Nuestra dulce venganza

Summary

Osamu Dazai, y Nakahara Chuya Dos amigos de la infancia quienes mantenían una relación muy especial y llena de afecto entre los dos, aunque nada fuera del término "amigos" pese a que ambos se comían con la mirada. Un descubrimiento en sus vidas amorosas les dara el impulso para terminar aquella brecha de "simples amigos" pagándoles con la misma monedas a sus respectivas parejas quienes tenían una aventura en secreto. ¿Acaso aquellos juegos entre ambos traerán de vuelta viejos sentimientos que creían haber ocultado en lo más profundo de su se ser? ¿Lograran por fin expresar el amor que sentía por el contrario?

Status
Ongoing
Chapters
13
Rating
n/a
Age Rating
18+

‧͙⁺˚*➷ 01 ·.¸¸.·ೃ

¿Cuanto tiempo debían esperar?, el por su lado estaba algo cansado esta semana estuvo atareada, llena de demasiados pedidos, cuentas que resolver, cosas que pagar, estrés acumulado por sus actividades universitarias y de paso debía esperar para salir con su novio quien de paso tardaba demasiado.

Suspiro pesadamente mirando a su compañero quien tomaba tranquilamente una malteada de frutas mientras veía el celular, se recargo en su hombro manteniéndose a su lado por el momento

— ya son las cinco – le escucho hablar al vendado y solo suspiro con pesar, si, ya sabía que era demasiado tarde, lo sabía perfectamente no había necesidad de volverlo a mencionar

— dazaiii vámonos ya.. Atsushi y Akutagawa no vendrán..

Se quejo, estaba molesto y frustrado, había insistido una y otra vez por esa salida, incluso había cerrado su tienda por ese día ya que se suponía que iban a salir o bueno, el iba a salir con su novio, se había topado con el castaño allí en el parque había estado esperando desde las doce del medio día, y tal parece que su compañero vendado había estado alli incluso desde la mañana también esperando a su novio

El castaño suspiro con pesar ante las quejas del pelirrojo, entendía su molestia, el también intentaba marcarle a su pareja más este no respondía, no era un idiota sabía perfectamente que Atsushi había empezado a actuar extraño le evitaba, le ocultaba cosas, ya no quería pasar tiempo con el se la pasaba en quien sabe donde, con la excusa de estar en la universidad estudiando

— sabes Chuya, ellos no vendrán – le dijo captando la mirada del pelirrojo quien frotó su cara en su hombro notando se la frustración y el enojo acumulado – ven, vamos a casa

Ambos compartían departamento así que no era muy raro el hecho de que vivían juntos. No quería mencionar nada frente al pelirrojo tal vez sus sospechas eran insiertas, quien sabe y el albino decía la verdad, ¿pero y el azabache? ¿Que excusa daba el?, las mismas pareciera que se pusieran de acuerdo para dar excusas vanas y sin ningún fundamento

— ¿pido algo de comer? – le escucho preguntar al pelirrojo y simplemente asintió. Le había dado la mitad de aquella malteada, al pelirrojo le gustaba mucho las cosas dulces de alguna manera le hacían sentir mejor– ¿qué te gustaría comer?

— mm ¿pizza?

El pelirrojo asintió con la cabeza para hacer el pedido, mientras el simplemente llamaba a un taxi para dirgirise a su departamento, ambos estaban cansados, estresados tenían una mezcla de sentimientos acumulados qué necesitaban soltar, pensando lo bien ¿cuando había sido la última vez que había tocado a atsuhi?. Chuya también le había mencionado algo referente a eso.

Eran amigos de la infancia, literalmente se conocían desde bebés,  su crecimiento conjunto fue lleno de problemas de todo tipo, desde los más vergonzosos donde solo querían desaparecer hasta los más violentos y llenos de drama. Su vida a sido blanco de todo tipo de situaciones así como a travez de su convivencia fueron despertando sentimientos por su contrario todo el mundo lo sabía, inclusive ellos sabían que le gustaban a su contrario ¿por que nunca fueron pareja?, técnicamente por que pese a amarse y quererse solo para el contrario de igual manera tenían miedo a que esa relación no funcionará y tuvieran que alejarse.

Para Dazai chuya era una persona muy importante en su vida, siempre fue su soporte, su acompañante en las visitas a la enfermería, el que le a regañado por sus intentos de suicidio, en cada cumpleaños el pelirrojo era el primero en preparar algo, cuando eran niños dormían juntos, se bañaban juntos incluso habían compartido algún escenario más íntimo sin llegar a nada al mismo tiempo.

