Parte 1
Shen Qingqiu entra por segunda vez a la tienda de bisutería que había visitado en la mañana.
La cortina del local se eleva con el abanico y detalla minucioso el lugar. El aspecto del local como siempre era limpio y ordenado a pesar de ser muy pequeño, ubicado cerca de los burdeles conocidos de la zona.
-- Oh, Senior Shen. Bienvenido.
Alguien llamado Shen Yuan le atiende educadamente y le brinda una inesperada sonrisa --. Qué sorpresa verlo de nuevo, ¿qué lo trae por aquí?
"Volver a verte a ti” - Shen Qingqiu sonríe gustoso.
Este maestro se había enamorado de Shen Yuan.
Esa es la realidad por muy extraño que parezca. Desde la primera vez que lo conoció, sintió que Shen Yuan era un jovencito diferente. Provocaba sacarle una sonrisa por sus estupideces a menudo. Algo que nunca sucedía, debe admitirlo. Shen Qingqiu muy poco encontraba buen sentido a las cosas, o mejor dicho, a la vida misma.
Le agradó el sentimiento. Shen Yuan era muy abierto y conversador de cualquier tema. Para un hombre de pocas palabras como Shen Qingqiu, perder su tiempo escuchándolo era perfecto. No tenía que esforzarse más de la cuenta.
Además Shen Yuan es una de las pocas personas que lo trataba sin prejuicios. ¡Era muy inocente! Sin importar que tipo de alimaña fuera Shen Qingqiu, cada vez que visitaba el local, ¡Lo recibía con un dulce vino de cortesía!
Shen Qingqiu recibía el vino con una sonrisita inusual detrás del abanico. Era modesto pero oportunista. Contemplaba los lindos ojos y labios pálidos del menor cada vez que podía. De una manera disimulada para que Shen Yuan no se percatara.
-- Su sabor es dulce, ¿no? -- Shen Yuan sugirió cuando vio su probar.
Shen Qingqiu asintió: -- Así como el dueño de este local.
Shen Yuan sonríe después de escuchar su halago. Shen Qingqiu le corresponde con disimulo, interesado por haber sido responsable de aquel lindo gesto.
Desde hace cinco meses se había convertido en un cliente fiel del local, tiempo suficiente para que ambos desarrollaran un poco de confianza. Solo un poco.
-- No me diga. Apuesto que el Senior Shen, ¿busca nueva corona?
Shen Qingqiu se burla de él en silencio.
-- ¿Cuáles ofrece? -- pregunta, abanicandose con modestia.
-- Estas son recientes -- Shen Yuan le señala un estante -- ¿Desea que se las muestre?
Shen Qingqiu asiente y Shen Yuan se retira para buscarlas como todo un buen vendedor. Mientras se aparta, Shen Qingqiu lleva una mano entre sus mangas para sacar una carta rojiza de compromiso, apretandola indeciso si entregarla, o no.
No se atreve. Una vez más prefiere ignorar sus sentimientos bonitos pero... sin olvidar el objetivo más atrevido que quiere alcanzar.
¿Cómo podrá un maestro frío, desconfiado y ambicioso, pedirle matrimonio a un simpático comerciante?
Durante ese tiempo, Shen Yuan demostró interés en conocer a Shen Qingqiu.
Aunque Shen Qingqiu mencionaba lo estrictamente necesario... También preguntaba aspectos de la vida de Shen Yuan, solo por pura curiosidad.
El joven era muy diferente a él. Expresaba un lenguaje abierto la mayoría de las veces. En ese momento comparte que su vida era tranquila como comerciante en este pequeño puesto. Tuvo la dicha de criarse junto a dos hermanos mayores y una hermana menor, pero también la desdicha de quedar huérfano a los 17 años.
-- ¿Qué hay de usted? -- Shen Yuan sonríe con una intención, interesado por conocer su pasado.
