single chapter
β ΒΏTe sientes mejor?
Tomaste varias vendas para colocarlas en una pequeΓ±a caja junto a varios remedios caseros, tu rostro expresaba gran preocupaciΓ³n, ademΓ‘s de que tus manos estaban temblorosas debido a la presiΓ³n que sentΓas.
β Siβ una vez que observaste tu equipo mΓ©dico, Γ©l intento levantarse de su cama por lo que rΓ‘pidamente tus manos se dirigieron hacia su hombro deteniendo sus acciones.
β Debes de quedarte mΓ‘s tiempo Tomiokaβ formulaste con una mirada llena de preocupaciΓ³nβ. AΓΊn tienes varias heridas graves que pueden abrirse en cualquier momento, sabes que puedes quedarte aquΓ, yo supervisarΓ© tu progreso.
β Prefiero no causar ningΓΊn problemaβ expusΓ³ con brevedad.
Shinobu y Tomioka habΓan llegado a la finca con grandes heridas en distintas partes de sus cuerpos, esto surgiΓ³ ya que ellos habΓan tenido una misiΓ³n que ameritaba asesinar a varios demonios que devoraron a una Aldea cercana, era demasiado peligroso para una persona comΓΊn y corriente pero, suponΓas que no lo serΓa para dos fuertes pilares.
Primero habias tenido que retirar su vestimenta dejando al descubierto su enorme cuerpo musculoso y fornido, pero no podrΓas distrarre en una situaciΓ³n como esta, sabias que lo mΓ‘s importante serΓa cerrar las heridas del Pilar del agua. Por lo que tuviste que tomar una jeringa que Shinobu habΓa creado para que el proceso fuera menos doloroso, para despuΓ©s tomar una aguja e hilo y de esta forma comenzar a meter y sacar aquella aguja, debΓas de cerrar completamente las heridas.
Habias terminado el labor de medicina en tiempo rΓ©cord, internamente le agradecias a Shinobu por sus grandes clases de medicina. Al menos eso creΓas hasta que la medicina que le inyectaste al principio parecΓa perder su efecto, lo sabΓas porque su rostro comenzΓ³ a fruncir de a poco, por lo que ahora te dedicaste a tomar una jeringa diferente, seria un analgΓ©sico que le ayudarΓa a que sus heridas no dolieran mucho.
β No te preocupes, no es ningΓΊn problemaβ le respondiste una vez que tomaste su brazoβ. Voy a aplicarte esta jeringa para calmar tu dolor.
Tomioka asintiΓ³ para recostarte de nuevo cuenta en aquella cama, lo que sintiΓ³ despuΓ©s fue como algo pequeΓ±o y largo atravesaba su piel.
β Terminamosβ tomaste aquella caja, colocando todo objeto de medicina en Γ©lβ. Lo mejor serΓa si descansarΓ‘s por ahora.
De pronto el Pilar tenia una pregunta para tu persona, hacia dΓas atrΓ‘s Shinobu habia hecho un comentario que no le agradΓ³ en lo absoluto y la verdad no tenΓa a nadie para hablar de aquel tema. Γl tenΓa depositada una gran confianza en ti, debido a que la primera vez que el llegΓ³ allΓ buscando atenciΓ³n mΓ©dica, tu fuiste la primera en aparecer. Aunque otras veces llegaba a la finca para tratar algunos asuntos junto a Shinobu, cuando llegabas a verlo en la finca por otros motivos no dudabas en saludarlo, tu actitud cΓ‘lida lo hacΓa sentir como si ambos fueran amigos.
Tomioka solo sentΓa curiosidad, si Γ©l que preguntaba a una persona de confianza y respondΓa afirmativa, entenderΓa que es cierto.
β (T/N).
Detuviste tu caminata a unos cuantos pasos de la puerta de salida, para asΓ girara tu mirada en direcciΓ³n hacia Tomioka, quien mantenΓa su rostro como de costumbre.
β ΒΏSucede algo?β lo observaste con una sonrisa.
Con tan solo observar aquel gesto se percatΓ³ que tu y Shinobu eran totalmente diferentes, la sonrisa de Shinobu usualmente siempre es falsa y no importaba en que momento estuviera, su rostro siempre llevarΓa aquella sonrisa. Aunque tus sonrisas eran expresivas, cΓ‘lidas y demostraban tu sinceridad y que no todo el tiempo tendrΓas una, sino en el momento adecuado.
β ΒΏTu me odias?β cuestionΓ³ sin mΓ‘s.
Tu rostro expresΓ³ sopresa a los pocos segundos, su pregunta estaba fuera de lugar y ademΓ‘s, no sabias porque el Pilar te preguntaba ese tipo de cosas.
β Por supuesto que noβ respondiste de forma rΓ‘pidaβ. TΓΊ me agradas.
