Sadic in love

Summary

Desde que era un niño, Jimin ha atesorado el secreto de su amor platónico. La idea de ser correspondido nunca ha pasado por su mente porque el alfa en cuestión, ha vivido evitando los apegos emocionales de cualquier tipo. Jungkook es un alma sola y enojada que lo ha perdido todo, prefiere vivir aislado y esta conforme con su vida hasta que se ve obligado a casarse con el hermano enfermo de su amigo y llevarlo a casa por un tiempo. -Omegaverse🐺 -Historia BL 👨❤️👨 -Contenido explícito. 🔞 -Historia Kookmin 💜 -Todos los derechos reservados para mi porque es mía.

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Complete
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42
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18+

1

–Es una broma ¿verdad?—Hoseok resopló una sonrisa irónica.

El líder permaneció impasible, sus ojos oscuros y penetrantes se clavaron en su primo–Tal vez si me estuviera riendo–dio un manotazo en el escritorio delante de él–¡Lo jodieron! Si quieren limpiar esta mierda harán lo que les digo.

El alfa de ojos grises, Jungkook, solo torció el rostro en una mueca despreocupada.

–Tienen un par de meses para conseguir a alguien con quien casarse, si no lo hacen, yo mismo me encargaré de hacerlo. Mientras tanto solo se dedicarán a supervisar las bodegas, no irán a ninguna negociación o entrega. ¿Queda claro?

Ambos alfas asintieron.

–Pueden irse, tengo cosas que hacer–finalizó volviendo su mirada a una notificación entrante en su teléfono.

Ambos alfas salieron, Hoseok murmurando maldiciones y Jungkook sin reacción alguna.

–¿Estás bien con esto? ¿Ni siquiera hiciste el intento de oponerte?–preguntó Hoseok.

–¿Qué se supone que quieres que diga? Tú nos metiste en esto, idiota–mordió Jungkook.

–¿Yo?–el alfa se tocó el pecho indignado y levantando una ceja–Fuiste tú el que se volvió loco y casi mata a esos idiotas.

–Gracias a que no puedes mantener la polla en tus pantalones por una vez. ¿Debí haber dejado que te cortaran las bolas?

–No es para tanto, no es como si obligara a nadie, la omega no la paso mal–sonrió con humor.

–Ese es tu maldito problema, que nada es para tanto, imbécil–mordió Jungkook.

–Si y el tuyo actuar como un perro rabioso.

–¿Todo bien o están teniendo otra de sus discusiones de pareja?–interrumpió Jin riendo.

–Tu esposo está obligándonos a casarnos con quien sea para recuperar la confianza de los socios–respondió Hoseok–¿Podrías convencerlo de que olvide este castigo?

Jin carcajeó alto–¿Ustedes casados? ¡Lunas, eso será algo divertido para ver!

–Bien, no debí pedirte ayuda–el alfa rodó los ojos.

–Estarán bien muchachos, el matrimonio no es tan malo, los ayudará a madurar.

Jungkook era un tipo de pocas palabras, por supuesto que estaba odiando la idea de un matrimonio, sobre todo porque detestaba el contacto social en general. Su vida era solitaria, mantenía un perfil bajo, evitaba las reuniones y desde luego casarse nunca estuvo en sus planes. El hecho de que alguien irrumpiera en su hogar, le carcomía, pero había sido una orden de su jefe y solo tenía que soportarlo por algunos meses. Después, todo volvería a la normalidad.

Encendió el motor de su auto y comenzó a andar por las calles llenas de tráfico. Había un pequeño problema en todo el asunto, pensó después de unos minutos...¿Con quién se casaría? Hacía mucho que apenas y salía, y cuando lo hacía, era solo por trabajo.

Bajó la ventanilla para después encender un cigarrillo. Toda su vida se había reducido a ir detrás de Do Yun, el idiota que le había robado todo cuando solo era un niño. Era por eso que soportaba la verborrea de Hoseok, algo tenían en común después todo. Ambos habían estado muy jodidos, todavía lo estaban, pero algunas heridas ya no se sentían tan profundas,. El odio remplazó al dolor y entonces tomaron fuerzas para buscar vengarse del bastardo.

Había estado apegado al alfa de cabellos rojizos y su pequeño hermano por mucho tiempo. Todavía podía recordar el llanto por las noches del omega de cabello lila pidiendo por su madre, era muy pequeño para entenderlo todo pero Jungkook, no. Él tenía la edad suficiente para entender que tenía que huir, cuando esos hombres entraron a su casa y acabaron con lo que llamaba su vida tranquila. El y su hermano Hwan huyeron, corrieron muy lejos, se escondieron pasando frío y hambre por las calles pero al menos se tenían uno al otro, eso valía de algo y eso creyó Jungkook hasta que un día se cruzaron de nuevo con el.

Ese rostro perturbador jamás la olvidaría, fue el mismo que sonrió perversamente cuando le quitó la vida a su hermano mayor, lo único que le quedaba.

—¡Corre Jungkook, corre!—fue lo último que escuchó decir a su hermano antes de ser asesinado sin piedad.

Ni siquiera supo que fue de su cuerpo, no había un lugar físico al cual rezarle o hablarle para desahogar su pecho.

Días después, Jungkook pensó que moriría, que solo tendría que esperar a que lo encontraran y lo asesinaran también pero no fue así. Son Hyun lo había encontrado antes y lo había llevado a un buen refugio en donde vio por primera vez al alfa exasperante, Hoseok y su pequeño hermano, Jimin. El chiquillo de mejillas regordetas no se despegaba de su hermano mayor y a veces por las noches lloraba desconsolado pidiendo por su madre. Era muy pequeño e indefenso, para colmar, un omega, pero su hermano mayor no hizo más que protegerlo y mimarlo todo el tiempo.

