1.
Jeon Jeongguk.
Sin duda el más insoportable de su clase, un completo idiota engreído que creía que podía sobrepasarse con los demás sin obtener ninguna consecuencia y es que nunca nadie se había parado firme a decirle la verdad en su cara atractiva, hasta ahora.
—Señores del jurado, el caso de mi cliente, Jason Colbin, es claro. Robert West utilizó amenazas y coerción para extorsionar una suma significativa de dinero. Las pruebas son irrefutables: mensajes de texto, registros bancarios y el testimonio directo de mi cliente, quien ha sufrido daños emocionales y financieros. Esto constituye un claro delito de extorsión según el código penal —Empieza Jimin explicando la situación ante su profesor quien simulaba ser el jurado, éste escuchaba atentamente a su alumno que estaba al frente de la clase junto a otro chico.
—Su señoría, bajo la Quinta Enmienda, mi cliente, Robert, no está obligado a testificar en su contra ni a proporcionar información que lo incrimine. Los derechos constitucionales son la base de nuestra democracia, y nadie puede ser obligado a autoinculparse. El caso de la defensa se sostiene firmemente en esta protección —Refuta Jeongguk frunciendo el ceño, está tenso. Ayer no durmió casi nada por estar con su novia y se había olvidado por completo de que tenía prueba con el amargado de su profesor. Había leído desinteresadamente el caso por lo cual estaba en desventaja y para rematar le tocaba con el odioso de Jimin.
—Es curioso que menciones la Quinta Enmienda —Arquea una ceja sarcástico— porque parece que confías más en ella para esconder las acciones de tu cliente que en su inocencia. Sin embargo, permíteme recordarte que la Quinta Enmienda protege contra la autoincriminación, no contra pruebas independientes. Las evidencias que presento es decir mensajes de texto explícitos, transferencias bancarias directas de Jason a Robert. No necesitan un testimonio de tu cliente. ¿Quieres que recite los mensajes en voz alta? Porque son bastante claros.
—El simple hecho de que existan mensajes no prueba extorsión. ¿Cómo sabemos que Jason no ofreció ese dinero voluntariamente? Tal vez fue un acuerdo entre dos partes, y tu cliente ahora intenta evadir sus responsabilidades —Dijo a la defensiva apretando los puños mientras miraba de reojo las hojas frente a él que sostenía Jimin con una sonrisa brillante.
—Un acuerdo voluntario, dices. Fascinante teoría. Pero en ese caso ¿Por qué tu cliente envió un mensaje diciendo, ”Si no me das el dinero, arruinaré tu vida” ? Suena menos a un acuerdo y más a una amenaza. Además, las transferencias se hicieron después de esos mensajes. ¿Coincidencia? —Se cruzó de brazos sin borrar esa sonrisa.
—Es posible que el contexto sea distinto. No tienes pruebas de que mi cliente realmente tuviera la intención de cumplir esa supuesta amenaza —Los ojos de Jimin de un color azul profundo lograron que su corazón latiera más rápido de lo normal.
—El contexto, Jeongguk, lo proporcionan las pruebas. Tu cliente tiene un historial de comportamiento coercitivo, como lo demostraré con los testimonios de dos testigos que también recibieron amenazas similares de su parte. Y antes de que menciones dudas razonables, permíteme recordarte que la acumulación de pruebas circunstanciales, respaldadas por evidencia directa, puede ser suficiente para un veredicto. No estamos aquí para proteger criminales detrás de tecnicismos constitucionales —Dio un pase adelante cerca de Jeongguk quien trataba de mantener la calma.
—La defensa sostiene que no existe suficiente evidencia directa que pruebe extorsión. La Constitución está de nuestro lado, y-
—La Constitución no es una herramienta para encubrir delitos, Jeongguk. Si vas a defender a Robert, al menos ten la decencia de hacerlo con argumentos sólidos, no con excusas huecas —Interrumpió Jimin, la audiencia comenzó a murmurar, Jeongguk sonrió amargamente mirando al rubio con desdén, se preguntaba como ese idiota arrogante estaba tan seguro de sí mismo, siendo menudo, no tal alto, suave y tierno. Una lindura que no debía saber tanto, un Omega.
