Dante y compañía en kny

Summary

Después de una noche llena de buena suerte y risas, la calma se rompió abruptamente. El demonio Sid, que todos creían derrotado, había regresado con una venganza. En un abrir y cerrar de ojos, secuestró a Patty, dejando a Dante y sus amigas en un estado de shock y desesperación. Sin perder tiempo, el grupo se lanzó al rescate, decididos a salvar a su amiga. Llegaron a una habitación oscura donde, en el centro, había un maniquí que se parecía inquietantemente a Patty. Antes de que pudieran reaccionar, Sid cerró la puerta de golpe y una ventisca helada llenó la habitación, separándolos y dejándolos en lugares distintos y desconocidos.

Status
Ongoing
Chapters
14
Rating
n/a
Age Rating
13+

Misión 1

El casino estaba lleno de vida, con las luces brillando y el sonido de las máquinas tragamonedas llenando el aire. En el centro de todo, Dante, Morrison y Enzo observaban la ruleta girar. La bola finalmente se detuvo en el número 38, y el albino, conocido como, se tocó la punta de la nariz en señal de frustración mientras le quitaban más fichas.


Morrison: Dante, no sé por qué sigues jugando. Nunca ganas.


Enzo: Yo me pregunto lo mismo. Solo pierdes y te endeudas más. La suerte nunca está de tu lado. A este paso, nunca pagarás las deudas que tienes conmigo.


Dante: Hoy es el día en que mis deudas terminan. Apuesto todo.


Ocho minutos después, a Dante solo le quedaba una ficha. Morrison y Enzo lo miraban con pena.


Dante: Me rindo. Le apuesto al cero.


Morrison y Enzo se miraron y se dieron la vuelta.


Enzo: Apostó de forma aleatoria.


Morrison: Una noche más y más deudas.


De repente, una señorita se acercó a Dante con una sonrisa.


Señorita: Señor, usted ganó.


Morrison y Enzo se detuvieron y se dieron la vuelta, sorprendidos. ¿Era posible que Dante hubiera ganado?


Dante: Al parecer, mi suerte empieza a cambiar. Sigamos.


Dante continuó jugando en el casino, y para sorpresa de todos, comenzó a ganar en cada juego que jugaba. Las fichas se acumulaban frente a él, y su confianza crecía con cada victoria.


Morrison: Esto es increíble. Nunca había visto algo así.


Enzo: Tal vez la suerte finalmente está de su lado.


Dante sonrió mientras recogía sus ganancias. La emoción en el casino era palpable, y la gente comenzaba a notar su racha ganadora. Sin embargo, nadie se acercaba a interrumpir su momento de gloria.


Dante: Parece que esta noche es mi noche de suerte. ¿Quién lo hubiera pensado?


Morrison y Enzo intercambiaron miradas, aún incrédulos por lo que estaban presenciando.


Enzo: Bueno, Dante, si sigues así, podrías pagar todas tus deudas y aún tener suficiente para vivir cómodamente.


Dante: Eso suena como un plan. Vamos a ver hasta dónde llega esta racha.


Dante se dirigió a la mesa de blackjack, donde el crupier lo recibió con una sonrisa. Las cartas fueron repartidas, y Dante jugó con una confianza inquebrantable. Una vez más, la suerte estuvo de su lado, y ganó otra ronda.


Crupier: Felicidades, señor. Parece que la suerte está de su lado esta noche.


Dante: Gracias. Creo que seguiré jugando un poco más.

La noche continuó, y Dante siguió ganando en cada juego que probaba. La multitud en el casino comenzó a murmurar sobre el hombre que no podía perder. Sin embargo, a pesar de su racha ganadora, Dante no dejaba de estar alerta. Sabía , la suerte podía cambiar en cualquier momento.


Al día siguiente, Dante se encontraba en una habitación de hotel. Estaba sin su camisa, y a su lado había una botella de champaña y una caja de pizza. La luz del sol se filtraba por las cortinas, iluminando la habitación desordenada. Dante se despertó, tocándose la cabeza por el dolor causado por la bebida de la noche anterior.


Dante: Ugh, mi cabeza... ¿Cuánto bebí anoche?


Se levantó lentamente, mirando a su alrededor. La habitación estaba llena de fichas de casino y billetes esparcidos por todas partes. Dante sonrió, recordando su increíble racha de suerte.


Dante: Bueno, al menos valió la pena.


