Las aventuras de Haniel en Halloweentown

All Rights Reserved ©

Summary

La historia sigue los momentos vergonzosos de Haniel en su visita inesperada a Halloweentown y como sus decisiones no siempre salían como él quería.

Genre
Fantasy
Author
Sirens
Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Mi primera experiencia en Halloweentown

-¿Entonces… me darán un regalo por visitar Halloweentown? –Su mirada de desconcierto se fijó en la mujer de aspecto amable frente a él.

-Sí, siempre obsequiamos algo a los visitantes, pero antes veamos tu entrevista en el plano superior, ¿te parece? –sonrió divertida la joven hechicera tratando de evitar alborotar aquellos rizos.

Al momento de asentir el joven una imagen ilusoria apareció ante ellos mostrando una escena del pasado.

• ¿Cuál es tu nombre?: Haniel, pero algunos humanos me llaman Harvey Williams

¿Quién eres? O mejor dicho, ¿qué eres?: Es complicado, soy un híbrido. Mi esencia principal es la de un arcángel, no obstante, estoy restringido a ser un simple humano en esta dimensión, al menos mientras no se me necesite en el plano astral o mi aprendizaje termine.

• ¿De dónde vienes?: Más allá de la dimensión de los primigenios, mis orígenes remontan a la famosa ciudad de cristal.

• ¿Qué es lo que te hace único?: Soy un híbrido nacido de la mezcla de las antiguas criaturas, por lo que poseo varias habilidades que mis antecesores codician.

• ¿Quiénes son tus amigos?: Seres del mundo astral, algunos de ellos conviven conmigo como humanos, pero no podemos interactuar tanto como nos gustaría. Demasiadas restricciones por parte de los primigenios.

• ¿Cómo es que terminaste aquí?: Larga historia, incluso si logre controlar mis habilidades sigo siendo inmaduro, los primigenios me obligaron a entrar a la rueda de encarnaciones dejando de lado parte de mi divinidad. Tal parece que esta vez estaré atrapado entre estas dimensiones hasta que aprenda sobre la vida…

¡Oh!, ¿te referías a como llegue a la ciudad del Halloween?, bien, ¿Me creerías si te dijera que fue el destino?

jajaja, en realidad no, me quede dormido en el autobús y me perdí. Después de terminar mi material de clases solo pude tomar el primer transporte que vi en la parada, lo sé, soy genial en el mundo astral, pero como un humano… soy un completo desastre, llevo 20 años aquí y aun no entiendo las reglas de este lugar.

Imagina mi sorpresa cuando baje del autobús, ni siquiera mi habilidad profética me advirtió que pasaría esto. Estuve vagando por la ciudad hasta que llegue al desfile de criaturas, mis amigos aparecieron casi al instante en que su energía no fue rechazada por este lugar, ellos fueron quienes terminaron guiándome hasta el bazar.

La tienda no está mal, admito que es de mi agrado; libros, pergaminos, piedras preciosas… Sí, es un lugar realmente acogedor.

La imagen quedo congelada en aquel joven de esponjosos rizos color chocolate, sus ojos en forma de media luna y su sonrisa gatuna delataban su buen humor.

-oh, cariño, me temo que tendrás que esperar un poco –esta vez la mujer logro con éxito tocar aquellos rizos, su mano se sentía cálida y suave, como si acariciara un felino –no te preocupes, como compensación te daré un pequeño obsequio –continuo alborotando aquella esponjosidad un par de minutos más hasta que escucho los murmullos del joven avergonzado por obtener siempre esa reacción en los demás.

-mhm…lo siento, esto puede servirte de distracción mientras tanto -Un libro con tallados y runas apareció en su mano, tomando la mano del joven susurro un par de palabras desconocidas, pero que por el brillo del dibujo de la luna, probablemente le había dejado reclamar aquel objeto mágico como suyo

-Esto es un diario de viajes, puedes verlo mientras tanto, te mostrara todo sobre tu viaje, incluso tus pensamientos, ¿no es genial? –guiño un ojo mientras daba tiempo a Haniel para que se distrajera con ello mientras esperaban respuesta de la alcaldesa de Halloweentown.

Haniel observo detenidamente aquel libro, apenas su mano se acercó con curiosidad en el pequeño cerrojo de la portada, esta se abrió y comenzó a escribir.

