Nota 1
Detuve mis pasos al visualizar la gran puerta de madera, detrás de esa puerta se encuentra mi lugar seguro un lugar donde puedo escapar por unos minutos del mundo real “la biblioteca”.
Mi mano empujo con cuidado la puerta para poder entrar al recinto que muchas veces se ha llevado mis penas, lugar donde nadie me juzga o me señala por quien soy. Como ya es costumbre mis pasos se dirigen a la segunda planta de la biblioteca, al área donde la mayor parte del tiempo se encuentra en solitario.
Paso a la sala de estudio de la segunda planta hasta que visualizo el letrero del área que me interesa.
“Arte & Literatura ”
Mis labios asoman una sonrisa mientras dejo mis cosas en el primer asiento que encuentro para después ingresar entre los estantes de dicha área.
Me gustaría decir que paso todos los días en este lugar, pero la realidad es que no cuento con el tiempo suficiente para hacerlo ya sea por la universidad o por mi trabajo de medio tiempo. Los jueves son mis días de descanso por lo que lo asigne como el día de pasar mi tarde en la biblioteca.
Mientras mi cuerpo pasaba entre los estante del lugar, mis dedos iban pasando por cada uno de los libros hasta que viera alguno que llamara mi atención.
“La vida es sueño”
Ese nombre llamo mi atención así que con cuidado lo tome entre mis manos y decidí que ese sería el libro que me acompañaría esa tarde. Otra razón por la que me gusta pasar el día en la biblioteca es que no solo cuenta con mesas de estudio, si no también con sofás para las personas que les gusta la lectura como a mí.
Al momento de abrir el libro para empezar mi tarde de lectura una pequeña hoja caño a mi regazo, lo primero que pensé es que alguien había dañado el libro, pero al percatarme que el libro estaba intacto tome el trozo de papel entre mis manos y ahí note que se trataba de una nota. No le tome importancia y me encogí de hombros al mismo tiempo que dejaba la nota a un lado.
Al paso de unos 10 minutos la nota llamo nuevamente mi atención, la tome entre mis dedos pensando en quien podría dejar una nota entre los libros, con cuidado abrí la nota y su contenido me hizo soltar un suspiro triste.
- Una máscara... Entiendo lo que quieres decir.
Volví a dejar la nota a un lado y pase el resto de la tarde leyendo, cuando el reloj marco las 09:30 de la noche supe que era momento de regresar a casa, sin mencionar que en menos de media hora cerrarían la biblioteca. Deje el libro en la estantería donde lo tome para después colocar mi mochila en mis hombros, pero cuando me disponía a salir vi de reojo la nota que deje olvidada en la mesa.
No se cuantos minutos me quede observando la nota hasta que la voz de la encargada me saco de mi ensoñación.
- Ya vamos a cerrar.
- Claro. – Me disculpe con la encargada y rápidamente tome la nota y salí de la biblioteca para dirigirme a casa mientras que en el bolsillo de mi pantalón descansaba una nota que cambiaria mi vida y yo aún no lo sabía.