Tomó sus cosas y salió de la habitación, sin recordar mucho de lo que había pasado. La escena cambió a Dante llegando a su local, Devil May Cry. Al llegar, vio una nota pegada en la puerta con los nombres de Morrison y Enzo. Dante comenzó a leer la nota:


Nota de Morrison y Enzo: Dante, nos cuesta creer que hayas ganado. Seguiste jugando al punto que casi dejas en bancarrota al casino. Luego fuimos a otro donde pasó lo mismo y, de alguna forma, terminaste en un programa de "Adivina la palabra y gana dinero". Te luciste y en la última pregunta, que era "premio gordo" en inglés, dijiste "JACKPOT" y ganaste. Luego nos pusimos a beber y te dejamos en un hotel. Dormiste mucho. Enzo y yo tomamos parte del dinero que nos debes y me molesté en pagar tus deudas con el dinero que ganaste. Pagamos la luz, el gas, el agua y llamé a un personal para que limpiara y reparara tu local. Además, te compré muebles nuevos y también le di el dinero a Enzo, Lady y Trish también le envie el dinero a las hijas de tu amigo con eso podran ir a la universidad asi que puedes quitarte un peso de encima, y a la pizzería. Tus deudas ya finalizaron.


Dante terminó de leer la nota y sonrió y mas al saber que las hijas de un viejo amigo estaran muy bine económicoy que podran asistir a la universidad. Sus deudas habían sido saldadas. Entró a su local y lo encontró irreconocible: todo estaba limpio, redecorado y con muebles nuevos. Dante sonrió, finalmente las cosas le estaban saliendo bien. Se acercó a su nuevo escritorio y vio otra nota.


Nota de Enzo: Dante, como decía la nota de Morrison, tus deudas fueron saldadas. Con el dinero que ganaste, contratamos a gente para limpiar y redecorar tu local. Encontramos una puerta secreta. Investigamos y era un almacén vacío. Lo limpiaron y lo rellenamos. Te devolví tus armas que me diste como préstamo de pago.


Dante levantó la mirada y vio otra puerta que no sabía que existía en su local. Volvió a leer la nota y decidió investigar. Abrió la puerta y encontró un nuevo almacén de armas. Entró y vio muchas espadas y armas de fuego. Dante vio su vieja espada Alastor e Ifrit, su arma cuerpo a cuerpo. También encontró una escopeta recortada de doble cañón, un lanzagranadas, un arpón, un arma que solo se puede usar bajo el agua, Nightmare, su arma de plasma. Recordó su aventura en la isla Mallet cuando se enfrentó a Mundus.


Dante siguió observando, viendo su lanzacohetes y muchas armas más que usó cuando se enfrentó a Argosax. Luego continuó viendo unos nunchakus que obtuvo cuando venció al Cerberus y Agni y Rudra, las espadas gemelas que no paraban de hablar, aunque ahora parecían estar dormidas. Dante solo se movió en silencio, observando su guitarra/guadaña Nevan. Continuó viendo a Artemis, esa arma le fue de gran ayuda contra esos demonios de sangre. Finalmente, se detuvo viendo unos guantes y grebas: Beowulf, el arma cuerpo a cuerpo de su difunto hermano Vergil. Dante lo vio con nostalgia y salió de la armería. Se dirigió a su escritorio, ordenó una pizza y se puso a observar.


Dos días después, Dante dormía cuando su puerta fue abierta por una mujer rubia.


Dante dormía profundamente cuando la puerta de su oficina se abrió de golpe. Una mujer rubia entró apresuradamente.


Nina: ¡Dante, estás aquí!


Dante se despertó y vio a la mujer.


Dante: Hola, Nina. ¿Qué cuentas?


Nina: Mi hija Patty... la han secuestrado.


Dante abrió los ojos de par en par y se levantó de su escritorio.


Dante: ¿Qué?


Nina: Ese bastardo de Sid sigue vivo. Se llevó a Patty.


Dante: ¿Dónde está? -dijo, serio.


Nina: Dijo que la llevaría a la mansión Sparda.


Eso hizo que los ojos de Dante se abrieran aún más.


Nina: Ya le he informado de esto a Morrison. Llamó a Lady y Trish.


Dante: Bien. Déjame que me prepare y partiré de inmediato.


Dante se colocó su gabardina roja y se dirigió a su armería. Tomó todas sus armas, incluyendo a Agni y Rudra, que prometieron cerrar el pico durante la misión.


