera desvió levemente la mirada, como si estuviera pidiendo ayuda en silencio. Rápidamente uno de sus compañeros que estaba limpiando una mesa se acercó.
—¿Qué está sucediendo aquí? ¿Están molestando? —dicho eso tomó a Kirishima del brazo con bastante fuerza intentando imponer miedo, lo que en realidad funcionó porque el adolescente endureció su piel en un sobresalto.
Las cosas sucedieron bastante rápido, el joven trabajador al sentir el Quirk del adolescente se alteró, creyendo que sería atacado, por lo que de igual manera utilizó su Quirk en el chico. En un parpadeo Eijirō ya no estaba presente. Una nube de humo cubría la verdad, haciendo toser a la persona que estaba cubierta, Denki de pronto abrió los ojos de sobremanera cuando se vio a sí mismo con otro atuendo y más guapo.
—¡¿Eh?! ¡¿Dónde está Kirishima?! —gritó, señalándose a él mismo, pero el otro él.
—¡Ah! ¡No de nuevo! Me van a despedir —lloriqueó el otro tipo, jalándose el cabello en desesperación.
—¡¿Qué mierda fue lo que hiciste?!
—¿Dónde estoy? —preguntó el Denki más alto, mirando a su alrededor, rápidamente se vio a sí mismo y entendió, estaba en el pasado-. Ouhh...
—Ahhh, lo siento, lo lamento. Es mi Quirk, cambio de roles, pero no puedo controlarlo muy bien, fue un accidente —el chico empleado se disculpó, inclinándose hasta el piso.
—Recuerdo esto jajaja el día que iría a ver Star Wars IX —dijo con tranquilidad el Denki mayor al ser una situación que ya vivió, solo que ahora le tocaba ser el Denki adulto.
—Ah, en... ¿Eh? —Denki menor estaba confundido, entendía, claro, pero tenía muchas más dudas—. P-pero ¿Y Kirishima? ¿Cuando regresa? ¿Dónde está?
—Verás, mi Quirk es algo complejo y particular, cuando toco a alguien lo intercambio con la última persona con la que tuvo contacto físico, pero de un punto del tiempo al azar pues no tengo control de la época en que se intercambia... Así que supongo que tu amigo Kirishima del futuro fue la última persona que tocó a ¿ti? —en su burdo intento de explicar, señaló al Denki mayor quien lucía de lo más tranquilo.
—Así es, Eiji me dio un golpe en el hombro hace un par de horas, y ahora seguramente Eiji del pasado debe estar asustado porque ahora me encontraba solo en mi habitación, pobre... —Denki mayor tuvo compasión del Eijirō menor, debía de estar confundido.
—Ehh, el efecto probablemente dure un máximo de doce horas, solo espero me perdones... -el empleado seguía haciendo reverencias, realmente necesitaba que Denki le dijera que sí y siguiera su día, porque sino definitivamente lo despedirían, la tercera era la vencida.
—Bien... Pero solo si van a buscar un Kylo Ren al almacén... —Denki menor aprovechó para hacer su petición, el empleado aceptó y rápidamente fue a buscar uno, la cajera les cobró y efectivamente les dieron su comida y un Kylo Ren.
Denki mayor estaba muy tranquilo, lo que había ayudado a Denki menor a sentirse calmado y seguir como si se tratara de Eijirō o cualquier otro amigo. Los dos se sentaron a comer.
—Eh... Bueno, ¿Por qué traes esa camiseta tan fea? —Denki menor preguntó sin ninguna pena, señalando la camisa azul brillante que portaba el mayor.
—¡¿Eh?! ¡Pero si es lo último en moda!
—Ugh, ¿la moda Glam ahora es moda?
—¿Glam? A sí, se volvió a poner de moda, ahora todo el mundo usa estos colores o cosas más extravagantes, no querrás ver a Eiji y sus croptops —Denki mayor rio entre dientes al recordar a su amigo, tan varonil cuando en el pasado seguramente rechazaría esa moda.
—Wow... De hecho me lo imagino, no es como si hoy en día su traje de héroe sea muy discreto —se hundió, mordiendo su hamburguesa.
—Denki junior ¿Vas a querer ver la película? ¿O esperarás a Eiji?
—Ah, yo creo que mejor lo espero, lo mejor será regresar a la escuela y notificar al maestro de este accidente.
—El buen Aizawa, lo extraño.
—¡¿Qué?! ¿Se muere? —Denki se levanta de su asiento sorprendido al ver el rostro nostálgico de Denki mayor.
