Capitulo 1 "Lester Road"
Caminaba por Lester Road con su mochila y un par de provisiones, debían haber al menos -20 grados y sus botas estaban llenas de nieve. Notó como sus dedos se entumecían por la falta de guantes así que frotó sus manos tratando de que no cedieran completamente ante el frío.
Después de unos pasos sus piernas pidieron un descanso y su estómago pidió un aperitivo como premio por haber aguantado tanto. Así que con poca gana pensó que sería buena idea entrar en una casa para descansar.
Al acercarse al porche de una casa cercana buscó alguna forma de entrar, revisó abajo del tapete pero no encontró las llaves. Caminó hacia el patio trasero donde se encontraba nada más que un arenero para niños y unas herramientas de juguete.
-Espero que quien viviera aquí se haya salvado-Murmuró mientras se rascaba la barbilla
-Y también que el niño haya encontrado juguetes nuevos-
Se acercó a la puerta trasera y la deslizó, para su sorpresa estaba abierta aunque no parecía haberse usado hace mucho tiempo. La casa estaba completamente oscuras y daba indicios de que nadie nadie hubiera entrado a saquear o usar como refugio
Caminó por la cocina revisando en las estanterías por algo útil, le sorprendió encontrar una navaja y algunas latas de comida,
También habían unas papas en bolsa pero parecían haber caducado hace ya un tiempo.
Tomó la navaja y la colocó en su cinturón, siguió buscando en las encimeras por si encontraba un abrelatas que le ayude
Sin mucha opción al ver que lo había ningún abrelatas tomó la navaja y con un corte directo y preciso abrió la lata por la parte superior, volvió a guardar su navaja y se dispuso a abrir completamente la lata.
La lata contenía todo tipo de verduras y lo que parecían ser unos fideos, se relamió los labios y empezó a comer lo que sea que fuera esa sopa.
Al cabo de unos minutos la lata estaba vacía y su estómago lleno, no tenía pensado moverse pronto así que pensó en buscar alguna cama donde descansar, hace tiempo que no dormía en una.
Caminó por el pasillo principal abriendo puertas tratando de encontrar alguna habitación. Luego de probar varios lugares se dirigió a una puerta que estaba bajo la escalera.
Al abrir la puerta se encontró con una escalera hacia lo que parecía ser un sótano, con un ligero temblor en los brazos tomó su bate de madera y bajó la escalera lenta y cuidadosamente.
Notó como una pequeña ventana iluminaba el lugar mientras se percataba de un olor fuerte, el aire se sentía pesado, como si el sótano no se hubiese ventilado en mucho tiempo.
Al caminar por el lugar se encontró con una pequeña mesa de trabajo, no tenía nada útil, solo unos lápices y clavos, no había ningún martillo cerca...
Seguía sintiendo ese olor pero cada vez más cerca, por instinto sus piernas se dirigieron hacia dónde podría provenir. Ya casi había llegado al final del sótano y el olor parecía no tener principio ni final
Hasta que...
Al girar la cabeza diferenció dos cuerpos, uno de un adulto mayor que parecía desnutrido, sus costillas estaban a la vista y su brazos parecían ramas. El chico sintió como su pecho se apretaba y sus manos se tensaban del horror.
Al bajar la cabeza para ver el cuerpo notó como en su mano yacía un martillo, tenía lo que parecía ser sangre seca y un extraño pedazo de rosa pegado.
Por la impresión retrocedió unos pasos, sus pies chocaron con algo duro pero liviano. Giro la cabeza para mirar sobre el hombro y casi como un golpe en el estómago vió la pieza faltante, un cadáver de un niño de no más de 7 años estaba tirado con la cabeza abierta, también parecía desnutrido y sin fuerzas.
Salió corriendo del lugar, subió las escaleras y cerró la puerta detrás de el. Se sentó en el suelo y se recostó en la puerta sin poder creer lo que había visto, algunas lágrimas caían por su rostro mientras sus ojos estaban abiertos de par en par.
Solo pudo pensar en que había pasado...
El hombre era el padre del niño, cuando todo pasó probablemente estaban solos en casa porque no había visto a la madre en aquel sótano.
Supone que se encerraron allí por miedo a
"esas cosas" y en poco tiempo su comida se acabó...
Tenían miedo de salir así que no pudieron conseguir más comida, después de días de no haber comido el dolor era inimaginable.
El hombre mató a su propio hijo para que esté no sufriera... Y luego murió de inanición...
...
Algunas horas después el chico se colgó su mochila en la espalda, tomó su bate y salió de la casa.
Volvemos al inicio, el chico camina por Lester Road intentando no pensar en lo que vió y buscando alguna forma de distraerse.
Las calles parecían vacías, después de todo...
"Esas cosas" solo salen por la noche