Agni: ¡Prometemos no hablar demasiado, maestro!


Rudra: ¡Sí, sí! ¡Solo queremos ayudar!


Dante:cierren el pico

Silencio total


Dante sonrió levemente mientras recogía sus espadas gemelas. Luego, tomó su escopeta recortada, su lanzacohetes y su guitarra/guadaña Nevan Beowulf Artemis Nightmare Ifrit etc. Estaba listo para cualquier cosa que Sid pudiera lanzarles.


Dante: Vamos a traer de vuelta a Patty.


Nina asintió, agradecida, mientras Dante salía de la oficina de Devil May Cry, decidido a rescatar a Patty y enfrentarse a Sid una vez más.


Dante se subió a su auto rojo y se fue de inmediato. Durante el camino, pensaba en su vieja casa y en los recuerdos que allí guardaba. En el trayecto, vio una moto en la que Lady y Trish se dirigían también a la mansión Sparda. Momentos después, el trío de cazademonios llegó a un punto donde tuvieron que seguir caminando.


Dante: Bien, estamos aquí.


Lady: ¿Cómo será que el bastardo de Sid sobrevivió?


Dante: No lo sé. Yo mismo lo maté, pero lo volveré a hacer.


Trish: Bien, ¿qué esperamos? ¡Vamos!


Dante: Esperen, será mejor que vayamos preparados. Tomen. -Dijo, sacando sus Devil Arms.


Lady: ¿Estás loco? Morrison nos contó lo que le pasó a Enzo.


Dante: Descuida, bendije las armas. No les pasará nada a ustedes, creo. Además, podrán usarlas también como yo. -A Lady le dio a Agni y Rudra, Nightmare, y a Trish le dio a Artemis y Alastor.


Lady: Son... tenías razón, y no pesan casi nada.


Dante: Te lo dije.


Trish: Pueden coquetear después. Vamos. -Dijo, avanzando.


Dante dio una sonrisa y Lady se enojó por eso. Avanzaron por unos minutos y llegaron a la mansión. Dante se detuvo y miró el lugar con nostalgia. Lady notó eso.


Lady: ¿Conoces este lugar?


Dante: Esta era mi vieja casa.


Trish: Dante, debemos seguir. -Dijo mientras se adentraba en la mansión, al igual que Dante y Lady.


Decidieron separarse: Dante fue al sótano, Trish al primer piso y Lady al tercer piso. Lady caminaba, pero de repente alguien cayó encima de ella. Lady pudo reaccionar y ella y la figura empezaron un combate cuerpo a cuerpo.

Lady y la figura continuaron su feroz combate, intercambiando golpes y esquivando ataques con una agilidad impresionante. En un momento de la pelea, Lady logró arrancar la capucha de su oponente, revelando a una chica de cabello rojo y tez morena.


Lady: ¿Quién eres tú?


La chica no respondió, pero sus movimientos se volvieron más agresivos. Lady aprovechó un momento de descuido y lanzó una serie de golpes rápidos, logrando conectar varios. La chica retrocedió, claramente herida, pero no derrotada.


Lady: ¡Habla!

chica lanzó un ataque rápido, pero Lady lo bloqueó y contraatacó con una serie de golpes precisos. La pelea era intensa y ambas combatientes demostraban una habilidad excepcional. Lady aprovechó un momento de descuido de la chica y la desarmó, apuntándole con una de sus armas.


Lady: Ahora, dime, ¿qué haces aquí?


Chica: Estoy aquí por mis propios motivos.


Lady: Entonces, será mejor que te apartes de mi camino.


Chica: No tan rápido. Aún no he terminado contigo.


En ese momento, Dante y Trish llegaron corriendo al lugar. Dante vio a Lady y a la figura luchando y gritó:


Dante: ¡LADY!


Lady y la figura se voltearon a verlo. Dante, sorprendido, reconoció a la chica de cabello rojo y tez morena.


Dante: ¿Lucia?


Lucia: Dante... no esperaba verte aquí.


Lady, aún en guardia, miró a Dante con confusión.


Lady: ¿La conoces?


Dante: Sí, es Lucia. Nos conocimos hace tiempo en Vie de Marli. Pero, ¿qué haces aquí, Lucia?


Lucia: Estoy aquí por mis propios motivos, Dante. Pero parece que nuestros caminos se han cruzado de nuevo.