Para Chuya, Dazai fue su primer amigo, siempre haciéndole compañía, aunque si era molesto debia admitir que su personalidad era muy insoportable pero a su manera era divertida y tierno, en cada uno de sus logros era el castaño el primero en darle algún regalo como mérito, si sentía que no tenía fuerzas para lograr sus metas Dazai era el primero en darle ánimos para seguir con el camino, estaba presente inclusive en su cuerpo habían sido la primera vez del otro algo vergonzoso y le daban ganas de esfumarse de la fas de la tierra cada que lo recordaba pero, también había sido realmente bueno

Su amistad se definía de manera extraña, se gustaban, sabían que se amaban incluso en algunas borracheras ambos volvieron a tener algunos encuentros para nada suaves ni tiernos. Dazai sabía como le gustaba, sus puntos sensibles, sabía donde tocar y como hacerlo para hacerlo enloquecer en cuestion de minutos.

Con su novio, bueno no era malo, pero tampoco es que fueran muy activos en ese ámbito, según el, había estado muy estresado por la universidad y el trabajo es por eso que no pasaban tanto tiempo juntos, no es como si desconfiara y tampoco es que estuviera tan necesitado como para rogar por tener intimidad.

—aah por fin en casa

Se lanzó al sofá soltando un suspiro pesado, Dazai había ido a recibir la pizza dejándole a el descansar, tomo su teléfono donde estuvo llamando al idiota de su novio unas cuantas veces este ni siquiera se digno en responder, estaba tan enojado, juraba que si lo veía lo mataría y golpes

— no intentes mas chuu, Atsushi tampoco responde a mis mensajes ni llamadas

Exclamo ofreciéndole una soda, dejo la pizza sobre la mesita del centro solo para lanzarse a la alfombra y descansar, su mirada viajaba por el cuerpo del pelirrojo, su perfecta piel blanca su cabello cedoso, su aroma delicioso. ¿Cuando había sido la última vez que le había hecho suyo?, antes de salir con Atsushi. Y aunque hacerlo con el albino era bueno, no se comparaba con su amado pelirrojo

Sintió un golpe en su cabeza y simplemente se quejo, subió su mirada hacia el hermoso rostro sonrojado del pelirrojo — deja de mirarme así Dazai no seas idiota

Le reprendio el pelirrojo, soltó un pequeña risita sin apartar la mirada de este, a estado controlandose para no lanzarse sobre chuya, lo hacía por que no quería serle infiel a Atsushi nunca había sido infiel a ninguna de sus parejas y chuya tampoco, por ello es que se contenía. Pero mierda el perfecto cuerpo de ese chico no colaboraba

— no puedo evitarlo – Exclamo tomando una rebanada de pizza, miro como el pelirrojo rodó los ojos para imitar le empezando a comer también–¿y no tienes más nada que hacer chuu?

— a parte de mis tareas las cuales me vas a ayudar, por cierto mañana tengo que hacer una orden para una fiesta de quince años..

El castaño escucho sus palabras y asíntio, el pelirrojo tenía una pequeña pastelería oh bueno era de ambos el ayudaba al pelirrojo con el alquiler del local, chuya horneaba los pasteles, postres y demás, mientras el se encargaba de administrar el lugar, manejaba al personal encargandose de algunas otras cosas más . Ambos eran los dueños así que técnicamente se veían las veinticuatro horas oh al menos los días que no tenían que ir a la universidad

— ¿de cuanto fue la orden?

— unos dos pasteles y uno aparte para la cumpleañera, también pidieron unos cien panecillos de distintos sabores, unas galletas y otras cosas..

— mañana estaremos muy ocupados eh..

— siempre lo estamos

— ¿para cuando es la fiesta? – pregunto terminando de comer mirando como el pelirrojo revisaba en su celular

— para el fin de semana

— bien, tendré tiempo de comerte percherito ~

El pelirrojo se levanto mostrando molestia para darle un buen golpe en la cabeza y largarse a su habitación gritándole insultos. Solo soltó una carcajada bajando su mirada a la pantalla de su celular el cual hubo un mensaje que llamó su atención

"no es algo que me sorprenda por que ya lo sabia, pero acaba de ver al niño amante de los tigres junto al emo con tos del novio de chuya, ambos salieron de un hotel hace unas horas"

El mensaje era de su hermano mayor Ranpo, en silencio se fue a su habitación no diría nada por el momento chuya no le creería si no tenía pruebas así que si esto era verdad y suponía que era así, debían atrapar los con las manos en la masa