La Cita [parte I]
La campana de la escuela sonó, señalando el final de otro largo día en la preparatoria Fourth East. Mientras los estudiantes salían del edificio, Asa Mitaka se quedó junto a la puerta principal, esperando a su cita, aunque el término le dejó un sabor amargo en la boca.
Asa: "Por qué me invitó a salir de nuevo si ni siquiera le gusto?" —Pensó, mientras su mente recordaba su primera cita con Denji. Se sintió aliviada de que él no hubiera tenido un destino espantoso, pero el hecho de que ella no le agradara le dolía más de lo que quería admitir —. ¿Por qué me estoy poniendo tan nerviosa por esto? ¿Por qué me importa? —Murmuró para sí misma, golpeando inconscientemente su pie con frustración contra el suelo —.
De repente una voz interrumpió sus pensamientos, era Yoru, el demonio de la guerra
Yoru: ¿No es obvio, niña? Te gusta —Ella le habló a su anfitrión con un tono neutral, incluso algo...aburrido—.
Asa: ¡N-No me gusta! ¡No me gusta! ¡No me gusta! —Soltó Asa, causando que algunos transeúntes miraran en su dirección. Al darse cuenta del pequeño teatro que creo, rápidamente se miró los pies, sintiéndose avergonzada y un tinte rosado tinto sus mejillas—.
Yoru: —Dejó escapar un resoplido, esta niña y sus berrinches la irritaban más de lo que admitiría—-. Lo que sea. Cuanto más te guste, mejor. Si las cosas van bien, ese chico se convertirá en la mejor arma que jamás hayamos creado —Dijo mientras su figura aparecía de pie junto a Asa con los brazos cruzados y los iris inyectados en sangre observándola—.
Asa sintió que se le formaba un hoyo en el estómago. Esta cita no era normal. Ella estaba haciendo esto para poder recuperar un sentido de normalidad en su vida. No más Yoru, no más demonios acechando su vida, todo volvería a ser como era. Solo debía hacer una cosa, Chainsaw Man tenía que morir y para que eso sucediera, Denji también tenía que morir. Ya había hecho ese trato con Yoru, y estaba dispuesta a cumplirlo, o eso creía.
Denji: ¡Asa! —Una voz masculina la llamó, interrumpiendo sus pensamientos. Asa se giró para verlo parado allí, cabello rubio arena descuidado como siempre, ambos brazos detrás de su cabeza en una posición relajada y una sonrisa llena de dientes afilados en su rostro—.
Asa: —Permaneció en silencio, con una expresión ilegible—. "¡Esa maldita sonrisa! ¡Hasta tiene el descaro de sonreírme!" —Pensó con cierto enojo, lo que contradecía las mejillas rosadas que tenia—.
Denji: ¡¿Estás listo para nuestra súper mega increíble cita?! —Preguntó Denji con una sonrisa que se ampliaba cada vez mas—. El cine local está organizando un maratón de películas que dura toda la noche. Podemos ver películas de momias hasta las dos de la mañana por solo 2000 yenes. Suena genial, ¿no?
Asa: —La emoción era clara en la voz de Denji, mientras que Asa sentía todo lo contrario— "Habla en serio? ¿Quién en su sano juicio vería películas durante 11 horas consecutivas?"
Yoru: No importa —Intervino Yoru—. Hoy vamos a hacer nuestro a este chico
Asa: —Los labios de Asa sin querer se torcieron y rápidamente llevó su mirada a Denji—. ¿Cuesta 2,000 yenes?
Denji: E-eh...p-pues —El chico tartamudeó un poco desconcertado, pronto se rascaría la mejilla de forma nerviosa—. Bueno, sí, pero podemos ver tantas películas como queramos —La misma tonta sonrisa volvió a su rostro, intentaba animar a la chica unirse a su plan—.
Asa: ¿No sería más barato alquilar videos? No quiero tener citas caras —Dijo con un tono inseguro pero tratando de mostrar determinación en sus palabras, pronto sintió la mirada penetrante de Yoru sobre ella—.
Denji: ¡¿Eh?! pero...q-quiero decir, seguro, eso también funciona, ¿tienes una videograbadora en casa?
Asa: Yo no, ¿y tú? —Fingió una sonrisa expectante, aunque en realidad dentro de ella esperaba que dijera que no—.
Denji: eeh...s-si... —Por un segundo aparentaba no querer decir eso, era como si tuviera miedo de algo—.
Asa: Entonces vamos a tu casa —Respondió con naturalidad cruzando sus brazos—.