Jungkook por otro lado, se aisló, dejó de hablar por mucho tiempo. Los mayores llegaron a creer que era mudo y Jungkook estaba bien con ello, no sentía la necesidad de hacer algún contacto con alguien y no tenía nada bueno que decir. Se sentaba aparte y evitaba incluso el contacto visual con los demás.

—¿Quieres?—la voz melosa del omega y una sonrisa lo interrumpían todos las tardes. Jimin le ofrecía una golosina a diario y él solo le dedicaba una mirada impasible, entonces, el chiquillo dejaba a un lado la golosina y se marchaba con una enorme sonrisa en su rostro. El alfa odiaba las golosinas, pero al final del día masticaba los caramelos que el omega le obsequiaba.

Jungkook recordaba perfectamente también, el día en que Jimin fue diagnosticado con una enfermedad congénita del corazón, el rostro de Hoseok fue desconcertante para todos y desde ese día, vivió por encontrar un remedio para su pequeño hermano, se volvió sobreprotector pero también descargó su ira siendo todo un follador sin control. Era un tipo de adicción que le causaba muchos problemas pero simplemente no podía parar. ¿La ironía? Jimin necesitaría un transplante de corazón y Do Yun traficaba con órganos. Tal vez por eso es que Hoseok se había sentido más frustrado, odiaba a Do Yun y por supuesto tanto él como Jimin, odiaban la idea de obtener un corazón de forma ilegal.No es que se jactaran de ser las mejores personas porque después de todo, la manada se dedicaba a traficar armas, pero al menos no jodían inocentes de forma directa y repugnante.

Jungkook bajó de su auto y tomó el elevador hacia su apartamento. El lugar era sencillo, sin demasiado lujo, excepto por las consolas de videojuegos, la enorme pantalla y el sofá de cuero marrón en el que le gustaba pasar los ratos libres.

Se quitó los zapatos, fue a la nevera para sacar una cerveza y se tiró frente al televisor para ver la MMA. Disfrutaba de la forma sádica e insana en que esos tipo se golpeaban como animales. Tal vez, si no fuera un jodido traficante, se dedicaría con gusto a ello. Ver correr la sangre salvajemente, los golpes secos y mortales, eran lo suyo. Jungkook era todo un sádico en su trabajo, eso lo había llevado a muchos problemas en su vida pero es lo que es, la compasión con idiotas criminales, no servía en su negocio.

Su teléfono vibró con una notificación y desbloqueó el mensaje.

Hoseok

¿Qué te parece emparejarte con algo así?

Había un video adjunto, específicamente un video XXX poco agradable donde el omega golpeaba y amarraba al alfa para después penetrarlo con juguetes sexuales.

Jungkook rodó los ojos.

Jungkook

¡Adelante! Es tu oportunidad, imbécil.

Hoseok era irritante, sobre todo por su personalidad extrovertida pero era junto con los demás de su manada, las únicas personas cercanas que tenía. Así que no dudaba en moler a golpes a cualquiera que se metiera con ellos y gracias al idiota libertino de Hoseok ,estaban metidos en este problema del matrimonio.

Hoseok había jodido con el hermano de uno de sus clientes y Jungkook no iba a quedarse a ver cómo alguien de su manada era golpeado. Después de todo, no había obligado a nadie, no era ese el estilo de Hoseok, por alguna extraña razón tenía el talento de llevarse a la cama a quien quisiera.

Jungkook no lo pensó ni un segundo, se abalanzó hacia ellos y los golpeó hasta ver la sangre brotar de sus estúpidos rostros. Esa noticia se había corrido como agua en río. El alfa libertino y el sádico no eran confiables, nadie quería lidiar con ellos. Eso complicó todo y enfureció a Nam hasta llegar al punto de obligarlos a casarse para limpiar su imagen. Un alfa casado es más confiable, tiene más control de sus actos porque tiene razones para volver a casa y pensarlo dos veces antes de cometer estupideces.

¡Qué jodida mierda! Pensaba Jungkook, pero Nam no daba un paso atrás en sus decisiones jamás. Así que aquí estaba aprovechando sus últimos días de tranquilidad. Solo esperaba que el o la omega en cuestión no fueran tan ruidosos o lo odiaría. Talló su rostro pensando en lo terrible que sería si encima de todo, era un desordenado que invadiera su espacio sin piedad. Gracias a la luna había una habitación extra en su apartamento, podía encerrarse e ignorar todo alrededor durante un maldito año, no era demasiado.

Bien, al mal paso darle prisa, abrió la agenda de su teléfono para analizar sus opciones y rió divertido cuando se dio cuenta de que ni siquiera se había tomado el trabajo de pedir el número de los omegas con los que había follado en el pasado. Para él era tomar y marcharse todo el tiempo.

Estaba jodido, solo quedaba esperar a que el líder consiguiera a un inocente candidato que aceptara pasar un año con alguien como el. Sonrío para sí mismo, no sería tarea fácil para Nam, así que Jungkook se sentaría a esperar tranquilamente por ello.

Tal vez, el líder desistiría de ese castigo cuando se diera cuenta de que no sería nada fácil, pero el destino es gracioso, se burla de ti y te trae cosas que a veces no puedes si quiera imaginar....