Trish: No tenemos tiempo para esto. Tenemos que encontrar a Patty.


Dante: Tienes razón., Unete a nosotros. Necesitamos toda la ayuda posible


Lucia asintió, guardando sus armas.


Lucia: De acuerdo. Pero antes .Un sujeto de baja estatura se robó unos artefactos demoníacos y vine para recuperarlos. Pero parece que nuestros caminos se han cruzado de nuevo.


Trish: No tenemos tiempo para esto. Tenemos que encontrar a Patty.


Dante: Tienes razón. Lucia ayúdanos estamos buscando a la misma persona


Lucia asintió, guardando sus armas.


Lucia: De acuerdo.


El grupo avanzó por los pasillos oscuros de la fábrica, buscando cualquier pista sobre Patty. Mientras caminaban, Dante le preguntó a Lucia sobre los artefactos.


Dante: ¿Para qué sirven esos artefactos, Lucia?


Lucia: No lo sé con certeza. Mi misión era protegerlos, pero su verdadero propósito se ha perdido con el tiempo.


Trish: Enfoquémonos en encontrar a Patty. Luego nos encargamos de los objetos demoníacos.


Lucia iba a responder, pero en un pasillo vieron a Sid. Este solo dio una sonrisa de burla, pero de un rápido movimiento, Dante lo tomó del cuello, ahorcándolo.


Lady: ¿Dónde está Patty?


Sid no podía decir nada, le faltaba el aire. Dante lo soltó.


Sid: Está detrás de esa puerta.


Los chicos fueron hacia la puerta, la abrieron y vieron a Patty, con la cabeza tapada por un saco y atada a una silla. Lucia no le quitaba el ojo a Sid.


Dante: Patty, somos nosotros.


No hubo respuesta. La desataron, pero no hubo respuesta. Le quitaron el saco y se sorprendieron.


Dante: ¡Es una trampa!


En ese momento, Sid empezó a reírse y cerró la puerta. Una ventisca chocó con los cazademonios, obligándolos a taparse el rostro. La escena se enfocó en Dante, que apareció en un bosque nevado.

Dante: ¡Chicas! ¿Están bien?


No hubo respuesta. Dante miró a su alrededor, encontrándose solo en un bosque común y corriente. La ventisca había cesado, pero el silencio era inquietante.


Dante: Esto no pinta bien...


Decidió avanzar con cautela, sus sentidos en alerta máxima. Mientras caminaba, notó algo inusual en un árbol cercano. Al acercarse, vio una foto de Patty clavada en el tronco.


Dante: ¿Qué demonios...? Patty...


Tomó la foto y la examinó. Era reciente, lo que significaba que Patty debía estar cerca. Pero, ¿quién la había dejado allí y por qué?


Dante empezó a caminar por el bosque, equipándose con Ifrit para calentarse. Continuó su camino hasta llegar a una casa de estilo japonés. Era de noche y la luna iluminaba tenuemente el entorno. Dante se acercó a la casa y tocó la puerta. Una mujer salió a recibirlo.


???: ¿En qué puedo ayudarlo, joven?


Dante: Disculpe, señora, pero ¿me dejaría pasar la noche aquí?


La mujer lo miró con curiosidad, pero asintió con una sonrisa amable.


???: Claro, pase. Hace mucho frío afuera.


Dante entró en la casa, agradecido por el calor y la hospitalidad. La casa tenía una decoración tradicional japonesa, con tatamis en el suelo y paredes de papel shoji.


???: ¿De dónde viene, joven? No es común ver a alguien por aquí a estas horas.


Dante: Estoy buscando a unas amigas. Nos separamos y necesito un lugar para descansar antes de continuar la búsqueda.


???: Entiendo. Puede quedarse en la habitación de invitados. Le prepararé algo caliente para beber.


Dante asintió, agradecido, y siguió a Kie hasta la habitación. Mientras se acomodaba, no podía dejar de pensar en Patty y en sus compañeras. Sabía que el tiempo era crucial, pero también necesitaba recuperar fuerzas


Dante entró en la casa y Kie se presentó con una sonrisa cálida.


Kie: Me llamo Kie, y estos son mis hijos: Nezuko, Hanako, Takeo,shigeru y Rokuta.


Los niños saludaron tímidamente a Dante, curiosos por el visitante inesperado. Nezuko, la mayor, se acercó con una taza de té caliente.