Denji: ¿¡Q-que!? ¿¡Quieres venir!? —Dijo sorprendido, Asa incluso podría decir que estaba algo asustado, aunque no entendía el porqué. Se suponían que eran un par de jóvenes en una cita, ¿Qué tiene de raro pedir que la lleve a su casa? —.
Asa: ¿Así que eso es un no? Muy bien, entonces no tenemos una cita —Se encogió de hombros y se dio media vuelta aparentando irse—.
Denji: ¡De ninguna manera! ¡No puedes cancelar de esa forma! Veamos... —Llevo sus manos a su cabeza, tomando algunos mechones de cabello entre sus dedos, y los engranajes de su cerebro comenzaron a moverse—.
Yoru: Asa, ¿qué estás haciendo? Lo estás alejando —Yoru dijo parándose detrás de Asa con el ceño fruncido, sus ojos la atemorizaron pero ella no se dejaría intimidar—.
Asa: "¿No has oído? Prefiero gastar la menor cantidad de dinero posible" —Respondió ella en su mente provocando el aumento de la ira de Yoru—.
De repente, Yoru se coloca frente a su anfitrión, mirándola directamente a los ojos, el anillo de iris carmesí del demonio contrastaba con los ojos grises de su anfitrión. Asa sintió una sensación de temor formándose dentro de ella, sin duda el demonio era intimidante.
Yoru: No puedes engañarme Asa, recuerda, yo soy tú, se cada pensamiento e intención que tengas —Un nudo se formó en la garganta de Asa, y apretó sus puños ligeramente—. Sé que tienes la intención de arruinar esta cita, para no tener que convertir a ese estúpido humano en un arma. Asa, teníamos un trato, y él está en la línea de convertirse en un pordiosero o un estúpido criminal. Podemos quitar a esta escoria de la faz de la tierra y hacerle un favor al mundo ¿Qué opinas tú?
Denji: —Antes de que Asa pudiera responder, Denji intervino con una sugerencia—. Lo tengo, ¿Qué tal si pasamos por mi casa para agarrar la videograbadora y luego nos dirigimos a tu casa? —Él propuso con cierta inseguridad pero trataba de no mostrarlo, aparentando una voz decidida y llena de entusiasmo—.
Asa: —Tragó saliva lentamente, su mirada se dirigió hacia Yoru, quien tenía una expresión agresiva—. Pero eso ese plan es caminar el doble. M-me voy a cansar —Protestó, haciendo que Yoru apretara la mandíbula de la ira que empezaba a carcomer su interior—.
Denji: —Sonrió y se señaló a sí mismo con el pulgar—. No te preocupes, puedo darte un paseo sobre mis hombros. Tengo mucha experiencia en eso —Ofreció casi con orgullo, su sonrisa dentada adornando su rostro—.
Asa: —Estaba un poco extrañada por la sugerencia—. ¡jaja, si claro! —Ella exclamo divertida, no quería ser cruel pero el físico delgado del chico no le transmitía la idea de tener suficiente fuerza para cargarla—.
Denji: —No le molesto la burla, solo se encogió de hombros—. Muy bien, entonces, ¿qué tal si esperas aquí mientras voy a buscar la videograbadora?
Asa: —Abrió los ojos, dio un par de parpadeos y luego hizo un puchero—. Pero será muy aburrido esperar aquí
Denji: —Abrió la boca por un segundo pero no dijo nada, luego se frotó la mandíbula pensativo—. Hmm, hay una tienda de electrónica a unas pocas cuadras de aquí. Estoy bastante seguro de que tienen algunas videograbadoras en stock, creo que podríamos ir allí
Asa: —Levantó una ceja con escepticismo—. ¿Tienes el dinero para pagar uno en este momento? O...¿Al menos dinero?
Denji: —Simplemente dejó escapar una sonrisa tonta y se carcajeo—. jajaja ¿Quién necesita dinero cuando puedo robar? —Dijo sin rodeos mientras sonreía y sacaba su lengua de forma burlona—.
Asa: —Se sorprendió por la declaración de Denji sintiendo que se le formaba una vena en la frente ante la estupidez de su plan—. ¡No puedes hacer eso! ¡Eso es robar! —Lanzó un grito exasperada—. ¡Ugh! ¿En serio robarías para no dejar esta cita? ¿¡Por qué eres tan insistente!?
Denji: —Yoru estuvo a punto de intervenir y tomar el control del cuerpo de Asa, pero Denji respondió rápidamente, rascándose torpemente la nuca—. Pues...porque realmente quiero tener esa cita contigo...
