.
12 de marzo de 2027
2:37 a.m.
Monterrey, México
Puente Atirantado.
"entonces...¿este es el fin?.."
Fue lo que me pregunté admirando la bonita vista que tenía frente mis ojos, la hermosa luna que se reflejaba en el río que tenía debajo de mis pies. El reloj ya marcaban más de las 12 de la noche, aún así habían todavía autos siendo conducidos, era lo único que me sacaba de mis pensamientos, el ruido de los automóviles pasando detrás mío.
Mis manos se aferraron a las barandillas del puente, el frío metal mordía mis manos temblorosas, y el viento nocturno me despeinaba mientras empujaba con fuerza desde el norte. Había esperado hasta el último minuto, deseando que alguien, cualquiera, recordara que hoy cumplía 19 años. Pero naa llegó, me resultaba algo lógico, después de todo lo que les hice, tal vez esa era la razón de la cuál estaba en ese lugar.
tal vez era por todas las deudas que tenía un hasta ahogarme, o tal vez era que no tenía estudios ni trabajo para conseguir el dinero, peor aún cuando ni tenía casa para descansar, la verdad es que no sabía cuál de todas era la razón correcta por la uál estaba haciendo esto, lo único que si sabía era que ya no podía más con la culpa de todas mis malas decisiones que tome anteriormente y no podría arreglarlas nunca más.
"Bueno, supongo que yo solo no tuve la misma suerte que otras personas, ¿no lo crees Lunita hermosa?.."
Solté una pequeña carcajada al pensar lo patético que me veía hblando con la luna, buscando alguna esperanza de poder seguir a delante pero sabía que nunca la encontraría, yo cabe mi propia tumba a final de en cuentas. Me senté en el piso con cuidado, aunque sabía que iba a aventarme en algún momento quería al menos disfrutar mis últimos minutos de vida viendo la luna tan hermosa que estaba ese día.
"Ahh..sabes Lunita, hoy es mi cumpleaños...se que tal vez no te importe pero bueno, solo quería comen.."
n escalofrío profundo hizo que me detuviera de hablar, me había sentido observado, voltee a ver a mis espaldas, tal vez por fin alguien se digno a intentar convencerme que saltar no era la única opción, pero no fue así. No había nadie, solo los carros pasando y aquella brisa relajante y triste a la vez, suspire totalmente harto y confundido.
"¿En serio todo estará bien?"
Le pregunté a la luna con algo de miedo, estaba teniendo miedo a todo, me estaba arrepintiendo de aventarme en ese jodido momento, así que me levanté con cuidado pero en un pequeño descuidos me resbale y no puede agarrarme del barandal o de algo más pero ya era demasiado tarde.
El mundo se volvió un torbellino de luces y sombras mientras caía. Sentí el aire empujando contra mi cuerpo, y por un instante fugaz, me pregunté si esto era lo que quería. ¿Así es como termina?
El impacto fue brutal. El agua fría me envolvió como una garra, cortándome la respiración y clavándose en mi piel. Me hundí rápidamente, el peso de mi ropa arrastrándome hacia abajo. Intenté moverme, pero mis músculos estaban congelados por el frío. Todo lo que podía hacer era mirar hacia arriba, donde las luces del puente se desdibujaban.
Mientras me hundía más y más, mi mente comenzó a divagar. ¿Por qué sigo aquí? ¿Cuál es el sentido de todo esto? Me pregunté si la vida realmente tenía un propósito o si solo éramos pequeñas piezas en un juego absurdo. Tal vez mi existencia no era más que un error, un accidente sin significado.
La presión del agua aumentaba, y mi pecho ardía por la falta de aire. Aún así, en medio de mi desesperación, me encontré reflexionando sobre todo lo que había perdido.
Entonces, algo extraño ocurrió. En lugar de pánico, sentí una calma inexplicable. Quizás porque ya no había nada que temer. Quizá todo había terminado. Cerré los ojos mientras las sombras del agua me envolvían.
Pero no morí.
¿Cuál es el sentido de la vida?
Algunos dicen que el sentido de la vida se encuentra en una conexión con lo divino, cumplir los designios de un dios o deidad, o alcanzar la iluminación espiritual.
— Hijo, ¿Cómo puedes esperar que Dios te ayude si ni siquiera tú intentas cambiar?
...
Otras personas dicen que podría consistir en contribuir al bienestar de otros, establecer conexiones humanas significativas, y dejar un impacto positivo en el mundo.
— ¿Sabes lo que estás haciendo con tu vida? No ayudas a nadie, solo arrastras a los demás contigo.
...
Esta una filosofía que argumenta que la vida no tiene un sentido inherente y que es responsabilidad de cada individuo crear su propio propósito a través de sus elecciones y acciones.
— ¡Esto fue tu decisión! Tú elegiste ese camino, no me vengas con excusas.
...
Desde una perspectiva científica, el propósito de la vida se puede ver como la supervivencia y la reproducción, asegurando la continuidad de la especie.
— ¿Cómo esperas tener un futuro? No puedes ni cuidar de ti mismo.
...
