Una Bebita en la Ciudad (ABDL)

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Summary

Juan un daddy de closet, quien siempre había fantaseado con tener una little ABDL, se ve un día en uno de sus viajes en la puerta de una casa en el campo en donde vive una little oprimida por su madre, pero a la que Juan intentará rescatar llevándola a la ciudad sin que él y la little se imaginaran siquiera la maravillosa fantasía ABDL que estaban a punto de vivir cuando la bebita llegara a la ciudad y además se encontrarán con Claudia y Samanta para ponerle mucho más picante a esta fantasía daddy-girl.

Status
Ongoing
Chapters
16
Rating
3.7 3 reviews
Age Rating
18+

INTRODUCCIÓN DEL AUTOR

Desde tantos años atrás que ni recuerdo, mi fantasía con bebés adultas había estado presente, incluso, tal vez como menos que una fantasía; un pensamiento recurrente que me llevaba a imaginar en ese rol a chicas que conocía, actrices famosas, compañeras o simples transeúntes. Las imágenes cuando se daban, sólo habitaban en la imaginación y a veces en uno que otro sueño, en el que el inconsciente me había proporcionados escenas maravillosas para recrear esta fantasía.


Apenas habíamos puesto los pies en el nuevo milenio y había llegado a la adultez con esa fantasía oculta; pero el internet por impulsos lo cambió todo y el día que google empezó a encontrar cosas… pues como a muchos, (aunque en ese entonces me parecía la cosa más absurda) lancé una búsqueda, que para mí gran sorpresa, encontró una página donde vi a la primera mujer adulta con pañal. No sé cuánto tiempo tardé en reaccionar ese día; pero finalmente entendí que no era una fantasía exclusiva, o por lo menos no era el único con tal ocurrencia. Así que aunque descargar una foto o sólo cargar una página, requería una espera infinita, con la paciencia de los cibernautas de la época me convertí en un navegante acérrimo y buscador de más material. Descubrí nuevos términos, palabras en inglés y demás; lo que sí puedo afirmar es que lo que hoy se conoce como daddy-girl no se mencionaba aún, salvo en algunos acercamientos del spank, que al parecer habitó la tierra a la par del hombre mismo.

Si bien, descargar una foto hace años era dispendioso, la espera valía la pena; aún era una novedad saber que en ese lugar virtual se materializaba mi fantasía. Luego aparecieron los videos, aunque era casi una misión imposible verlos con las velocidades de entonces; la sola idea de que se hicieran ya era bastante estimulante. Sin embargo dichos videos no pasaban de ser puestas en escena de actrices porno que en realidad no sabían cómo desenvolverse en el rol ABDL; aún muchas de las fotos de la web parecían algo falseadas o eran montajes. Así que lo único que se acercaba más o menos a la interpretación del fetiche, la fantasía o como quieran llamarlo eran los relatos; los pocos autores con seudónimos que asomaban tímidos en las primeras páginas y foros especializados en el tema.

Fantaseaba con ver una película de este tema que contara una verdadera historia y mostrara los detalles que yo quería ver y/o escuchar y aunque encontré relatos muy interesantes; quería escuchar otra historia; pero como nunca nadie me la mostró, ni contó, decidí contármela yo mismo. La idea era sólo escribir un cuento de 4 o 5 páginas y colgarlo en el foro con los demás relatos y así fue como inició todo.

Quise crear un personaje (Juan) que reflejara un poco la personalidad de mi fantasía y otro personaje (Laura) que complementara a la perfección esa personalidad. Inicié mi historia efectivamente con esas pocas páginas, que no terminaron siendo más que una pequeña introducción; pero que así la colgué. Luego de un tiempo leí comentarios que me animaban a seguir escribiendo y esta historia se convirtió en una planta a la que le salen más ramas cuando tratas de cortarla. Y tarde casi una década en llegar hasta aquí, porque como muchos, por temporadas me alejé de este mundo tratando de llevar una vida con placeres y gustos convencionales; incluso cuando regresaba seguía dejando este asunto en un baúl; hasta que pasara algo que me estimulara tanto que me incitara a escribir, por ejemplo, una conversación ABDL.

El primer acercamiento a personas ABDL, no recuerdo, si fue en foros o comentarios de esas páginas; lo cierto, es que había varios seres dispersos; Messenger y Facebook hicieron el resto, Mientras tanto pude llevar a cabo mis primeros chat con “chicas ABDL” lo cual hasta ahora de pocas puedo probar que efectivamente fueran chicas. Los primeros juegos de rol no fueron más que frases de chat y pura imaginación; hasta que una chica que había leído un par de capítulos de la historia decidió, dejarme escucharla; luego mostrarme su rostro y permitirme ser su daddy virtual. De ese encuentro virtual y un par más alimenté enormemente mi imaginación (con todas las fantasías, traumas y complementos fetichistas de mis interlocutoras) para redactar y aunque dejaba pasar años volvía a escribir tratando de terminar esta historia. Luego lo olvidaba, pero como un alma en pena volvía a mí, pidiéndome que la sacara de su agonía y le diera un final. Lo paradójico, fue que el final fue lo único que tuve claro siempre; eso y cómo debe ser y actuar un daddy real, un "daddy pura sangre", como mejor lo describió alguien muy especial para mí; (otra infidencia extraordinaria para confesar, que jamás imaginé que ocurriría: fue que conocí a una verdadera “Laurita” casi como a la que le di vida en la historia; pero la aventura que me llevó a tenerla entre mis brazos supera toda proporción en relación a esta historia de ficción). De ella y de otras buenas amigas que conocí en persona y hasta con las que compartí un tequila, se alimenta la última parte que aún estoy escribiendo de “Una Bebita en la Ciudad” en la que finalmente fueron las fantasías de todas la littles que escuché las que le dieron vida y voz a los personajes y muchas escenas a esta historia, aunque algunas muy bizarras (censurada ya en wattpat) no son más que la expresión de aquellos fetiches extraños pero fuertemente arraigados.

PDTA: Creo que puedo prometer que al final todo tendrá más o menos sentido.

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