Shen Qingqiu desvía la mirada y lo ignora, indispuesto al hablar del tema. Su pasado quería desterrarlo de su memoria a diestra y siniestra. Pero quién diría que, su vida empezaba a desagradarle, ahora mismo.
El desprecio ganado por todas las miradas en la secta llegó a otro nivel. Su querido shidi divulgó rumores falsos que lo catalogaron como ”lascivo"
¡Ahora sus paseos por la secta se habían vuelto insoportables!
A medida que pasaban los días, Shen Qingqiu desarrollaba un odio inusual a sus hermanos líderes por meter sus narices donde no los llamaban.
-- Disculpe... ¿Está bien?
Lo que nadie sabía es que, este jovencito se tomaba la molestia de escuchar a Shen Qingqiu y analizar sus gestos. Si la conversación se tornaba complicada, tomaba una botella de vino para decir:
-- Está bien, olvídelo. Es su turno de preguntar. Tome, ¿Otro sorbo para endulzar el alma?
El meneo insistente de la botella que realiza Shen Yuan con un semblante divertido, sacan otra tonta sonrisita a Shen Qingqiu.
¿Por qué este tonto era tan adorable?
Dos dedos arrastran la copa medio vacía, y pide con arrogancia:
-- Un último sorbo.
Shen Yuan y Shen Qingqiu tenían más en común de lo que imaginaban.
No fue sino un día trivial que Shen Yuan mencionó una confesión:
-- Sabe, yo también deseé ser cultivador cuando era más joven.
Shen Qingqiu disimula el interés que le generó esa frase.
¿También deseaba ser cultivador?
¿Cómo él?
La mente de Shen Qingqiu comienza a divagar pensamientos de tipo; ¿Se habrían conocido?, y si es así, ¿Cómo y dónde?
Pero por un momento, vacila, pensando que tal vez jamás se hubieran conocido.
Shen Qingqiu odiaba a todo aquel joven maestro que superaba sus capacidades.
Seguro lo llegaría a odiar cómo a unos cuantos.
¿Por qué se cautivaría con Shen Yuan siendo un joven maestro?
De repente cuando Shen Qingqiu escucha una ligera risita, la espontánea alegría de Shen Yuan atrapa su atención indudablemente. Su rostro inocente iluminado con vigor y esperanza causa que sus latidos se incrementen. Que lindo es verlo sonreír... y más aún, cuando la sonrisa era producto de su plática.
-- Que tontería, ¿No?
Shen Qingqiu frunce el ceño.
"¿Qué tontería?"
Lo cierto es que para Shen Qingqiu ser maestro cultivador no era motivo de tontería.
-- ¿A qué se refiere?
Shen Yuan notó su disgusto y aclara:
-- Es decir, hablo de que mi deseo fue tonto. Solo quería estudiar para aprender acerca de bestias y monstruos, pero... -- hizo una mueca poco después -- A veces la vida nos sorprende de otras maneras. Más tarde, decidí dedicarme a otra cosa.
A estás alturas, Shen Qingqiu hubiera perdido el interés en seguir escuchando esta triste historia.
-- ¿Otra cosa? -- Pero elevó su abanico, curioso por seguir oyendo la dulce voz de este joven.
Shen Yuan sonrió.
-- Así es. Fundar esta tienda para ofrecer mercancía a maestros talentosos, como usted.
“Maestros talentosos como usted...”
Finalmente, alguien lo valora con el reconocimiento que se merece.
Definitivamente, es perfecto que Shen Yuan jamás sea cultivador.
De otra manera, ¿Cómo podía existir un cultivador tan maravilloso en este nefasto mundo?
Ya desde hace un año, la amistad entre Shen Qingqiu y Shen Yuan fue muy agradable.
No hacía falta más. A pesar del interés romántico de Shen Qingqiu, si mientras Shen Yuan continuaba tratandolo amablemente como hasta ahora, no había necesidad de forzar las cosas.
Nada le había hecho sentir la amenaza de poder perder a su amor platónico.
Pero un día, eso cambió.