<<Un pirata que anhela sus aventuras en el mar, no obstante, sin memoria, sus recuerdos borrosos se tiñen en blanco y negro siendo su arma el único objeto de valor sentimental que lo sigue atando a su pasado. >>

Sus ojos se abrieron con incredulidad por la forma en que describieron su primera experiencia en Halloweentown, sus labios ni siquiera pronunciaron una palabra cuando el libro comenzó a relatar esta memoria.

Mi primera experiencia en Halloweentown:

Se supone que al ser creado todos pasan por las 7 etapas del alma y finalmente ocupan su lugar en el astral. En mi caso, fui recibido con 7 rayos que por un instante pudieron destruir mi esencia antes de que se condensara, encerrado por 10 000 años en las aguas profundas de la ciudad de cristal y posteriormente arrastrado a un juicio en el que se decidiría mandarme a múltiples dimensiones a <<aprender y madurar>>.

No aprendí nada en 10 000 años, tampoco en los 200 posteriores, nada realmente útil si tenemos en cuenta el caos detrás de mi origen. Se supone que encarne y viva según las leyes de mis líneas de origen, ¿Qué tiene que ver un demonio celestial con un humano?, ¿Qué hay de los elfos y liches?, ¿un arcángel es igual a un fénix elemental?, es un completo desastre, no puedes aplicar los mismos valores o enseñanzas, lo que es bueno para uno, es malo para otro.

Y ahora como humano… realmente es estresante, ¿soy demasiado inocente?, está bien, soy tonto, no sé nada sobre el lenguaje sarcástico y se aprovechan de mis buenas intenciones, pero saben algo, cuando les toque regresar al mundo astral, ¿Quién creen que será su guía?, exacto, no seré yo, porque probablemente aun estaré aquí castigado hasta que sea maduro.

Se supone que ser responsable es el primer paso, por 20 años lo he sido, casi, a veces olvido o no encuentro cosas importantes, me distraigo y cometo errores. Sí, tal vez, solo tal vez, los primigenios tuvieron algo de razón en esta ocasión. Esto solo sucede como humano, no debería contar, ¿verdad?

Es como aquella ocasión en que salí apresurado del trabajo, apenas termine la clase mi mente se lleno de un solo pensamiento, <<vacaciones>>. Tome el primer transporte que vi en la parada sin recordar que cada autobús tiene un destino distinto, me distraje lo suficiente como para simplemente no tomar precaución alguna a la siguiente parada y quedarme dormido, al llegar a aquella ciudad no pude encontrar una manera de ubicarme y vague hasta que mi apariencia humana se esfumo mostrando mi esencia divina.

Mis amigos no tardaron en aparecer, sin restricciones sus ánimos se elevaron y pronto nos dejamos llevar por aquel ambiente. Quizás si fue el destino, una prueba más para ver qué decisión tomaría. Entre a un bazar, y encontré aquella tienda, que a diferencia de lo que harían otros, seguí mi curiosidad al escuchar a aquella bruja llamándome por mi primer nombre.

'Oh! Cariño, no te vi llegar. ¡Ya era hora! Pasa, pasa, Haniel, escuché que vienes de lejos'. -Ni siquiera tuve que decir algo, mis dudas se respondieron con una simple respuesta -¿Que cómo lo sé?, ¡Soy una bruja! Sé todo lo que pasa por los alrededores. -La mirada de la joven bruja se poso en mis amigos que no podían controlar sus manos y comenzaron a bromear con los frascos de ingredientes para pociones -Además, tus amigos son bastante escandalosos... -baje la mirada tímido de que fuera a notar mis mejillas completamente rojas de la pena, eran mis amigos quienes estaban de alborotadores, pero sus palabras se dirigieron a mi como si supiera que fui yo quien los atrajo a este lugar.

Los minutos pasaban lentamente, pronto estuve absorto por aquella amabilidad, por la cual me distraje de mi propósito principal, me senté frente aquella mesa y seguí escuchando atentamente cada palabra.