De pronto la imagen mental de la silueta de Shinobu apareciΓ³ en tu mente, ella solΓa decir todo con sinceridad aunque en ocasiones trataba de disimularlo. QuizΓ‘s ella hizo un comentario hacia Tomioka y quizΓ‘s a este, como a otras personas, no le agradarΓa mucho.
β ΒΏMi hermana te lo dijo?β tomaste la puerta de entrada y salida, aΓΊn observando al de cabellos negros.
β Si.
β Tomioka, a veces Shinobu suele decir cosas sin pensarβ bajaste la mirada hacia los objetos de medicina, sabias que a Shinobu no le agradaba Tomioka por ello quizΓ‘s lo dijoβ. No te preocupes, aquΓ nadie te odia.
β Agradezco que vengas, pero no era necesarioβ observaste de reojo al joven de hebreas azabaches.
β Si es necesarioβ corrigiΓ³ con su acostumbrada serieda, dirigiendo sus orbes azules intenso frente a Γ©l.
Hacia tiempo que un demonio habia atacado la finca mariposa el lugar en donde vivΓas. Tu hermana mayor Kanae habΓa dado la vida para protegerte, ambas solamente estaban apunto de dar un pequeΓ±o paseo para comprar ciertos ingredientes, pero en un descuido aquella luna te habΓa lastimado el brazo provocando una herida en ella y llamando aΓΊn mΓ‘s la atenciΓ³n del demonio, quien descubriΓ³ que tu sangre tenΓa un olor demasiado dulce y atractivo que le hizo cuestionarse si no se habΓa equivocado de presa.
No habias decidido convertirte en una cazadora de demonios porque no era lo que querΓas, por mΓ‘s que Shinobu intentarΓ‘ convencerte de que era lo mejor, nunca lo logrΓ³. Por lo que tuviste que quedarte en la finca mariposa aprendiendo muchas cosas acerca de la medicina, todo esto gracias a los libros que guardaba Shinobu. Esto le ayudΓ³ mucho a tu hermana mayor, ya que ella te confiarΓa a cualquier persona herida si ella no se encontraba en el lugar para atenderlos.
Como unos jΓ³venes cazadores de demonios habΓan aparecido en la finca con enormes heridas en sus cuerpos, tuviste que ayudarlos pero, te faltaba un ingrediente para completar la medicina que estaba haciendo, por lo que aunque era de noche decidiste ir por ti misma hacia el local en donde venderΓan aquel ingrediente. Por supuesto que a Shinobu no le agradΓ³ la idea, de noche era cuando los demonios mΓ‘s aparecΓan y tΓΊ no sabias defenderte, incluso estaba apunto de pedirle a Kanao, solo que ella estaba en una misiΓ³n y ella se quedarΓa a ayudar a los jΓ³venes.
Tu hermana mayor estaba apunto de mandar a una guardia completa si decidias ir por tu propia voluntad, pero eso nunca sucediΓ³ ya que para tu buena suerte Giyuu se encontraba allΓ y cuando escuchΓ³ la situaciΓ³n decidiΓ³ ayudarte, serΓa una forma para agradecer que siempre cuidarΓ‘s de Γ©l.
β ΒΏSiempre sueles salir de noche?
La voz de tu compaΓ±ero Tomioka te habΓa devuelto de nuevo a la realidad, lo que provocΓ³ una sonrisa en ti, de una u otra forma cualquier cosa te provocaba un poco de melancolΓa.
β Solo cuando estaba Kanaeβ murmuraste con una ligera sonrisa llena de tristeza.
Tomioka sabia lo que le habΓa sucedido a la pilar de la flor, segΓΊn el tenia entendido que Kanae tuvo una larga batalla contra un fuerte demonio, por lo que sabΓan los demΓ‘s una de sus hermanas pequeΓ±as habΓa estado presente cuando aquello habΓa sucedido, simplemente debiΓ³ de ser algo que nunca nadie hubiera querido presenciar.
β Lo sientoβ Tomioka pensΓ³ que te habΓa hecho recordar algo que tu no querΓas.
β No te preocupesβ le restaste importancia.
Bajaste un poco tu mirada, sabias que el dolor de perder a tu hermana aΓΊn estaba presente como el primer dΓa. Siempre habΓas estado junto a Kanae y Shinobu, justo despuΓ©s de que tus padres habΓan muerto, cuando sabΓas que Kanae ya no regresarΓa mΓ‘s el dolor en tu pecho aumento aΓΊn mΓ‘s. Nunca superaste la muerte de tus padres, ni de Kanae, si algo le llegara a suceder a tu hermana Shinobu estarΓas totalmente devastada.
La herida en tu corazΓ³n nunca se recuperarΓa.
Shinobu sabΓa que tus sentimientos eran frΓ‘giles y fuertes al mismo tiempo, ella sabΓa que no soportarΓas la menciΓ³n de un ser querido. Aunque actuaras fuerte cuando alguien te acompaΓ±aba, cuando no habΓa nadie siempre habΓa una lΓ‘grima en tu rostro.
