One more (Steter)

Summary

Cuando Peter descubre uno de los secretos mejores guardados de Stiles, se le abre una nueva vida, en la cual puede ser él sin miedo. Historia totalmente mía, no se permite ningún tipo de copias. Personajes de Jeff Davis Registrado en Safe Creative

Status
Complete
Chapters
9
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Que Stiles guardaba muchos secretos no era un misterio, toda la manada había visto diferentes señales de alerta. En muchas ocasiones este sabía más de lo que decía, o desaparecía durante horas para volver con una actitud más tranquila. Pero eran detalles que la manada no le dio mayor importancia, si Stiles tenía secretos eran cosa del humano.

Pero Stiles guardaba un secreto mucho más oscuro de lo que los lobos se pudieran llegar a imaginar. Él era una persona nerviosa por naturaleza, su TDAH no ayudaba mucho en ocasiones, pero a su vez eso le hacía invisible en el instituto. O al menos antes lo hacía, ahora con la popularidad de su mejor amigo disparada y teniendo una relación cordial con Jackson y Lydia, era más visible de lo que le gustaba. Pero había aprendido a volverse invisible cuando era necesario.

Su coto de caza normalmente eran los baños del instituto, un sitio que le permitía no ser visto ni notado, dónde la gente hablaba y hablaba sin importarles quién pudiera escucharles. Ahí adquirió su información y objetivo.

Esa tarde se había estado preparando, había llegado a sus oídos que uno de los chicos iría a hacer una expedición por la montaña durante la noche, eso era el escenario perfecto para calmar su pequeña ansia. Stiles se preparó con todo lo que iba a necesitar y salió hacia la zona dónde este tendría su excursión, para su suerte su padre tenía turno de noche.

No le costó mucho encontrar al susodicho, y aunque no se esperaba que fuera uno de los jugadores de rugby, podía hacerse cargo gracias a sus entrenamientos de Lacrosse. Se acercó por la espalda y lo empujó por un pequeño desnivel que, sumándole el terreno resbaloso por las lluvias de los anteriores días, era el escenario perfecto para que su víctima quedara inconsciente o incapaz de caminar. Stiles se quedó viendo como el chico caía y se torcía el tobillo, con un ruido tan fuerte que podía asegurar de que se lo había roto. Cuando los gritos empezaron, bajó con cuidado, llegando allí y viendo la esperanza en la mirada de este.

- Menos mal, creo que me lo he roto.- Dijo sujetándose el tobillo para que no se moviera, Stiles hizo una mueca asintiendo mirándolo más cerca.

- Pues creo que sí.- Suspiró quitándose la mochila y empezar a buscar cosas.- Creo que tengo algo que te ayudará...- Dijo mientras seguía rebuscando en su mochila, sacó un pequeño bote de polvos y los soplo en la cara de este, viendo como se quedaba estático mirándolo con miedo.- Solo estarás paralizado, no te preocupes.- Dijo mientras se ponía unos guantes y se aseguraba que su pelo estuviera bien guardado dentro del gorro. Cuando estuvo seguro de que no dejaría su ADN, comenzó a sacar unas cuerdas y comenzar a silbar preparando su escenario.

Cuando ya había puesto las cuerdas en los árboles, las ató en las muñecas del chico y tiró de ellas para que este quedara suspendido en el aire con los brazos estirados, era como ver a alguien crucificado pero sin la cruz a su espalda. El chico sonrió sacando su martillo y miró el terror en los ojos de este.

- No me mires así.- Dijo Stiles acercándose con una sonrisa llena de placer.- Tú eres él que has decidido salir a caminar de noche, cuando el asesino del crucifijo está aún suelto.- Dijo encogiendo los hombros antes de golpear la rodilla de su víctima con fuerza, escuchando como algunos huesos crujían.- No te puedes ni imaginar lo que me gusta ese sonido.- Dijo dirigiéndose a la otra rodilla. El chico únicamente podía llorar, paralizado, de esa forma estaba totalmente indefenso a lo que el chico quisiera hacerle.- ¿Has leído sobre mí?- Preguntó mirando la cara de este, esperando una respuesta, pero se dio cuenta de lo que pasaba y comenzó a reírse..- Cierto, no puedes hablar.- Dijo cruzando los brazos en su pecho.- Parpadea una vez si es que sí, dos si es que no.- Dijo viendo como el chico parpadeaba una vez.- ¿Sabes lo que te espera?- Preguntó divertido, el chico volvió a parpadear una vez llorando de nuevo.- Perfecto.- Susurró golpeándolo con el martillo en la cadera tres veces, rompiéndola totalmente.