Una tarde de rutina, pasó por la tienda para despejarse un rato. Se le dificultó bajar antes del mediodía debido a una reunión que había ejecutado su fastidioso Líder Yue QingYuan para una presunta ceremonia.
Ese día, Shen Qingqiu sentía un dolor de cabeza por no haber dormido la noche anterior. Su humor no era para nada bueno. Aún así tuvo la iniciativa de buscar a Shen Yuan para alegrar su corazón con una dulce compañía embriagada en vino.
Cuando elevó la cortina aparentando una actitud “serena”, lo primero que vieron sus ojos fue que Shen Yuan estaba acompañado por otra persona.
Otro cultivador con mejor aspecto juvenil, formidable y atractivo que ”el suyo“, conversaba a gusto con su Shen Yuan, mientras este último reía alegre de sus ocurrencias.
Algo se quebró, y fue la base del abanico plegable de Shen Qingqiu.
¿Por qué estaba riendo?, ¿Qué rayos significa esto?
La envidia despertaba el lado más irracional de Shen Qingqiu. Shen Yuan solo era suyo, y le indignó bastante el hecho que su joven comerciante no se percatara de su llegada.
-- ¿Cuánto le debo, joven?
-- Para usted, tres monedas es suficiente. ¿Mn? Senior Shen -- el rostro de Shen Yuan se iluminó al verlo --. Que sorpresa. No lo oí entrar, ¿Qué le trae por aquí?
Pero la expresión fría del mayor provoca que la sonrisa de Shen Yuan desaparezca.
El semblante de Shen Qingqiu brindó un aspecto realmente inquietante detrás del abanico.
Shen Yuan solía ser muy inocente con sus sentimientos y se preocupa. ¿Qué le sucede? Era imposible no tomarse personal esa mirada intimidante. El maestro cliente no se enteró que rayos estaba ocurriendo, hasta darse la vuelta.
-- No puede ser. ¿Usted es el Maestro Xiu Ya de la secta de la Montaña Cang Qiong? -- menciona impresionado, reconociendo a Shen Qingqiu y reverenciando cómo señal cortesía: -- ¡Qué suerte! A este maestro le agrada conocerlo.
"A mí, no”
Con eso recibió la mirada asesina de un hombre celoso.
¡¿Cómo se atreve a brindarle respeto?!
¡Coqueteaba con su Shen Yuan!
-- Retírese. La puerta está abierta.
-- ¿Disculpe? -- confundió el cliente.
Con poca decencia, Shen Qingqiu dirigió su mano de manera amenazante a su empuñadura de espada.
Cualquier maestro cultivador se ofendería con tal acto descarado, así que el cliente hizo exactamente lo mismo con su empuñadura. ¡La situación pintando para un posible combate!
Shen Yuan intervino cuando detalló la tensión: -- ¡Que a los maestros no se les ocurra pelear en mi tienda!
¡Qué les pasa!, ¿No tenían consideración?, ¡Es su único localcito humilde!
Volvió a advertir con otra señal de alerta, realmente asustado en que le destruyeran todo lo que tenía. Ofreció con calma la salida al joven cultivador, despidiendolo con sus sutiles palabras cordiales: -- Gracias por su compra. Estoy a su disposición. Puede venir cuando desee.
“¿Está a su disposición?, ¿Puede venir cuando desee?”
Shen Qingqiu mostró un ligero asombro.
Eso mismo le decía Shen Yuan cuando se retiraba de la tienda cada visita.
Pensaba que esas palabras eran exclusivas. ¡Ahora los celos de Shen Qingqiu empeoraron!
Cuando el joven cultivador decidió por fin retirarse de la tienda, Shen Qingqiu reprendió a su comerciante con un posesivo interrogatorio.
-- ¿Quién es?, ¿Dónde lo conoció?, ¿A qué hueco pertenece?, ¡Este maestro exige una respuesta!
Las cejas de Shen Yuan se elevan por el inesperado tono acusador.