β AquΓ esβ tu mirada se encontrΓ³ con un establecimiento pequeΓ±o, el cual se encontraba abierto, aΓΊn cuando era demasiado tardeβ. Vuelvo en un minuto.
β Β‘Maldita sea Shinobu, dΓ©jame ir sola! Β‘No soy una niΓ±a!
Tu entrecejo se frunciΓ³, tu expresiΓ³n reflejaba gran cΓ³lera y la molestia que crecΓa en tu interior no te dejaba pensar con claridad las palabras que pronunciabas, apretaba tus nudillos con fuerza, la expresiΓ³n de Shinobu se mantenΓa igual, solo que ahora una pequeΓ±a vena en su frente resaltaba.
Antes solΓas recordar a Shinobu con cualquier expresiΓ³n, ahora solo podrΓas verla con una sonrisa en cada momento, porque despuΓ©s de todo eso es lo que le agradaba ver a Kanae.
β Te he dicho que no irΓ‘s sola, no sabes defenderte por ti mismaβ expusΓ³ tu hermana mayor con su acostumbrado sonrisaβ. AsΓ que entra a la finca o te obligarΓ© a hacerlo.
La mirada de Shinobu expresaba lo que su rostro no, un gran enfado y unas ganas de tomar tu mano con fuerza y dejarte en tu habitaciΓ³n de por vida. Shinobu no permitirΓa que su ΓΊnica hermana con lazos de sangre, desapareciera como la mayorΓa de los integrantes de su familia. No lo soportarΓa.
β Β‘No puedes tratarme asΓ toda la vida!β exclamaste con molestiaβ. Β‘Tengo diecisiete malditos aΓ±os!
β Dejare de hacerlo hasta que te comportes como alguien de tu edadβ la fΓ©mina se acercΓ³ a tu direcciΓ³n de manera amenazante.
Tu molestia aumentaba a cada segundo, por lo que no te habΓa costado nada tomar tu espada y hacer ciertos movimientos, se trataba de una respiraciΓ³n de la flor, la primera postura; tormenta de espinas. Un ataque que ba dirigido hacia el enemigo acompaΓ±ado de ciertas flores y un inmenso ataque afilado con la espada, la cual hacΓa referencia a las espinas.
Gracias a los reflejos de la joven pilar, ella logrΓ³ evadir los ataques, por lo que sΓ³lo retrocediΓ³ de un movimiento.
La tormenta de pΓ©talos aΓΊn se mantenΓa presente, tus pies simplemente comenzaron a correr en direcciΓ³n contraria a la de Shibobu, debido a que en ese mismo instante tu hermana mayor se sorprendiΓ³ puesto que las ΓΊnicas personas que sabΓan utilizar aquella postura, era su hermana Kanae.
Te alejaste a una gran distancia de la finca mariposa con tus nudillos apretados, tus emociones aumentaban cada vez mΓ‘s tras recordar las palabras de Shinobu. Ella siempre solΓa tratarte como si fueras una niΓ±a pequeΓ±a, como si no lograras defenderte por ti misma, justo como si fueras una muΓ±eca de cristal.
Shinobu no querΓa que te sintieras de esa forma, despuΓ©s de todo eras la ΓΊltima familia de sangre que le quedaba y no querΓa que nada malo te sucediera, por ello sus acciones.
QuizΓ‘s tus acciones no fueron las mejores y eso tambiΓ©n llegΓ³ a molestarte, por lo que tomaste asiento frente a un tronco de Γ‘rbol recargando tu rostro sobre tus rodillas. Cuando menos te lo esperaste una pequeΓ±a cantidad de agua comenzΓ³ a sobresalir de tus orbes en color magenta.
β ΒΏPorque lloras jovencita?
Levantaste la mirada aΓΊn con estos de lΓ‘grimas en tu rostro, se trataba de una anciana quien tenΓa un canasto lleno con pequeΓ±as manzanas rojas. Ella al instante sonriΓ³ una vez que visualizo tu rostro completamente.
Nunca en la vida habΓas visto a la anciana por la aldea, ni siquiera lograba reconocias su rostro, por lo que quisiste retroceder una vez que quiso tocar tu rostro. Lamentablemente tu cuerpo se detuvo cuando sentiste el tronco del Γ‘rbol tras tu espalda.
β ΒΏQuien es usted?β preguntaste con un toque de pΓ‘nico, tratando de levantarte del suelo.
Cuando habias atacado a Shinobu dejaste tu espada tirada en el suelo, aunque tus ataques de por si eran algo torpes y dΓ©biles. Pero, ahora no tenΓas nada con que defenderte de la presencia desconocida.
β Solo soy una amable ancianaβ respondiΓ³ simple cuando sus dedos tocaron tu rostro.
Tratabas de mantener la calma pero sus dedos comenzaron a apretar tu rostro con fuerza, provocando que tu ansiedad aumentarΓ‘.
β Solo soy una amable ancianaβ el rostro de la anciana comenzΓ³ a desfigurarse a casa segundo, revelando la figura de un demonioβ una amable anciana que quizΓ‘s te devorarΓ‘.