—Jajaja, no no, es que llevo más de un año sin verlo, después de todo ya somos profesionales y estamos atorados en el trabajo, es agotador.
—¡¿De verdad?! —Ahora los ojos de Denki junior estaban brillando, eso le confirmaba que podría aprobar y pasar Yūei.
—Sí, pero ya no diré más, no quiero que te confíes porque será muy difícil.
—Ow, diablos —Denki se sentó de golpe, ahora con el ceño fruncido. El mayor se rio al verse de joven tan infantil.
Terminaron regresando a Yūei, buscando al profesor en los dormitorios de profesores, nunca hacían eso, pero era importante.
Tocaron la puerta que sabían era de Aizawa, tardó unos momentos pero abrió, llevaba ropa casual y el cabello recogido. Miró a Denki, después a Denki, y cerró los ojos.
—Hola, Aizawa sensei, jaja...
—¿Ahora qué hiciste? —preguntó el maestro, presionando el puente de su nariz para no gritar.
—¡Eh, yo no hice nada! Fue un accidente, estábamos comprando en MacDonald's y un empleado uso su Quirk sin querer en Kirishima y lo intercambió por yo del futuro.
—¿Qué? —preguntó en un tono incrédulo, pero irónicamente sí lo creía posible, esos dos tenían tan mala suerte que aún sin ser su culpa les pasaban cosas malas—. Bien, quiero los más mínimos detalles...
Denki le explicó más detalladamente, evitando dejarse mal parado omitiendo su insistencia con el juguete de Kylo Ren e inventándose una parte donde el empleado tropezó con Eijirō sin querer. Aizawa escuchó atento, y Denki mayor solo rodó los ojos pero no desmintió nada.
—Ya veo, quiero esperar que lo reportaste al gerente ¿No?
—Oh...
Aizawa golpeó su frente con la palma de su mano. Si será idiota su alumno, nada más no le jala la oreja porque está prohibido.
—descuide, sensei, todo saldrá bien, confíe en mí, yo ya viví esto, y aunque no lo recuerdo muy bien, le aseguro que en general todo estará bien.
—Bien, Kaminari —dijo, mirándole fijamente. Podía confiar en su alumno mayor ¿no? Después de todo, era Denki del futuro y debía ser alguien más maduro—. Solo te encargo que no digas muchas cosas del futuro. Deberías acompañar a Kaminari a su habitación y esperar seguros ahí hasta que el efecto del Quirk desaparezca. Kaminari, cuando Kirishima esté de vuelta tráelo para conmigo.
—¡Sí, Aizawa sensei! —el más pequeño sonrió con confianza, era una tarea fácil. El mayor asintió con la cabeza la orden del maestro, y se encaminaron a la habitación de Denki.
Cuando llegaron, apenas eran las cinco de la tarde y aún faltaban diez horas para que pasaran las doce horas que mencionó el empleado de MacDonald's.
—Ahhh, mi vieja habitación, qué nostalgia. Ni pensar que hace cuatro años que la dejé... —Denki mayor dio vueltas por el lugar, mirando su simpleza y su desorden, tenía ese característico olor a pizza que tanto amaba.
—Me gustaría saber más sobre el futuro, pero Aizawa dijo que no debías revelarme mucho... Aunque, no sé, si hubiese algo que me pudieras decir sin ningún daño al futuro —Denki menor se sentó en su cama, con un tono campante esperaba escuchar algunos relatos de su yo del futuro.
—Jm... Bueno, no tuviste suerte ni con Jirō ni con Uraraka —Denki mayor tenía una sonrisa burlona en su rostro, pues le estaba dando las malas a Denki menor como si se tratara de un mensajero y no de él mismo.
—¡¿Eh?! ¡Pero si jirō me está respondiendo! Además se ríe de mis chistes, todos saben que las chicas que se ríen de tus chistes les gustas —no se la creía, era la niña que le gustaba en ese momento, para colmo se recordó que la primer chica que intentó ligar fue Uraraka, y ella evidentemente estaba más interesada en Midoriya.
—Pensaba lo mismo, pero cuando me declaré me rechazó, por dios que a veces puede ser fría como un hielo. Entonces cuando Midoriya rechazó a Uraraka, pensé que podría animarla y bueno, al inicio ella se dejó pero sus amigos le dijeron que tenía malas intenciones de aprovecharme y desde entonces no me habla. Ahora mismo estoy intentando conocer a una chica, pero creo que solo me habla por lástima... —ahora Denki mayor ya no hablaba con burla, se sentó a un lado de sí mismo con el rostro cabizbajo. Hablar sobre su mala suerte en el amor era un desahogo, aún cuando era consigo mismo del pasado.
