Capítulo 1
Me da miedo encajar y no poder liberarme del rompecabezas
No se si he amado, no se si me han amado, pues vengo de un ”hogar" lleno de oscuridad, siendo yo la cosa más oscura en todo el lugar, o es lo que me han dicho, siempre me han dicho que ser y que no puedo ser algo diferente, pero siendo yo no podría ni confiar en mi propia sombra, ni en mi familia, eso lo aprendería después de la manera más cruel
Jamás tuve un abrazo de amor, ni siquiera un comentario, ni la más mínima prueba de apoyo. Pareciese que el universo se puso en mi contra, pues todo empezó a acabarse cuando apenas iniciaba
Vivir con 6 mujeres es difícil, pero se complica más cuando 5 de ellas son brujas; Al igual que yo, pero viviendo en el siglo XVII no es algo que se pueda presumir
Mi padre también vive en casa con nosotras, pero él casi nunca está, siempre se la pasa en el castillo con los otros nobles, tratando de encajar con ellos, muchas veces se quiere llevar a mi madre, pero en ocasiones ella se niega, sobre todo porque no le gusta dejarme a mi hermana y a mi solas con ellas
—Yaiza, no te vayas a tardar, ya sabes que puede pasar si estás mucho tiempo en el pueblo
—Lo sé, mamá, ya me voy
—No, sabes que, mejor llévate a tu hermana— tuerzo los ojos, ir con mi única hermana conlleva muchas cosas que siempre es mejor evitar, sobre todo hoy que me está dando jaqueca
—Llevar a Canelita es más fácil
Ella me hace un par de comentarios donde deja claro lo mandona que soy, pero los ignoro como casi siempre
En cierta parte del camino nos vemos obligadas a detenernos, justo esto es a lo que me refería, pasó los siguientes 7 minutos de mi vida viendo como cortejan a Royce, cuando me deshago de él con una mala mirada seguimos, ya estamos a unos pasos de llegar, cuando otro muchacho se acerca a mi hermana y le entrega un ramo de rosas
—Ya le diste tus estúpidas rosas, ya aléjate de mi hermana— le digo enojada, agarró a Royce del brazo y hago que lleguemos a nuestro destino
Al llegar al gran manzano tiro la cesta al suelo y empiezo a agarrar las manzanas que están más cerca—No es mi culpa que estés de malas, no tienes que ser grosera con los chicos que se me acercan
—Ya superalo, ahora ayúdame
—Es que no es justo que siempre que salimos me haces esto
—Ya olvidalo—Pero ella sigue reprochandome
Me volteo con ella enojada y me acerco mucho para que me escuche—¿Quieres saber porqué?, ¿Sabes que le hacen a las mujeres que ven con muchos hombres? Las acusan de cualquier estupidez y las queman en la hoguera
—Pero eso a mi no me sucederá, hace años que nadie es quemada en la hoguera, aparte sabes perfectamente que mi poder viene de ellos, de esto, ¿Acaso quieres verme débil?— me reclama mientras intenta hacerse la víctima
—No
—¿Sabes que? No es mi problema que no seas el tipo de chica a la que le regalan rosas, a la que le dan muestras de afecto, o a la que voltean a ver
Sus palabras me hacen enfurecer, también me provoca un nudo en la garganta, el viento empieza a soplar muy fuerte, hace que el sonido de las ramas del árbol choquen fuertemente unas con otras, a su vez este viento tira varias manzanas
—Yaiza, cálmate, alguien nos va a ver
—Lárgate a la casa— le ordenó con furia
Ella corre, cuando dejo de verla, mis ojos se cristalizan, me doy la vuelta al manzano y el aire para, unas lagrimas caen por mis mejillas, me arrodillo a recoger las manzanas, pero cuando toco la primera, me pierdo en mis pensamientos
HACE 9 O 10 AÑOS
A mi corta edad de 6 años jugaba con mi amiga Valery, ya era tarde, mi madre y mi padre nos llevaban a casa de mi amiga para dejarla, cuando en el camino vimos a las personas del pueblo, portaban antorchas y trinches, mi cuerpo se inundó en miedo, nuestros padres fueron a ver que sucedía, nosotras nos escabullimos para ver qué pasaba, al llegar al lugar vimos a una mujer atada de pies y brazos a un tronco, ellos le habían prendido fuego en los pies, ella gritaba, al igual que ellos, pero la diferencia es que ellos celebraban, ella sufría
Mi madre nos vio y sin decir nada llevo a mi amiga a su casa, al llevarme a mi, me llevo a mi habitación, se puso enfrente de mi y me abrazó con fuerza
—Nunca quiero que olvides lo que acabas de ver, porque eso es lo que le hacen a las mujeres, así sean como nosotras o no, nunca les des motivo para sospechar de ti, tampoco les des motivo para odiarte—ella me abrazó mientras lloraba
.