Uno de tus pies golpeΓ³ fuertemente el abdomen de aquella anciana, logrando que retrocederΓ‘ al instante logrando que salieras de allΓ de inmediato. Tus pies comenzaron a correr nuevamente hacia la finca mariposa. Lo primero que solΓa decirte Shinobu era que una vez que saliera de aquella finca lo mΓ‘s probable es que un demonio quisiera atacarte, no lo creΓas de esa manera hasta que viste a la anciana.
Cuando pensaste que finalmente saldrias ilesa y de aquel ataque la anciana consiguiΓ³ clavar su mano sobre tu hombro, causando un gran hormigueo en aquella zona, para que despuΓ©s un intenso dolor comenzara a sobresalir de allΓ, lo que causΓ³ que un intenso grito lleno de dolor saliera de tus labios.
β Tienes una sangre deliciosaβ hablΓ³ fascinada aquel demonio, justo despuΓ©s de sacar su brazo de tu hombro y colocar sus dedos hacia su boca.
Tu cuerpo cayΓ³ al suelo de un solo movimiento, en dolor comenzaba a intensificarse a cada segundo. QuizΓ‘s ahora te arrepentirΓ‘s de no obedecer que tu hermana mayor.
Justo cuando pensabas que serΓa tu fin, unos cabellos azabaches te hicieron regresar a la realidad de nuevo, una pequeΓ±a esperanza comenzaba a inundar tu pecho mientras que una lΓ‘grima logrΓ³ recorrer tu mejilla.
β Tomioka...
Murmuraste con la voz entrecortada, tus pΓ‘rpados comenzaron a sentirse pesados cada vez mΓ‘s, estaban a punto de cerrarse completa, tu cuerpo se encontraba cansado y lo ΓΊnico que querΓas hacer era dormir, aunque sea por unos minutos.
El antes mencionado tΓ©rmino con aquel demonio tan rΓ‘pido como llegΓ³, por lo que una vez que sus orbes azul intenso se encontraron con tu cuerpo actuΓ³ de forma rΓ‘pida. Γltimamente siempre se encontraba en la finca mariposa debido a que allΓ se encontraba un amigo suyo, igualmente su compaΓ±era Shinobu, aunque ellos dos no tuvieran una buena comunicaciΓ³n sabΓan que podrΓan ayudarse mutuamente con ciertos aspectos.
Tomioka frunciΓ³ su entrecejo cuando observΓ³ que tenΓas una gran herida en tu hombro derecho, por lo que rΓ‘pidamente tomΓ³ tu cuerpo con sumo cuidado y comenzΓ³ a dirigirse hacia la finca mariposa. Un sentimiento amargo comenzΓ³ a inundar su ser, no querΓa perder a su ΓΊnica amiga.
Porque es asΓ como te veΓa.
O ΒΏno?
Tus pΓ‘rpados comenzaron a abrirse de manera lenta, por lo que tus orbes magenta tuvieron que acostumbrarse a la intensa luz maΓ±anera. Sin embargo cuando finalmente habrΓas cobrado la razΓ³n, pero cuando menos te habΓas dado cuenta, un inmenso dolor comenzaba a palpitar en tu hombro, recordΓ‘ndote todo lo que habia sucedido.
β ΒΏΒ‘Esta usted bien, seΓ±orita (T/N)?!β exclamΓ³ el trΓo de pequeΓ±as, las cuales se encontraban alrededor de tu cama.
β Estoy bienβ formulaste con un poco de cansancioβ. ΒΏMe puedes decir, cuanto tiempo dormΓ?
β Tres dΓasβ respondiΓ³ Kiyo.
β Β‘La seΓ±orita Shinobu ha estado demasiado preocupada!β anunciΓ³ Naho.
β Al igual que la seΓ±orita Kanao y Tomiokaβ aΓ±adiΓ³ Sumi.
Justo despuΓ©s de que terminaran de pronunciar aquellas palabras, la puerta de la habitaciΓ³n habΓa sido abierta por una fΓ©mina de cabellos recogidos, quiΓ©n al instante se habΓa percatado de tu situaciΓ³n. Por lo que su mirada cambiΓ³ drΓ‘sticamente a una llena de aΓ±oranza, debido a que ella pensaba lo peor.
β Necesito hablar a solas con (T/N)β expusΓ³, para que las jΓ³venes asintieran y se dirigieran hacia la salida sin pronunciar ninguna objeciΓ³n al respecto.
Shinobu tomΓ³ tus manos con fuerza, sus expresiones habΓan cambiado y por primera vez desde la muerte de Kanae, lograste observar otro semblante en su rostro. Unas pequeΓ±as gotas de lΓ‘grimas bajaban por su rostro, mientras que despuΓ©s sus brazos se enredaron alrededor de ti.
β Nunca mΓ‘s vuelvas a hacer esoβ pronunciΓ³ una vez que el abrazo terminΓ³.