¡No comprendía la actitud de Shen Qingqiu el día de hoy!
-- ¿Cómo se atreve a irrumpir en mi tienda de esa forma?
-- “¿Está a su disposición?“, “¿Puede venir cuando desee?”, ¡¿Por qué le dijo lo mismo a ese hombre?!
-- ¡Es mi cliente!, ¡Vivo de su dinero!, ¿Qué pretende que le diga?, ¿Qué no vuelva?
-- Así es. -- Shen Qingqiu amenaza con una mirada desafiante -- Qué tal: "encuentre lo que busca en otra parte" ¿Está mejor?
¡Qué descaro! Por primera vez Shen Yuan demostró un semblante furioso a su cliente favorito.
-- ¿Cómo se atreve?, ¡Que egoísta es usted! -- reprende, y sin pensarlo, grita: -- ¡Retírese de mi tienda!
Pero jamás espero que, de un arrebato impulsivo, Shen Qingqiu prensara agresivamente su brazo derecho.
Shen Yuan se paraliza por el acto en cuestión de segundos. Shen Qingqiu poseía más fuerza que él por su notable cultivo, y un altercado entre ellos no era muy justo.
En ese momento, Shen Yuan temió por su vida al divisar su mirada asesina y la gigante espada enfundada hacia un lado.
El propósito inicial de Shen Qingqiu fue intimidarlo, pero no calculó bien sus consecuencias. Una súbita impresión pasó por su mente al percatarse de algo desafortunado.
La mirada de Shen Yuan mostró miedo y rechazo hacia él.
Cómo sus hermanos marciales y discípulos, lo hacían todo el tiempo.
-- No. No me mires así.
Intentó sonar “amigable” detrás su enojo, pero no funcionó.
-- ¡No me mires así! -- Exigió con una pizca de desesperación, para luego manifestar con un hilo quebradizo en su voz -- Tú no...
Él no. Puede aceptarlo de todo el mundo, menos él.
A continuación, suelta a Shen Yuan cuando esté último forcejeó para liberarse. La mirada del joven comerciante todavía mostraba miedo en su mirada mientras se aleja de él a una distancia segura.
Shen Qingqiu no pudo negar que una pizca de arrepentimiento emergió en su corazón cuando detalló esa distancia.
Solía culpar a los demás por sus provocaciones. Sin embargo... está vez con alguien tan querido como su lindo e inocente Shen Yuan, muy en el fondo, admitió que arruinó todo.
La vergüenza provoca que Shen Qingqiu decida retirarse del local con una sacudida de mangas.
Y Shen Yuan jamás comprendió el motivo de su molestía aquel día. Jamás hablaron del tema, por qué por miedo a que Shen Yuan lo rechazara, Shen Qingqiu no regresó a visitar el local durante un cierto tiempo. Dejando la botella de vino casi intacta.
Así pasó dos semanas sin visitar la mejor bisutería del pueblo.
Shen Qingqiu todavía sentía una mezcla desgarradora entre traición, vergüenza y culpa.
Sus celos desarrollados al ver a Shen Yuan sonreírle y brindarle las mismas palabras de cortesía a otros hombres, le hirvió la sangre.
Sintió una inmensa desilusión. Creyó haber sido querido y exclusivo durante un año, ¡pero resultó ser que todo fue falso!
¡Fue puro protocolo vendedor-cliente!
¡Por esa razón siempre andaba solo!
La soledad era la única que no lo lastimaba. A pesar de sus miedos de volver a desarrollar lazos confiables, guardaba esperanzas de que Shen Yuan fuera aquel ser, aquel amante que se ganará su corazón, pero ahora, siente que ya no tiene nada, por segunda vez.
Muy en el fondo esa idea le perturbaba. Una vez más su vida vuelve a carecer de sentido desde que presenció la presunta traición de Yue QingYuan.
