ᶜᵉʳᵒ
— Ya te dije, no necesito su ayuda ni la de nadie, yo puedo solo ¿Ok? No quiero estar en ese horrible club, ¡ya déjenme en paz!
— Felix por favor, solo ven con nosotros una semana y lo entenderás todo.
— ¡Ya te dije que no! No quiero, dejen de seguirme todo el tiempo, no soy un inválido ni nada parecido, estoy completamente bien.
— Felix...
— Ya déjenme en paz ¿Okay? No quiero volver a verlos nunca.
Felix se volvió arrogante, tratando de "evitar" su realidad, escondiéndose en sus sentimientos y en su dolor.
Una forma de ocultar la necesidad de usar el lenguaje de señas.