—Excelente, Jimin. Tu análisis jurídico fue impecable y tu manejo de las pruebas, contundente. Jeongguk, tienes potencial, pero confiar demasiado en argumentos abstractos sin enfrentar las evidencias concretas puede ser peligroso —Aconsejo el profesor, invitándoles a tomar asiento.
Ambos pasaron a lado del otro, entonces Jeongguk se inclinó hacía el Omega susurrándole al oído:—¿Crees que puedes contra mí? Te crees superior a todos ¿No? —Su mano encima del hombro de Jimin, pero éste aun tenía una sonrisa en su rostro.
—Acabó de patearte el trasero frente a toda la clase, no es siquiera que pueda contra ti. Te gané, Alfa supéralo ¿Sí?
—¿Tú? No podrías soportarme ni cinco minutos —Se burlo Jeongguk— puedo hacerte trisas si quiero, Jimin. No juegues.
El profesor y algunos compañeros los observaron dandose cuenta rápidamente que surgiría una pelea los separaron.
—Jeon y Park a la oficina del director ahora —Ordeno el profesor, consideraba que sería mejor arreglar sus diferencias.
De mala gana se encaminaron al lugar, Jeongguk estaba atrás de Jimin mirando fijamente su espalda y riéndose.
¿Cómo esa pequeña basura le podría sacar pelear? Una espalda estrecha, una cintura delgada, caderas pronunciadas, muslos delgados y supone que firmes, ya que Jimin práctica Ballet o algo así. Todo en Jimin era pequeño comparado a él y en los estudios no era un rival.
Jimin tomo la parilla de la puerta listo para girarla de no ser por una mano grande cubriendo la suya, sintió el aliento cálido de Jeon en la curva de su cuello y hombro hasta llegar a su oreja. El fuerte olor a menta lo perturbo.
—El que va a salir perjudicado en todo esto eres tú, rubio tonto. —Jimin rodo los ojos abrió la puerta y entro viendo al director revisar uno que otro documento.
—Siéntense —Ordeno el hombre mayor, ambos lo hicieron. El director dejo los documento en la mesa y se quito los lentes para lanzarles una mirada aburrida— no puedo creer que dos estudiantes de leyes estén aquí por una tontería que se hace en primaria —Alzó la voz — no se si te das cuenta Jimin, pero eres un Omega bastante inteligente y digno y que te rebajes por un Alfa, no va contigo. Jeongguk te hemos adelantado dos años porque tienes un don excepcional para la carrera no para pelar, compórtate. —Jimin abrió los ojos con sorpresa mirando a Jeongguk de reojo.
—¿Qué?
—Jeon Jeongguk es dos años menor que tú y no esta en tu grado porque sí, si no porque esta al nivel me atrevería a decir que de hecho le corresponde un grado más al tuyo, pero él quiso este grado ¿Entiendes? —Jimin no disimulo su cara de sorpresa— ahora le pedirás perdón a tu compañero, porque tengo entendido que el de los insultos fuiste tú, Park. Después se van de mi oficina que tengo cosas más importantes que hacer.
Jimin se levanto y mirando a su adversario murmuró un perdón y salió de la oficina molesto siendo seguido por Jeongguk quien reía divertido.
Hasta que la hermosa figura de Melany apareció en su campo de visión, sus ojos marrones lo miraron fijamente, sus labios rosados le sonrieron, pero lo más importante sus grandes tetas con un escote magistral.
—Hola nena
—Hola amor —Él se inclino a saludarle coquetamente dándole un beso en la mejilla.
—¿Qué pasa? —Noto algo más que felicidad en el rostro de Melany.
—¿Irás conmigo a la fiesta de Chris? —Pregunto dudosa.
—Claro que sí, cariño.
Abrazo a su novia con el único propósito de sentir los pechos contra él y sonrió al aun ver la espalda de Jimin caminar hasta que se hizo diminuto y desapareció. No escaparas tan fácil, Park Jimin.
Yo cuando Jungkook.
Nota: Hola gente linda, les traigo otra historia corta por supuesto, espero que les guste. Gracias a las personas bellas que votan y comentan, inspiran gente, sigan así, Los quiero muak.