0
Que pesar tenía, sentía que todo se le vendría encima, sus ojos no tenían aquel brillo característico, ese brillo que enamoraba, si tan solo pudiera hace algo para regresarles ese bonito brillo, pero soy tan cobarde que no puedo hacer nada.
Me preguntó qué hubiera pasado si ese día no hubiéramos peleado talvez estarías aquí. Conmigo
—Oye qué harías si está noche sería la última de tu vida— pregunte mientras veía mi libro, aquel que me regalaste.
—No lo sé, ¿talvez dormir?... Si, dormir eso es lo que voy hacer dormir—mientras lo decías mirabas el cielo.
—Por qué dormir? ¿No sería mejor apreciar la última noche con alguien que quieras? —me miraste y podría haber jurado que vi en tus ojos un poco de arrepentimiento.
—Por qué dormir es bonito, te olvidas de todo—un suspiro salió de tus labios— y seguro que tú en tu última noche vas a leer- dijiste con un poco de burla
—Claro que no... Bueno si pero lo haría mientras tú duermes así pasamos nuestra última noche, tu durmiendo y yo leyendo—cuando termine me miraste y una sonrisa salió de tus labios
Te acercaste a mí y me abrazaste.
Si lo hubiera sabido no te habría soltado.
—Perdón, enserio perdón— dijiste mientras llorabas en ese momento no se sabía por qué llorabas, no dije nada, aun así te seguí abrazando
¿Sabes? te odio, te odio por qué te fuiste, porque no pensaste en mí, en mis sentimientos, en cómo iba a tomar tu partida, creí que te importaba... O tal vez si lo hiciste...