—Diablos... Lo más probable es que yo también lo haga, después de todo eres mi futuro —Denki menor miró el techo, no en decepción, sino en una especie de aceptación de su idiotez.
—Sí... Lo bueno es que somos un trío. Digo, Mina Kirishima y yo, somos un trío de héroes como Kamui Woods, Desutegoro y Mount Lady.
—Estaré con mis mejores amigos en el trabajo ¿Eh? Eso es mejor que tener pareja.
—Seee...
Por un momento ambos quedaron callados, mirando la nada mientras pasaba el tiempo. Ambos tenían algo en mente, Denki analizaba lo dicho por su yo del futuro, sobre lo de las relaciones e intentando consolarse con que Ashido y Eijirō estarían siempre con él, a pesar de que la chica una vez había mencionado que quería hacer equipo con Uraraka y Sero.
Uraraka... ¿Cómo Midoriya habría podido rechazarla? Si él tuviera la oportunidad haría a esa chica muy feliz, pero no siempre había oportunidades reales...
Por el otro lado, Denki mayor estaba recordando lo que había sucedido cuando él era más joven y estuvo en la misma situación que Denki menor, cuando él era el chico de 16 años que estaba en incertidumbre sobre su futuro. Y por supuesto que recordaba muy bien lo que había sucedido, y estaba algo impresionado de la forma en que el Denki mayor actuaba cuando él era más joven, porque ahora él estaba actuando exactamente igual que ese Denki, ahora era él el mayor y no podía evitar pensar en hacer lo mismo que en ese entonces, repetir la situación con una temible exactitud.
Mordió su labio inferior, no pudiendo resistir tomar el mismo camino, porque al parecer el futuro y el pasado no cambiaban, no al menos en ese Quirk de cambio de roles.
—¿Sabes? Al menos para entonces ya habrás perdido la virginidad —dijo Denki mayor, metiendo la curiosidad al menor. Una vez más observó sus ojos brillantes llenos de emoción.
—¡¿En serio?! ¿Con quién fue? ¿Era linda? ¿Lo hice bien? ¿Estuvo bueno?
—Mm, sí, él fue muy bueno a decir verdad...
—¿Él? —Denki mayor le miró con duda, como si para él fuera normal lo que para Denki menor no era—. Tuve sexo con... ¿un hombre? ¿En serio?
—Sí ¿Tiene algo de malo?
—No, es solo que... Bueno, yo soy heterosexual —Denki menor se hundió de hombros, intentando entender el motivo. En ese momento no tendría sexo con un hombre ni aunque le pagaran un millón de dólares.
—Yo también, es decir, lo sé, soy tú. Pero en el futuro las cosas son diferentes. Algunas cosas pueden cambiar en un lapso de seis años, o quién sabe, en cuestión de segundos, puede ser una locura pero es real.
—Ya veo... ¿Entonces ese hombre? —Denki pidió información sin hacer una pregunta en concreto, porque tenía muchas pero quería saber antes que nada quién era.
—Es alguien que conoces muy bien, diría demasiado bien, en todos los aspectos, y ya lo has pensado antes.
—Oh Dios, ¿Es con Kirishima? —luego miró el piso, porque había muchas posibilidades. Es decir, eran muy cercanos, y aunque nunca habían hablado sobre temas románticos, en seis años podía pasar cualquier cosa ¿No? Él mismo lo dijo, hasta dijo que Kirishima usaba croptops, tal vez toda esa palabrería de la virilidad masculina era una fachada para su latente homosexualidad y oculto amor secreto a Denki.
—¿Qué? No, él no, él está con Mina —Denki mayor hizo una cara de desagrado, más porque eran amigos y no tanto por la idea de que fuera Kirishima, haría la misma cara con Mina o Sero. Bueno, con Mina tal vez no.
—¡Ya dime!
—Mira... ¿Recuerdas ese meme que viste y pensaste ¡Joder, yo sí lo haría! Pues fue prácticamente eso, y estoy en este momento ofreciéndote la oportunidad, digo, será única.
—El meme, mhh... —Denki menor se puso a pensar, con un dedo en su mentón y sus ojos en el techo.