Mientras oye la explicación monótona de Ming Fan sirviéndole una taza de té, un brillo entristecido sobre sus ojos se reluce detallando la carta rojiza de compromiso en sus manos, al imaginar, por otra vez infinita, la mirada de temor y rechazo de Shen Yuan.
De pronto, sacude su abanico y le brinda un golpe brusco a la mesa de la habitación. La acción estremece del susto a Ming Fan y la taza de té tibio que le sirvieron hace un momento.
No quería que Shen Yuan lo mirara con temor de nuevo, tampoco que Shen Yuan viera a otros clientes.
¡No sabía que hacer!, ¡Pensar en perderlo le amargaba el alma!
-- Buenos días.
Shen Yuan detalla al instante el hombre mayor que ingresa a su tienda.
Cada vez que un cliente ingresaba a su humilde local, esperaba contemplar las elegantes túnicas esmeraldas y porte sofisticado de su cliente favorito.
-- Buenos días -- Shen Yuan finge una sonrisa débil, desilusionado al saber que no era su cliente favorito, Shen Qingqiu.
Desde aquella inusual rabieta, este joven comerciante extrañaba las visitas del Senior Shen. Se sentía arrepentido por haberlo echado de la tienda.
¿Será qué el Senior Shen se había molestado con él?
Los líderes de la Secta de la Montaña Cang Qiong notaron que Shen Qingqiu ya no salía tan frecuente de su casa de bambú.
¿Shen Qingqiu se aburrió de visitar los burdeles?
¿Ya ninguna dama lo satisfacía?
La mayoría de los rumores eran de aquel tema que lo discriminaban como un pervertido, pero otras personas más prudentes como el Líder Mu Qingfan, enfocaban su atención en otra posibilidad.
Con los antecedentes de padecer desviaciones de Qi, El Líder del Pico Qian Cao le hizo su chequeo médico mensual.
Por suerte, Shen Qingqiu no estaba sufriendo de una desviación, sino de un mal de amor.
-- Para ti, Shen-shixiong.
Este maestro mira lo ofrecido con desconcierto.
-- ¿Qué es eso?
-- Un obsequio -- Mu Qingfan observa el nombre del propietario -- De alguien llamado “Shen Yuan”.
El Maestro Xiu Ya se levanta impresionado.
¿Shen Yuan le brindó un obsequio?
¿por qué?
La ilusión y la desesperación fueron las protagonistas en los ojos de Shen Qingqiu. Tanto que Mu Qingfan se sorprendió cuando el presente fue arrebatado de sus manos.
Al abrirlo, efectivamente le pertenecía a su lindo Shen Yuan. El corazón de Shen Qingqiu palpito ansioso al notar como una argolla de color dorado que deseaba comprar la próxima vez que estuviera a la venta, le fue ofrecida.
Entonces, ¿Shen Yuan si lo quiere?
¿Era exclusivo?
Las ganas que había perdido de seguir conquistando al responsable de sus sonrisas, despertaron como un lucero de luz tras leer la linda nota escondida dentro del paquete:
"Sé cuánto le gustaba comprar esta argolla, por eso guarde una para usted. Cuando tenga tiempo, por favor, pase por aquí. Compré un nuevo vino para probar.”
Esa misma tarde, las cortinas del local se abrieron de prisa.
Y un par de hombres volvían a verse por fin después de un largo tiempo. Compartiendo un nuevo vino sabor a manzana como nuevo comienzo.
Un día divagando por el bosque Qing Jing, Shen Qingqiu tomó una gran decisión.
Invitará a salir a Shen Yuan y luego le pedirá matrimonio.
El problema es... que no sabía cómo hacerlo.
Este maestro era un hombre completamente ignorante con respecto al amor y el coqueteo.
¿Qué debe hacer?, ¿Exigirle que salga con él?
Lo debate incontables veces. Con el ataque de celos que presentó el otro día, temía ser rechazado por Shen Yuan, pero a su vez, temía jamás intentarlo. Alguien carismático, inocente y bondadoso como Shen Yuan, era imperdonable dejarlo perder.
