I'm yours
Yoongi salió de la escuela con cansancio. Después de un largo día de clases, solo quería llegar a casa a descansar. Cuando finalmente llegó a casa recordo que tenía que hacer sus deberes escolares, así que se sentó en su escritorio y se puso a terminar sus tareas.
Una vez que terminó, decidió tomar un descanso y navegar un rato en su celular. Mientras exploraba las aplicaciones, se topó con una app de citas que llamó su atención, a pesar de ser un poco joven para eso, decidió crear una cuenta para ver qué pasaba.
Al crear su perfil, recibió una avalancha de mensajes de hombres que querían conocerlo, se sintió abrumado y un poco incómodo, pero decidió seguir explorando.
Entonces, vio un perfil que llamó su atención, con rapidez stalkeo su cuenta para ver de quien se trataba y vaya sorpresa; era de un hombre guapo de piel morena de aproximadamente unos cuarenta años. Al mirar las fotos que habia en su perfil quedo fascinado.
Sin más decidió enviarle un mensaje, y para su sorpresa, el hombre respondió a los pocos minutos. Yoongi estaba entusiasmado, así que pronto ambos comenzaron a platicar entre sí.
El chico se encontraba riendo mientras compartía historias con aquel hombre, cada vez se sentía intrigado por su personalidad carismática y su sentido del humor. A medida que charlaban, Yoongi se dio cuenta de que él era su hombre ideal, era maduro, seguro de sí mismo y parecía tener una profundidad que encontraba atractiva.
Después de un rato, el adulto comenzó a llamarlo, quería conocer la bella voz de aquel muchacho, el menor dudo por un instante, no quería que supiera su edad, pero accedió. La llamada telefónica fue aún más intensa que la conversación por mensajes.
El hombre tenía una voz suave y profunda que hizo que el chico se estremeciera. Las horas pasaron tan rápido que ambos habían perdido la noción del tiempo.
—Eres tan adorable precioso.
Yoongi quedó en silencio, sus mejillas se pusieron rojas, los cumplidos y coqueteos que le daba el hombre lo ponía nervioso.
Le encanto la manera en que lo trataba, no podía imaginar en todo lo que le haría o diría en persona, sin duda quería llegar a ser algo más, no le importaba la edad en lo más mínimo, además nadie sabría.
—N-namjoon, no puedo con tantos alagos. Me pongo tan nervioso, pero me gusta— Hablo Yoongi, hasta que pudo escuchar atra vez del teléfono la risa del mayor.
—Eres un chico muy precioso, lo digo en verdad, me encantaría poder decírtelo personalmente y ver ese lindo rubor en tus mejillas— Sonrió.
La llamada comenzó a extenderse aún más, Yoongi estuvo entusiasmado en todo momento, despues de dias de conversación, decidieron conocerse personalmente.
Namjoon sugirió una cafetería en el centro de la ciudad, así que acepto, estaba nervioso pero emocionado de ver al hombre, llegó a la cafetería y miró alrededor. No sabía cómo sería Namjoon en persona, pero estaba ansioso por encontrarlo.
Entonces, lo vio. estaba sentado en una mesa, mirando su teléfono. Era aún más guapo que en las fotos, Yoongi se acercó a la mesa y el mayor levantó la vista.
Sus ojos se encontraron, el chico se sintió como si hubiera sido golpeado por un rayo, mientras tanto Namjoon sonrió.
—Eres Yoongi ¿Verdad?— Pregunto el hombre y el menor asintió—Bueno, pero vaya, si que eres una preciosura.
—Gracias— Sonrió mientras bajaba la mirada, la presencia del mayor lo ponía inquieto.
Conversaron por varios minutos, mientras se miraban con suma atención al verse personalmente. Pero el mayor observo algo que lo comenzo a preocupar, Yoongi llevaba un uniforme escolar
—Yoongi, necesito preguntarte algo ¿Cuántos años tienes en realidad?— Pregunto el mayor.
Yoongi dudó por un momento antes de responder, sabia que Namjoon se había dado cuenta del uniforme que traía, ya que cuando salio de la escuela fue directamente hacía la cafetería.
—T-tengo dieciséis— Yoongi mordió su labio.
Namjoon pareció sorprendido, quedó en silencio unos cuantos segundos, trato de decir algo sin sonar grosero pero solo suspiro hasta que decidió hablar.
