Último reloj...
En un pequeño pueblo rodeado de montañas, vivía un relojero anciano llamado Don Silvio. Su taller, ubicado en una esquina olvidada, estaba lleno de relojes antiguos que había reparado durante décadas. Cada reloj tenía una historia, un fragmento del tiempo de alguien más, y Don Silvio conocía cada uno de esos fragmentos como si fueran suyos.
A medida que pasaban los años, los habitantes del pueblo dejaron de visitar su taller. Los relojes digitales y los teléfonos móviles habían reemplazado la necesidad de aquellos viejos relojes de péndulo y bolsillo. Pero Don Silvio seguía trabajando, ajustando engranajes y restaurando carcasas como si el tiempo mismo dependiera de ello.
Una fría tarde de otoño, mientras el viento soplaba a través de las calles vacías, un joven entró en el taller. Llevaba consigo un reloj de bolsillo que había pertenecido a su abuelo, roto y silencioso desde hacía años. El joven pidió a Don Silvio que lo arreglara, pues era el único recuerdo que le quedaba de él.
Don Silvio tomó el reloj con manos temblorosas, sintiendo el peso de la memoria en sus dedos. Trabajó en silencio durante horas, mientras el crepúsculo se convertía en noche y las estrellas emergían en el cielo. Al terminar, entregó el reloj al joven, quien lo abrió y escuchó el suave tictac que marcaba de nuevo el paso del tiempo.
El joven agradeció al anciano y se marchó, dejando a Don Silvio solo en su taller, donde el silencio volvió a reinar. El anciano se sentó en su silla, mirando el reloj que colgaba en la pared, un reloj que nunca había dejado de funcionar.
Pero aquella noche, cuando el reloj marcó la medianoche, Don Silvio cerró los ojos, cuando volvio a abrirlos noto algo inusual pues estaba en un lugar desconocido pero a la vez familiar, de pronto sintio un frio que congelaba hasta sus huesos
cuando don silvio voltea a mirar atras observa un gran reloj pero algo llamo su atencion, era un reloj analogo que las agujas dejaron de girar, al lado de el estaban sus herramientas algo dentro de el decia que debia arreglarlo, don silvio
se puso manos a la obra, pasaron 2 horas y media pero para don silvio habian pasado años reparando el reloj,despues de mucho tiempo reparando el reloj don silvio se puso de pies y con un silencio tan incomo se puso a esperar a que las agujas giraran, pasaron segundos de tension don silvio se habia resignado
-porque?, si dedique mi vida a este trabajo porque falle esta vez.
dijo don silvio cubriendose la cara de desepcion
-tal vez estoy envegeciendo y muriendo lentamente.
se cuestionaba miestras observaba a la absoluta nada, de pronto unas lagrimas recubrieron su rostro.
-NO QUIERO SER OLVIDADO
gritaba don silvio en ese oscuro y
solitario escenario, de pronto se escucha un sonido familiar
-TIC TAC-TIC TAC
resonaba en ese oscuro escenario cuando mira hacia en frente se iluminan sus ojo al ver que era el reloj en el que tanto esfuerzo le habia puesto, logro verlo girar, seguido de eso mientras las agujas giraban ese escenario vacio se convertian en recuerdos de lo que vivio en el pasado observando que despues de todo siempre amo su trabajo, mientras mas sonaban las agujas
-TIC TAC -TIC TAC
mas escenarios llenaban ese espacio vacio el ya sabia que era lo que estaba pasando, seguido de eso camina a su silla,cuando se sienta suelta un suspiro simbolisando el cansancio que habia acumulado todos estos años de trabajo,
-DESPUES DE TODO YO SIEMPRE FUI FELIZ EN EL LUGAR QUE VIVIA PERO AL FIN Y AL CABO SIGO ENVEJECIENDO.
exclamo don silvio, de pronto sintio un sueño profundo
-YA ES HORA......
dijo mientras cerraba los ojos para no volver a despertar.