—¿Tendrías sexo contigo mismo? —dijo el otro Denki rápidamente para recordarle, en un tono uniforme e intentando no denotar una emoción de forma tan notoria.
El rubio más pequeño quedó mudo. Oh, ese meme, ya lo recordaba, resultaba un meme donde preguntaban si lo haría y que tipo de respuesta daría cada personaje de una serie de televisión, uno decía que sí porque sería como masturbarse, otros decían que no porque era una abominación, etcétera etcétera, y él había dicho que sí, joder, porque ¿Quién no querría tener sexo con el grandioso Denki?
Tal vez todo el mundo menos él mismo.
Ya no era divertido, era triste.
—Ahh... —su voz salió temblorosa, su cuerpo estaba tenso y su rostro se había vuelto un tomate rojo—, n-no lo sé...
—Oh vamos, Denki junior, yo sé cómo piensas, sé lo que estás sintiendo en este momento porque pasé por lo mismo, ahora estoy del otro lado y puedo asegurarte que fue muy bueno. No tendrá nada de raro, porque ya sabes, masturbarse es lo mismo —para intentar convencerse se tomó de los hombros y lo sostuvo con fuerza para transmitir su confianza. Denki menor tembló ante su toque, volteando la cabeza para no verlo directamente a los ojos.
—Ah, b-bueno, tal vez sí. Digo, si es así, podría intentarlo.
—Déjamelo todo a mí... —se acercó lo suficiente para susurrar eso en el oído del menor, causándole un escalofrío.
—Está bien, sí... —cedió, sintiendo su cuerpo calentarse por la idea.
Tendría sexo, y aunque era consigo mismo del futuro, y un hombre, la experiencia le haría más bien que mal, y no tendría consecuencias respecto a otra persona.
Denki mayor sonrió, se acercó aún más hasta darse un beso en la oreja, provocando que el menor soltara un suspiro. Entonces se desató, y ambos se dejaron llevar. Las manos del mayor recorrían el cuerpo de Denki, aún con la ropa encima, acariciaban con ternura sus partes más sensible, pellizcando sus pezones y masajeando sus muslos.
De un momento a otro Denki estaba recostado en la cama, acomodado de una forma en que Denki mayor estaba encima de él entre sus piernas, regalando besos en el cuello y bajando a la clavícula.
Las manos traviesas del mayor bajaron hasta posarse en la entrepierna del menor, y sin escrúpulos presionó el pene. Denki soltó un gemido de placer, abriendo más las piernas.
—Bien, Junior, te haré sentir muy bien...
Sin consultar desabrochó los pantalones, bajando rápidamente estos con todo y la ropa interior. Denki en realidad no tenía intenciones de verlo y apreciarlo como lo haría con otra persona, él se conocía y sabía que no quería perder tiempo en amarse a sí mismo cuando podía darse placer de forma contundente.
Su mano se envolvió en el pene, presionando y masturbando con rapidez. El menor sintió los estímulos fuertemente, retorciéndose en la cama entre jadeos y sobresaltos.
—Ahhh, Dios, me vengo —murmuró, y después de decirlo el mayor se detuvo. Frustrado, intentó tocarse a sí mismo pero lo detuvo.
—Espera. Dije que perdías la virginidad, ¿recuerdas? —Denki menor no entendía muy bien, seguro debía correrse mientras lo hacían.
El mayor se quitó los pantalones al igual que el menor, ambos traían únicamente sus camisas. Denki mejor abrió los ojos de sobremanera, sorprendido por su tamaño.
—¿Ese es mi pene? —preguntó incrédulo, pues sí, Denki del futuro era más alto pero no esperaba tener una verga tan grande.
—Ja, sí, creo que hasta los veinte años los hombres dejan de crecer.
Y solo entonces, después de ver el gran pene que tendrá en el futuro Denki menor se preguntó ¿Cómo demonios se suponía que los hombres tenían sexo entre ellos?
Ni siquiera pudo formular la pregunta en voz alta, se hacía algunas ideas, pero todas podían calificar solo como masturbarse. Probablemente las mujeres tenían el mismo problema, seguro solo podían usar sus manos al igual que ellos ahora mismo.
Sus preguntas cambiaron cuando Denki mayor se llenó la mano de su propia saliva y de la llevó a su retaguardia. ¿Eh? Cómo no lo pensó antes, pero... ¿Por el ano?
—Sé lo que estás pensando... Sí, será por atrás, y yo seré el que pone el trasero, así que no te preocupes...