Cuando se cansó de golpearlo se acercó a sacar su set de cuchillos, eligió su favorito y se acercó a este de nuevo. Le desabrochó la cremallera de la chaqueta y cortó su camiseta mientras tarareaba, si bien el físico de este era espectacular, no podía aguantar el ansia de ver su interior.

- Sabes que la prensa y la policía se equivocan en una cosa.- Comentó mirando a los ojos del jugador de rugby.- Yo no me como a mis víctimas, qué asco.- Dijo pasando la punta del cuchillo por dónde iría la incisión, dejando un pequeño corte sangrante.- Pero sí que los aprovecho para alimentar a mis lobos, les encantan mis comidas.- Dijo viendo el terror en la mirada del chico que volvía a llorar.- Solamente que tengo que bañar los órganos en sangre de algún animal, si no olerían que es humana.- Dijo divertido mientras clavaba el cuchillo y abría una incisión del esternón a la parte baja del abdomen, lo suficiente profundo para cortar el músculo, pero no para dañar los órganos.

Stiles lo abrió con cuidado y jadeó sorprendido al ver el buen color y aspectos que estos tenían, mientras recolectaba el hígado, el estómago y parte de los intestinos, además de guardar un poco de pulmón para probar una nueva receta, vio fascinado como el corazón dejaba de latir. Cuando ya tuvo todo lo que necesitaba, guardó las bolsas en una pequeña nevera y se alejó un poco para contemplar su macabra obra de arte.

El chico estaba colgado totalmente laxo, ya que el efecto de su paralizante se había acabado, de la incisión de su abdomen chorreaba sangre y los intestinos que había dejado colaban fuera del cuerpo. Stiles se rio antes de quitarse los guantes y la ropa que llevaba, metiéndola en otra bolsa aparte. Limpió y guardó sus utensilios, poniéndose en marcha para ir a tratar los órganos. Se detuvo en la veterinaria de Deaton, dónde quemó su ropa manchada y los guantes en el pequeño horno dónde incineraba a las mascotas fallecidas.

Se aseguró que solo quedaban cenizas, para poder dirigirse al trastero que tenía alquilado y entró mientras silbaba tranquilamente. Dejó la mochila a un lado, antes de sacar los órganos y echarlos en un contenedor repleto de sangre de cerdo. Lo cerró y activó el ambientador para que no saliera mucho mal olor de allí. Había comprobado que dejando los órganos tres días en remojo en la sangre animal, no solo se conservaban, sino que el olor de estos cambiaba, incluso después de ser cocinado.

Recogió él que tenía en otro bidón con sangre de vaca, comprobando que estos estaban perfectamente, así que los guardó en la nevera y se fue a casa. Asegurándose de que todo quedara bien cerrado, evitando miradas curiosas.

Al llegar a casa guardó los órganos en el congelador y sonrió antes de respirar hondo, mañana haría una comida y cena de lujo para sus lobos. Subió a su habitación escondiendo la mochila y entró a bañarse, sintiéndose tan relajado que tenía la certeza que dormiría de un tirón.

Al medio día siguiente no tardó en tener a lobos pululando a su alrededor mientras cortaba la carne y la ponía a cocinar. Había hecho una reunión de emergencia, ya que el asesino del crucifijo había vuelto actuar, y si bien eso no les tocaba a ellos, querían ayudar al sheriff. Stiles no solo había traído su carne, sino que también varios informes policiales. Así que la manada estaba centrada en resolver ese caso tan difícil y detener al asesino/caníbal en serie. Stiles cuando acabó de preparar la comida sonrió feliz, yendo a prepararse una ensalada, no probaría esa carne nunca, pero quedaba tan exquisita cocinada que no podía simplemente dejarlo pasar. Todos se pusieron a comer, agradeciéndole y halagándole por lo buena que estaba esa comida. Este sonrió mientras seguía comiendo su ensalada tranquilamente.

- ¿Es de vaca?- Preguntó Peter curioso mientras la olía, el cocinero sonrió seguro asintiendo.

- Sí, voy a un matadero dónde me la cortan al momento, así está el doble de fresca.- Dijo este con una sonrisa antes de beber agua.- Esta era una vaca delgada, no esperaba que saliera muy buena su carne.- Dijo riendo con suavidad. Peter asintió probando y dando la razón a los demás, era una carne exquisita, pero no le sabía a vaca.

