𝐷𝐼𝐶𝑇𝐴𝐷𝑂𝑅

Summary

Uchiha Fugaku, un general que hace tres años dió un golpe de Estado en el país del fuego, ganó la guerra civil y no demostró compasión con los republicanos y los encarceló, algunos rebeldes les dió sentencia de muerte y siguió así con su sociedad, un día conoce a un lindo doncel que aparece cansado y en un estado deplorable.. Decide salvarlo por sus ojos azules, pero después se entera que se llama Naruto... ¿Qué pasará con Fugaku y el doncel? ¿Aquél doncel que dice llamarce Naruto, despertara una pasión en Fugaku?

Genre
Scifi
Author
Ramen-chan
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

𝑈𝑛 𝑔𝑒𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑖𝑛𝑎𝑑𝑚𝑖𝑠𝑖𝑏𝑙𝑒.


Fugaku Uchiha es un general muy severo, esta casado con una mujer con la que tiene dos hijos menores de dieciocho años, desde que el Gobierno del país del fuego a sido reconocido como una República no lo aceptó, ya que para el, dirigir a las personas tenia que ser con mano de hierro, esto causa miedo pues hay demasiada tirania en el pais del fuego, demasiadas restriciones causan la muerte de muchas personas que se rebelan por el mal trato que reciben.

Fugaku, en una de sus viajes por los pueblos ve a un hermoso pueblerino que vagaba con cansancio, estaba sucio y demacrado, se desmayó al frente de el pidiendo auxilió, algo en el pidió que le ayudará cosa que el hizo, aunque estaba sucio tenía un buen cuerpo, una extensa cadera decia de fertilidad, tenía los pectorales un poco remarcados y el vientre plano, la cintura estrecha, unas piernas largas y unos glúteos redondos y grandes, que le eran apetecibles, sus pies y manos muy pequeños y delicados con unos brazos delicado que le hacian ver con un muñeco de vidrio. Su piel era suave y tenia un sutil color bronceado, la cara si esta limpia dejando ver un cutis perfecto, en sus mejillas tenía 3 marcas simétricas, con una pequeña boca, labios gruesos pero secos.

Era una belleza perfecta para el, de un momento a otro lo montó en su caballo para auxiarlo, dió un golpe al corcel que salió corriendo salvajemente con la soga cara le daba las señales para donde ir, y el corsel le hacía caso obedientemente. Un tiempo paso, y llegaron a una pequeña aldea que parecía melancólica, los aldeanos al verlo se atemorizarón al verlo, cosa que no le sorprendió y que tampoco le importó, se dirigió hacía una casa grande y lujosa que era de el, sus soldados le esperaban afuera de la gran casa, cuidaban y mataban a cualquier intruso con un arama en mano, cuando le reconocieron habrieron las grandes y filosas rejas, en el extenso jardín siguió y siguió cabalgando hasta llegar a la puerta dlnde le esperaban los mayordomos, cuales de inmediato le ayudaron con el muchachito que tenia en manos.

Le recogieron y el con su voz sería hablo—Bañenlo y vistanlo, que le revise un médico. —dijo el con su gruesa voz que para los sirvientes era un terror.—Y cuidadito con ir con chismes. —dijo el con un tono amenazador hacía todos los sirvientes que estaban en la casa grande, mientras que el caminaba a la habitación principal que era la más grande y cual compartía con su “amada” esposa.

Un tiempo después

Después de bañarse se vistio con una ropa cómoda, quería pasar máximo una semana, y si el muchacho no reaccionaba le daría por muerto o lo dejaria al cuidado de los mejores médicos de la pequeña aldea, que de por si ya era gris, su dictadura fuerte con los donceles y mujeres, con los varones era más liberal y sus derechos también los ponía en casa, políticamente un hombre casado podía tener los amantes que pudiese mantener, las mujeres y donceles en ámbito de trabajo solo podian ser maestras y se les daba materias diferentes.

Tenian cualquier cosa que el deciera que era para varones estaba prohibido para los donceles y mujeres.


En una lujosa habitación despertaba el hermoso rubío que estaba acostado en una gigantesca cama, en ves de tener la ropa sucia y de aldeano tenía un camisón caro que era de algodón, también tenía ropa interior un olor a vainilla desfilaba por sus poros, se sentia bien y muy limpió, una sirvienta estaba ordenando la mesita de noche que era de madera fina, también los muebles de la habitación eran para él sacadas de película de personas ricas, se movió con miedo haciendo un poco de ruido con su cara de terror al ver a la muchacha en los extremos de la cama.

—¡Oh, ya despertaste! —dijo una melodiosa voz femenina, cual le resultó hermosa para su oído, ella tenia una hermosa sonrisa en el rostro. —Voy a llamar al Dr. Jiraiya.. —dijo la pelirosa más calmadamente, para no asutarlo tanto.

Con unos pasos delicados salió de prisa de la habitación, el estaba profundamente asustado por la desconocida ubicación en la que estaba, sentía que podia pasar algo en cualquier momento si seguía hay. Su desarrollado oído detecto los paso de una persona de calzado caro por el tipo de sonido que hacían, pero venia con una persona mas por detrás. La puerta se habrío con la misma muchacha sonriente, detras estaba un hombre de cabello largo y blanco, y al final otro hombre de vestuario más lujoso y con un porte masculino que le lleno de temor y a la vez le dio atrajo por su poderosa energía y presencia.

El hermoso doncel de ojos azules no podía mirar al hombre azabache que le herizaba la piel, el doctor empezó a serle preguntas—¿Como te llamas? —dijo el hombre canoso que se habia colocado unos lentes para revisarlo.

—Soy Naruto Uzumaki.. —dijo el chico tímidamente, con una voz terza y tierna, que podía calentar al corazon más helado de esa habitación, cosa que hizo, Fugaku fascinado por la persona que tenia al frente, dio otra pregunta—¿Que edad tienes? —dijo con esa voz madura que calaba en el interior del doncel, que respondio con una voz temblorosa y suave—14 años...—estaba rojo de la vergüenza y tambien de la vigorosa presencia que el azabache tenía. El doctor empezo a ser su chequeo, cosa que incómodo un poco al doncel ya que se sentia intimidado por un depredador.

Esta va a ser la habitación...