Nezuko: Aquí tienes, para que te calientes un poco.


Dante aceptó la taza con gratitud, sintiendo el calor reconfortante del té. Mientras bebía, observaba a la familia y sentía una extraña sensación de paz, algo que no había experimentado en mucho tiempo.


Kie: ¿Te gustaría cenar con nosotros? Estamos a punto de preparar la comida.


Dante: Sería un honor. Gracias por su hospitalidad.


La familia comenzó a preparar la cena, y Dante se unió a ellos, disfrutando de la calidez y la compañía en medio de su búsqueda.


Dante hablaba con los niños cuando Hanako, con curiosidad, señaló las armas que llevaba.


Hanako: ¿Por qué lleva esas armas? -dijo, mirando a Rebellion y Ebony & Ivory, aunque no sabía qué eran-. ¿Es usted un soldado?


Dante: Sí, algo parecido.


Hanako: ¿O un cazador de demonios?


Dante se puso algo serio y la miró.


Takeo: No seas tonta, Hanako. Los demonios no existen.


Dante, manteniendo su seriedad, respondió:


Dante: A veces, las cosas que creemos que no existen son las más peligrosas. Es importante estar preparado para cualquier cosa.


Dante: ¿Ustedes son todos?


Nezuko: No, falta mi hermano Tanjiro, pero él fue a vender carbón y todavía no ha regresado -dijo, algo preocupada.


Hanako: No te preocupes, hermana. Estoy seguro de que nuestro hermano volverá.


Kie: Bien, niños, es hora de dormir. Dante-san, lo llevaré a la habitación de invitados.


Dante asintió, agradecido, y siguió a Kie hasta la habitación de invitados. Mientras se acomodaba, no podía dejar de pensar en la familia y en la preocupación de Nezuko por su hermano. Sabía que el tiempo era crucial, pero también necesitaba recuperar fuerzas para continuar.


Las horas pasaron y la escena se enfocó en los niños, que dormían tranquilamente. Nezuko abrió los ojos, aún somnolienta, y se levantó.

Con Dante dormía de forma tranquila, pero el sonido de la puerta al abrirse lo despertó. Fue a comprobar si no era un ladrón.


Dante llegó a la puerta y vio a Kie, que parecía inquieta, hablando con alguien afuera.


Kie: Lo lamento mucho, señor, pero ya no queda espacio. Por favor, váyase -decía de forma nerviosa. El sujeto frente a ella le daba una mala vibra.


???: Por favor, quizá puedan hacer un poco de espacio -dijo, acercándose.


Kie: No lo volveré a decir, váyase -dijo de forma seria.


El desconocido sonrió y se acercó, tomando el brazo de Kie con fuerza.


Kie: ¡Suélteme, me duele! ¡Suélteme!


???: Repite, hazme un lugar -apretó el agarre, pero su mano fue tomada por Dante, quien hizo que soltara a Kie.


Dante: ¿No escuchaste? No hay espacio. Lárgate.


???: No me hagas reír, ser inferior. Puede que te perdone la vida si te arrodillas ante mí.


Dante lo soltó y el desconocido se apartó un poco. En ese momento, Takeo, Rokuta,shigeru y Hanako aparecieron detrás de Kie.


Dante: Lárgate. Vete a bailar a otro lado, Michael Jackson.


???: ¿Quién? ¿No sabes quién soy?


Dante: No, y no me interesa. Largo, te lo estoy advirtiendo.


???: Soy Kibutsuyi Muzan.


Nezuko: Mamá, Dante-san, ¿qué sucede? ¿Quién es él? -Nezuko apareció al lado de Dante y Muzan.


Kie: ¡NEZUKO, SAL DE AHÍ!


De un rápido movimiento, Muzan rasgó el cuello de Nezuko, haciendo que saliera sangre. Nezuko se tomó el cuello con las manos y cayó al suelo.


Dante: Te lo advertí.


Dante, con una gran velocidad, golpeó a Muzan, quien salió volando. Dante avanzó rápidamente.


Dante: Entren, hagan presión en la herida y no salgan. Yo me encargo de él.


Dante se acercó a Muzan con determinación en sus ojos. Muzan, aún tocándose la mandíbula por el dolor, sonrió de manera siniestra.


Muzan: Eso sí dolió... pero no será suficiente para detenerme.


