Al Cantarte

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Summary

Filip , una estrella en ascenso, estaba harto de vivir bajo el control absoluto de su manager. Cada movimiento, cada palabra, cada acción eran dictados por otros. Cansado de las mentiras y de llevar una vida que no le pertenece, decide hacer lo impensable: escapar sin avisar, desapareciendo del radar de todos. Solo buscaba una cosa: libertad. Liliana , recién graduada, salió a celebrar lo que debía ser una de las mejores noches de su vida. Pero la celebración se convirtió en un desastre cuando su novio la dejó, en medio del club, frente a todos. Humillada y cansada de todo, Liliana tomó una decisión impulsiva: tomó un vuelo y desapareció. Orlando sería su refugio, un lugar donde nadie la conociera y donde pudiera olvidar. En esa ciudad, Filip y Liliana se encuentran por casualidad. Ambos huyendo, ambos buscando empezar de nuevo. Entonces, Filip hace una propuesta tentadora. ¿Qué tiene que perder Liliana? Nada.

Genre
Romance/Humor
Author
m&m
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

Pov. Liliana


Siento como todo da vueltas a mi alrededor, los recuerdos de la noche anterior inundando mi mente, provocando que hierva de la ira.


Le pido al bartender una botella de alcohol.


Nunca antes había estado tan enojada y ya he pasado todas las estúpidas etapas; negación, depresión, locura... Pero ahora viene mi favorita; la ira, pura y hermosa ira.


Estoy en un bar que se encuentra prácticamente vacío. La mayoría de las cosas estaban hechas de madera. Uno de los últimos hits de Filip Stone se podía escuchar de fondo.


Agarre el vaso el cual estaba vacío y mire el fondo de este, me lo lleve a la boca tratando de encontrar, aunque sea una gota del alcohol. No piensen que soy una alcohólica que no puede vivir sin este líquido. Solo soy una chica con el corazón roto "es que, todavía no acabo de entender por qué lo hizo".


De lo que si estoy segura es, que es un completo ¡Cabrón!


―Lo voy a llamar, me vale. ―le grito a la nada―.


El bartender se me queda mirando como si tuviera tres cabezas, pero ignoro su mirada y sigo en lo mío.


Agarro mi celular, el cual se encuentra a un lado de la botella de alcohol, que previamente había sido colocado por un confundido bartender.


Desbloqueo mi celular.


―Siri, llama a Liam cara de mierda. ―le pedí, ya que no me sentía completamente capaz de buscar su nombre en mi buzón de llamadas.―.


―Llamando a Liam cara de mierda. ―me responde Siri―.


Liam responde en el tercer tono de la llamada.


―Lili, de verdad lo siento, me arrepiento tanto de lo que dije. ―me dice el muy desgraciado, pero de inmediatamente lo corto antes de que diga otra estupidez como esa―.


―Liam, ni pienses en terminar esa oración, malnacido o acaso estás enfermo y sufres de memoria a corto plazo. Porque estás completamente loco si crees que te voy a perdonar. ―le dije con repulsión―. Sabes, pasé tres años de mi vida contigo apoyándote e incentivándote; siempre queriendo lo mejor para ti. ―le dije con la voz rota―. Tratado de pasar el mayor tiempo posible contigo, aunque estaba en mi último pinche año de la carrera y no tenía ni tiempo para mí.


―Acaso estás borracha. ―me pregunta con algo que parecía preocupación. Pero dudo que Liam pudiera sentir empatía por los demás―.


―Sí, lo estoy y qué. ―acepte molesta―.


Ni que se le ocurriera desviar el tema.


―Lili, lo siento por todo lo sucedido, estaba muy enojado. Pero que terminara contigo era necesario y en serio te pasaste en el club. No me dejaste otra opción. ―me contesta el muy hipócrita-―.


―Primero; ni se te ocurra volver a llamarme Lili, segundo; crees que es una buena excusa terminar conmigo porque era tu último año de la carrera y no podías tener ninguna distracción ―le digo con tono sarcástico―. Y tercero; sí, acepto que me pasé en el club. Pero te lo merecías idiota, tú fuiste el que no me dejo otra opción, que no fuera insultarte. ―le respondí con el mayor de los venenos―.


No dejará que me escuche destrozada por las consecuencias de sus acciones, no le daré ese placer.


―Eso solo lo hacen los cobardes y los poco hombre. Tienes suerte de que no te haya podido romper la nariz ¡Idiota! ―Ni siquiera dejé que contestara, ya que colgué casi al instante―.


Mi respiración estaba agitada y sentida un gran nudo en mi pecho mientras trataba de convencerme a mí misma que esto fue lo mejor que me pudo pasar. Me sobresalte al sentir como alguien toco mi hombro, por lo cual me voltee hacia dicha persona. Un chico bastante alto con una sudadera roja y unos pantalones negros se encontraba al frente mío. Tenía una gorra azul y un cubrebocas negro, el cual solo me dejaba ver sus ojos que eran de un hermoso azul eléctrico en los cuales pude ver un verdadero signo de preocupación.


―¿Estás bien? ―pregunto. Su voz regresándome a la dolorosa realidad, la cual era mi única verdad―.


Chico desconocido, te arrepentirás tanto de haber preguntado...