Mente Sana
A partir de aquí comienza esta realidad.
Esta realidad existe porque usted está observándola.
Sin usted, nada de esto ocurriría.
Esta realidad es posible en su mente.
Si usted es una persona sensible, deje de observar esta realidad.
En esta realidad hay vida.
Esta vida es...
Difícil.
Dura.
Dolorosa.
Injusta.
Hermosa.
Donde hay vida, siempre habrá vida.
No importa de qué manera, siempre habrá vida.
Todo ser vivo comparte la misma chispa de vida.
Sin esa chispa, nada sería como lo es.
Todo ser vivo es el mismo ser atrapado en recipientes distintos.
Todo ser vivo vive su propia realidad.
Todo ser vivo crea su realidad de la misma forma que usted.
Desde el nacimiento, el cuerpo existe como un receptáculo tangible, gobernado por la conciencia que lo anima.
La conciencia, en su viaje de percepción y entendimiento, interactúa y experimenta la realidad.
Esta realidad, en su esencia, toma forma y significado a través del acto de observación, donde la percepción consciente define y moldea lo que es y lo que puede ser.
La conexión entre cuerpo, conciencia y realidad es un ciclo continuo, donde cada elemento influye y es influido, creando un entramado complejo y dinámico de existencia y percepción.
¿Qué sucede cuando un ser que nunca existió, carente de conocimiento, noción o experiencia de la vida, comienza a existir?