-¿Es tu primera vez en la ciudad, cierto?. Naturalmente, no pensarás irte de aquí sin llevarte un recuerdo, ¿dónde está la diversión en eso?, así que guardé unas cuantas pociones especialmente para ti, aunque no estoy segura de cuál es cuál. -de espaldas a mi, sus largos y delicados dedos tamborilearon entre los frascos frente a ella -Y quizás haya uno que otro error... -su voz era baja, dudosa de aquellas pociones, pero como si hubiera recibido una carga de energía, volteo hacia mi de repente con una gran sonrisa, moviendo su mano hacia atrás como si aventara cualquier cosa al aire, pero su mano estaba vacía -¿Pero qué es lo peor que podría pasar? ¡El efecto se disuelve en una hora! -dijo emocionada, como si esperara ver algo interesante.

Se supone que este es uno de esos momentos en que no debes tomar cosas extrañas, ¿cierto?, eso también paso por mi mente y use mi habilidad de previsión con un par de pociones. Cualquiera pensaría que con eso todo estaría bien, sin embargo, olvide ver que sucedería con la tercera opción.

Las visiones fueron más que claras, la pócima color azul aroma a brisa de mar era inocente de toda culpa, sin mediar en las futuras consecuencias por no prever lo que sucedería, el líquido azul fue bebido en un instante. El sabor era refrescante y no parecía estar ocurriendo nada malo, solo que mi pecho ardía en un deseo casi obsesivo.

No, la azul no era mejor que las otras dos, convertido en un pirata fantasma, anhelaba volver al mar…

------------------------------------------------------------------------

Mini teatro de la autora:

La pagina del libro cambio a un tono amarillento como todo libro antiguo. Las palabras aparecieron de nuevo y esta vez pudo ver aquel aspecto que tomo en aquel presagio.

La poción azul parecía la más inofensiva y por lo mismo fue la primera en ser rechazada, todos saben que no hay que fiarse por las apariencias, inmediatamente aquel brillante y verdoso liquido fue tomado de un solo trago.

El sabor era astringente, pero fue su culpa tratar de saborearlo, evitando vomitar comenzó a notar los cambios en su cuerpo.

Un extraño cosquilleo recorrió cada extremidad, el aspecto tranquilo y juguetón del joven arcángel fue transformado por otra criatura; hojas, ramas, flores, espinas, pétalos y esencia de monstruo de plantas. Oh, vaya, este fue un gran error.

Su apariencia no era diferente a un rosal que habían dejado crecer de forma descuidada.

Haniel se dio un golpe en la frente por haber pensado de esa forma, sin importar como se viera seria bien, o al menos eso creyó hasta que vio su segunda apariencia.

La segunda premonición se hizo presente y no pudo evitar llenarse de expectativas por su apariencia. Las palabras comenzaron a formarse de nuevo.

Incluso después de aquella visión no pudo relajarse por completo, aun sintiendo aquel cosquilleo en sus manos se alejó por instinto y tomo el segundo frasco. Un aroma agradable impregno la habitación apenas abrió la pequeña botella, aquel engañoso color morado le recordó los chocolates que solía comprar cada vez que iba a la tienda cuando era pequeño, no obstante, esta opción era más como las cajas sorpresas, podía ser algo bueno o algo malo tomarla.

¿Sabrá tan dulce como su aroma?, con un simple pensamiento ingenuo e ignorando los peligros de beber algo desconocido, dejo que la segunda pócima se vertiera entre sus labios. Saboreo lentamente el apetecible néctar, extasiado de aquel sabor casi adictivo. Probablemente esta opción tampoco era la correcta, tan pronto cayo la última gota a sus labios la transformación fue completa, esta vez era una calabaza demoníaca.

No fue tan terrible el proceso de cambio en esta ocasión, puede decirse que fue delicioso, pero las ansias de azúcar no se desvanecen y los caramelos parecen aterrados de esta apariencia. Los dulces son para comer, entonces, ¿Por qué siguen huyendo?, toco su rostro confundido, pero sus dedos podían sentir la leve curvatura de sus labios, ¿no deberían lograr ver sus intenciones, verdad?

Cerrando el libro, no pudo sacar de su mente la imagen de él convertido en una calabaza demoníaca, parecía una especie de hombre de hierbas y paja parecido al de la historia el jinete sin cabeza, la única diferencia era aquel rostro en la calabaza que tenia una cara de gato, ¿que clase de broma era esa?