Empecé a recoger todas las manzanas del suelo, mi canasta estaba casi llena, estaba dispuesta a irme, cuando de repente vi una manzana colgada de una rama, cuando me acerco a ella, me estiro lo más que puedo, me paro de puntillas, pero eso no es suficiente sigue estando muy arriba, no se porque me parece tan cautivadora, no entiendo porque deseo tenerla, veo a mi alrededor, tengo que inspeccionar que no venga nadie, necesito saltar, pero eso no es algo que pueda hacer una niña de la nobleza, si mi padre se enterase me mataría, me aferre a tenerla
Empiezo a saltar, puedo sentir la fruta resbalar por mis dedos, pero no logro que caiga, en cierto momento me canso y entonces solo veo la manzana, pienso en rendirme, pero a su vez, también recuerdo las palabras de mi hermana
“No soy el tipo de chica que recibe flores”
Ella tiene razón, al vivir con una hermana que es la representación de belleza, que su poder y energía vienen de la atención y los halagos que siempre recibe, en ocasiones me hace sentir como si fuese la chica gris que nadie ve, que nadie nota, la segunda en todas las opciones,
Me pongo a pensar que tengo 16 años, todas las chicas de mi edad ya están casadas, incluso embarazadas, pero yo no tengo nada, absolutamente nada, pero tampoco quiero eso, la pregunta es ¿Que quiero para mi? No soy ni capaz de tener esa estúpida manzana
Me vuelvo a estirar pero sigo sin poder tomar la manzana, hasta que un chico se pone a mi lado—Déjeme ayudarla con eso señorita— escucho su voz, no le respondo, pero él toma la manzana y me la estira
—Gracias, pero no necesitaba su ayuda
—En ese caso ya no suena como un gracias
Lo miro, es notoriamente más alto que yo, con una linda nariz respingada, unos labios rosados, ojos y cabello claro, con cejas despeinadas, su piel más blanca que la mía y una linda sonrisa, una chispa en sus ojos
Al verlo mientras me sonríe mis mejillas se sonrojan sin evitarlo, algo se revuelve en mi estomago y siento como- no- yo no se como describir lo que le pasa a mi cuerpo, solo se que al verlo siento como si lo conociera de alguna parte, como si lo conociera de toda la vida, jamás había pasado nada así en mi cuerpo o en mi mente, incluso en mi pecho
—Bueno— la tomo fingiendo desinterés
No sabía que a ese punto ya tenía todo mi interés—Creo que me debes decir tu nombre
—No, no creo—trato de no mirarlo para no seguir sintiendo nada
—En ese caso, yo soy C-
Lo interrumpo—Gracias, pero necesito irme—necesitaba irme, huir y olvidarlo
—Yo y mi amigo podríamos acompañarte, venimos de visita y
—Seguro es una historia interesante, pero en verdad necesito irme, gracias de nuevo por la manzana
Él me frunce el ceño confundido, creo que intenta decirme algo pero no le doy la oportunidad, me doy la vuelta y me alejo
—Señorita Wytte— me hablan y me da una reverencia
—Hola, señora Margaret—saludo con cansancio, mi energía se agotaba con mucha rapidez
—Querida, dile a tu madre que su pay es exquisito, a toda mi familia le encanto
Mi madre le da postres a todo el pueblo, de ahí viene su poder, de los halagos que le dan por su comida—Gracias, yo le digo
Ella me sonríe, me doy cuenta que me siento muy cansada, el pueblo está muy tranquilo, me siento tan débil que caigo de rodillas— Señorita Wytte, ¿Se encuentra bien?