—Me habias dicho que eras mayor de edad, además podria ser tu padre. No se si esto sea una buena idea, moralmente esta mal— Lo miró con seriedad e inquietud.
—Es verdad que te mentí, lo hize porque me gustas mucho. La edad no importa en lo mas mínimo, solo quiero ser tuyo— Sujeto la mano de Namjoon, acariciándola suavemente.
El hombre lo miró fijamente, como si estuviera buscando algo en sus ojos, pero despues se resignó. Aquel muchachito le encantaba, asi que no podía hacer nada más, ¿Todo saldria bien si nadie se enteraba no?
—Tambien me gustas cariño, pero tendremos muchos problemas si alguien se llega a enterar. ¿Lo entiendes? Asi que debemos ser discretos con esto— Acaricio su mejilla.
—Si lo entiendo, sere cuidadoso. Asi que no te preocupes— Sonrio con emoción al no ser rechazado.
Después de pasar una tarde relajante juntos, decidieron que era hora de regresar a sus respectivos hogares. Mientras caminaban por la calle, Namjoon se detuvo y miró al chico con una sonrisa.
—Oye precioso, ¿Te importaría si te llevo a casa en mi auto? No es correcto que un chico tan bonito como tú ande solo a estás horas— Preguntó Namjoon, señalando hacia su coche estacionado cerca de la cafetería.
Yoongi se sorprendió un poco, pero luego sonrió, aceptando la propuesta del mayor.
—Claro, me encantaria— Respondió con una sonrisa.
Subieron al auto y Namjoon arrancó el motor, mientras conducía, charlaron sobre sus planes para el fin de semana. El menor se sentía cómodo y relajado ente la presencia de Namjoon, pero luego de unos minutos el hombre coloco su mano en su muslo.
La mano del mayor se paseo por todo el lugar hasta apretar su muslo con suavidad.
—Nam ¿Q-que haces?— Dijo, mientras observaba como la mano del adulto era apartada.
—Lo siento, no debía tocarte sin preguntar— El hombre se regañaba internamente por tocar al jovencito, sabía que estaba mal, apesar de eso, quería besarlo y tocarlo, realmente estaba echo un lío en ese momento.
Yoongi no dijo nada, solo quitó el cinturón de seguridad mientras se acercaba, beso su mejilla con torpeza.
—No te disculpes solo fue inesperado, pero no me molesta, si gustas puedes hacer más que eso. En mi casa no hay nadie, asi que porque no hacemos algo mas que eso justos ¿Quieres?— Sugirió y espero alguna respuesta.
El hombre acepto, conduciendo rápidamente hacia la casa de Yoongi, con la emoción y la anticipación creciendo en su interior. Al llegar, se detuvo bruscamente y apagó el motor, el menor se rió así que salió del auto, seguido de cerca por el adulto.
Mientras caminaban hacia la puerta de la casa, Namjoon no pudo resistir más y tomó la mano del chico. Entraron juntos, cerrando la puerta detrás de ellos, sin decir una palabra, se miraron a los ojos y se acercaron, sus labios se encontraron en un beso apasionado, lleno de deseo y anhelo.
Yoongi rodeó al mayor con sus brazos, atrayéndolo hacia el, fue respondido con igual intensidad, envolviendo al jovencito con sus propios brazos.
El beso se profundizó, y ellos comenzaron a moverse hacia el interior de la casa, sin separarse. Pasaron por el salón, el pasillo, hasta llegar a la habitación de Yoongi, allí, sin dejar de besarse, se dejaron caer sobre la cama.
La tensión y la emoción se liberaro en ese momento, así que se perdieron en el beso sin preocuparse por nada más.
—N-namjoon~ te necesito— Dice Yoongi dezlizando su mano por el pecho del mayor.
Por supuesto el hombre lo miró con suma cautela, cautivado por la hermosa vista que tiene, los labios del chico se miraban hinchados y sus ojos estaban llorosos por el repentino beso.
No dijo nada más, hundiendo su rostro en el cuello de Yoongi, succiono la pálida piel del menor para dejar marcas por todo su cuello, bajando hasta su pecho. Levanto su playera, donde sus duros pezones se hicieron notorios.
Estos estaban adornados por unos pircing de corazón, dándole una apariencia muy linda, haciendo juego con sus pezones rosados.
—Pero mira nada más, esto de aquí me encanta ¿No eres muy joven para tener esto en tus pezones?— Namjoon habló, y acaricio su pezón con uno de sus dedos.