Para otras personas, el sentido de la vida puede ser disfrutar el presente, buscar la felicidad, explorar el conocimiento, o dedicarse a una pasión o proyecto personal.
— ¡Eras tan talentoso! ¿Qué pasó con ese chico que soñaba con ser artista?
...
Esta la visión que sostiene que la vida no tiene sentido objetivo, lo que puede llevar a un enfoque en la libertad absoluta o al rechazo de las normas sociales.
— Nada de esto importa ya. ¿Por qué seguir intentándolo si siempre terminas igual?
...
¿Por qué yo no le encuentro ningún puto sentido a la vida yo?
12 de marzo 202
11:58 a.m.
???.???
El sonido de las olas del mar fue lo que me despertó, aparte de sentir el sol en toda mi cara. Abrí los ojos con esfuerzo. Mi cabeza latía como un tambor, y la sal del mar quemaba mi garganta. Todo lo que veía era un cielo desconocido y el agua golpeando suavemente contra la orilla. ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado aquí? y mas importante que nada ¿CÓMO CARAJOS SEGUIA VIVO? Yo juraba estar muerto a este punto, yo había saltado, no podía ser que ahora estuviera en el ¿mar? si yo me avente al rio.
Intenté moverme, pero un dolor punzante me recorrió todo el cuerpo. Sentía las piernas entumecidas, los brazos como si fueran de plomo, y cada respiración dolía como si me clavaran agujas en el pecho. Apreté los dientes y logré girarme sobre un costado, sintiendo cómo la arena áspera se pegaba a mi piel mojada. Ahí fue donde note algo no tan a lo lejos.
"No...estoy solo?.."
Articule débilmente mientras intentaba inútilmente sentarme, fue algo difíciles, pero lo logré. Cada uno de mis músculos protestaba, y sentía como si mis huesos estuvieran hechos pedazos. Cuando finalmente conseguí ponerme de pie, tambaleándome y dándome cuenta de lo que había visto. A unos metros de mi, sobre la arena manchada de rojo, yacía un cuerpo.
"¡Dios mío!..¿¡e-esta..MUERTO?!"
Me quede completamente frio al verlo, no sabia que hacer por una parte mi instinto me decía que debía retroceder, pero algo en mi interior me decía que debía acercarme. No podía simplemente ignorarlo. Tropecé hasta donde estaba, y lo mas notable era la sangre que tenia en su rostro y su ropa toda rota, sucia e manchada a montones. Había cortes profundos en su cuerpo, algunos todavía goteaban lentamente. Su rostro estaba hinchado, y apenas podía reconocer sus facciones. Por suerte todavía respiraba, débilmente pero hizo que me aliviara, al menos un poco.
Mis manos temblaban mientras me arrodillaba junto a él. ¿Qué se supone que haría? Si ni siquiera sabía cómo ayudarme a mí mismo, mucho menos a alguien más. Pero no podía simplemente dejarlo ahí. Le di un ligero empujón en el hombro, aunque una parte de mí temía que eso pudiera empeorar su condición.
—Hey...¿puedes oírme?
Mi voz salió débil, quebrada, sentía miedo de que no me respondiera, estaba entrando en pánico, los segundos se me hacían eternos.
"uhmmm...son..agh..unos..hu-uh...hijos...de..la grandísima..chingada.."
Fue lo que obtuve como respuesta después de unos minutos de espera eterna. ¿A quién carajos se refería este tipo?, había rabia en sus palabras, aunque su cuerpo estaba completamente derrotado. Mientras intentaba procesar lo que veía, mi mirada se desvió hacia todos lados. así encontrándome con 4 cuerpos más, no estaban tan lejos de nosotros.
Sentí una mezcla de miedo y desesperación. No sabía si estaban vivos o muertos, pero algo en mi interior me gritaba que necesitaba moverme. Que tenía que ayudarlos antes de que fuera demasiado tarde. Pero, ¿cómo? Ni sabia donde mierdas estaba parado, no sabía que hacer todo era tan confuso.
Intenté levantar al tipo frente a mí, para poder acercarme a las otras personas y poder intentar despertarlas también y descifrar como vergas habíamos llegado ahí y como podríamos salir, pero su peso era mucho para mis brazos débiles.
— ¡Hey, aguanta! No te me vayas a desmayar otra vez, ¿me escuchas?
Traté de mantenerlo despierto, aunque no sabía si eso servía de algo. De vez en cuando volteaba a ver aquellos cuerpos que estaban esparcidos, asegurándome de que estuvieran vivos, por suerte si lo estaban y empezaban a despertar.
— ¡Ay, no! ¡Malditos nacos! ¿Cómo se atreven? Les dije que no sabían con quién se metían. ¡Mi vestido, o sea, es de diseñador! ¿Tienen idea de cuánto cuesta? Obvio que no, seguro ni saben lo que es una etiqueta de marca. Esto no se queda así, eh. ¡Mi papá va a saber de esto, y cuando lo haga, se las van a ver conmigo, bola de inútiles!