β Lo lamento, se que no fue lo correctoβ la actitud calmada de Shinobu te sorprendiΓ³, pero tambiΓ©n entendΓa que tus acciones la obligaron a sentirse de esa maneraβ. Estoy avergonzada de lo que hice.
β Lo importante es que estas aquΓβ tomΓ³ tu mejilla con cariΓ±oβ. Y estas castigada.
Una pequeΓ±a risa sobresaliΓ³ de tus labios, debido a que te lo habΓas esperado.
β ΒΏEstas aquΓ?
Ambas habΓan finalizado aquel abrazo cuando la puerta de la habitaciΓ³n se abriΓ³ con rapidez, tus orbes magenta se habΓan dirigido hacia aquel lugar, encontrando la presencia de tu hermana menor Kanao. QuiΓ©n se acercΓ³ a ambas con una expresiΓ³n que conmoviΓ³ a tu corazΓ³n, debido a que en sus ojos se lograba ver la tristeza y gran preocupaciΓ³n.
Una vez que Kanao entrΓ³ a la habitaciΓ³n una presencia mΓ‘s se mantenΓa a una distancia considerable de ella, se trataba de un joven de orbes zafiro, cabellos azabaches y piel blanquecina, el mismo joven que te salvΓ³ la vida.
Una vez que tus orbes se encontraron con los de Γ©l, una sonrisa se dibujΓ³ en tu rostro.
β Muchas gracias por salvarme Tomioka aquel dΓa.
Una sonrisa sobresaliΓ³ de tus labios, tu mano se encontraba sobre la suya llena de cariΓ±o y agradecimiento. Tomioka solo asintiΓ³ con un semblante calmado, ese dΓa Γ©l estaba demasiado preocupado por lo que podrΓa sucederte, despuΓ©s de todo tu fuiste la ΓΊnica persona que lo tratΓ³ demasiado bien.
β No fue nadaβ le restΓ³ importancia, observando tus manos apoyadas sobre las suyasβ. De alguna forma querΓa pagarte todo lo que has hecho por mΓ.
Tomioka bajΓ³ la mirada con gran seriedad, hacia mucho querΓa pedirte algo y justo cuando obtuvo la valentΓa de hacerlo, descubriΓ³ tu cuer pop a mitad del bosque con una pequeΓ±a abertura en tu hombro. Definitivamente el destino no estaba de su lado, pero, ahora que estabas bien no sabia si serΓa algo indebido, ya que tu salud era primero.
β ΒΏPuedo pedirte algo (T/N)?
Observaste al joven con curiosidad, cuando tus dedos estaban por soltar su mano, este los retuvo con una pequeΓ±a fuerza, negando soltar tus cΓ‘lidas manos. Lo que causΓ³ aΓΊn mΓ‘s tu intriga, aΓΊn asΓ admitΓa que aquel toque te agradaba. Aquella calidez en tu pecho comenzΓ³ a aumentar y no sabias la causa, debido a que era la primera vez que lo experimentabas.
β Por supuestoβ accediste con una sonrisaβ. Por eso somos amigos.
Tomioka frunciΓ³ un poco el entrecejo tras escuchar aquellas palabras, pero despuΓ©s regreso a su rostro habitual, no entendΓa porque no le agradaba escuchar esas palabras de tus labios. Simplemente Γ©l sentΓa algo amargo aterrizando en su pecho, una sensaciΓ³n que le desagradaba, quizΓ‘s Γ©l estaba enfermo.
β Quiero que vayas conmigo a ver las estrellasβ fue directo, cosa que generΓ³ una suave risa en ti debido a su forma de pedirlo.
Tomioka observaba fijamente tus orbes con detenidamente, esperando pacientemente alguna respuesta afirmativa. Γl nunca en su vida habΓa tenido grandes acercamientos con una mujer y tampoco habΓa sentido una gran necesidad de estar a lado de una, por lo que no entendΓa mucho lo que sucedΓa.
β Claro, me gustarΓaβ aceptaste.
β Muchas gracias por traerme aquΓβ tomaste la mano de Tomioka tratando de detener sus apresurados pasos.
Γl de cabellos azabaches habΓa estado caminando por un largo rato, buscando un lugar en especial para apreciar el paisaje pero de lo que no se habΓa dado cuenta es que Γ©l te habΓa dado la espalda, impidiendo que ambos lograran apreciar la vista que mantenΓa desde allΓ. QuerΓas dejar de caminar porque sabΓas que ese serΓa el lugar perfecto para que ambos obtuvieran una maravillosa vista de la platinado luna y las brillantes estrellas.
β No fue nadaβ respondiΓ³ con la seriedad que lo caracterizabaβ. Me alegra que hayas venido.
Tomioka no habΓa dejado de soltar tu mano en todos esos segundos, cosa que provocΓ³ que un ardor se manifestarΓ‘ en tus mejillas. AsΓ que bajaste la mirada dispuesta a tomar asiento frente al hermoso paisaje frente a ambos, Γ©l de cabellos azabaches imitΓ³ tus acciones sin dejar de observar el perfil de tu rostro.
