Guardian Angels

Summary

La muerte de Dean no fue el final, al menos no por mucho tiempo, ya que aburrido de la tranquilidad del paraíso, decidió apuntarse al programa de formación para ángel de la guarda, quedando bajo la tutela de Castiel para realizar sus practicas.

Status
Ongoing
Chapters
18
Rating
4.0 1 review
Age Rating
18+

Prologo.

Definitivamente aquello era el paraíso.

Largas carreteras con preciosas vistas por las que una replica exacta de su Impala de 67 circulaba sin restricción alguna mientras sonaba ” Carry on wayward son” a todo volumen.

Dean podía pisar el acelerador a fondo y hacer rugir el motor como si fuera un león hambriento, deseoso de devorar el asfalto, o relajarse disfrutando de las vistas con la parsimonia de una tortuga desfilando.

Todo a su alrededor era precioso y perfecto. Podía ir a cenar a casa de sus padres, abrazar a su madre de nuevo, charlar durante horas con Bobby y su esposa, compartiendo una cerveza fría, incluso pasar la tarde con Charley viendo viejas películas en su sala de cine privada, hinchándose a deliciosas palomitas con mantequilla.

Punto aparte era la comida, deliciosa y en cantidades industriales, siempre a su disposición cada vez que lo deseara y justo ese era el mayor problema de ese lugar.

Todo era demasiado fácil, no había emoción ni retos, tan perfecto que a la larga no se apreciaba como algo real.

Con el paso de los meses tanta perfección empezaba a aburrirlo, ni siquiera su Impala se estropeaba, ofreciéndole le oportunidad de mancharse las manos, aunque lo peor de todo era saber que Castiel lo había estado ignorando por casi un año.

Dean sabía que estaba bien, Bobby le informo de que Jack lo rescato del vació y que se encontraba en alguna parte, muy ocupado, ayudando a reestructurar el cielo, pero cuando los meses se sucedieron sin respuesta, Dean entendió que le estaba evitando deliberadamente.

Tal vez fuera por no saber como reaccionar después de su ultima charla y esa declaración de amor resonaba en sus oídos, haciendo que sintiera su corazón acelerarse como si aun tuviera uno. Lo cierto era que él mismo no sabría como reaccionar cuando volviera a tenerlo delante, pero lo extrañaba más de lo que era capaz de admitir.

Fue entonces cuando empezó a sentirse solo y a plantearse si toda la eternidad se sentiría como uno de esos juegos que después de pasarte todas las fases te permiten seguir dando vueltas por el entorno sin una maldita cosa que hacer, salvo apreciar lo bonito del paisaje.

La idea de reencarnar tampoco le convencía. Le gustaba la idea de volver a la tierra pero eso conllevaba que olvidaría a Castiel, a Sam y todos los que amaba para ser un niño indefenso de nuevo, en un mundo lleno de monstruos, sin recordar como se cazaban...No, definitivamente no era una opción para él.

El teléfono de Dean sonó y miro la pantalla leyendo “Jack”.

- Hola Jack, cuanto tiempo.- saludo amistosamente.- ¿Todo bien?

- Si, de maravilla, es solo que he estado trabajando en algo y me gustaría que lo vieras ¿Puedes pasarte por la central un momento?.- pregunto la voz de Jack.

- Claro.- respondió feliz de tener al menos algo que hacer.- Voy de camino.

Naturalmente Dean podía moverse a cualquier lugar solo con desear estar allí pero ese no era su estilo y a Jack no le importaba esperar unos minutos a que Dean llevara el Impala hasta la puerta.