Denki no respondió, se mantuvo callado observando las manos del otro jugar con su agujero. Sentía su propia polla dura y goteando con el simple hecho de pensar en que perdería la virginidad, por un segundo ya no pensó en Denki del futuro como él mismo, sino como otra persona, estabas a punto de follar a un Denki.
El mayor, después de varios minutos, tomó el pene del menor y se alineó con su agujero.
—Ya estoy acostumbrado a esto, descubrí que el sexo anal es increíble —dijo sin vergüenza, sabiendo cuáles eran las preguntas del menor.
Pronto sintió su pene envuelto en un calor increíble, ardía, estaba demasiado apretado y era muy sexy, casi que se corría solo por meterla.
—Ahhh Dios santo, tan bueno —gimió como el virgen que era, cerrando los ojos y disfrutando de la sensación.
—Mmm, sí —Denki mayor se mantuvo así unos momentos, aunque estaba acostumbrado siempre debía esperar un poco en lo que su interior se acomodaba al tamaño de la intrusión.
Comenzó a menear sus caderas, sus testículos rozaban con el pubis del menor y sentía el miembro hacerse más grande en sus adentros. Continuó levantándose un poco para caer sobre el pene, dando saltos seguidos para ser follado.
—Me voy a correr... —casi con lágrimas en los ojos, el menor no resistía tantas sensación tan fuertes y nuevas.
—Espera un poco, resiste —pidió el mayor, tomando su pene para masturbarse porque al parecer Denki menor no alcanzaría a hacerle correrse solo con la parte trasera.
Realmente fue algo bastante rápido, un par de saltos más y sintió todo ese semen poco espeso inundar su interior. Denki se contrajo en su cama, arqueando la espalda mientras se corría y gemía como si él fuera quien estaba siendo follado. El mayor intentó seguir brincando, aprovechando el pene erecto al máximo antes de que perdiera su dureza, al final terminó sacándolo y masturbándose con fuerza hasta venirse en el abdomen del Denki menor.
Agotado, se recostó a un lado de él mismo en la cama, sin pantalones y con el culo lleno. Denki menor parecía entrar en un estado de somnolecia.
No dijeron nada, solo se mantuvieron unos momentos así, después el menor se levantó para limpiarse el abdomen sin preocuparse por el Denki mayor. Se recostó de nuevo, mirando al hombre.
—Fue increíble, jamás me había corrido tan fuerte.
—Te entiendo, y es genial ¿No?...
—Sí, no pensé que el sexo con un hombre fuera así, o que se sintiera tan bien. Creo que tienes razón, digo, respecto a eso de que las cosas pueden cambiar en seis años o en un momento. Tal vez comience a considerar a los hombres...
—Jm... Por supuesto que tengo razón, yo soy tú.
Ambos se rieron, pasando un rato juntos mientras seguían hablando como si nada, como si no hubieran follado.
El atardecer se había acabado, y las estrellas ya surcaban el cielo. Por suerte para ambos, no se necesitaron de doce horas para que regresara todo a la normalidad. De pronto aquella nube de humo que habían visto en el MacDonald's apareció de nuevo, Denki se levantó de golpe, y justo como esperaba, Eijirō estaba ahí tosiendo, de vuelta.
—¡Kirishima!
—¡AHhhh! —el pelirrojo gritó de la sorpresa, parpadeando varias veces—. Espera, Kaminari ¡Kaminari!
—¡Kirishima!
—¡No creerás! ¡Estaba en una habitación y no sabía qué diablos ocurrió! Me puse a buscar respuesta pero no salí de ahí, no sabía dónde estaba. Encontré varias revistas homosexuales y vibradores ¡Era una locura! Porque no parecía ser la habitación de una mujer.
—¿Eh? —el tono emocionado de Denki decayó al escuchar lo que Eijirō encontró en la habitación de Denki del futuro. Después de todo sí le gustaban los hombres ¿No?
—Menos mal estoy de vuelta, solo me quedaba esperar a que sucediera algo, de no ser así habría salido a revisar el área y... ¿Qué es ese olor? —pronto Eijirō notó ese peculiar olor a sexo que en ese entonces era desconocido para él, y también para Denki, pero a veces leer novelas eróticas y ver mucho porno ayudaba a entender las cosas.
Denki se puso complemente rojo de la cara, y con prisa ni pena sacó a Eijirō de su habitación a patadas.
No daría explicaciones y Eijirō no las pediría, ya podrían hablar con calma sobre lo que pasó más adelante.