Situación
Clic
Ahí estaba de nuevo... pensó Seijurou cuando escuchó como alguien entraba a su habitación
Se quedó quieto, sin hacer ruido. Su oído se agudizó para escuchar cada detalle de lo que sucedía. Algunos pasos lentos se escucharon en dirección a donde se encontraba acostado. Espero a sentir como alguien se metía a su cama y se posicionaba detrás de él.
Sonrió de lado.
Tan puntual como siempre Kouki… pensó
Pudo sentir como unas manos se colaban por sus costados y lo abrazaban por detrás. Pudo sentir cómo aquel cuerpo se pegaba más al suyo. La frente del contrario fue a parar a sus omoplatos.
Con sumo cuidado se dio la vuelta para ver a aquella figura que había invadido su cuarto y espacio personal. Pero eso no era lo relevante, sino que ni siquiera era consciente de lo que estaba haciendo. Observó el rostro de Furihata Kouki, quien mantenía los ojos cerrados con una respiración calmada y profunda.
Estaba dormido.
Desde hacía un par de meses, Akashi Seijurou había conseguido un nuevo compañero de departamento, después de que su amigo Tetsuya se fuera a vivir con su novio Kagami Taiga. Había iniciado una larga búsqueda para conseguir su reemplazo y después de varios encuentros con posibles candidatos, había elegido a Furihata como la mejor opción.
Ayudó demasiado que Tetsuya lo recomendará, era uno de sus amigos de la universidad y había dado muy buenas referencias del chico, como alguien tranquilo, responsable y en extremo tímido. Combinación perfecta para Seijurou, para no tener que convivir ni hablar con otra persona más.
Así que desde esa fecha comenzaron a vivir juntos en ese departamento. Y de hecho, le parecía un compañero maravilloso; era silencioso, responsable con sus tareas compartidas, respetuoso con el orden que tenía y además siempre evitaba tener un contacto con él. Era correcto lo que había comentado Tetsuya al respecto, sobre la timidez del chico.
Sin embargo, después de una semana de tener ese escenario maravilloso, algo extraño sucedió un día en la madrugada. Furihata había entrado a su habitación sin su permiso, pero quizá eso lo hubiera perdonado, pero no el hecho de que fuera a acostarse y abrazarlo por la noche. Eso si lo dejó totalmente desconcertado y molesto.
La primera vez que lo hizo estuvo a punto de golpearlo y llamar a la policía, pero, se dio cuenta de que el joven no era consciente de lo que había hecho. Y en realidad, se dio cuenta que Furihata Kouki era sonámbulo.
Y a partir de esa ocasión, no había noche que no lo fuera a visitar y que después de un par de horas regresará a su habitación por su cuenta.
Su primera opción había sido enfrentarlo para que dejara de hacerlo, pero tampoco había mucha oportunidad de hacerlo porque el chico buscaba no tener contacto con él y eso que vivían en el mismo lugar.
Leyó al respecto, sobre que no era tan recomendable despertarlos, así que pensó de qué manera podría ser. Mientras tanto, aquel chico entraba por las madrugadas y luego regresaba a su habitación.
Posteriormente, intentó de alguna manera comunicarse con él mientras estaba en su cuarto y fue en ese momento cuando entendió mejor las cosas. La razón del porque lo visitaba por las madrugadas
― Hola Kouki ― susurró
― Hola ― respondió quedito
― ¿Hoy cómo te fue? ― preguntó mientras se acomodaba para tener una vista mejor del rostro del castaño
― Lo intente otra vez ― dijo casi en susurro
― ¿Y qué pasó? ―
― Estaba en la cocina… pero me acobarde unos momentos antes de hablar― dijo mientras en su expresión fruncía el ceño ligeramente
El pelirrojo sonrió divertido al ver esa expresión en su rostro. Ese día había llegado a propósito más temprano al departamento, sabiendo que Kouki estaría ahí.
― Mañana lo intentare otra vez ― dijo nuevamente Kouki, pero ahora había relajado su expresión
― ¿Qué intentarás hacer? ― preguntó fingiendo no saberlo, pero por alguna razón le gustaba escucharlo una y otra vez
― Hablar con Akashi-kun ― inició ― Quiero ser su amigo ― concluyó mientras se estiraba y se acercaba más al pelirrojo para acurrucarse a él
Seijurou lo miró con ternura, le parecía adorable el nivel de timidez del chico, así como sus inocentes intenciones. Parecía que el hecho de acercarse a Akashi le estaba resultando bastante estresante, sumado a su carencia de ciertas habilidades sociales, era motivo para levantarse sonámbulo para ir al cuarto del pelirrojo.
Así que ahora provocaba ocasiones para que se animara a hacerlo, pero aun cuando todavía no lo había logrado, Seijurou estaba disfrutando el proceso...
― Ya será mañana, Kouki ― dijo mientras se acomodó para dormir a lado de ese chico
Tal vez algún día...