Asa sintió que un rubor rosa subía por sus mejillas y su corazón dio un vuelco, de todas las respuestas no esperaba una así y menos con tanta naturalidad de parte del chico. Ni siquiera podía mirar a Denji a los ojos, sintiéndose demasiado avergonzada para decir algo. Sin embargo, el demonio de la guerra habló dentro de tu mente "Mmmh, supongo que eso lo resuelve. Ahora muévete, o yo me moveré por ti" Amenazó mientras pronunciaba esas palabras con agresividad
Asa: —Ser amenazada le recordó porque estaba en esta situación con el chico rubio, en un parpadeo mató todo lo que estaba sintiendo y ella accedió de mala gana—. Está bien, vamos, pero te ayudaré a pagarlo, no quiero nada de robos
El rostro de Denji se iluminó con una sonrisa y ansiosamente empezó a caminar. Mientras caminaban Asa podía sentir la amenazante presencia de Yoru detrás de ella, aún seguía furiosa por casi arruinar su plan con el rubio.
Mientras caminaban, el sonido de los pasos, las conversaciones que pasaban y el sonido ocasional de las bocinas de los vehículos que pasaban llenaban el ambiente. Denji sentía que las cosas estaban muy frías entre ambos así que decidió romper el silencio preguntando cómo llegar a la casa de Asa. Ella recordaba vagamente las indicaciones pues nunca se memorizo las calles por donde pasaba, simplemente la tarea de ir y venir a su hogar era algo que hacía con monotonía sin pensar.
Aunque la caminata fue técnicamente larga con todo el tema de ir a comprar la videograbadora, Asa no lo sintió así, ya que su mente estaba preocupada con cierta oración que había escuchado antes.
"Porque realmente quiero tener esa cita contigo..."
"Porque realmente quiero tener esa cita contigo.."
"Realmente quiero tener esa cita contigo..."
Yoru: —De repente, la voz de Yoru retumbó en su cabeza, interrumpiendo sus pensamientos con un grito estruendoso—. ¡Te juro que si sigues repitiendo esa frase en nuestra cabeza te mataré, haciendo que explotes de adentro afuera!!
Asa: —No pudo evitar sentir indiferencia, ya empezaba a cansarse de las constantes amenazas del demonio—. "No es la primera vez que dices eso" —Le respondió indiferente enojado más a Yoru—.
Yoru: —El demonio no tomó amablemente su comentario—. No me pongas a prueba, niña. Puedo hacerte caer muerta en un instante —Respondió con ira mientras cerraba su mano en un puño para más dramatismo—.
Asa suspiró para sus adentros, no queriendo provocar más el enojo de Yoru. Necesitaba concentrarse en su situación actual y esperar que este día de mierda termine. En cuanto a Yoru, tenía dudas sobre la convicción de Asa de terminar lo que se propusieron hacer. Matar a Denji debería ser fácil, todo lo que tenían que hacer era volver a gustarle, el chico ya había mostrado signos de su afinidad por Asa en su anterior cita.
Yoru recuerda que Asa mencionó algo sobre los chicos que se enamoran de cualquiera que les muestre un buen acto de amor o un poco de carne, algo que la chica se negaba hacer. Maldición, solo era dar mínimamente un solo beso y debería ser más que suficiente para que él se enamore de ellas.
Pero mientras caminaban hacia el hogar de Asa, Yoru sintió que la duda comenzaba a consumir a Asa. Esto preocupó profundamente al demonio, y comenzó a preguntarse si Asa tenía la determinación de llevar a cabo su plan, si ella de alguna manera lo arruinaba, Yoru tendría que intervenir para salvar la situación de alguna manera.
En momentos como este, la mente de Yoru se ponía a reflexionar en por qué la salvó en primer lugar, recuerda el cuerpo inerte de Asa en el piso ensangrentado, su cara cortada brutalmente, sus huesos fracturados....Pero tan pronto como se convirtieron en uno, muchos recuerdos pasaron por la mente de Yoru, pero solo dos sobresalieron más.
Ella huyendo de la destrucción causada por una fuerza diabólica de la naturaleza, su familia y en especial la imagen de su madre siendo devorada cruelmente por ese ser sobrenatural. Y después esos recuerdos de ella sola, abandonada sin nadie que la cuide, una vida solitaria llena de arrepentimiento y tristeza.
Yoru creía que los humanos eran seres delicados, tanto física como mentalmente. El demonio de la guerra podía explotar el trauma mental y Asa había experimentado mucho. Tal trauma podía transformarse fácilmente en culpa y ella era el candidato perfecto para ello, alguien que no estaba listo para matar pero que se sentía obligado a hacerlo debido a su única necesidad de supervivencia
Aunque Yoru nunca lo admitiría en voz alta, sabía que Asa era su mejor oportunidad de matar al asqueroso demonio motosierra.