Yoongi gimió ante el tacto del mayor, jamás imagino que un simple toque lo hiciera sentir tan bien. Miro al hombre, quien sujetaba sus pezones para tirar de ellos con suma rapidez.
—Mmgh, S-se siente muy bien— Mordió su labio, mirándolo con los ojos llorosos.
Namjoon sonrio con dulzura, jugando con el pecho de Yoongi, hasta llevarse uno a la boca, dedicándose a lamer su botoncito sin hacerle daño al tener aquellos aros.
Con cuidado y sin aviso, su mano se colo por debajo de su pantalón, llegando hasta la entrepierna del menor. Con sumó cuidado frotó sus dedos por encima de la ropa interior, haciendo estremecer al chico ante las nuevas sensaciones placenteras en su cuerpo.
—Abre las piernas mi vida. Déjame probar tu coño— Yoongi asintió, tan rápido como pudo se levantó y se sentó en la cama, posterior a eso, se acostó sobre el respaldo, abriendo sus piernas exhibiendose al adulto.
—Bien echo— Hablo con una voz ronca, haciendo que Yoongi se emocionara, su coño chorreó ante la vista de Namjoon.
—Tu coño esta tan necesitado, deseoso porque lo pruebe— Esta vez lo miro con una expresión dominante, mientras volvía a lo suyo.
Yoongi tembló ante el tacto del mayor sobre sus piernas, las cuales fueron acariciadas y apretadas, no dijo nada esperando el momento en que Namjoon pondría su boca en su necesitado coño.
No hizo esperar más al jovencito, su lengua lamió toda la vulva de Yoongi recorriendola lentamente, probando toda la húmedad de su mojado y apretado coño, el cual comenzaba a palpitar por más atención.
Siguió lamiendo todo hasta adentrar su lengua por el orificio vaginal, penetrando aquel lugar repetidamente, hasta succionar su clítoris.
El menor sujeto los cabellos de Namjoon y con la poca fuerza que tenía montó la cara del mayor, algo que lo desconcerto. Sin importarle, comenzó a restregar su coño sobre la boca del adulto, quien solo se dejo llevar.
Las piernas de Yoongi temblaron ante la inesperada sensacion, el hombre desplazó su pomposa lengua hacia su cavidad anal, lamiendo rápidamente aquella zona. Yoongi gemía sin importarle nada, era demaciado para su primera vez, pero amaba como Namjoon lamia cada parte de el.
Un fuerte cosquilleo en su parte baja lo hizo delirar, apretando la cabellera del adulto, su orgasmo cada vez estaba más cerca. La lengua de Namjoon seguía moviéndose por todo su coño sin prestar atención, finalmente, Yoongi se corrió en toda la boca y cara del moreno, el cual gustoso probó los fluidos.
Al terminar, Namjoon desabrochó su pantalón, hasta retirarlo junto con su ropa interior, cuando el menor miro hacia abajo pudo observar la polla de su amado, la cual estaba completamente erecta.
Yoongi se impaciento tanto, el tamaño de su polla era increíble, era tan grande y gorda, su boca babeo ante la vista.
Quería que aquella longitud arremetiera en su interior, hasta dejarlo inconciente si era posible.
—Toma mi primera vez, follame como tu quieras pero hazme tuyo... Porfavor — Hablo Yoongi, suplicándole al mayor para después besar sus labios.
—Bien, pero no seré suave contigo— Tomó lugar entre las piernas del pálido colocando las piernas del chico a los costados y su polla rozó el húmedo coño que tenía ante el.
Sin mas, se adentro de golpe en su interior, las paredes vaginales de Yoongi se apretaban tanto, como si no quisiera que saliera de aquel apretado lugar.
El menor sollozo, su coño le dolía, pero porfin hacia sido desvirgado como tanto lo había querido, y estaba feliz que Namjoon tomara su primera vez, la polla del hombre lo llenaba tan bien que luego de varios minutos el dolor fue disminuyendo.
—N-no te detengas— Pidió yoongi.
Namjoon asintió y comenzó a mover sus caderas de atras hacia adelante con algo de lentitud, torturando al chico bajo su cuerpo.
Al notar el disgusto de Yoongi ante sus movimientos, sale de su interior un par de segundos hasta que una fuerte estocada lo hizo sollozar del placer
Las embestidas del moreno aumentaron cada vez más, golpeando una y otra vez su punto g.