Lo quería para él. Que solo estuviera para su disposición. ¡No para otros cultivadores estúpidos y aprovechadores!
-- Tome.
Shen Yuan no comprendió lo que hizo Shen Qingqiu cuando posó un taco de plata brillante sobre su escritorio.
-- ¿Senior Shen, por qué me da esto? -- su impresión fue evidente -- Mis artículos de la tienda no alcanzan ni la mitad para cubrir su valor.
-- Este maestro comprará todo lo que hay aquí. A partir de hoy, vendrá a vivir conmigo a la Secta de la Montaña Cang Qiong.
La impresión de Shen Yuan no se hizo esperar.
-- ¿Vivir... a la Secta de la Montaña Cang Qiong, con usted? -- No pudo evitar preguntar: -- ¿Por qué?
--...
Un ligero sonrojó se manifestó en las mejillas de Shen Qingqiu.
¿Por qué?, ¡Por qué no acepta su invitación y listo!, ¡Qué incómodo!
El corazón de Shen Qingqiu comenzó a dar ligeros saltos de impaciencia y cubrió su rostro con el abanico. La vergüenza se apoderó de su alma y provocó que elevara la voz, un tanto defensor:
-- ¡Porque es una orden!
Shen Yuan da un respingo cuando escucha el sonido brusco del abanico sobre su mesa.
Por desgracia, Shen Qingqiu nunca aprendió a pedir un simple favor que no sonara como exigencia. Lamentablemente, durante su infancia solo aprendió a escuchar y obedecer los mandatos de su abusador.
Shen Yuan parpadeó dos veces pasmado por el chasquido, todavía sin comprender su súbita invitación. Detalló como las mejillas de este maestro manifestaron un ligero rubor antes de darle la espalda.
Shen Yuan sonrió. Por alguna razón le pareció tierno este gesto... Tal vez el Senior Shen quería pasar un rato agradable con alguien en su pequeño hogar y no tenía con quien.
La Secta de la Montaña Cang Qiong era una de las Sectas más destacadas por estos lares.
¿Qué otra posibilidad tendrá de pasar unas vacaciones en la Secta más prestigiosa?
-- Acepto su invitación.
La expresión de Shen Qingqiu demuestra las pocas esperanzas que guardaba de recibir un ”acepto“.
¡No esperó que aceptará acompañarlo! En su cabeza imaginaba mil maneras de cómo sería rechazado por Shen Yuan gracias a su locura, mientras él, como un pobre ser necesitado de compañía, seguiría intentándolo sobornar con varios tacos de plata para comprar su invitación.
¡Su querido Shen Yuan aceptó vivir a su lado para siempre!
La respuesta lo deja mudo y catatonico indudablemente. Ahora sí podrá encontrar el momento indicado para pedirle matrimonio a su adorado Shen Yuan y tenerlo a su lado para siempre. Cada vez que imaginaba el momento su corazón se estremecía de euforia y de angustia, pero también sus manos temblaban junto al abanico de papel que oculta su expresión, dónde poco después, su corazón da un vuelco escuchando la dulce voz de su querido Shen Yuan añadir:
-- Dígame, ¿Qué necesito llevar?
Todavía no puede creer que su Shen Yuan aceptará su intento de invitación.
¿Ahora que tiene que hacer?
¿Cómo debe comportarse?
Este maestro no esperó atravesar este desafío. El enamoramiento ha provocado cambios extraños en el cerebro de Shen Qingqiu, tanto así que hasta el mismo temía que estuviera enfermo.
¡Por primera vez en su vida le importa la comodidad de alguien más que no fuera la suya!
“¿Qué debe hacer para que Shen Yuan se sienta cómodo?, ¿Cambiar su rutina?, ¿Sus alimentos?, ¿Su estilo de vida?”
Se cachetea internamente por pensar estupideces. No comprendió que estuvo pensando cuando ”invitó" al joven comerciante.
¿Quizás fueron los efectos de la copa de vino que se bebió antes de asistir a la tienda?
