Capítulo 1
Capítulo 1: Las Noches Oscuras Nunca Terminan
La brisa fresca de la noche se colaba por la ventana abierta de la habitación de invitados en la que me encontraba recluida, había pensado cientos de veces en saltar por ella y ponerle fin a todo esto, estaba aterrada de lo que podría pasarme, había escuchado algunos rumores antes de llegar aquí acerca del conde Royce, de lo perverso que era y de sus gustos por las jovencitas, pero aquellos gustos distaban mucho de parecerse a mí, por eso había estado tan confiada al aceptar el empleo, además, hasta ese momento pensaba que era poco probable que aquel hombre encontrará atractiva a una chica de pocos recursos como yo, de cabello castaño cobrizo ondulado, piel pálida, bajita y con pocos atributos, demasiado delgada dirían algunos, y es que cómo no, si a penas y lográbamos ingerir una sola comida por día, por eso, este empleo me importaba tanto, el pago era perfecto para vivir muy bien por tres meses, además lo daban por adelantado, era la mejor oferta que había tenido en un buen tiempo y como era una presentación para personas tan distinguidas incluso había llegado a creer que esta era la oportunidad de mi vida, me abriría ofertas muchísimo mejores que podrían cambiar por completo la situación en la que mi familia y yo nos encontrábamos.
Pasos acompañados por voces fuertes se empezaron a escuchar por el pasillo, eso era todo, hasta aquí llegaría yo, lo peor de las pobres chicas que acababan en las garras del conde Royce es que no se volvía a saber de ellas, sería mi fin, mamá, Talia, Jero y Jill, espero que sepan cuanto los amo.
-Esta entrando el conde Royce – Anunció un hombrecito de baja estatura, pero con voz fuerte, de inmediato me tense.
Ya había visto al conde Royce antes, durante mi presentación, era imposible ignorarlo, era un hombre que debía rondar los cuarenta años, de cabello rubio oscuro, con gran estatura y ojos calculadores, me tense en cuanto empezó a examinar mi cuerpo.
Asintió un par de veces antes de empezar a hablar.
-Jashi Crimson – Comenzó mencionando mi nombre completo – dieciocho años de edad, de una familia sin recursos, soltera, con una profesión poco rentable y educación básica. ¿Es correcto?
Asentí en respuesta, pensé que continuaría hablando, pero en su lugar chasqueo los dedos y el hombrecito pequeño se acercó hasta mí cargando una rama de pringamoza, llevaba años sin ver alguna de esas, en nuestro pueblo las habían quitado todas, pues aunque tenía propiedades medicinales, el mal uso de la planta podía generar enrojecimiento, picazón o ardor en la piel, por eso, cuando me azoto en la pierna con aquella planta, no pude evitar jadear de sorpresa, de inmediato el ardor se hizo presente en mi piel.
-A mi señor el conde se le responde siempre con las palabras básicas de decencia, como un si señor o no señor y no se habla con él a menos que de un permiso o pregunte algo directamente – Explico el hombrecito - ¿Entendido?
-Si – Susurre.
Con mi afirmación, el sirviente se giró en dirección hacia el conde, hizo una reverencia y ante el asentimiento del conde se retiro de nuevo a su posición inicial.
-¿Son correctos los datos que mencione? – Prosiguió el conde.
-Si señor. - Esta vez le respondí de inmediato y el asintió satisfecho antes de continuar.
-Padre no reconocido, madre María Creamson, hermanos Talia de trece años y Jero de nueve. ¿Correcto?
- Si señor.
-Bien, he de suponer que dada su posición usted es la encargada de llevar dinero a su casa junto con su madre, pero esta última, según el reporte que recibí esta invalida.
-Mi madre no es una invalida – Alegue de inmediato, y con la misma rapidez el hombrecito pequeño, sirviente del conde, se acerco a mí y me azoto de nuevo en el mismo lugar.
-¡Agh! - Jadee, la picazón era casi insoportable.
-Los plebeyos nunca dejan de sorprenderme con su mente cerrada – Añadió el Conde – Las reglas son tan simples y se tardan tanto en procesarlas, por eso es tan importante el adiestramiento, ¿No crees Miles?
- Si señor – Respondió el hombrecito.
-Como venía diciéndole señorita Creameson, su madre esta invalida – Su dura mirada no permitía alegatos y aunque me mataba no defender a mi madre, tuve que morderme la legua y bajar la mirada, un noble era un noble y su palabra siempre estaría por encima de nosotros los plebeyos, además un miedo primitivo crecía dentro de mí con cada pizca de información que había recolectado de mi familia, todo aquello me indicaba que las cosas no serían tan simples. – No nos mintamos, si usted y su familia aún siguen vivos a de ser por esas presentaciones que hace, que disminuyen su honor, por cierto, por lo que no creo que reciba una propuesta de matrimonio decente de algún hombre que la ayude a cambiar su situación, aunque sea usted unahermosa mujer.
Yo no me consideraba hermosa, para nada, y que él lo hiciera aumentaba mis temores.