—¡A-asi! Me gusta tanto, amo tu polla papi— Ladeó su cabeza hacia un lado, mientras cerraba sus ojos por lo bien que se sentía, perdido totalmente en el placer.
Namjoon froto el clítoris de Yoongi, logrando que el menor terminara por venirse, sin importarle su situación, siguió embistiendolo hasta satisfacerse.
Amaba la manera en que el menor lo tomaba, su polla se aderia tan bien en ese apretado y maltratado coño. Nunca había sentido una sensación igual como ahora, el interior de un jovencito era tan bueno, solo si era el de su preciado chico.
Al cabo de un rato, Namjoon se corrio llenando el interior de Yoongi, pero no le pareció suficiente, termino por ingresar a la cavidad anal del menor.
Yoongi reaccióno ante el fuerte dolor, era como si se estuviera desgarrando por dentro, aunque el dolor fue disminuyendo después de un rato. Beso los labios del menor, jugando con sus pezones, los cuales estaban sensibles.
La polla del adulto ingreso por completo, sus testículos golpearon sus nalgas creando un sonido obsceno, tan maravilloso para sus oídos en ese momento.
—Mierda, me aprietas tanto. Relájate o me partiras la verga cariño— Gruñó, dando fuertes nalgadas en su trasero, aquello hizo lloriquear al menor.
Yoongi sujeto su pierna para poder abrirse mas, el hombre vio aquel gesto como una señal de que podía moverse, así que lo hizo, embistió duramente contra el trasero de Yoongi, el sonidos de sus pieles al chocar resonaba en toda la habitación.
Pronto sintió una inexplicable sensación en su parte baja, muy diferente a como había sido con su vagina. Perdido de si mismo, volvió a cambiarlo de posición, cargándolo para seguir follandolo.
Observando como el agujero de Yoongi estaba rojo e irritado, se asusto pero eso le duró poco, el chico gemía y suplicaba por más, era evidente que no se había dado cuenta del daño que presentaba.
Así que lo beso suavemente, sus lenguas se hicieron paso, su saliva goteaba ante los bruscos movimientos, Yoongi solo podía aferrarse al mayor, sujetandose para no caerse.
Namjoon no duró mucho, volvió a correrse pero ahora dentro del agujero anal de Yoongi, lo recosto y abrió sus piernas lo más que pudo, para deleitarse del bonito creampie que le había echó.
Su caliente esperma era expulsado a montones de ambas entradas, una vista muy excitante para cualquiera.
Luego de algunos minutos, Namjoon ayudo al menor a limpiarse, amaba al chico tanto que incluso las consecuencias le valían un carajo, al terminar hablo seriamente con Yoongi, dándole una propuesta tan inesperada, pero el chico acepto gustosamente.
Namjoon le había invitado a vivir con el, como si fueran una pareja completamente formal. Aquello fue maravilloso para el menor, quien estaba decidido irse con el.
Una semana había pasado. Tan tediosa para el menor, ya que no podía esperar a vivir con aquel hombre que tanto amaba, habían planeado todo para aquella noche, Yoongi iba a escaparse de casa antes de que su madre y hermanos se dieran cuenta.
Se sentía tan completo y feliz por haber conocido a Namjoon en aquella aplicación de citas que por curiosidad instaló.
Paso la tarde con su familia, hasta que llegó la noche, empacó sus cosas en varias maletas para después sacarlas sin que nadie lo notará, todo había salido como lo habían planeado, solo faltaba una cosa.
Yoongi se mantuvo un momento en su habitación, para dejar una pequeña carta en su cama, miro por última vez el lugar y salió para subirse al auto de Namjoon felizmente.
Por supuesto, ambos individuos estaban contentos al por fin estar juntos, por lo que el mayor arranco y se fueron de aquella cuidad, donde empezarían desde cero en otra parte.
La noche transcurrió con normalidad hasta el amanecer, la señora Min subió hasta la habitación de su hijo menor, pero quedó helada ante lo que sus ojos presenciaron, no había nada de las pertenencias de Yoongi.
Era cómo si hubieran arrasado con todo, pero rápidamente miro la carta sobre la cama de su hijo, con manos temblorosas la tomó y abrió aquel sobre.
Leyó atentamente lo que decía la carta y sus ojos se cristalizaron. Sabía que no iba a volver a ver a su pequeño hijo por un largo tiempo, pero iba a aceptar su decisión.
Yoongi jamas iba a retractarse de su decisión, amaba por completo a Namjoon, sin importarle la diferencia de edad.