Asa: Lo logramos, al fin llegamos —Anunció cuando llegaron a la parte superior de la casa donde vivía, el rubio miró alrededor del lugar. Para él se veía bastante desolado, con paredes que parecían haber visto días mejores y tuberías sucias a lo largo de ellas. La única característica agradable, de esta monstruosidad de lugar, era un pequeño estante lleno de macetas de diferentes plantas, que agregaban un toque de verde a la escena, que de otro modo sería en extremo lúgubre
Cuando Denji siguió a la chica se detuvieron en la puerta que de su habitación la cual estaba al lado de un pequeño estante, el rubio no pudo evitar preguntar.
Denji: ¿Esto es tuyo? —Señaló el pequeño estante con el dedo índice de su mano—.
Asa: —La chica vaciló antes de responder—. Eh...bueno, sí...
Denji: —Sonrió con sinceridad—. Se ve realmente hermoso, también elegante
Yoru frunció el ceño observando la escena, maldijo entre dientes. Allí estaba otra vez, esa sensación, sintió que el ritmo cardíaco de Asa aumentaba junto a una sensación extraña en su estómago. Lo peor de todo era que al estar unidas ella podía sentirse afectada por estas sensaciones.
Asa: —Mientras el demonio maldecía el rostro de Asa estaba cubierto con un pequeño rubor—. ¡N-No es nada realmente! Es solo un pasatiempo
Denji: Aun así, apuesto a que eres bastante bueno cuidando de esto —Comentó haciendo que se sonrojara aún más—. Sabes, desearía que mi hermanita cuidara de las plantas como tú, ambos tenemos este sanse- sevie- uh...
Asa: ¿Quieres decir, sansevieria? —Le corrigió notando su clara lucha por pronunciar ese nombre, aunque a ella le pareció tierno—.
Denji: ¡Sí! ¡Ese mismo! —Él exclamó alegre por recordar el nombre de la planta—. Mi hermana y yo tenemos dos, los compré porque pensé que podrían enseñarle algo de responsabilidad, Pero esa pequeña...demonio, apenas tocó el de ella, ahora está allí marchitándose
Asa: —Parpadeo un par de veces, no pudo evitar soltar una muy pequeña y suave risa—. ¿Tal vez podrías intentar enseñarle cómo cuidar de su planta?
Denji: —Se rascó la cabeza, su rostro se puso pensativo—. Supongo, pero no soy exactamente un experto en plantas. Solo riego la mía y espero lo mejor, ya sabes, lo que el señor mande o lo que sea...
Asa: ¿Eres responsable? —Pregunto con ciertas dudas ante tan...peculiar respuesta—.
Denji: —La respuesta inmediata del rubio fue—. Pff...¡pues claro! ¡y-yo cuido mi planta!
Asa: —Puso los ojos en blanco, entonces la chica aclaró su pregunta—. No me refiero solo a eso, tal vez tu hermana se parece a ti, por eso te pregunto. ¿Eres responsable?
Denji iba a responder rápidamente incluso abrió su boca para pronunciar algo pero hizo una pausa. De repente una ola de autoconciencia se apoderó de él. Se dio cuenta de que tener a Nayuta cerca lo ayudaba mucho, más de lo que jamás admitiría. Después de perder lo más cercano que tenía a una familia real, cuidar de Nayuta se sintió más como una responsabilidad, una obligada por ese maldito viejo. Pero a medida que pasaban los meses, Denji llegó a quererla y ahora no tenía dudas que él la amaba como a una hermana pequeña, aunque sea una total mierda la mayor parte del tiempo.
Aun recordaba lo tierna e inocente que era, pero de repente Nayuta tuvo un crecimiento repentino, y con eso, no solo cambió su estatura sino también sus modales. Se transformó de una tierna niña tranquila a un gremlin diabólica, literalmente. Denji no pensó mucho en su cambio de actitud, tal vez incluso podría ser algo común del...del demonio control, pero pensándolo bien cabía la posibilidad que Nayuta lo imitaba.
Tenían los mismos gestos, la misma forma de hablar y la misma risa. Denji incluso recibió quejas de la escuela por su comportamiento, demonios, incluso una vez la encontró comiendo crayones ¡tal como el hacía de niño! Ahora estaba claro para él que su hermana pequeña había aprendido mucho de su forma de ser, y muchas cosas no eran para nada buenas.