-Es por eso que tengo una tentadora propuesta para usted – La sonrisa que me brindaba me aterraba, incluso el temblor en mi cuerpo ya se hacía evidente y sospechaba que aquella no sería una propuesta sino más bien una orden– Vera, probablemente no haya escuchado de esto, porque no es información que se divulgue entre la plebe, por ahora solo es un asunto de la nobleza, pero se nos ha pedido a todos los nobles de un rango de valor, enviar a una mujer de nuestra familia al palacio real, con el fin de que muestre sus talentos y compita por ser la esposa del príncipe, todas aquellas damas que ingresen serán compañeras de ocio del príncipe, hasta que él elija con cuál de ellas desea quedarse después de que pasen por una serie de pruebas impuestas por la familia real, pero en mi familia la única con edad casadera para poder asistir es mi sobrina, una muchacha enfermiza – El tono de desprecio con el que menciono a su sobrina no me paso desapercibido, parecía odiarla – Por eso me es indispensable enviar un remplazo, y he pensado que usted es una candidata excelente para ese puesto, su presentación aunque era de baja clase fue impresionante, debo admitir que sus movimientos eran elegantes y tiene una voz hechizante, no creo que ninguna de las otras candidatas cuente con un haz bajo la manga como ese, no es que crea que vaya a ser la esposa del príncipe, sería muy ingenuo de mi parte creer eso, pero sería una ficha interesante de mover dentro del palacio, una brisa fresca podría decirse y lo que más me interesa es no incumplir con la orden de la familia real. ¿Le interesa ir en lugar de mi sobrina?
Aquello era ridículo, ni siquiera tenía sentido.
-Agradezco su propuesta señor, es un honor que me considere, pero me temo que debo declinarla, no creo que una muchacha de orígenes humildes como yo sea capaz de cumplir con las reglas del palacio real y con la etiqueta necesaria.
-Por supuesto que no sería capaz de cumplir con ello, por eso, es que la adiestraremos para que lo consiga.
-Aún así ... - Empecé
-Creo que no me está entendiendo – Interrumpió él – Aunque quería que esto fuera un trato más justo, me doy cuenta que ser amable con los plebeyos no funciona, así que permítame reformular mi propuesta, si usted no va en lugar de mi sobrina, me encargaré de que mis hombres vayan de inmediato por su familia, los traigan hasta mi residencia, donde serán juzgados por traición y su condena será ser flagelados hasta la muerte frente a sus ojos y a usted no la dejaré morir, le romperé las piernas para que no pueda volver a bailar y la venderé a algún burdel donde le den mejor uso. ¿Quedo clara mi propuesta?
La calma con la que había expresado cómo destruiría mi vida y la reduciría a cenizas me dejo en shock, nos trataba como simple basura que no importaba y es que eso era cierto, nadie intervendría o dudaría si sus acusaciones serían mentira o no, por qué lo harían, la indiferencia era mejor al dolor, me dejaba en un callejón sin salida, jamás permitiría que mi familia muriera de aquella forma tan dolorosa y deshonrosa, ya había visto una vez lo que esa condena de muerte por flagelación hacía, y tendría más que suficiente con esa dosis de pesadillas por el resto de mi vida, no necesitaba adjudicar más dolor a mis recuerdos.
-Para mí es todo un honor aceptar su propuesta señor – El temblor de mi voz no paso desapercibido y las lágrimas que se escapaban por mis mejillas ante el terror de que sus amenazas se hicieran reales tampoco ayudaban mucho en mi situación, aquel hombre me tenía bajo su merced, y creo que me había tenido desde el momento en que me confino en la habitación.
- Eso es excelente – Repuso él – Sabía decisión, desde mañana Miles se encargará de mejorar su educación y enseñarle todo lo básico para su llegada al palacio, en una semana exacta comprobaré si su adiestramiento ha sido el correcto, pues no contamos con mucho tiempo, por ahora puede descansar.
Sin decir más, se dio media vuelta y se retiro junto a todos sus sirvientes, pero no me paso desapercibido el click de la puerta, me habían dejado encerrada, que estupidez, por mi cabeza la idea de huir ni siquiera se asomaba, sabía las consecuencias de lo que ocurriría si escapaba, no era tan tonta como para hacerlo, sobreviviría, a lo que fuera a lo que tuviera que enfrentarme y viviría feliz junto a mi familia en la colina de hibisco, aunque en mi corazón sabía que las noches oscuras como estás, nunca terminaban bien.
NOTA DE LA AUTORA:
Holaaa mis colibríes, bienvenidos a esta nueva historia que estará cargada de drama y traiciones, me emociona mucho empezar esta aventura, debo confesar que la idea me llego de repente y en cuanto las palabras empezaron a fluir en mí no pude detenerme, la verdad es que soy nueva en inkitt así que espero que todo vaya muy bien con la publicación .
Pero bueno, trataré de ser positiva y desde ya advierto que va a ser una historia pesadita, con temas explícitos de violencia, si no es de su agrado por favor no la lean, pero espero que puedan darle una oportunidad.
¿Qué les va pareciendo hasta ahora?
PD1: NO OLVIDEN DARLE ME GUSTA Y COMENTAR
PD2: Actualizaciones semanales los viernes.
Gracias;)wh