-- Estoy listo.
Shen Qingqiu dirige la mirada hacia el joven y su corazón se detiene. Shen Yuan se había soltado el cabello a media cola dándole una hermosa apariencia juvenil.
-- Debo advertirle que, siempre ansié volar sobre una espada -- extiende un paquete y ofrece -- ¿Quiere un dumpling? Compre un paquete rellenos de carne. Su preferido.
¿Su preferido?
Shen Qingqiu no comprende el propósito por el cuál Shen Yuan hace esto, incluyendo, el extraño pero agradable sentimiento que emerge en su pecho.
Evitando la vulnerabilidad, da la espalda, cortando con poca decencia:
-- Vámonos. -- antes de salir por la puerta, y dejar a Shen Yuan confundido con el dumpling ofrecido en la mano.
La matriz de la Secta de la Montaña Cang Qiong fue diseñada para impedir el ingreso a extraños, pero Shen Qingqiu se encargó de permitirle el acceso a Shen Yuan en silencio.
Ninguno de los líderes conocía sus planes. Este maestro prefirió mantener a su invitado en secreto, sencillamente, porque podía y quería.
La Montaña Cang Qiong deslumbraba en belleza de paisajes, y el Pico Qing Jing no se quedaba atrás con sus árboles altos de bambú cuidando los jardines floreados.
-- Este será su lugar de descanso.
Shen Qingqiu le señaló la habitación a Shen Yuan. Prefirió aparentar rudeza sobre su expresión cubierta por el abanico, solo para seguir disimulando las miraditas frecuentes hacia el atractivo look de Shen Yuan.
Por supuesto, Shen Yuan no se percató de ello. En ese momento detalla la habitación pequeña pero acogedora con gusto. Dándole otro vistazo al pasillo central.
-- Elegante chosa, Senior Shen. -- Halaga, pero cuando detalla algo en sus manos, pregunta: -- ¿Para que son las llaves? -- eleva una ceja -- ¿Planea encerrarme?
El cuerpo de Shen Qingqiu se tensa ante la inocente broma de Shen Yuan.
-- Es broma, es broma... Solo quería ver su expresión.
Shen Qingqiu no tarda en oscurecer su gesto.
-- Le sugiero que se limite con las bromas.
-- De acuerdo, de acuerdo, pero en serio, su casa es muy elegante -- un ojeo inconsciente se manifiesta hacia la apariencia del mayor, y completa -- casi igual que usted.
Shen Qingqiu tose detrás del abanico desplegado. En ese momento no esperó ser halagado por su querido Yuan y siente que pierde cara. Un ligero ardor surge en su cuello y orejas.
Shen Yuan se percata de su lamentable estado e intenta ayudarlo muy preocupado, pero Shen Qingqiu decide rechazarlo con una mano en alto.
-- Instalece. -- corta, al ser la última opción de escapar -- Este maestro se retira.
Fue suficiente. No aguantó más la extraña tensión que siente entre ellos... y se larga antes de cometer otro bochorno.
Shen Yuan no comprendió ver su súbita partida, pero poco después sonrió con cierto interés.
¿El Senior Shen volvió a sonrojarse de nuevo?
Shen Qingqiu quería impresionar a Shen Yuan un día, para que así, el joven dijera ”acepto" a su propuesta de matrimonio y acompañarlo por el resto de su vida.
Ming Fan le informará de su invitación para cenar esta noche.
Pensaba cautivarlo con el mejor menú del Pico Qing Jing. Shen Qingqiu desconocía los pasos para conquistar a alguien, así que... prefirió cautivarlo con una cena como le sugirió Mu Qingfang.
Mu Qingfang no sabía sus planes, pero esa vez, Shen Qingqiu aprovechó de preguntarle de una manera completamente superficial algunas recomendaciones.
Mu Qingfang le impresionó un poco cuando surgió el tema, pero así como se sorprendió, poco después lo olvidó.