Dante: No me subestimes. No permitiré que lastimes a nadie más.


Muzan se levantó lentamente, sus ojos llenos de malicia. Con un movimiento rápido, lanzó un ataque hacia Dante, quien lo esquivó ágilmente.


Dante: ¡Esta vez no escaparás!


Con una velocidad impresionante, Dante lanzó una serie de golpes hacia Muzan, quien apenas podía seguir el ritmo.

¡La batalla se vuelve cada vez más intensa!


Muzan: ¿Crees que eso me matará?


Dante extendió su mano y, en un destello de luz, apareció su espada, Rebelión. Con una estocada precisa, Dante impactó a Muzan, lanzándolo lejos. Sin darle tiempo para recuperarse, Dante ya estaba delante de él, cortándolo con una serie de golpes rápidos y certeros.


Muzan: ¡Maldito! ¡No te saldrás con la tuya!


A pesar de los cortes profundos, Muzan comenzó a regenerarse rápidamente, su cuerpo sanando las heridas casi al instante. Sin embargo, Dante no se detuvo, continuando su ataque con una furia implacable.


Dante: ¡No permitiré que lastimes a nadie más!


La batalla continuó, con chispas volando y el sonido de metal contra carne resonando en el aire. Ambos combatientes estaban al límite de sus fuerzas, pero ninguno estaba dispuesto a ceder.


Dante sacó a Ebony e Ivory y comenzó a disparar a Muzan. Las balas impactaron en su cuerpo, pero Muzan se rió.


Muzan: Es inútil, tus armas no sirven contra mí.


Dante: Mira dos veces, ríe una vez.


Muzan escupió sangre y se dio cuenta de que los cortes y los impactos de bala no se regeneraban. Dante guardó sus armas y se equipó con Ifrit, comenzando a golpear a Muzan, quien empezó a quemarse por el fuego de Ifrit. Desesperado, Muzan optó por escapar y se dirigió a la casa Kamado, decidido a devorar a sus habitantes para regenerarse. Cuando estaba cerca, Dante lo golpeó de nuevo, lanzándolo contra la casa y destruyéndola parcialmente. Los Kamado se encontraban en una parte de lo que quedaba de su hogar.


Dante: Perdón.


Takeo: Aceptaremos tus disculpas cuando le des una lección por dañar a mi hermana .


Dante: Bien.


Dante se dirigió hacia Muzan, que estaba casi moribundo. Este se levantó a duras penas.


Dante: Hora de acabar con esto.


Dante cargó una bola de fuego y la lanzó hacia Muzan, creando un gran agujero en su cuerpo, similar a cómo Gojō mató a Tōji. Justo cuando Dante estaba a punto de terminarlo sacando sus pistolas, los Kamado aparecieron.


Dante: ¿Qué hacen? ¡ vuelvan!


Takeo: No, de todas formas hay un ganador.


Dante: ¡JACKPOT!


De las pistolas de Dante salió un rayo rojo. Muzan, en un último intento, llamó a Nakime. Aparecieron unas puertas japonesas y Muzan entró, pero el ataque de Dante lo alcanzó justo antes de que las puertas se cerraran.


Dante enfundó sus pistolas y se dirigió hacia los niños, que estaban junto a Nezuko, quien era atendida por Kie.


Dante: ¿Cómo está?


Kie: No está mejorando.


Dante: ¿Hay algún doctor cerca?


Hanako: Hay que ir al pueblo.


Dante: Prepárense, vamos al pueblo.


Shigeru: ¿Y si ese hombre vuelve?


Dante: Descuida, yo me encargo.


Los Kamado tomaron unos abrigos y se dirigieron al pueblo, con Dante siguiéndolos y Kie cargando a Nezuko.


Dante: Señora, lamento lo de su hogar.


Kie: Descuida, no sucede nada. Prefiero perder mi hogar que perder a mi hija.


Dante: Tendrán que mudarse y andar con cuidado. Ese sujeto logró escapar, no era humano.


Takeo: Y tú tampoco lo eres.


En ese momento, Nezuko comenzó a moverse de forma brusca, haciendo que Kie perdiera el equilibrio y estuviera a punto de caer por un precipicio.


Shigeru/Rokuta: ¡Mamá!


Intentaron ayudarla, pero cayeron.


Hanako/Takeo: ¡MAMÁ! ¡SHIGERU! ¡ROKUTA!


Dante: ¡Bajemos!


