1
Sabo
Veia desde lejos cómo trataba de alejarse los más rápido posible de mi. Parecía que no quería mirar hacia atrás se veía tan asustado. Pobresito.
Sabía que si se detenía se arrepentiría de por vida por haberlo hecho. Pero para su mala suerte cayó al suelo por no mirar hacia abajo. Que idiota.
Sonreí de lado mientra empezaba acercarme a pasos lentos.
—Oh no, no, no.
Escuchaba su voz tan desgarradora por sus gritos de haces unos minutos. Mi sonrisa se hizo más grande al verlo tan decaído.
Volteó a verme empezó a maldecir mientras me seguía acercando hacia él. Intento levantarse pero fue en vano, volvió a tropezar y caer a la tierra húmeda.
—Te advertí que no corrieras —le advertir minutos atrás—. Ahora mírate... pareces un gusano— me burle.
Seguia acercándome a pasos lentos hasta donde estaba éste. Llevaba mi bastón afilado en una mano mientras que la otra estaba sosteniendo la máscara qué ahora me cubre mi ojo derecho algo que me ponía más de mal humor. Odiaba mostrar mi cicatriz pero no podía hacer nada por ahora; tenia que terminar algo pendiente.
Al estar cerca de él me puse al mismo nivel que él. Viéndolo cómo se retorcía del dolor por su torpedad.
Era un momento satisfactorio del cómo pedía suplica por su miserable vida era y es algo realmente hermoso. Una melodía perfecta para mis oídos.
—Últimas palabras, empresario? —pregunte de buenos modales, no quería que se fuera de éste mundo de mierda sin decir algunas dulces palabras por todo el daño causado a mi amiga.
Me incorporé para mirarlo de reojo fijamente. Mis labios embozaron una sonrisa de lado por casi terminar mi trabajo pendiente.
—No porfavor! —gritó—. Haré todo lo que pidas!
Cerré mis ojos. Típico de las personas querer hacer todo lo que uno desee. Lastimosamente yo no quiero ni quería que hagan lo que sea por mí. Dí un suspiro pesado para luego mirar hacia la luna.
—Yo no quiero eso —baje mi cabeza para verlo a la cara de nuevo—. Ella no merecía eso.
—Perdóname no era mi intención hacerle eso. ¡Porfavor perdóname! —pedía a gritó intentando alejarse de mi.
Mi semblante cambio a uno serio. Frunci el ceño por sus estúpidas palabras. Apreté con fuerza mi bastón y lo alze.
—Debiste de pensar eso antes. —una sonrisa cínica apareció en mí— Ahora vela por tus pecados en el infierno.
Fue lo único que le dije para luego proponerle varios golpe con el bastón en toda la cara. Cada golpe que le daba me sentía cómo en el cielo, me sentía tan libre por poder hacer justicia a MI manera.
Pasé unos minutos golpeandolo hasta que me detuve para verlo. Mi pecho subia y bajaba por lo desefrenante que fui. Pero mi sonrisa no desaparecía.
Noté que su cara estaba tan destrozada que no se le podía ver su nariz, ni sus mejillas.
Me encanta cuando los dejo tan vulnerables. Me hacen imaginar del cómo me gustaria tener aquel hombre enfrente y poder hacerlo pagar por todo.
Frunci el ceño al recordar eso. Le eche un último vistazo al cuerpo muerto para luego bufar. Debía marcharme antes de que alguien aparecería.
Sabía que aunque el Bosque siempre mantenía solo a veces se la pasaban drogadictos y algún otra pareja adolescente cachonda que no tenían para pagar una habitación de hotel.
—No descanses en paz, Empresario.
Llegue a mi casa agotado por el aquel pendiente pero a la vez feliz de saber que ya no molestaría a mi amiga con sus estúpidas amenazas.
Agradecía que vivía en una residencia un poco solitaria en donde los vecinos no son chismosos ni fiesteros. La paz reinaba por el lugar o bueno no tanto pero habían sus límites y momentos.
Me senté en el sofá intentado cerrar mis ojos para dormir al día siguiente tenia que limpiar la cafetería al igual que atender. Sabía que el negocio familiar era una responsabilidad grande pero no sabía que demasiado.
Cerré mis ojos para poder dormir pero un sonido me hizo levantarme de un salto. Me dí de cuenta que era mi celular pero no entendía de quien podía hacer a estás altas horas de la madrugada hasta que noté que era Luffy mi hermanito menor.
No entendía porqué a esta hora pero sabía que era algo importante o ¿no?
Lo pensé dos veces y en realidad estaba cansado pero tampoco quería dejar a mi hermanito desilusionado; así que opté por contestarle.
—Hola Luffy.
—Sabo! —podía imaginarme la sonrisa que había puesto al escucharme después de varios días sin hablarle por motivo de trabajos.
Desde el otro lado del teléfono escuchaba unos gritos; sabía de quien provenía pero el contexto no mucho. Tenia dos opciones. Una, Luffy hizo algo indebido sin Ace que lo hizo molestar o Dos, se casó a escondida de Ace. Esas probabilidades estaba en fe, en mi fe claramente.
Con Luffy al cuidado nada nuevo podría pasar. No podía esperar menos de mi pequeño hermano.
—Ace está embarazado! —gritó demasiado alto que podía sentir cómo mi tímpano quería explotar.