Un hombre realmente básico, despreocupado, dedicado solo a la labor del comercio de bisutería desde muy joven, no le interesaba la extravagancia excesiva... Significaba que Shen Qingqiu no tenía que esforzarse mucho para cautivarlo. Por esta razón, este maestro le dará lo más ligero pero sabroso del menú.
Cómo Shen Yuan creyó que se quedaría una semana, empacó lo necesario para su día a día. Incluyendo una pequeña cítara de madera.
Aquel era su instrumento favorito, la tocaba todas las noches antes de dormir para su hermanita.
Se había acostumbrado tanto a oír su armónico sonido que ya no podía dejar de hacerlo.
La habitación de Shen Yuan tenía una amplia ventana hacia el bosque de bambú. Era agradable la sensación de frescura que entraba y salía. Había pasado media hora desde que habló por última vez con el maestro Qing Jing.
Toques ligeros se escuchan en la puerta y se acerca para abrirla.
-- Buenas tardes.
Ming Fan saluda con una sutil reverencia y añade con voz arrogante:
-- Paso para informarle que Shizun lo invita a cenar más tarde. Se espera su confirmación.
-- Bien -- Shen Yuan sonríe, y se da cuenta que Ming Fan cambia su expresión a una no tan grata.
-- ¿Es todo lo que dirá? -- pregunta, y el cuerpo de Shen Yuan se tensa.
Un silencio incómodo surge entre ellos indudablemente. El joven comerciante nota cómo el discípulo traga y suda una gota gorda a través de su frente...
-- ¿Qué... debo llevar? -- pregunta, y Ming Fan sonríe nerviosamente.
-- Nada... solo... viste lo mejor que tenga. Uh, por favor, sea puntual.
Shen Yuan detalla cómo Ming Fan se retira de prisa...
Frunce el ceño, confundido. Ni siquiera le dió tiempo de seguir preguntando.
¿Y si no trajo ninguna ropa formal?
“bien”
“Solo dijo, ¿Bien?”
Shen Qingqiu casi quiebra la taza de té en sus manos.
¡El amor lo volverá loco!
Esperaba recibir una respuesta más entusiasta por parte de su joven comerciante.
¿Por qué recibió solo un “bien”?
-- Retírate, Ming Fan.
Bebe la taza de té hasta el fondo y se levanta, despliega el abanico impaciente y le da la espalda a su discípulo. Su expresión nunca es la mejor, pero Ming Fan adivina que su maestro está muy alterado está vez.
-- Tal vez, ¿Shizun necesita otra taza de té? No se preocupe. Shizun tendrá una excelente cena. Logrará lo que desea, ¡porque puede!
“Porque puede...”
Aquellas palabras inflan el ego de Shen Qingqiu.
Asiente convincente mientras sacude su abanico ligeramente. Es cierto. Él puede. Ahora mismo Shen Yuan se encuentra en su casa, en su territorio. Él tiene el control. Si por casualidad su lindo Shen Yuan no asiste a la cena, no tendrá otra salida. Lo obligará a asistir.
Las porras de Ming Fan influian parcialmente en la arrogancia absurda de este Maestro Cultivador. Independiente de lo que fuera, ese adolescente cabeza hueca siempre apoyaba sus planes no tan sinceros.
-- ¿Está todo listo?
-- A este discípulo le hace falta culminar pequeñas cosas.
Shen Qingqiu sacude su mano en dirección a Ming Fan. Este adolescente entiende la orden y se larga con destino a la cocina para culminar la llamativa cena de conquista.
Mirando la lista de ingredientes, Ming Fan pensó que jamás había visto a su maestro tan interesado por alguien.
De seguro este invitado era alguien muy especial, alguien de clase noble que su Shizun quería impresionar a pesar de su apariencia tan básica.
Cuando detalla la lista, observa una particularidad.
¿Por qué su Shizun pidió comprar un vino específico para ceremonias de bodas?
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¡Nos vemos en la próxima actualización!❤️