Dante tomó a los niños y saltó, cayendo en la nieve.


Dante: La nieve amortiguó su caída.


Hanako: Mamá, Shigeru, Rokuta, ¿están bien?


Takeo: ¿Dónde está Nezuko?


Kie: No lo sé.


En ese momento, se escucharon gritos.


Takeo: Ese es Tanjiro, está en problemas. Este fue al igual que hanako y vieron a nezuko que intenta morder a tanjiro pero este colo el mango de su hacha en la boca


Hanako llegó corriendo y vio a Nezuko intentando morder a Tanjiro, quien había colocado el mango de su hacha en la boca de Nezuko para evitar que lo mordiera.


Tanjiro: ¡Nezuko, por favor, detente!


Nezuko, con los ojos llenos de furia y confusión, luchaba contra el impulso de atacar a su hermano. Hanako, desesperada, trató de ayudar.


Hanako: ¡Nezuko, por favor, vuelve en ti!


Mientras tanto, Kie y los demás niños llegaron corriendo, preocupados por la situación.


Kie: ¡Nezuko, por favor, resiste!


Hanako: ¡Mamá, tenemos que hacer algo rápido!


La familia Kamado se acercó a Nezuko y la abrazó con fuerza, susurrándole palabras de amor y aliento.


Kie: Nezuko, por favor, vuelve a nosotros.


Tanjiro: Hermana, sé que estás ahí. Lucha contra esto.


Hanako: Nezuko, te queremos. No te pierdas.


Shigeru y Rokuta también se unieron al abrazo, sus pequeñas voces llenas de esperanza.


Shigeru/Rokuta: ¡Nezuko, por favor, vuelve!


Poco a poco, Nezuko comenzó a calmarse. Sus ojos, que antes estaban llenos de furia, empezaron a suavizarse. La calidez y el amor de su familia la ayudaron a recobrar el sentido.


Nezuko: (con voz débil) Tanjiro... mamá...


Tanjiro: ¡Nezuko! ¡Lo lograste!


En ese momento, alguien se acercó.


???: ¿Están bien?


Tanjiro: ¿Quién eres tú?


Tomioka: Soy Giyu Tomioka, un cazador de demonios.


Tomioka vio a Nezuko y frunció el ceño.


Tomioka: ¿Qué hacen con esa demonio?


Kie: Ella es mi hija, Nezuko.


Tomioka: Fue convertida en demonio. Debo acabar con su vida.


Con un rápido movimiento, Tomioka estaba a punto de cortar a Nezuko, pero su espada fue bloqueada por Dante.


Dante: Oye, cálmate.


Tomioka: ¿Otro demonio?


Tomioka atacó a Dante, pero este esquivaba sus golpes sin dificultad. Dante se alejó, enfundando su espada. Tomioka se lanzó de nuevo, decidido a cortar a Dante, pero este se puso en una posición de combate.


Tomioka: ¡No escaparás!


Justo cuando Tomioka estaba a punto de cortar a Dante, fue golpeado con una fuerza impresionante y lanzado contra un árbol, cayendo inconsciente.


Dante: Royalguard.


La familia Kamado observó con asombro la habilidad de Dante para manejar la situación.

Dante: ¿Están bien?


Tanjiro: Sí, gracias. ¿Y quién es usted?


Hanako: Él es Dante, un cazador de demonios. Nos salvó de un hombre malo que era un demonio y que lastimó a Nezuko.


Tanjiro: Al parecer, convirtió a Nezuko en demonio.


Dante: Bien, sé que es un mal momento, pero ¿han visto a esta niña?


Dante mostró una foto de Patty.


Dante: Unos demonios la secuestraron y su madre me pidió a mí y a unas amigas mías que la rescatemos.


Los Kamado negaron con la cabeza.


Kie: Lo siento, no la hemos visto.


Dante: Bien, debo irme. No se preocupen por ese cazador, algo me dice que ya no los atacará.


Kie: Adiós, Dante. Gracias por salvarnos y espero que encuentres a la niña.


Takeo, Hanako, Rokuta y Shigeru se despidieron de Dante con gratitud en sus ojos.


Takeo: ¡Gracias, Dante!


Hanako: ¡Cuídate!


Rokuta y Shigeru: ¡Adiós!


Dante: Cuídense y manténganse a salvo. Encontraré a Patty y me aseguraré de que esté a salvo también.

Next Chapter