Aunque su semblante era serio, por dentro el cuerpo de Tomioka estaba estallando de emociones, sentΓa una enorme felicidad por estar a tu lado, un gran sentimiento que no podrΓa describir con palabras. Solo sentΓa que debΓa de permanecer a tu lado a pesar de todo, querΓa que entendieras que eres importante para Γ©l.
Tus orbes color magenta se encontraron con los azules de Tomioka, el rostro de Γ©l estaba completamente estΓ‘tico. Hacia tiempo habias llegado a la conclusiΓ³n de que Tomioka era una persona demasiado atractiva, lo que te sorprendΓa es el hecho de que no tuviera ninguna pareja.
Una de tus manos se acerco hacia la mejilla del hombre, provocando una ligera sorpresa de su parte. Estabas totalmente hipnotizada analizando sus ojos, pero tan pronto tu mirada bajo a sus labios los cuales estaban entre abiertos, tu otra mano libre se acercΓ³ a su cuello acercΓ‘ndolo a tus labios en un movimiento.
Al principio Giyuu se mantuvo sin saber que deberΓa de hacer, pero al poco tiempo despuΓ©s comenzΓ³ a tener el control de aquel beso, acariciando suavemente tus labios una y otra vez, hasta que el acto finalmente terminΓ³ debido a la falta de aire.
β Creo que el sentimiento es mutuoβ seguiste tomando sus mejillas entre tus manos con gran cariΓ±o.
β No lo dudes.
β ΒΏEstas bien?β te acercate hacia el de orbes azules con cierta preocupaciΓ³nβ. Has estado mΓ‘s callado de lo normal.
β No se si soy digno de tenerteβ murmurΓ³ mientras su semblante comenzaba a colocarse un poco frustrado.
Tu rostro expreso un toque de confusiΓ³n, todo lo que habΓa sucedido entre ambos habΓa sido algo demasiado especial. Nunca habΓas pensando en lo que Tomioka sentΓa al respecto y ahora estabas segura de que era completa inseguridad, por lo que colocaste tus manos alrededor de su espalda, abrazandolo.
β Lo eres Tomiokaβ confirmasteβ. Porque nadie nunca me habΓa hecho sentir tantas cosas como tΓΊ, en tan solo pocos meses te has convertido en alguien muy especial para mΓ y nunca lo dudes. Te amo.
Las palabras que habias pronunciado causaron que Γ©l se girara para observaste frente a frente, sus manos se colocaran en tus mejillas mientras que una ligera sonrisa aparecΓa en su rostro. Por primera vez en la vida Tomioka se sentΓa demasiado feliz.
β Yo tambiΓ©n.
Una vez que sus palabras habΓan finalizado la distancia entre ambos habΓa disminuido, colocaste tus manos sobre su cuello acercΓ‘ndolo aun mΓ‘s hacia ti y profundizando aquel beso. Sabias que la batalla de los pilares contra Muzan estaba a la vuelta de la esquina, por supuesto que tratarΓa de utilizar todo el tiempo que te quedaba para estar con tu familia y pasar buenos momentos a su lado.
Cuando Shinobu se enterΓ³ que podΓas utilizar el aliento de flores como Kanae, no dudo en entrenarte para que al menos pudieras estar a la altura de Hinoto, el sΓ©ptimo rango de los cazadores de demonios. QuizΓ‘s no era mucho pero, por lo menos seria mucho para que lograras proteger a la finca mariposa y a todos los que se encontraban allΓ.
β Nunca olvides lo mucho que me importasβ acariciaste su mejillaβ. Yo quiero que estemos juntos por siempre.
β Entonces hagΓ‘mosloβ una mirada confusa se dirigiΓ³ hacia Tomioka, quiΓ©n de uno de sus bolsillos habΓa sacado un anillo dorado con una piedra en medio de color carmesΓ. La cual colocΓ³ en tu dedo anular con delicadezaβ. ΒΏQuieres hacerlo? ΒΏQuieres casarte conmigo (T/N)?
El anillo se habΓa detenido a mitad de camino, por lo que una vez que Tomioka dirigiΓ³ la mirada se encontrΓ³ con tu rostro lleno de emociΓ³n y jΓΊbilo. Nunca antes te habΓas dedicado a pensar en cΓ³mo es que alguien llegarΓa a tu vida de esa manera, provocΓ‘ndote sensaciones que nunca habΓas experimentado y finalmente llevΓ‘ndote de una sensaciΓ³n cΓ‘lida y reconfortante en el pecho.
β Por supuesto que sΓ.
β Kanao ΒΏdΓ³nde estΓ‘ Shinobu?
Una vez que habias logrado encontrarte a Tanjiro y a tu prometido en una habitaciΓ³n la calma te habΓa invadido, estabas agradecida con que Γ©l se encontrara bien, pero como aΓΊn no podΓas estar en calma debΓas de buscar a la otra personas que eran muy importantes para ti.