Fue lo que dijo una de las tres chicas que estaban en el piso despertando, " ¿̶A̶ ̶q̶u̶i̶e̶n̶ ̶c̶h̶i̶n̶g̶a̶d̶o̶s̶ ̶e̶s̶t̶a̶b̶a̶ ̶i̶n̶s̶u̶l̶t̶a̶n̶d̶o̶?̶", se notaba desde lejos que era privilegiada, su pelo castaño claro que era claramente pintado estaba completamente desordenado y ensuciado, su ropa igual, puedo asegurar que era ropa demasiado cara, "oh cierto, la ropa, tenemos, nuestra ropa todavía.." pensé al ver su ropa estropeada, voltee a verme, todavía tenía mi ropa, tal vez tendría algo que me diera una ligera pista de como habíamos llegado ahí.
Antes de que pudiera meter las manos en los bolsillos, un dolor insoportable atraveső mi cabeza como si me estuvieran taladrando el cráneo. Un zumbido ensordecedor estalló en mis oidos, acompañado por un asco visceral que me revolvió las entrañas. Mis piernas cedieron de golpe, y caí de rodillas al suelo, jadeando mientras mis manos se aferraban con desesperación a mi cabello. Grité, pero el sonido apenas salió, ahogado por una oleada de nauseas que me desgarró por dentro.
Mi cuerpo se sacudía de forma incontrolable, y cuando finalmente vomité, lo que salió de mi boca era algo que no podía ni comprender. Una mezcla espesa y oscura, como sangre coagulada mezclada con bilis, se derramó frente a mi, su hedor ácido quemándome las fosas nasales. Mi garganta ardia como si estuviera cubierta de lija, y la sensación de fuego subia hasta mi nariz, que también comenzaba a sangrar. Cada arqueada era un tormento: mis músculos abdominales se contraian con una violencia que parecía querer partirme por la mitad, mientras el dolor en mi estómago se convertía en una garra que no soltaba.
Mis ojos se llenaron de lágrimas involuntarias, nublando mi visión. La bilis negra seguía saliendo en espasmos convulsos, mezclándose con los gritos sofocados que intentaban escapar de mi boca. Sentía como si mi propio cuerpo se estuviera traicionando, desmoronándose desde adentro mientras yo quedaba atrapado en un infierno que parecía no tener fin.
Hasta que de pronto al zumbido se esfumó, todo parecía en paz, al dejar de escuchar ese maldito ruido de mierda, mi cabeza dejo de sentir ese dolor como si algo lo estuviera atravesando y mis vómitos imparables se detuvieron, débilmente respire viendo aquella sustancia que devolví, "¿Que putas vergas era eso?" Me cuestionaba una y otra vez viendo eso, hasta que una voz, me saco de mi trance. No era una voz cerca de mi, aquella voz que parecía masculina y energética a más no poder, era una voz dentro y lejos de mi a la vez.
"Atención sobrevivientes, sean bienvenidos a su primer día en esta bella batalla por lo que siempre se ha buscado, hoy tienen una misión importante, crear su refugio, tendrán 7 horas para hacer su refugio antes de que sea el atardecer y salgan los animales salvajes, al terminar la misión tendrán de recompensa ¡sus primeras armas! ¡¡Woahh que emoción!! Pero si lamentablemente no llegan a acompletar ni el 35% de la misión, tendrán que ser descalificados y tendrán un severo castigo..."
— ¿un..castigo?...¿Descalificados?....¿no entiendo en donde estamos, que hacemos aquí? ¿Quienes son todos?..esto es demasiado confuso..
A este punto solo me estaba cuestionando todo, no sabía en donde estaba, porque me llamaban "sobrevivente", a qué batalla se referían, íbamos a pelear con armas, ¿de verdad?, todo era tan extraño, no sabía que hacer, solo seguía escuchando aquella voz mientras miraba a todos lados y me di cuenta que la voz aparte de escucharla como si fuera una llamada estaban en parlantes altos de postes.
"Las reglas para esta misión son las siguientes."
1. Está estrictamente prohibido destruir recursos esenciales de los demás grupos. Si un equipo destruye el refugio, alimentos o armas de otro grupo sin razón estratégica (es decir, simplemente por causar daño y no como parte de un combate directo), se considera una violación. En ese caso todos los integrantes del grupo sufrirán una sanción fisica.
2. Cualquier refugio que no cumpla con las especificaciones mínimas será automáticamente descartado, y el equipo responsable será castigado con la pérdida de su suministro de agua y comida por 24 horas.
3. No pueden salir del área designada bajo ningún motivo. Si lo hacen, bueno... digamos que las criaturas que acechan en los límites serán el menor de sus problemas.
4. Los grupos deben trabajar juntos en todo momento. Si encontramos a alguien actuando solo o causando conflicto interno, se enfrentará a la ruleta de castigos. ¿Quién quiere probar suerte?
"Y, por último, la regla más importante: aquellos que quiera escapar o no muestren ningún esfuerzo...serán descalificados. Sí, descalificados. Así que no pierdan tiempo cuestionando la situación. El reloj ya está corriendo. Les quedan exactamente 6 horas y 53 minutos ¡Buena suerte, sobrevivientes! ¡Nos vemos al atardecer!"
¿En donde chingados estoy?