Después de comer toda la manada se fue, dejando únicamente a los Hale y al humano en la casa, Peter se puso a leer el informe del penúltimo asesinato mientras paseaba por el salón del loft. Stiles simulaba leer los informes, aunque realmente se estaba jactando de cómo sus lobos cada vez parecían más perdidos.

- ¿Stiles los tuppers son para nosotros?- Preguntó Derek saliendo de la cocina y ofreciéndole un refresco al chico.

- O sí, no solo me he traído el hígado que os habéis comido, también algo más. Así que os lo he dejado preparado.- Dijo con una sonrisa sincera, el lobo asintió despidiéndose, dejando a Peter y a Stiles solos.

Peter se detuvo con el ceño fruncido, mirando el informe de la penúltima víctima con detalle. Era una mujer delgada y rubia, le habían extraído el hígado y parte de los intestinos, además de un trozo de carne de diferentes partes del cuerpo.

- ¿Qué nos has preparado?- Preguntó Peter, dejando el expediente en la mesa mientras se apoyaba en la silla.

- Oh, mmm una comida española, se llaman callos, están hechos con las tripas de la vaca, y unos filetes a la plancha.- Contestó sin apartar la mirada del informe.- Os debería durar para dos días.- Explicó escuchando un gruñido de Peter, sorprendiéndose al sentir como el lobo lo agarraba del cuello mirándolo con rabia. Stiles lo miró simulando estar acobardado mientras intentaba tragar saliva.- ¿Qué te pasa?- Preguntó en su mejor actuación de persona asustada, Peter volvió a gruñir mientras apretaba su agarre un poco, dificultando que este pudiera respirar.

- A los demás podrás engañarlos, pero yo sé cuando estoy delante de un psicópata.- Stiles sonrió con malicia, dejando caer totalmente su máscara, mientras sentía como el agarre se iba aflojando.- ¿Qué nos has dado realmente de comer?- Stiles pasó su lengua por el labio separándose del lobo.

- Creo que se llamaba Christine, pero tú ya lo sabes.- Dijo viendo como Peter comenzaba a reírse negando con la cabeza.- Sabía que tú eras el único que podía ver detrás de mi máscara.- Peter levantó su ceja suspirando, negó con suavidad contemplando todos los informes sobre la mesa, realmente era una barbaridad.

- ¿Desde cuándo lo haces?- Preguntó sentándose en la mesa, Stiles frunció su labio antes de acercarse un poco al lobo.

- ¿Con animales o personas?- Preguntó divertido ganándose una mirada exasperada del lobo.- Desde los dieciséis con personas, desde los trece con animales.- Dijo viendo la sorpresa de Peter.- Lo que a los animales los escondía después de matarlos, a las personas al principio también, luego me di cuenta de que eran pequeñas obras de arte.- Dijo notando como el lobo lo miraba aún atónito, sabía que se arriesgaba mucho en confesar eso, pero tenía la sensación que Peter le entendería de alguna forma.- ¿Me vas a delatar?- Preguntó haciendo una mueca de pena, Peter suspiró frotando su cara indeciso. Debería delatarlo, exponerle ante la manada y su padre, pero les haría mucho daño. Además de que tenía serias dudas de que le creyeran.- Te puedo dar algo a cambio.- Susurró Stiles mientras acariciaba el cuello de este y bajaba su mano hasta el abdomen del lobo.- Puedes acompañarme, verme hacerlo y se te unes a dejar esa parte de ti que quiere hacerlo libre, puedes ser mi cómplice.- Susurro con una sonrisa atrevida y bajando su mano a la polla del lobo que estaba dura.- ¿Uhm me tomo esto como un sí?- Preguntó divertido clavando su mirada en la del lobo, este gruñó besándolo con agresividad.

Sabía que estaba mal lo que estaba haciendo, que se estaba aliando con un psicópata peor que él. Pero esa parte suya, que le pedía constantemente sangre y muerte, se sentía muy atraída a lo que Stiles le prometía. Él también quería disfrutar de su parte psicópata como Stiles lo hacía. Se separó del chico que estaba jadeando mientras mordía su labio totalmente caliente. El lobo gruñó alzándolo y llevarlo a la habitación, se iba a follar al pequeño psicópata antes de hacerle un interrogatorio de como hacía todos esos asesinatos.