Kanao se encontraba junto a Inosuke, el joven que mantenΓa una mΓ‘scara de jabalΓ, ambos tenΓan la apariencia de estar agotados fΓsica y mentalmente. Por lo que te acercaste a la fΓ©mina con rapidez, analizando cada una de sus heridas. La mirada de la joven expresaba un sentimiento amargo, algo que nunca habias visto en sus ojos, lo que causΓ³ pΓ‘nico en tu interior.
Cuando te habias enterado que la mayorΓa de tus conocidos estaba luchando contra el demonio Muzan, no te quedaste de brazos cruzados por lo que habΓas salido de la finca mariposa siendo seguida por Aoi, quien estaba en contra de lo que estabas haciendo, pero gracias a tu velocidad lograste salir de allΓ sin inconvenientes.
El trayecto habΓa durado mΓ‘s de lo esperado, por lo que llegaste justo a tiempo para cuando el cuarteto saliΓ³ de unas habitaciones separadas. Algo que no pasΓ³ desapercibido para ti, fue las expresiones de los presentes, quienes tras escuchar un nombre en especΓfico habΓan bajado la mirada.
β Ella ya no esta aquΓ mΓ‘sβ respondiΓ³ despuΓ©s de un largo silencioβ. MuriΓ³ a manos de la luna superior nΓΊmero dos.
Tus orbes comenzaron a acumular varias lΓ‘grimas por tus ojos, un nudo comenzaba a hacerse presente en tu garganta impidiendΓ³te hablar, tu rostro expresaba gran dolor y Kanao lo sabΓa, al igual que los demΓ‘s presentes. Shinobu era la ΓΊnica familia de sangre que te quedaba, la persona que siempre prometiΓ³ protegerte a costa de todo, la que prometiΓ³ que nunca se apartarΓa de tu lado, tu hermana mayor habΓa muerto y no habΓas logrado hacer nada para evitarlo.
Otra vez dejaste que una de tus hermana muriera sin hacer algo al respecto.
β La luna muriΓ³ tambiΓ©n, gracias a Shinobuβ alzaste la mirada en direcciΓ³n a Inosukeβ. Esa luna fue la culpable de asesinar a Kanae, eso dijo el maldito.
Una pequeΓ±a sonrisa amarga pasΓ³ sobre tus labios, Shinobu habΓa sacrificado su vida para que ellos sobrevivirΓ‘n, solo que aunque estuvieras orgullosa de ella estabas totalmente devastada por su pΓ©rdida y por el hecho de que nunca mΓ‘s volverΓ‘s a verla.
Con lΓ‘grimas bajando por tu rostro te acercarte a Kanao, tomΓ‘ndola entre tus brazos con sumo cuidado mientras que bajaste tu rostro mordiendo tu labio inferior tratando de no sollozar. DebΓas de mantenerte fuerte, es lo que Shinobu hubiese querido y ahora tu ΓΊnica prioridad era proteger a la finca mariposa, en especial a tu hermana Kanao.
Tomioka cruzΓ³ miradas contigo, por lo que colocΓ³ una mano en tu hombro con gran pesar. Sabia que esto serΓa demasiado doloroso para ti, pero ahora habΓa un gran problema y es que no podΓan tomar tiempo valioso lamentΓ‘ndose, estaban en un lugar creado por el mismo Kibutsuji Muzan y si llegado debΓa terminar.
β No podemos lamentarnos todo el dΓaβ retiraste una lΓ‘grima que bajaba por la mejilla de la jovenβ. Lo haremos, por Shinobu, por todos las personas que han muerto a manos de los demonios. Esto tiene que terminar ahora.
β Todo se terminΓ³ ΒΏverdad?
Te dirigiste hacia el joven de cabellos negros quien se mantuvo en silencio analizando tu rostro, como si este fuera una gran obra de arte para apreciar, por lo que sus dedos tocaron tu mejilla con cariΓ±o.
Lamentablemente en la batalla contra Muzan la mayorΓa de los pilares habΓa perdido la vida, muchos cazadores de demonios habΓan estadoinvolucrados de igual manera, mientras que Tomioka perdiΓ³ uno de sus brazos.
Lograste salir con todo tu cuerpo ileso pero, uno de tus ojos habΓa quedado totalmente ciego debido a que utilizaste mucho la respiraciΓ³n de la flor, para ser mΓ‘s especΓficos la que ΓΊltima postura; ojo bermellΓ³n equinoccial, justo igual que Kanao.
Al final todo habΓa valido la pena, todos habΓan ganado la batalla contra Muzan y la pequeΓ±a joven Nezuko habΓa dejado de ser un demonio, ahora ella podrΓa estar a lado de su hermano mayor Tanjiro, quiΓ©nes finalmente estaban llenos de felicidad.