Incluso me cuesta respirar— Si, si, hay algo que quiero contarle, escuche que la señora Samantha está planeando abrir una venta de cosechas como la de usted
Siento como si me fuera a desmayar del sueño—Esa maldita perra—Margaret me deja aquí mientras cruza la calle camino a la señora Samantha
Lo que acabo de decir no es una mentira, realmente escuche que tenia ese plan, el verlas discutir hace que tenga un poco de energía para no caer rendida
Eso hace que pueda volver a respirar, pero aun me duelen los músculos de las piernas
—¡Señorita!— escucho preocupación en una voz conocida, entonces se inclina a mi lado el chico que me ayudó con la manzana, me estira su mano ayudándome a parar, aunque me cuesta trabajo mantenerme de pie
—Aunque quería verla de nuevo nunca imagine que seria tan pronto
Yo solo le sonrió viendo el alboroto de las señoras—¿Ella es la chica de la manzana?— dice un chico a su lado
—Que gracioso, yo también te recuerdo a ti como el chico de la manzana— digo con dificultad, me presento—Yaiza— digo débilmente, trato de agarrar mi cesta pero él la toma primero
—¿Esta bien?— me cuestiona su amigo
—Lo estaré— le respondo mientras veo todo el alboroto del pueblo— Es solo que- es- no desayune, así que es mejor que me vaya
—¿Vas hacia allá?— me señala mi camino y yo asiento— Que curiosidad, yo también— caminamos un par de pasos sin decir nada, hasta que Kyle habla— Oh, creo que no los he presentado cómo se debe
—Yaiza, él es mi mejor amigo, Gabriel— su amigo me sonríe
—Gabriel, ella es mi futura esposa, Yaiza— yo le doy media sonrisa con el ceño fruncido
—Creo que estás muy seguro como para haberme conocido hace menos de 1 hora— él se limita a solo sonreír con seguridad
Caminamos sin decir mucho hasta que llegamos enfrente de mi casa, aun me siento muy débil—Está es mi casa, perdonen por desviarlos de su camino— digo mientras me suelto de su agarre y me sostengo de mi reja
—No se preocupe, de todos modos estábamos perdidos— comenta Gabriel mientras le da una mala mirada a su amigo
—No perdidos, aquí tengo la dirección— habla Kyle mientras de su saco saca un pedazo de pergamino
—De nada te sirve una dirección si no conoces el pueblo
—Si me dan el papel tal vez les pueda ayudar, así quedamos a mano— ellos asienten con una sonrisa
“Chastity, Ladbroke Street N° 966”
—Está es mi dirección
—¿Así?, ¿Vives con Juddie y con el señor Wytte?
Mi cara no sabe cómo reaccionar— Si- si- ella es mi prima y mi padre
Necesito más energía, lo que pasó en el pueblo al parecer no me ayudo mucho, vuelvo a caer de rodillas, los chicos se espantan, Gabriel grita desesperadamente, mientras Kyle me carga en su brazos
Escucho la voz de mi abuela que sale de mi casa apresurada mientras abre la puerta con sus manos temblorosas—¡Yaiza!, ¿Quienes son ustedes?, eso no importa, entren, entren
—Tranquila Yaiza, estarás bien— me repite Kyle
Escucho como mi abuela le grita a mi madre, me recuesta en el sofá de mi sala, mi madre y mi hermana llegan, Kyle se pone a mi lado y sostiene mi mano, siento su preocupación, podría tomar su energía para sentirme mejor, pero una parte de mi no quiere hacer eso, no lo hice—¿Kyle? ¿Kyle Coote?—pregunta mi hermana— ¿me recuerdas?, nos conocimos hace unos años, cuando Juddie era tu vecina
—Claro, Royce, ¿no?
—¿Yaiza es tu hermana?— Kyle me mira sin soltar mi mano
—¿Kyle?— escucho la voz de mi prima Juddie— ¿Por que no me avisaste que venías?, ¿Qué haces aquí?—ella me mira— Oh, ¿Que te paso?— quitó mi mano de su agarre, lo que hace que el chico de la manzana me frunza el ceño confundido
Kyle le responde solo la parte donde me encontró tirada, todas en la casa entienden que es por mi falta de energía que estoy así
Mi madre me alimenta, al igual que a todos— Oh, entonces creo que no se han presentado, Yaiza, ya te había contado de Kyle, ¿Recuerdas que jugábamos juntos cuando eramos vecinos?
—Si, creo que ya recuerdo; Creo que será mejor que vaya a recostarme
Kyle se para a mi par, todas lo vemos— Un gusto haberte conocido, espero que pronto se sienta mejor— dice mientras el ambiente se pone un poco tenso—¿Quiere que le ayude?
—Gracias, también a usted Gabriel— le sonrió a su amigo-—y no será necesario, ya me siento mejor— miento
Y con esfuerzo subo las escaleras a mi habitación
Repitiendo en mi mente que esto no es una buena casualidad, Kyle Coote, por eso sentía que lo conocía, porque lo conozco desde que tengo 4 años; El chico del cual Juddie había estado enamorada incluso antes de saber hablar, hace años que no lo veía, pero siempre escuchaba de él por mi prima antes de que se mudara con nosotros
De todos los chicos de este mundo, él chico de la manzana tenía que ser Kyle Coote, él único chico del que mi prima se había enamorado; Entonces así comenzó el final de mi historia