No hay mal que dure 100 años

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Summary

Esta es una pequeña conversación interna

Genre
Poetry/Other
Author
Re
Status
Excerpt
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

No hay mal que dure 100 años

Llorar se asemeja a la sensación de vomitar, ese maldito nudo en la garganta…

Yo creo que conoces esa sensación, te ayudo a recordar: estás enfermo, despiertas en la noche mareado y con una sensación extraña, no sabes de

qué se trata, pero existe algo que te mantiene despierto esa madrugada.

De hecho, me acuerdo que hace poco lo viví, esto fue producto de autoexigirme demasiado, desperté mareado y después de 2 horas me digné a levantarme para ir al baño, apenas ingresé, sentí la necesidad de liberar ese peso que llevaba dentro.

Así mismo creo que se vive con esta cosa que se llama depresión. Es decir, es casi lo mismo, no por nada se le considera una enfermedad.

El cuerpo se siente extraño, tú desconoces el por que, te cuesta dormir cuando quieres hacerlo, el apetito se reduce, las energías te fallan, y como ya dije, el nudo en la garganta que te hace intuir que algo se aproxima.

Ese malestar que no comprendes, pero está ahí, y es que no importa lo que pase, se mantiene hasta que el cuerpo no puede más, y expulsa la impureza que retenía.

Hoy mi llanto finalmente salió, pero a diferencia del vómito, que luego de dejar el cuerpo, genera una sensación de bienestar. Esta depresión que tengo, no se va. En su momento lo llamaron depresión endógena, una triste enfermedad que se queda para siempre contigo, y aunque hay momentos en donde me deja tranquilo, el sigue viniendo cada año.

Es como si fuera un ente, un algo que llega a molestarme. “No hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista”, eso dicen, pero ¿será cierto?.

Es que, no se si es mi negativismo actual el que me tiene ciego, pero desde lo que comprendo, esta depresión estará para siempre, y mi cuerpo, tiene la misma expectativa de vida que cualquier otro ser humano, es decir, 70 - 73 años (según el promedio actual), incluso, si llego a vivir 100 años, este mal seguirá aquí, porque un “para siempre” es para siempre.

Entonces, realmente no quiero vivir 100 años, no quiero ser la prueba de que si existe un mal que dura 100 años… o más bien, no quiero que mi cuerpo tenga que resistirlo ningun dia más.