Al escuchar aquella noticia que realmente no tenía para nada esperado era muy Wow para decir verdad.
No sabía cómo reaccionar, ¿Ace tiene novio?, ¿Desde cuando?, ¿Se enrollo con un británico?, ¿Es broma de Luffy?. Tantas preguntas pero cero respuestas... por el momento.
—Luffy pasame a Ace. —fue lo único que pude decir. No estaba enojado solo no sabía cómo sentirme de haber escuchado eso tan repentino.
Escuche una maldición e incluyendo la risa de Luffy a través del celular. Bueno, al menos saber que no es alguna broma de Luffy me calmaba por una parte por la otra quiero matar a Ace por haberse dejado preñar tan fácil y además por haberme contado Luffy debes de él mismo.
—Sabo... hermano serás tío... Wow. —podía sentir su nervios atravez del maldito celular.
Quería reír por cómo lo decía y juraba que él estaba intentando aguantar la risa a la vez que sonaba ridículamente nervioso.
Entendía que Ace era el mayor por solo dos minutos pero eso no lo hacía tener la "voz mayor" de un hermano mayor. Sabía que yo podía cambiar eso ya que era el hermano más "tranquilo" que esos dos juntos.
No estaba enfadado solo que la noticia me cayó de sorpresa y una demasiado grande para ser realista. No estaba en contra del embarazo de mi hermano lo único que me preocupaba era con quien se había enredado.
Iba hablar pero escuche cómo daba un suspiro algo pesado para volver hablar. Así que espere a que él hablara primero y me explicara la situación.
—Sé que estas preocupado. Algo en mi me dices que eso es lo que te tiene preocupado pero tranquilo... Luffy hizo el trabajo por tí. —escuche la risa de Luffy y una sonrisa de nostalgia salio a flote en mí.
Sabía el temperamento de Luffy y el cómo era celoso con algunos de los dos. Me alegro de que él estuviera viviendo con Ace en aquel país.
Cuidando lo por mí... oh bueno, cuidadonse mutuamente.
—Te quiero presentar a mi pareja para que estés más tranquilo... así que iremos a visitar el café de la familia al igual que visitarte.
Me sorprendo aún más por aquella noticia. Enserió que mi noche había mejorado después de mi "pendiente" con aquel hombre.
—Nos veremos pronto As... cuídate al igual que a nuestro hermanito revoltoso.
Volví a reír al escuchar una queja de Luffy, sabía que iba a reclamar por haberlo llamado así pero no había marcha atrás.
Me despedí de ambos para luego colgar. Mi mirada ahora estaba en el techo de la sala, procesando las sorpresas que tuve hace unos segundos. Enserió que ambos me iban a matar unos de estos días con sus idioteces.
Suspiré para ahora baja la mirada a mis manos y brazos y darme cuenta del cómo tenía esparcida sangre de aquel sujeto. Maldijo.
Antes de levantarme una sonrisa apareció en mi de nuevo. Sabía que tarde o temprano encontrarían el cuerpo. Tampoco fuera que lo hubiera escondido, no me gustaba ensuciarme las manos con sus cuerpos.
El Bosque estaría lleno de policía haciendo una inspección ocular sobre el cuerpo si es que lo encuentran.
Recordé la salpicadura de sangre en mi cuerpo.
Me levante a regañadientes ya que me debía de quitar aquella asquerosidad de mi cuerpo. Al estar en el baño empiezo a lavarme el brazo completo luego de unos segundos me percarto de mi rostro.
Recuerdo todo lo vivido con tal solo ver la cicatriz de mi rostro. Cada lágrima y suplica que solté por pedir que se detuviera. Siento mi piel erizar con solo recordar aquella noche y el cómo ella gritaba para que se detuvieran.
Noto una vena sobre salir de mi frente pero intento calmarme. Respiro y exhalo cada vez que puedo. Intento olvidar las cosas eso paso hace años, es absurdo volver a recordarlo. Me dije a mi mismo cerrando los ojos con el ceño fruncido.
Cambio de planes. Decido en quitarme la ropa y poder darme una ducha que me relaje. Necesito poder calmarme y poder relajarme sin pensar en el pasado.
Antes de entrar a la ducha, abro la llave y dejo que el agua caliente inunde la bañera. Después de unos minutos cierro la llave y entro.
Suelto un gemido ahogado al entrar. Me sentía más relajado al tener mi cuerpo bajo de agua caliente y en un silencio algo cómodo para una persona que vive sola desde hace un año.
Cerré los ojos para poder relajarme cómo se debe. —Me encantaría una copa de vino en este momento.
Me quedé callado de nuevo para luego abrir mis ojos repentino.
No era suficiente.
—Maldito! —grité para empezar a chapotear el agua de la bañera con fuerza.
El agua sobresalia de la bañera mojando el tapete al igual que el piso y la toalla pero no le di importancia. Estaba tan frustrado y desesperado por querer hacerle algo.
Realmente no podía olvidar lo sucedido de hace años.
Debía de hacerlo pagar por su acto contra mí. Por todo el daño causado hacia mí.
No descansaré hasta tenerlo muerto entre mis manos.
___________________
hola
Empezamos fuerte:0
Una nueva historia y una nueva esquizofrenia que se le ocurrió a la autora.
-Tina