Kanao y tΓΊ tenΓan que enfrentar la perdida de otra de sus hermanas, lo ΓΊnico que lograba reconfortarte es el hecho de que finalmente Shinobu volverΓ‘ a ver a sus padres y a Kanae, quienes tanto habΓa extraΓ±ado.
β Si.
Tomioka tomΓ³ tu mejilla para acercar tu rostro hacia Γ©l, acariciando tus labios con gran suavidad y cariΓ±o en un dulce beso correspondido, lleno de amor.
β (T/N).
β ΒΏSi?β acercaste su cuerpo hacia el tuyo, en un abrazo.
β La vida es muy corta para solo amarte solo en una, asΓ que prometo buscarte en la otra vidaβ tomΓ³ tus manosβ. Y prometo tratar de que ambos estemos juntos de nuevo.
β Yo tambiΓ©n lo harΓ©, prometo que te amarΓ© hasta siempre donde quiera que estΓ©.
Tomaste su rostro para atraerlo hacia tus labios y que estos comenzaran a moverse al compΓ‘s, mientras que la mano de Tomioka comenzaba a deslizarse hasta llegar a tu cintura donde allΓ comenzΓ³ a acariciar aquella zona.
A pesar de que la batalla contra Muzan habΓa terminado, esto dejΓ³ en ciertas personas un amargo sentimiento por un ser querido que muriΓ³ en la batalla. El sentimiento negativo seguΓa recorriendo tu pecho y eso es lo que no hubieran querido tu hermanas mayores, ellas hubieran querido que vivieras tu vida sin ninguna nostalgia o preocupaciones por ellas.
Debiste seguir adelante.
β Tomioka.
β ΒΏQue sucede?β Γ©l mencionado bajΓ³ la mirada para encontrar tus orbes magenta.
β Estoy embarazada.
Y debias de hacerlo por alguien que estarΓa compartiendo tu cuerpo de ahora en adelante.
En la actualidad, tenΓas veintisΓ©is aΓ±os de edad con una maestrΓa de cuatro aΓ±os y total experiencia con los jΓ³venes de preparatoria. (T/N) Kochou, maestra de salud y hoy seria tu primer dΓa en la academia Kimetsu por lo que estabas un poco preocupada por lo que podrΓa suceder mΓ‘s tarde.
HabΓas conocido la academia debido a que tu hermana Kanae, te habΓa llevado e incluso animado a que dieras clases junto a ella en la academia, Kanae al igual que tΓΊ habΓa estudiado maestrΓa por lo que se encargaba en el Γ‘mbito de la biologΓa. Eras la hermana mayor de Kanae y ademΓ‘s de ella, estaba tu hermana menor Shinobu y una pequeΓ±a de nombre Kanao.
Las cuatro se verΓan en la academia y en su residencia, pero aquello no representarΓa ningΓΊn problema, contigo al menos.
AdemΓ‘s de tu hermana Kanae conocΓas a un profesor,
Kyojuro Rengoku, quien habΓa estado contigo cuando ambos estaban en la escuela primaria. Γl era uno de tus amigos e incluso al igual que Kanae, estuvo aconsejando a los superiores que te tomaran en cuenta como maestra.
β Ven (T/N)β formulΓ³ el de cabellos rubios con las puntas de un tono rojizoβ. Los demΓ‘s profesores son amables, asΓ que no te preocupes por eso, por ejemplo Tomioka Giyuu, Γ©l es profesor de educaciΓ³n fΓsica.
Un hombre de cabellos Γ³nix y orbes del mismo color se habΓa girado hacia donde ustedes se encontraban, por un largo segundo lograste reconocer su rostro rΓ‘pidamente por lo que tu impresiΓ³n no habΓa sido disimulada.
Desde hace tiempo habΓas tenido ciertos sueΓ±os donde mis protagonistas era un joven con los mismos rasgos que aquel hombre y tu, ambos estaban en una finca tomados de la mano, mientras que tΓΊ mantenΓa una enorme sonrisa. Ese mismo sueΓ±o siempre se repetΓa una y otra vez, pero ni en tus sueΓ±os mΓ‘s locos pensarΓas que aquella persona en realidad si existΓa.
β Es un gusto, mi nombre es (T/N), serΓ© la nueva profesora de saludβ alzaste tu mano en su direcciΓ³n, justo despuΓ©s de recuperar la compostura.
Mientras que Tomioka se mantenΓa estΓ‘tico en su lugar, al igual que tΓΊ tambiΓ©n tenΓa sueΓ±os en donde una fΓ©mina de cabellos negros tenΓa a un bebΓ© y Γ©l estaba allΓ alegre por tener una familia solo que a diferencia de la vida real, en tus sueΓ±o Γ©l tenΓa un solo brazo.
Una vez que sus manos tuvieron un contacto una corriente elΓ©ctrica provocΓ³ que alejaras tu mano de un instante.
DespuΓ©s de todo aquella persona no estaba en tu mente.
Γl era real.








