STAR: Los secretos del océano

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"Indescriptible..."

Status
Complete
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

OLAS

Las olas suben por la fría arena, oscura tierra húmeda que se adentra entre las botas de mi pantalón.


Mis manos no paran de gotear sangre desde la palma hasta la muñeca, y mi brazo, todo lastimado como por dientes, no para de arderme por el simple aire; por el contrario, en mis uñas ya está totalmente seca. La camisa quedó totalmente arruinada; el color blanco y las líneas de los cuadros de la camisa, marcados en la tela, ya ni se perciben de lo espesa que se volvió por los fluidos de Ema.


La luna brilla y su luz rebota por el océano.     Sus lamentos y gritos no me dejan cerrar los ojos, sus manos suplicando que me detuviera y sus ojos llenos de miedo y dolor. Se me hace un nudo en la garganta al recordar cómo acabé con su respiración...


Salí de la universidad y la esperé en la puerta. Ella salió de sus clases con un par de cuadernos en la mano y caminó con un par de amigas por el pasillo; todas se despidieron de ella apenas lograron verme a lo lejos de la institución y se fueron a hacer sus propias cosas.


Ella bajó los escalones de ladrillo al frente de la puerta y caminó hasta llegar a mí. En seguida me saludó y nos besamos.


La dejé en su casa y caminé rápido por la calle en dirección a la mía para ocultarme del sol. En el camino volví a encontrarme con las amigas de Ema; ambas lograron verme desde lejos. Una de ellas me miró fijamente y le dijo algo a su amiga; lo supe por el movimiento de sus labios. Ambas pasaron por mi lado, caminaron un par de pasos más alejándose de mí y entonces yo grité: —¿Qué decías?— En seguida ambas se voltearon a verme y yo me volteé para verlas también.


Ambas se alejaron y yo regresé a mi casa, entré a la cocina y me preparé un sándwich de jamón para saciar mi hambre.


Entré a mi habitación y cerré las cortinas, apagué la luz y ya con el cuarto oscuro en su totalidad procedí a acostarme y descansar.     Me levanté de la arena y caminé por un rato hasta llegar a la orilla del mar. Lavé mis manos con el agua que subía y bajaba, tornándola roja de sangre. Con la misma agua intenté quitarme la mancha de sangre mezclada con saliva que escupió Ema en sus últimos momentos.Me acosté en la arena esperando que cuando subiera la corriente me llevara con ella.


Me levanté de la cama y me sorprendió lo oscuro que estaba todo. Abrí las cortinas y abrí las ventanas que, por alguna extraña razón, estaban cerradas. Soy una persona que, al momento de dormir, suele sudar mucho y siempre descanso con las ventanas abiertas y la luz encendida por el miedo que me provoca la oscuridad. Sin embargo, lo más extraño de mi habitación fue el sándwich a medio comer que estaba sobre la mesa; lo agarré y lo boté a la basura. Soy vegano y no como carne; el único motivo por el cual tengo carne en mi casa es por mi perro Max. Por cierto, ¿dónde está? A él no le agrada cualquiera...