Asa: Mierda...tienes razón... —Dijo débilmente, pero luego se formó una sonrisa en su rostro—. ¡Jajajaja! Maldita sea, debo haber sido un dolor en el trasero para los demás cuando era niño —Bromeó para sí mismo, se limpió una pequeña lagrima asomándose por su ojo—. "Creo que finalmente te entiendo...Aki..." —Esto último solo fue dicho en sus pensamientos pero Denji rápidamente lo descarto, hoy era su primera cita, en realidad la segunda, daba igual. Solo importaba su buen presentimiento sobre esta cita, no necesitaba recordar a esa mujer o a su amigo muerto...—.
Asa: —Mientras tanto, al escucharlo, la chica no pudo evitar reírse, reía de una forma genuina, se sentía tan extraño para ella, no recordaba la última vez que soltó una risa tan real—. Si tu hermana es como tú, no puedo imaginar cómo son tus padres
Denji: Al escuchar eso el rubio no pudo evitar reírse algo incomodo —No, e-ellos están muertos... —Se froto el cuello con la mano de forma nerviosa—.
Asa: —La risa se detuvo de golpe, sus ojos se abrieron de repente—. O-Oh...y-yo l-lo siento, no sabía...
Yoru: Wow, gran manera de matar el estado de ánimo y el ambiente, Asa —Yoru regaño a su anfitrión, pero también podía distinguirse un tono de burla en sus palabras—. Se nota que debes ser el alma de la fiesta niña —Esto solo hacía que Asa se sienta cada vez peor, tomando su brazo y frotándolo de forma avergonzada—.
Denji: No te preocupes, me alegro de que todavía tengo a Nayuta —No tenía sentido vivir en el pasado, al menos no para Denji—. De todos modos, basta de recordar mierda sombría como esta, estas películas no se verán solas —Señalo las películas que tenía en una bolsa—. Oye, ¡quizás podrías darme algunos consejos sobre jardinería después de la cita!
Asa: —Al escuchar eso, la joven chica sintió como se formaba un nudo en su estómago y garganta, a pesar de eso, forzó una sonrisa—. C-claro...después de la cita...
Denji: ¡Hurra! ¡Así se habla! —Denji festejo levantando los brazos hacia el cielo, una gran sonrisa se formó en su boca—. Ahora sé que después de esta cita tenemos algo más pendiente, por lo que te volveré a ver —Asa solo pudo poner una sonrisa tímida pues nuevamente esos sentimientos la dejaban sin idea de que decir quedándose solo con ese sonrojo en sus mejillas—.
Después de esa pequeña conversación ambos jóvenes se sentaron en el sofá de la sala, después de traer la televisión que tenía en su habitación. Ambos adolescentes estaban absortos en la película que estaban viendo. Asa se alegró de que el silencio no fuera incómodo, sino extrañamente pacífico, era la primera vez que hacía esto con un chico, de hecho, era la primera vez que traía a un chico a su casa. Miró a Denji, que estaban con los ojos pegados a la pantalla, se lo veía alegre. Asa apoyó la barbilla en su mano mientras una pequeña sonrisa era dibujada por la comisura de sus labios. Un segundo después volvió a dirigir su atención en la película, apreciando el cómodo silencio entre ellos.
Yoru: ¿Harás tu movimiento ya? —El cómodo silencio fue abruptamente interrumpido por la voz impaciente e intrusiva del demonio guerra—.
Asa: "Ahora de que estas hablando?" —Le respondió con molestia dentro de su cabeza mientras rodaba los ojos—.
Yoru: ¿Hablo de nuestro plan? ¿El trato que tenemos, que tú me ayudaras a matar al maldito Chainsaw Man? Usando a este rubio cabeza hueca. Así que has algo rápido, enamóralo para convertirlo en un arma poderosa —Dijo con una sonrisa diabólica al imaginar como destrozaría a su enemigo jurado con Denji convertido en arma—.
Asa: —La chica sintió como su estómago se estrujaba al recordar que Yoru solo quería matar al rubio, no había ningún otro tipo de intenciones—. "No puedes enamorar a una persona tan rápido, la gente no es estúpida como para amar a alguien que apenas conoces"
Yoru: Eso es mentira y lo sabes, tu misma me lo dijiste. Así que pon en práctica tus propias declaraciones y bésalo, muéstrale tu cuerpo o algo —Se cruzo de brazos y frunció el ceño—.
La chica al escuchar sus palabras no pudo evitar dar un pequeño salto en el sofá mientras sentía todo su cuerpo sufrir un espasmo. Como que ¡¿b-besarlo?!
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Sin comentarios, ¿por qué cree esto? No lo sé, simplemente me vi la serie, luego el manga y tremendo ship se armaron en esta parte de la historia. La historia se me hace divertida y el ship igual me parece divertido, asi que dije "¿Por qué no?"
Así que, sin más que decir, me despido y nos vemos en el siguiente capitulo.